jueves, 29 de julio de 2021

EL MURO

En construcción
Fotografía
de
El Universal


EL MURO
 
No es mucho –nada tengo-;
estoy con los que miran
la palidez opaca y vertical.
Busco piel en su enigma
de roce y hendidura,
en tanto la  razón
se vuelve fósil.
 
Solo el oxido asciende
hasta su cumbre.
Los días que amanecen, casi negros,
requieren otra luz,
callados se preguntan
en qué lugar
camina el horizonte.
La distancia es ahora
el esqueleto gris de lo posible.
Aquí la transparencia
no moja las espaldas
y tampoco sostiene
un reflejo de nubes,
las migajas del vuelo.
 
Una lluvia de arena
dispersa sus indicios
y dibuja ceniza en nuestra espera.
Palpita la vejez
cuando no hay sueños.
 
Con despojes salobres
sedimenta el desierto
al otro lado.
Voy con él.
Abrazaré mañana su vacío.

   (Del libro en preparación Nadar en seco)
 

miércoles, 28 de julio de 2021

ALTA CULTURA

Escalera plegable
Archivo de internet

 

ALTA CULTURA

 
Con  mesura contenida y aire lánguido, habla mal de los escritores contemporáneos. Le queda, dice, el infinito espacio de los clásicos, esa escalera plegable por la que ascienden los iluminados por la alta cultura. Así plagia mejor y nadie advierte.
 
Aquella mañana escribió un soneto admirable de seis versos.
 
Hay gente que calla con exceso de aparato crítico.
 
Hermética sedante. En la oscuridad opaca de una frase se quedó dormido.
 
Para despistar al invierno de su senectud, pone en sus carencias diarias un entusiasmo juvenil.

 Aforismos con sal


martes, 27 de julio de 2021

FRUSTRACIONES

Sequía
Archivo Agencia EFE

 

FRUSTRACIONES 

 
   Mis frustraciones acumulan en lugar preferente los consejos paternos. Las canas del tiempo saben que siempre fue así. Desde una imprevista situación inicial, que alzaba un ilusionado un soporte de confianza, mi padre subrayaba, de inmediato, con lacónico efectismo, un tenebroso conocimiento del desenlace. Así que sus consejos pesaban acerados y lapidarios en mi voluntad, como premonición inconmovible: “Para qué ser bombero si ya está la lluvia”, decía, mirando al cielo con el entrecejo curvado.
  Aprendí a vivir sin expectativas. No fui marino por si un día se secaba el mar. Le hice caso; el mar también. Una costra reseca comienza a dibujar sobre la superficie limosa un litoral vacío. 

(De Cuentos diminutos)


lunes, 26 de julio de 2021

JOSÉ LUIS MORANTE. AHORA QUE ES TARDE

Ahora que es tarde
Antología poética 1990-2020
José Luis Morante
Prólogo de Antonio Jiménez Millán
La Garúa Editorial, Poesía
Santa Coloma de G., Barcelona, 2020 

 

Ahora que es tarde, antología poética de José Luis Morante

 

ÁVILA EN EL CORAZÓN

     En este tiempo de pandemia, miedos y confinamiento, que poco a poco retorna a la normalidad, sale a la luz la antología Ahora que es tarde  del poeta y profesor abulense José Luis Morante. Nacido en El Bohodón, en 1956 y abulense activo que viene a la capital cada quince días para pasar el fin de semana con la familia o para compartir tertulia con algunos poetas abulenses como Mario Pérez Antolín o Daniel Zazo, José Luis Morante vive desde hace décadas en el municipio madrileño de Rivas Vaciamadrid, donde ha desempeñado buena parte de su vida laboral como profesor de instituto y donde ha sido protagonista indiscutible de la agenda cultural del municipio, con las revistas literarias Luna Llena y Prima Littera, ambos proyectos con una gran repercusión en medios especializados y como gestor y participante de varios ciclos poéticos.

 AHORA QUE ES TARDE: UN BALANCE DE TREINTA AÑOS DE POESÍA

    El libro Ahora que es tarde, editado por La Garúa Editorial, al cuidado del poeta y editor Joan de la Vega, es un balance de treinta años de escritura poética, entre 1990 y 2020. La obra incorpora un largo prólogo del poeta y profesor universitario Antonio Jiménez Millán. La introducción explora el ideario estético de José Luis Morante y su evolución en el tiempo, siempre dentro de una mirada intimista y reflexiva que parece sugerir interferencias claras entre trayecto biográfico y escritura.

 LA CONEXIÓN ENTRE BIOGRAFÍA PERSONAL Y ESCRITURA

  El poeta de El Bohodón confía en la capacidad expresiva de la palabra poética para ofrecer las pulsaciones y latidos de un organismo vivo. En el poema habita un protagonista ficcional que aglutina sedimentos vitales, emociones y pensamientos, un figurante que va mudando su identidad en el cauce de un tiempo contradictorio. Desde los espejos del poema, por temperamento y por convicción, los versos dibujan el mapa de ruta de un sujeto cercano que comparte realidades, espejismos e incertidumbres.

 UNA ESCRITURA DIVERSIFICADA EN GÉNEROS

     Elegir varios caminos vitales no es una contradicción menor. El poeta convive con los recuerdos del profesor, con una  hoja de servicios docentes cerrada por jubilación, y con el crítico especialista en poesía contemporánea, una cartografía inabordable que exige una morosa complacencia lectora. José Luis Morante subraya que ambas actividades, escritura y trabajo docente, conforman un cuerpo unitario, sin apéndices secundarios, porque en ellas se ha volcado con enorme cariño y dedicación, como esos profesores humanistas que hacen del libro la voz natural de su identidad en el tiempo.

 UN LARGO RECORRIDO DE LIBROS

   La bibliografía personal comienza en 1990 con la publicación del poemario Rotonda con estatuas, un libro intimista cuyos versos reforzaban cierta sensación de desamparo, como si lo real demasiadas veces solo ofertara el tacto frío de la intemperie. Son sus poemas los que abren la antología Ahora que es tarde. La soledad y el desamparo son tramas recurrentes que vuelven a tener presencia en obras como Enemigo leal, Población activa o Causas y efectos; al cabo, la poesía no es sino una forma de aspirar a la verdad, un intento de resolver las ecuaciones abiertas de la intimidad. En esta selección se reúne una amplia muestra de otros libros como Largo recorrido, la noche en blanco y Ninguna parte, con los que consiguió importantes reconocimientos, como El Premio Luis Cernuda, el Internacional de Poesía San Juan de la Cruz o el Premio Hermanos Argensola.

LA POESÍA CONTINÚA EN EL AHORA, EL TRABAJO TAMBIÉN

 El balance incorpora, junto a los textos publicados, una compilación de inéditos del libro en preparación Nadar en seco, que pone ante el lector la poesía del ahora. Recluida en la reflexión, la materia del poema se polariza en la distancia que recorren en común sujeto y entorno. Más allá del viaje interior del ser ante el espejo de su existencia, la ventana de las palabras muestra la niebla de lo diario. El poeta no es ajeno a las preocupaciones de un tiempo histórico en el que son caminos hacia ninguna parte los retos del presente. La antología Ahora que es tarde llega a la mesa de novedades del verano poético con magnífica edición de La Garúa Editorial, para recordarnos, con el tono sosegado del diálogo, que es tiempo de regreso también en la poesía. Salir al día es empezar de nuevo.

 

 

POSIBLES PAUTAS PARA UNA CONVERSACIÓN CON PABLO GARCINUÑO

domingo, 25 de julio de 2021

MUTACIONES

Itinerarios
(Carcassonne, Francia, 2019)
Fotografía
de
Adela Sánchez Santana 

MUTACIONES
 
Y apenas ha quebrado el día de verano
 
ERIK A. KARLFELDT
 
   No sabe definir qué rasgos mantiene el secreto fondo de la propia identidad. Cada vez que se mira en un espejo nuevo surge alguien distinto.

(De Cuentos diminutos)


 

  

sábado, 24 de julio de 2021

JESÚS MARÍA GÓMEZ Y FLORES. LAS ERRATAS DE LA EXISTENCIA

Las erratas de la existencia
Jesús María Gómez y Flores
Grupo Editorial Sial Pigmalión
Colección Pigmalión Extremadura
Madrid, 2021

 

HÁBITOS DEL DOLOR

   Jesús María Gómez y Flores (Cáceres, 1964) opta en su última entrega por un título de fuerte vibración emocional, Las erratas dela existencia. Cede la palabra a un alter ego que sondea el agua removida de un tiempo extraño, tanto en lo personal como en la conjugación compleja del nosotros. Los que han asistido al proceso creador del magistrado, gestor cultural e incansable coordinador de los ciclos literarios de Norbanova, percibirán de inmediato que esta amanecida incide en la naturaleza del dolor y en sus efectos sobre la semántica de las palabras para trazar los rasgos del río existencial y su discurrir tumultuoso. Desde esta premisa crítica enfoca el prólogo el poeta y crítico Hilario Jiménez Gómez, quien sintetiza con lúcido acierto, el poemario como un espacio anímico en el que germinan las emociones y los claros reflejos de la sensibilidad personal. Para el escritor “Las erratas de la existencia es seguramente su libro más turbio, de fondos oscuros, que bucea en esas sensibilidades humanas llenas de defectos e impurezas. Pero es ahí donde brotan las emociones, en el dolor y en las ausencias”. El poeta vertebra su quehacer en cinco tramos escriturales precedidos por citas de enunciados clarificadores. El paratexto recurre al legado clásico para reactualizar aportes reflexivos de Sartre, Kafka, Camus, Houellebecq y María Zambrano. En ese contexto de idearios se insertan los seis apartados de Las erratas de la existencia, cuyos epígrafes optan por formular ideas explícitas, como si definieran, con la fuerza lacónica del aforismo, capítulos vivenciales. Así, el primer paso “Huida hacia adelante” formula una situación de partida que asocia la náusea con el estado natural del sujeto. El presente se ha convertido en un entorno desapacible, un marasmo de insomnio en el que la cronología difumina su discurrir. Lo rutinario arrastra hacia una deriva que estremece el ánimo, sin que exista terapia capaz de detener ese intenso proceso erosivo. Nada queda de aquellos sueños que idealizaban el futuro y transformaban el paso del tiempo en posibilidad y esperanza; todo resultó “una vidriosa pantomima” que lastra el fluir de la conciencia: “Pronto te costará reconocerte más allá de una mancha gris, / La Náusea seguirá encaneciendo los sentidos, / dejando al descubierto las erratas de la existencia”.  Con un claro sentido metaliterario se abre la segunda sección, “Empeñar las palabras”, que hilvana desarrollo a partir de una cita de Franz Kafka, extraída de El proceso. Una inadvertida contingencia quebrante el fluir libre del estar diario y conecta con el túnel sombrío de la burocracia. El poeta explora con sentido crítico las turbulencias de la administración y su empeño en construir una realidad alternativa que fusiona un magma de normas y laberintos repletos de bifurcaciones mentales donde se extravía la libertad. Jesús María Gómez y Flores acierta al dar una presencia fuerte a la historia social en el apartado “Escuecen los días”; así, concibe la memoria como un discurrir que fagocita recuerdos y presencias. Renacen en los poemas los últimos días de Antonio Machado buscando la última costa de Colliure. La muerte se muestra omnipresente y a deshora para dictar sus propias leyes, como una advertencia que encierra en el miedo y pone en cuarentena, aunque el yo poético  nunca renuncia al ejercicio de sembrar preguntas y buscar sentido a su libertad. En los poemas de “Isla en el mapa”, abiertos con citas de Michel Houellebecq y Rosario Troncoso, se despliega el mapa de la soledad.  Como si el silencio digital de internet fuese la única conversación posible, el tiempo se llena de retornos de la memoria y de la inmersión de sensaciones difusas que encuentran en el lenguaje la posibilidad de preservar su misterio: “Desenterrar los iconos deslucidos de la memoria, / aquellos que no pocas veces cuesta creer que algún día / fueran más que simple apariencia. / Coleccionamos recuerdos. Seremos recuerdos”. Si el libro utiliza el verso libre en todos sus poemas, en el apartado “Lágrimas” resalta el uso del haiku como continua estrategia formal; el ambiente crepuscular de intimismo y exploración del discurrir prosigue, es un ejercicio introspectivo abierto a la carga conceptual de la quietud: “Sigues buscando / la respuesta a tus dudas, / las piedras callan”; “Sueñas ser libre. / Se dispersan las hojas / bailando al aire”. También la brevedad de la sección final deja en sus poemas la voz paradójica de la pandemia, otra forma de realidad que ponen frente a las palabras una cosecha de incertidumbre. La ominosa certeza de las estadísticas llena las manos de ausencias y los meses ratifican la indefensión de ser y su vulnerable estar a la intemperie.
   Los poemas de Las erratas de la existencia expanden los pasos de un tiempo hecho a la sombra. La palabra se hace apelación y enunciado. Cuestiona la esperanza  y su puente tendido al porvenir, como si el entorno exterior, en un nítido intento de unificación que asume sensaciones e incertidumbres, hubiese contagiado a la conciencia de una respiración desapacible. Solo queda en las manos la certeza de otro tiempo, el tanteo para hallar las coordenadas precisas del regreso que pongan fin a este largo deambular por la intemperie.  
 
JOSÉ LUIS MORANTE   
     
 
 

jueves, 22 de julio de 2021

TRAMAS DE TINTA

Entramado
Fotografía
de
BioArk Estudio


TRAMAS DE TINTA


   Retraído en el cuarto del yo, cree a diario que es un escritor sin genealogías; un edificio en el aire, carente de entramado y sustentación. Flotación libre, sin progenitores y descendientes. Infatigable nómada de la senda inicial, es tierra germinal, entorno que amanece y aglutina broza, sendero y estación final.
   Solo un síntoma extraño desconcierta: vive con sus padres.
 

(Cuentos diminutos)


 

 

 

 

martes, 20 de julio de 2021

PALABRAS DE ESPALDAS

Ana
Fotografía
de
Bas Mati

 ( Videoconferencia con María  Eugenia Bustos)

Oropesa del mar, Castellón, julio de 2021

 

Bajo la sombrilla... ¿es el mismo paisaje ante los ojos?

No, las vacaciones cambian las coordenadas situacionales. Nos alejan de esos temas urgentes que copan las pulsaciones de la actualidad. Los hechos llegan como un eco observado en soledad. Parece que las palabras hablan de espaldas.

¿El mar es un bolero?

Cualquiera que se acerque al mar en las primeras horas de la amanecida y recorra el suelo húmedo y arenoso, escucha de inmediato un chorro de voz repleto de emociones y el pentagrama azul de los boleros… Pero es una percepción maleable, capaz de interpretar también otras partituras al gusto del oyente.

¿Es posible la lectura aquí?

Los sentidos están sometidos a una intensa terapia visual; la lectura se disgrega, se ralentiza, se fragmenta y cuando retorna prefiere las formas breves: aforismos, microrrelatos y naturalmente los poemas. El verano exige otra forma de leer.

¿Qué títulos en su mochila de verano?

Traje un par de bolsos porque desconozco todavía cuando regresamos a la rutina, y entre ellos están algunos títulos de Seudología, la obra completa de Miguel Catalán sobre la mentira, editada en Verbum,  que es una esquirla contra la falsedad y contra la ausencia de valores de nuestro tiempo; también Cuaderno de historia de Manuel Rico, editada por Pre-Textos, un par de novelas de Emmanuel Carrére y algunas revistas literarias en papel como Ítaca, Turia y Paraíso… Además, mis hijas vienen a vernos el fin de semana y nos dejan en las manos los libros que dormían en el buzón de casa…    Aquí también hay que comprar nuevas estanterías.

¿Sigue conectado a la actualidad literaria?

Sí, no soy capaz de vivir la literatura a tiempo parcial; para mí la literatura es media vida, la otra media también. Por tanto, dedico algunas horas de la mañana a trabajar en proyectos acordados y con fecha de entrega, respondo el correo y de cuando en cuando escribo algunos aforismos y reseñas…

¿Qué nombres propios de la actualidad  resaltaría?

Los premios literarios convulsionan el tranquilo paisaje de lo establecido. En los inicios del verano, he obviado nombres propios, pero hay entregas relevantes que deben leerse con sosiego como Solo inclasificable de Efi Cubero y Un tigre se aleja de Rubén Martín Díaz.

¿Y de aforismos?

Este año he publicado dos entregas aforísticas, Migas de voz, una antología editada por la Universidad Nacional Autónoma de México, con prólogo de Carmen Canet, y Planos cortos, un particular homenaje al cine desde el decir breve, editado por Trea. Así que he optado por otros géneros como la poesía o el ensayo, aunque la realidad es siempre azarosa y extraña y no descarto retomar títulos cuya lectura me dejó un gratísimo sabor de boca. 

¿Sigue su trabajo crítico a pie de mar?

No tengo más remedio; debo entregar dos ediciones en octubre y aunque su formato final estará listo en septiembre, no descuido los afanes correctores ni las notas. Así que entre los pliegues de las olas, mi voluntad literaria  camina por los senderos habituales… Camina a solas y despacio.

    

  

 

lunes, 19 de julio de 2021

EROSIONES


 

EROSIONES

 

Originalidad: aspiración a construir pianos sin teclas.

Hay abrazos capaces de destrozar una amistad.

Tenía en la voz maneras de púlpito.

También el silencio necesita terapia tipográfica.

En el  mar del tiempo las rocas pierden el pudor; descubren su osamenta.

 

José Luis Morante

(Aforismos inéditos)

sábado, 17 de julio de 2021

RUBÉN MARTÍN DÍAZ. UN TIGRE SE ALEJA

Un tigre se aleja
Rubén Martín Díaz
Editorial Renacimiento
Sevilla, 2021 

  

HABITAR LAS COSAS

 

   
   El paisaje poético de Rubén Martín Díaz (Albacete, 1980) muestra un reconocimiento crítico muy sólido. Su trayecto conforma una cartografía sin fisuras ni bruscos virajes que integra los libros Contemplación (2009), El Minuto interior (2010), El mirador de piedra (2012), Arquitectura o sueño (2015) y Fracturas (2016), balance al que se suma la compilación de cuentos Azul nocturno (2016).
   El paso lírico de su última entrega un tigre se aleja está precedido por una cita del poeta Juan Gil-Albert de sensibilidad crepuscular. Con su depurada sintaxis, el tiempo suma pasos que afectan, aleatorios, a la condición mudable del hablante. Los matices del recorrido interior afloran con fuerza en el primer apartado “Hombre asomado en el espejo”, formado por cinco composiciones, donde la introspección cimenta un diálogo abierto. Se contraponen la evidencia de lo externo y el despliegue de incertidumbres personales: ”En esta levedad que arrastra el cuerpo / por la noche menguante, suspendida / del orden aleatorio en que se muestran / latentes las estrellas, no imagino / qué pueda depararme el sol abierto / como rosa de luz en la mañana”. Desde ese fondo indagatorio, las cosas establecen un dilatado perímetro de sensaciones en el que se evidencia la luz del canto, un abrazo de gratitud y aceptación. En esa conjunción de motivos sensoriales, como un sueño desplegado en la noche, el yo  pernocta en la fría superficie del espejo, asomándose a su razón de ser; es un terco animal que sale a descubierta, sin saber qué extraño destino puede deparar la mañana selvática.
   El intimismo aflora con fuerza en el segundo apartado “La imperfección del tacto”, cuya perspectiva capta la realidad cotidiana del discurrir. Tras el difuminado paréntesis del sueño llega la luz para derramar en los sentidos las dispares vivencias de lo inmediato: una espina que rasga la piel y despliega máculas de sangre, la osamenta de un edificio en construcción, que presta al espectador sus límites visibles, o la reflexión sobre el secreto enigma del poema que toma cuerpo en la forma epistolar dirigida al amigo y poeta Andrés García Cerdán.  La escritura no tiene otro sentido que escuchar la pulsión profunda de la existencia, esa raíz que sostiene la fronda del tiempo. 
 También la sencillez emotiva de lo autobiográfico adquiere cauce en la sección “Un pedazo de vida irrepetible”. Las mínimas secuencia del devenir agitan el pensamiento para buscar rincones nuevos al significado o abrir un gozoso espacio de transcendencia. A ellas se suman el continuo fluir del pensamiento y los pasos hospitalarios de evocación y recuerdo: “Y a veces, cuando sueño muy profundo / y bajo al corazón de la memoria, / recuerdo todavía / las sombras que sin cuerpo deambulaban / por las altas ventanas de la imaginación”. Pero el avance de los poemas no es monográfico; se yuxtaponen ideas y sustratos, como percibimos en la composición “Eso que no se nombra”, que tiene como pórtico una poética de Roberto Juarroz sobre la esencia intangible del misterio poético. La inquietud del verso y su fondo de sombras también habita en “Tiempo de quimeras”, donde la escritura es empeño baldío por dibujar circunvoluciones de humo, una tentativa de búsqueda y conocimiento para habitar las cosas.
  Siempre es cuestión relevante el carácter subjetivo de la lírica y su relación con el mapa de recuerdos del hablante biográfico. El apartado “Los tiempos sin nombre” se aplica en el rescate de un paréntesis generacional, ahora percibido como un puñado de instantáneas y sueños enmohecidos, “magma volátil” de alguna causa hermosa que nunca encontró vuelo, o persiste ahora en los compases adormecidos de tema musicales y lugares fugaces, que emergen entre la claridad de la memoria.
   Cierra el poemario “Ese animal salvaje” cuyo enfoque expresivo retoma la identidad del sujeto como base argumental. Así en “Lo que eres” un yo desdoblado se interroga a sí mismo, más allá del estar transitorio de la vida al paso. Otros poemas del apartado abren la mano a enunciados narrativos dispares. Si “El juicio final” recrea la oscura lejanía de la última costa, didáctico y efectivo, para mostrar a los sentidos y al pensamiento la nada final, el poema conversacional “El tigre” desvela el misterio del título y traza afinidades entre la fuerza intuitiva de la  juventud y el animal salvaje dispuesto a capturar todos los sueños.
  Escrito entre 2015 y 2021, un tigre se aleja apuntala con fuerza la singularidad poética de Rubén Martín Díaz. En ella son indicios fuertes la imaginería brillante, la intensidad emocional y la perfecta construcción del verso. El poeta sabe que protagonizamos a diario una representación vital, un marco escénico empeñado en superar el desvalimiento de lo transitorio, la conciencia en vela que ve alejarse entre las sombras de un hábitat sin certezas la silueta fuerte de la juventud.

JOSÉ LUIS MORANTE


jueves, 15 de julio de 2021

EL HECHO LITERARIO: UN CASTILLO DE ARENA

Equilibrio
Fotografía
de
Javier Cabañero Valencia

 

SOBRE EL HECHO LITERARIO

 

. La creación literaria es incesante búsqueda. No hay entre los géneros encuentros traumáticos; por eso en mi escritura conviven la poesía, el ensayo, el trabajo crítico, los aforismos y la minificción; son estrategias complementarias que juntas trazan la verdadera identidad del sujeto, los rasgos personales de un retrato en el tiempo.

 . Compromiso riguroso con el trabajo diario; fortalecimiento de la voluntad con el estudio y la lectura. Sospecho que hay una boba ingenuidad en pensar que el vuelo libre de la inspiración llenará nuestras páginas de líneas inmortales.

  . La lectura obedece a la necesidad de ampliar espacios interiores. A veces se expanden tanto que no caben dentro y asientan sus coordenadas de situación en la escritura. Encuentran en el poema, el microrrelato o la reseña una habitación propia.

  . Para encontrar el ángulo de lo personal, frente a la posición arrogante de la originalidad, es esencial el conocimiento de las tradiciones. Y esa es una de las maravillosas ayudas de la crítica literaria.

  . La idea de la poesía como objetivación de la experiencia vital que se atribuye a la estética realista requiere muchos matices: la escritura funciona en espacios ficcionales y hay que desmarcarse de la creencia de que protagonista poético y escritor comparten el mismo documento de identidad.

 .  La experiencia conecta imaginación, afectos, relaciones sociales, propuestas culturales de otras artes, destellos intuitivos, viajes, e incluso contradicciones internas. Todo conforma un equilibrio inestable; el afán ingenuo de construir un castillo de arena.

(De Bandera verde)


miércoles, 14 de julio de 2021

BANDERA VERDE

En el camino
Fotografía
de
Javier Cabañero Valencia


 

BANDERA VERDE

 

   No hay que ser imprudentes con la prudencia. Firme propósito de no intervenir nunca más en una polémica digital. Los efectos secundarios son desproporcionados: el sosegado articulista de chismorreos monárquicos, tras mi reflexión, desaparece para siempre, el joven escritor se queda en la periferia para que nuestros pasos no coincidan, la actriz ensaya estrenos de mañana, y el sarcasmo saca pecho y duplica su tono argumental para que además de sarcasmo sea payasería.  Más solo. La gente entiende siempre lo que no quiero decir.

   Con Cuba; las dictaduras son larvas erosivas que necesitan el epitelio de la ideología para practicar el camuflaje. Son muchas las causas del desmantelamiento económico y social de la isla; pero el cúmulo de errores internos es enorme. Y la represión también. 

   La pandemia ha reivindicado el desfase cerebral juvenil.  Conozco muy bien los valores intelectuales, solidarios y democráticos de muchos jóvenes; pero su parte de culpa en la propagación del virus es tan evidente que no reconocerlo sería cerrar los ojos a la amanecida.

  La renovación del gobierno del presidente Sánchez ha dejado en el primer plano los itinerarios biográficos de un nuevo partido; ya no queda casi nada de los dinosaurios petrificados de la transición. Y me alegro muchísimo, aunque me sienta con frecuencia fuera de juego.

   Los hábitos y la educación son hijos legítimos de la perseverancia. La barbarie que provocó la muerte de Samuel no es fruto de un tsunami etílico sino la consecuencia de habitaciones mentales repletas de estiércol… Una educación sin valores. No sé qué decir, pero los padres de esos degenerados supongo que no saldrán del estupor. 

   Durante unos años fui joven. Después envejecí. Ahora renazco poco a poco. En el camino. El ánimo del día tiene bandera verde.

(Del diario Bandera verde)


martes, 13 de julio de 2021

DESENLACE

Paseo
Archivo de imágenes
Dreamstime

 

DESENLACE
 
Nadie es responsable de ser
 y aún menos de ser lo que es.
 
EMILE CIORAN
 
   La claridad del día hizo ostensible el desenlace. Inane y serio, advertí en el espejo de la calle en silencio la catástrofe: solo soy el exacto epicentro del vacío. Nadie detrás.
 
(De Cuentos diminutos)
 
 
 

lunes, 12 de julio de 2021

BORRADURAS DEL LUNES

Manchas de luz 

 BORRADURAS DEL LUNES

Si y no conforman a diario una distancia que recorren, sin ningún síntoma de agotamiento, los defensores de la verdad simultánea.

Qué insistencia el silencio para componer polifonías.

Lo peor de la amanecida son los fantasmas de siempre, reclamando su normalidad.

No sé medir el viaje circular de los proyectos que empiezan, empiezan, empiezan, empiezan…

La experiencia del exilio en Cernuda, Alberti, María Zambrano o Juan Ramón Jiménez. Y aquí, mi nomadismo sedentario buscando borraduras del lunes.

Veraneo: ese lapsus liberado de tiempo para seguir haciendo lo de siempre.

 El mar y la orilla, el secreto latido del oxímoron.


(De Bandera verde)


 


domingo, 11 de julio de 2021

APUNTE SOBRE LO REAL

Conversación
fotografía
de
Adela Sánchez Santana

 

APUNTE SOBRE LO REAL

 

   Miro en silencio la obsesiva cadencia del oleaje, esa confirmación de que las formas de lo real son espejismos. La realidad miente, es solo un  paisaje interior.

(De Bandera verde)




 


sábado, 10 de julio de 2021

TALLER LITERARIO

Taller abierto
(Mediterráneo, Oropesa del Mar)

 

Con buen oído,
el mar ajusta métrica.
Inspiración.

                           (De Bandera verde)


viernes, 9 de julio de 2021

ÍTACA (revista de Poesía)

Ítaca
Poesía para ti
Nº 4, verano 2021
Dirección: Isabel Marina
Edita: BajAmar editores
Asturias, 2021

 

EN EL CAMINO

 

   Fundada y dirigida por la poeta y periodista Isabel Marina, Ítaca es una revista cuatrimestral, enfocada a la poesía. Sus expectativas configuran una entrelazado de secciones, “un mapa de caminos” que guarda sitio al ensayo breve, la creación y la crítica.
   Este cuarto número se abre paso con un editorial de Isabel Marina en torno a la poesía como estrategia terapéutica de la identidad, como habitable paraíso sin efectos secundarios, una idea nacida de la colaboración del psicólogo Andrés Calvo Kalch, quien aporta una sosegada reflexión sobre las afinidades entre psicoterapia y poesía  como vías de conocimiento de la naturaleza última y singular del sujeto.
   La profesora universitaria, poeta y ensayista Beatriz Villacañas recrea una excelente panorámica sobre el legado poético irlandés, cuyos nombres esenciales han ejercido un perdurable magisterio en el tiempo, traduciendo algunos poemas de Thomas Moore, James Clarence Mangan, William Butler Yeats y Michael Smith.
   El número recoge, con el recuerdo como vértice sustentador, la evocación de Marián Suárez, Joan Margarit y Ana de Valle, cuya labor poética sigue siendo presente a partir de dos cualidades básicas: el sustrato lírico de su obra y la trayectoria biográfica de fuerte compromiso cultural. Firman este regreso al ahora poético José Luis García Martín, José Luis Morante y Javier Muñiz.  
   Entre los nombres propios del presente, en este número se integran composiciones de Juan Manuel Benítez Ariza, Brigitte Bermann-Navaei, Ana Lamela, Hasier Larretxea, Martín López-Vega y Luis Ramos, entre otros.
   Se incluye como coda final una selección de reseñas, con las miradas críticas de Yasmina Álvarez Menéndez, Carmen Cabeza, Jesús Cárdenas, Javier Gallego e Isabel Marina.
   Como un compendio múltiple y luminoso, ve la luz este cuarto número de Itaca para recordar que la poesía es lugar de encuentro y rincón de asombro, geografías habitables que muestran siempre el epitelio de su transparencia.
 

jueves, 8 de julio de 2021

UTOPÍAS AL SOL

Contemplación
Fotografía
de
Bas Mati

 

AFORISMOS SOBRE LA UTOPÍA 
 
 
En lo lejano, la estatura de la  utopía se agiganta.
 
De una relación personal feliz es difícil salir por el mismo pasillo.
 
Los padres suelen resguardarse bajo la felicidad abierta de los hijos.
 
El mayor inconveniente para pactar acuerdos con la utopía es su carácter nómada.
 
Intuición práctica; la realidad conoce casi todos mis secretos.
 
Un gesto simple que apacigua las horas de sombra: mirar los ojos del mar.
 
Tanteante, precaria e insegura, la felicidad refuerza nuestra condición finita, el dominio del azar.
 
 
JOSÉ LUIS MORANTE

 
 

miércoles, 7 de julio de 2021

MARÍA ANTONIETA FLORES. LOS GOZOS DEL SUEÑO

Los gozos del sueño
María Antonieta Flores
Oscar Todtmann editores
Caracas, 2021
 

ENTRE SOMBRAS

    La escritora María Antonieta Flores (Caracas, 1960), poeta, ensayista, profesora universitaria y editora de la revista digital, fundada en 2004, El Cautivo, ha recorrido un largo itinerario personal con más de tres décadas de poesía. Su obra integra quince entregas, desde El señor de la muralla, estación poética nacida en el inicio de los años noventa, hasta Las conductas discretas, un libro de cierre en torno a la identidad marcada por la violencia doméstica. El cauce lírico conforma un quehacer reconocido con abundantes premios y presente en las principales antologías del país. Ahora añade Los gozos del sueño, un volumen impulsado por Oscar Todtmann editores en su colección de poesía. Desde la perspectiva del discurrir, el hábitat individual va acumulando, lentamente, sombras y desajustes que subrayan nuestra textura efímera. Lo visible envejece. La erosión lija contornos sometidos a un inacabable proceso de desgaste. Esta condición transitoria del ser encuentra voz en el apartado de amanecida, que María Antonieta Flores titula “En la ceniza” y engloba composiciones escritas entre 2016 y 2019. Nace así una palabra reflexiva, cuajada de sensaciones, dispuesta a ser portavoz de la voluntad firme del superviviente. El sujeto cuestiona la identidad fragmentada de lo matérico, empeñado en dejar en su sitio “los hilos desenhebrados”. En ese estar contempla realidades y apariciones que se hacen reflejos de un mundo interior o imaginario: “Entre las hojas de la siempreviva / un aparecido saluda con la mano abierta”. La evocación impulsa la primera persona para hacer fuerte la estela meditativa y el recuerdo de las pérdidas. El poema “Un día mi padre decidió morir” toma distancia de un hecho trágico para evitar la falacia patética. Los versos alumbran, en su desnudez, la aceptación del vacío; miran el precipicio abierto de la caducidad donde se asientan las desapariciones de los seres más queridos. Todo el tiempo del yo se ve marcado por el lenguaje abrupto del dolor y los signos de la desolación. La mirada interior deja volar los recuerdos asentados entre los pliegues de la memoria. También desde la conciencia de finitud se abren los estratos temáticos de otros poemas, en los que aflora el paso cambiado del presente sometido a derrumbes. Como símbolo de este ahora precario, llega el poema “Muy quebrado el hueso” que busca su argumento en la profanación y saqueo en 2016 de la tumba del narrador Rómulo Gallegos.  La perseverancia de la muerte fortalece el quehacer pensativo del yo. Quien observa intuye la callada labor de los elementos diarios. Su presencia simbólica es aprendizaje y experiencia, sereno empeño en dibujar caminos de entereza. La textura sentimental que propaga la muerte condiciona todo el entorno relacional. Argumenta un existir lastrado por la carencia. Vivir es recomponerse, soportar el hielo y recobrar  el aliento de la memoria para hilvanar fisuras. María Antonia Flores introduce un mínimo segundo apartado, formado por el poema “Los gozos del sueño” que da título al libro y acierta a sugerir la amanecida. Como un alba en pie, el tiempo invita a descubrir la alegría del comienzo tras una larga noche. Este retorno a la claridad del ánimo también persiste en los poemas de la sección “Como las candelas”. El lenguaje poético, en los repliegues íntimos de la existencia, parece un sueño recobrado. En la composición “Hermana luna” un fresco del muro sirve de referente al cauce abierto entre el deseo y la dicha. Aunque abundan las composiciones que mantienen su densidad introspectiva, otras fijan la mirada en la calle. Así, “Un cartón se moja bajo la lluvia”, donde se recupera la presencia del mendigo y su apresurada verticalidad para esconderse en la luz, o sortear peligros, esa distancia donde no falta con frecuencia el cielo de la catástrofe. El apartado, compuesto por poemas escritos entre 1995 y 2020,  promueve una fluida intersección temática, en la que se hace fuerte el íntimo espacio de lo doméstico. La casa cobija los cuerpos y se va llenando de las mutaciones calladas del discurrir, los pequeños hábitos marcados por la incertidumbre de un tiempo de carencia que exige aferrarse a los sentimientos y a la inadvertida épica de seguir caminando, sin dejarse derrotar por las sombras alojadas en los cristales.  Los gozos del sueño explora las contradicciones de un tiempo en el que el desasosiego es semilla germinal. El tiempo desnuda los afectos; requiere que las palabras guarden un entorno afectivo cuando la muerte acumula sus pasos, y que los latidos del yo muestren su empatía con las víctimas de la carencia en un presente gris, áspero hostil. La voz de María Antonieta Flores alienta un compromiso humanista y una épica íntima, tan necesaria para cobijarse en la superficie porosa de lo cotidiano. Poesía fértil, que busca en la grietas un resquicio de luz.

 

JOSÉ LUIS MORANTE


martes, 6 de julio de 2021

ELOGIO DE LA DESCONFIANZA

Tregua

 

ELOGIO DE LA DESCONFIANZA
 
 
 
. Desconfío de las biografías legendarias, que ocultan la raíz de su pasado.
 
. Desconfío de la vida sana, ese túmulo de hábitos saludables que antes o después acaba metiéndonos en el ataúd.
 
. Desconfío de los que visten, con monotonía e insistencia, el abrigo de la egolatría y carecen de tiempo para el otro.
 
. Desconfío de quienes tienen temprana conciencia de su genialidad.
 
. Desconfío de los que piensan que el talento brota de la nada.
 
. Desconfío de los que hacen de las relaciones personales un insalubre trastero, un lugar siberiano.
 
. Desconfío de esa obsesión indígena que llena de himnos, banderas y escuadrones la plaza de su pueblo.
 
. Desconfío de las amistades aparentes, cuyo lenguaje está contaminado de exuberancia decorativa.
 
. Desconfío del escritor que hace de la vida una actividad subalterna, llena de signos de puntuación.
 
. Desconfío de mí; sí, desconfío.

JOSÉ LUIS MORANTE

(TINTA DE VERANO)
 

lunes, 5 de julio de 2021

VIVIR A SORBOS

Claridad
Archivo
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A SORBOS
 
 
                                                                                                
Todo es siempre menos
 
JRJ
 
 
Extremó la prudencia verbal; no aventura palabras si no es en presencia de su diccionario.
 
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Afrontar sin amargura, sin gestos de abandono,  que lo que pensamos oculta lo que somos.
 
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Su cerebro contiene dos ideas; son tan opuestas que entre ellas cabe un sistema filosófico.
 
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Al florecer el día  rompe la quietud del reloj un aforismo. Sorbos cortos.
 
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Basta mirar la penumbra de alrededor para saber que no estoy.
 
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El puño cerrado de quien corta rosas.
 
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Una pobreza de hospitalidad irrefutable, capaz de ofrecer su vieja cama de faquir.
 
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El silencio y su fuerza de convicción. Sabe quién responde cuando nadie llama.
 
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El prudente convierte en coma cualquier punto final.

José Luis Morante