Mostrando entradas con la etiqueta El Bohodón. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta El Bohodón. Mostrar todas las entradas

jueves, 17 de junio de 2021

LOS CAÑOS

Los caños
(El Bohodón, Ávila, junio de 2021)
Fotografía
de
Mario Sesmero García

 

LOS CAÑOS
 
             A Mario Sesmero García
 
 
Como ayer, todavía
se zambulle en los caños
la limpia convicción
de dar molde a las piedras.
Muy cerca sobrevive
el lejano revuelo
de la casa sin nadie,
los tejados con nubes,
el frontón, las esquilas,
el rastrojal con bozo
y los pinares…
 
Son auroras del viaje
que completan, humildes, 
el pactado cumplir de los regresos;
el escenario intacto, los recuerdos
del niño que no sabe
que a cada cual su cielo y su repliegue.
 
Hoy los ojos abiertos de la fuente
desprenden su nostalgia. 
Sobre la sed ferrosa pongo el labio,
sorbo frío en el borde.
Si arracimo las gotas,
alguien bebe conmigo.
 
     (Del libro en preparación  Nadar en seco)





martes, 11 de mayo de 2021

AUTOBIOGRAFÍA

El Bohodón (Ávila, 2021)
Fotografía
de
Ana de la Parra


EL PUEBLO 

   Una vez fue mi casa. Forjaron sus paredes vulnerables adobes con barderas, y tenía las tejas arcillosas en pendiente para dormir la nieve del invierno. Ya no tiemblan mis manos si recuerdo la cuadra y el lagar, el corral, la escalera tronchada del palomar doméstico y aquel recinto oscuro del doblado, donde mi soledad se desvelaba con las manos repletas de tebeos y los primeros libros. Allí en el pueblo, no sé por qué, siempre me veo como un niño callado, solitario, sin nadie, que  resguarda sus ojos en los frágiles bordes de una página escrita. 

José Luis Morante


viernes, 20 de diciembre de 2013

CAUSAS Y EFECTOS.

El Bohodón (Ávila, 2013)

Causas y efectos

El centro del silencio me ha enseñado
a aceptar como un juego que la vida
es una sucesión aleatoria de causas y efectos
sobre las dunas de la realidad.
Aparecen las causas simultáneas,
inflexibles, anónimas,
y los efectos manan disueltos en los días,
con cauce renovado y variable,
cuyo curso
ninguna voluntad puede eludir.

Cada mañana tiene leyes propias.
Es el azar la fórmula cifrada
que descubre sus vínculos.
Un extraño rumor nos configura,
encubre quiénes somos, quién seremos.

Causas y efectos pasan, se suceden.
Articulan el tiempo. Y eso es todo.

   ( De Causas y efectos, Sevilla, 1997)

viernes, 11 de febrero de 2011

RECUERDO DE MI PADRE

El Bohodón (Ávila)


Recuerdo de mi padre

Mi padre ponderaba la eficacia
como un tesoro extraño y valiosísimo,
escondido en el vientre de la tierra.
Solía levantarse muy temprano,
con el tic-tac grabado en la memoria,
y dilataba oscuro una jornada
que concluía laso y taciturno.
Era su empeño inmune al frío o la canícula.
Por él estuve interno tantos años
con la sóla misión de hacerme un hombre.
(Entendamos, un hombre de provecho,
un atinado buscador de logros.)
Mas el esfuerzo no valió la pena.
Él no tiene conciencia del fracaso.
Descubrió en la derrota
una patria feliz, compensatoria.

 ( Mapa de ruta, Maillot Amarillo, pág. 43)