miércoles, 28 de septiembre de 2022

ÁNGELES MORA. SOÑAR CON BICICLETAS

Soñar con bicicletas
Ángeles Mora
Tusquets Editores
Colección Nuevos Textos Sagrados
Barcelona, 2022

 

LA HUELLA DE LOS SUEÑOS
 

 
   Ángeles Mora nació en Rute, agradecido municipio cordobés que en 2017 nombró a la escritora “Hija predilecta”. Allí abrieron surco sus composiciones de aprendizaje, casi en la adolescencia, recuperadas parcialmente en el libro Caligrafía de ayer (Rute, 2000). Pero el perfil literario más definido conecta directamente con la ciudad de Granada, donde se instala a comienzos de los años ochenta y concluye la Licenciatura en Filología Hispánica. Pronto participa de lleno en la pujanza cultural del momento, un intervalo de agitación y compromiso que ya forma parte de la historia literaria más reciente bajo dos etiquetas de alto significado: la Otra sentimentalidad y la poesía de la experiencia. Allí alzaría vuelo en 1982 su libro Pensando que el camino iba derecho. Tras esta primera salida el itinerario creador prosigue con La canción del olvido (1985) y, en el cierre de la década, en 1989, encuentran andén La guerra de los treinta años, reconocida con el Premio Rafael Alberti, y La dama errante (1990). Hitos importantes en su poblado recorrido lírico son Contradicciones, pájaros (2000), que consiguió el Premio Internacional de Poesía Ciudad de Melilla y Ficciones para una autobiografía (2015), reconocido con  el Premio de la Crítica (2015) y el Premio Nacional de Poesía (2016).
   Dejo al margen compilaciones, balances, cuadernos y otros títulos del trayecto para centrarme en la verdad poética de Soñar con bicicletas, donde el ideario de Ángeles Mora se define desde una sensibilidad que enlaza la voz verbal y la condición del yo ficcional zarandeado por sus retos existenciales. De nuevo conviene recalcar el magisterio literario del profesor y ensayista Juan Carlos Rodríguez y su  insistencia en que el río versal está ligado a un tiempo histórico.
   La poesía se gesta alrededor del patio oscuro de la memoria, y ese es el latido que impulsa el apartado “Mi vida secreta” donde escribir es abrir ventanas a un estar oculto, inadvertido, que trasciende los estratos aparentes del entorno para escarbar en la claridad dormida de los sueños. La conciencia percibe que la existencia tiene contraluces y asimetrías, decepciones y una brumosa soledad que invita a la renuncia. Toma cuerpo en el pensamiento la condición de mujer, ese empeño en soñar con bicicletas y mantener en vilo las grafías oníricas para que se ensanchen las aceras angostas de lo cotidiano: “Buscar la luz, / no mirar por los rotos /donde el rencor oculta / su negrura infinita”:.
   El recuerdo reivindica sitio; pone un foco de luz en el ámbito privado de la intimidad. Allí donde se asientan esos vértices tradicionales que construyen la identidad femenina en el mercado, en las tareas de la casa o en las relaciones sociales restringidas. Los roles secundarios se ocultan bajo el vestido de novia y el sometimiento a unas convenciones que borran la luz y la alegría para respirar el aire contaminado de la rutina. El tiempo impone su andadura y todo se transforma en el polvo dormido del pasado, como si las vivencias durmieran dentro, calladas y exhaustas, como “cosas lejanas que no vuelven nunca, / ni tampoco se van”.
   La senda metaliteraria llevar al espacio de las palabras en la segunda sección “La luz del poema” que ubica como umbral el título memoria de la melancolía. Recuerda la autobiografía de María Teresa León que narra sus teselas vitales en los años de la república y el exilio. La poesía se desnuda; convoca hilos de intensidad y sustrato emotivo. Apoya su voz en lo cercano para enlazar con el tono humilde del sentir cotidiano sin retóricas grandilocuentes ni esteticismos hueros. El poema cobija imágenes, adquiere a veces la textura del homenaje, como sucede en “Flores del pensamiento” dedicado a las invisibles poetas del 27, despojadas de las estanterías de la literatura, para ser solo voces de una historia dictada por el olvido. En “Ayer” encontramos otro homenaje a la luz y la memoria de Antonio Machado, junto a una reflexión sobre el deambular del tiempo. El apartado cobija otras presencias intangibles como Federico García Lorca, Chopin, Teresa de Jesús o la ya citada María Teresa León, renacida en el monólogo dramático de “Una mirada en el exilio”.
  El libro dedica el tercer apartado “”Underworld” (Inframundo) a perfilar los rasgos del yo que se asoma a las pesadillas de la propia conciencia en esa distancia continua entre la realidad y el sueño. Lo transitorio asola, nos convierte en oquedades sin luz en medio del fluir de las cosas. Del mismo modo, en el páramo de la historia, el yo femenino ha ido buscando su definición, acotado en su condición marginal que convertía su presencia en una estela dolorosa de mujeres rotas. El poema “Imágenes para una exposición” clarifica el compromiso de la poeta con la defensa de valores de igualdad, tolerancia y respeto, y el derecho a un mundo nuevo más habitable,  sin miseria y explotación.
   Poco a poco el confinamiento de la pandemia se diluye en la memoria, como si hubiera sido un paréntesis de soledad y sombras, de calles clausuradas, y de ausencias que callaron su voz en los días más duros del encierro. Poemas como “Extraña primavera” y “Siempre es domingo” evocan aquella soledad deshabitada de las avenidas sin nadie esperando la luz del nuevo día.
    Uno de los nombres cimeros de la novela negra, Raymon Chandler, presta su voz para la coda final del libro, “El largo adiós”, un grupo de poemas dedicado a Juan Carlos Rodríguez. En los estratos argumentales conviven el intimismo del yo poético y el marco habitable de la ciudad dormida; esa ciudad tan ligada a la propia existencia cuyo callejero ha sentido día a día el paso de la historia, las mutaciones de un tiempo en el que se cobijan las historias del aprendizaje sentimental.
   El recuerdo del compañero de vida y del maestro persiste con la fuerza del amor, tan nítidamente reflejada en “¿Qué hacer?: “Todo al fin me lo diste. / Todo te lo llevaste: la literatura, la vida (…) Esa provocación. / Bien sabías que me bastaba / para seguir queriéndote.”. Y junto a esos instantes compartidos los pasos de la madurez preservados en la memoria, los rostros y señales que anidan en lo emotivo como diligentes fotogramas de una hermosa película que son fieles testigos de lo que nunca vuelve.
   Ángeles Mora ubicaba en el pórtico de su libro el poema breve “Unbalanced” (Desequilibrado), cuya filosofía asocia el caminar por una realidad contradictoria al esfuerzo de la voluntad por sostener sus pasos en el tiempo, buscando verticalidad y equilibrio, como notas sobre un pentagrama. Se trata de alcanzar el destino marcado para sentimientos y sensibilidad, ese atardecer que trae la noche y nos deja a solas con el temblor del frío, para poder soñar con bicicletas.
 
JOSÉ LUIS MORANTE

    

martes, 27 de septiembre de 2022

ENEMIGOS ÍNTIMOS

Tomar las calles
Fotografía
de
Javier Cabañero Valencia

 

ENEMIGOS ÍNTIMOS.


 . La soberbia entrecierra los ojos, mira el sol como si fuese el farol de un cobertizo.

 . Los vagos extenuados hacen de su pereza un pedestal, recuerdan a Marx cuando proclama que toda solidez se desvanece.

 . Es capaz de taponar sumideros con sus quejas.

 . Percibe en los consejos el filo cortante de una cuchilla de afeitar.

 . Adquirió cinco naves y dieciséis trasteros. Se hizo almacenistas de coartadas.

 . Su carrera fiscal avanza; aspira a ser el brazo ejecutor de la sentencia.

 . Siempre impaciente,  se le hacen largos esos trámites que debe cumplir la mentira para mentir de nuevo.

 . Pierde en cada viaje a los demás tras el recodo de sus intereses.

 . La vigilia de los enemigos íntimos desconoce las horas perdidas.


(Aforismos de otoño)



lunes, 26 de septiembre de 2022

EL REINO DE LOS MANSOS

Al otro lado
Archivo
Istockphoto



 EL REINO DE LOS MANSOS

El reino de los mansos
es un punto y aparte en la contienda
que nos hace sentir infelices, mezquinos.
Prácticos en las aguas de la sabiduría,
sortean los escollos del vivir cotidiano
con pericia admirable
y su certero rumbo siembre les lleva a puerto.
Si lanzados al aire a cara o cruz
permanecen flotando en órbitas perpetuas
y, por si fuera poco, son evanescentes,
suaves, casi angélicos,
porque limpios de culpa
hacen posible
que otros arrojan la primera piedra.

Con el estupor justificado
del que no entiende nada,
presencian el combate mientras nos reconvienen
de la nefasta imagen que albergamos.
Y su mirada lánguida confirma
que hay que seguir luchando,
para no ser jamás uno de ellos.

    (De Enemigo leal, 1992)



domingo, 25 de septiembre de 2022

MIGUEL CATALÁN. EL ÚLTIMO PELDAÑO (MISCELÁNEA)

El último peldaño
(Miscelánea)
Miguel Catalán
Edición de María Picazo
y José Luis Morante
Editorial Verbum
Colección Narrativa
Madrid, 2022

 

EVOCACIÓN Y MEMORIA

 

   Los pasos literarios de Miguel Catalán (Valencia, 1958-2019) no atardecen nunca; cruzan el tiempo una y otra vez para enlazar pretérito y ahora. Y buena parte de esta continuidad en el discurrir temporal se debe a la prolongada vigilia de María Picazo, esposa del escritor y perenne colaboradora en las contingencias del taller creativo. Gracias a su empeño y a su idea germinal coge vuelo El último peldaño, entrega de esqueleto flexible que es, sobre cualquier otra circunstancia, evocación y memoria, mediodía compartido; homenaje coral a la presencia referencial de Miguel Catalán, aunque la difusión de su obra y el lugar asignado en las primeras filas, estén todavía por llegar. Avalan su centro escritural cinco novelas, tres compilaciones de cuentos breves, el material filosófico de Seudología y los dos diccionarios, Diccionario Lacónico y Diccionario de falsas creencias, junto a la literatura hiperbreve, compilada en Trea, en 2019, con el título Suma breve y en el libro póstumo Suma y sigue (Libros al Albur, 2019). Me apresuro a exponer, por su interés, los contenidos compilados en esta obra singular. La parte esencial del libro y su trayecto de amanecida reúne los aforismos póstumos ya citados de  Suma y sigue (2019), que vieron la luz por primera vez al cuidado de José Luis Trullo. María Picazo ha rescatado entre el material inédito del escritor los aforismos inéditos de Pasos sueltos, un conjunto de textos escrito cuando la enfermedad prodigaba síntomas y sombras, condicionando el estar diario de quien hizo de la serenidad y la aceptación una actitud. El cáncer estaba ahí y era el momento de exprimir cada instante con la sed vital de lo necesario: el amor de María, la atención plena para concluir los proyectos en marcha y las relaciones de intimidad y gratitud con el grupo de amigos que siempre admiró su talento literario y su altura ética. Si es conocido por todos el perfil polivalente del filósofo y su versatilidad para la práctica de estrategias expresivas como el ensayo, la novela, el relato, el aforismo y la crónica periodística, será una sorpresa general la inclusión de un puñado de poemas de amor en el apartado Poemas de la fascinación, donde  el sentir, como semilla verbal y fe de vida, se impone en cada texto para definir, una vez más, el enlace irrompible con María Picazo “desde antes y después”. Solo la clara sintaxis del amor nos salva y esa es la señal más definitoria del pensar poético de Miguel Catalán, quien asume la condición de amante y compañero como una fuerza sustantiva y esencial en sus relaciones con la propia identidad. La respuesta a la invitación de María Picazo para participar en este territorio de afectos fue tan rápida  que hubo que acotar los textos enviados para evitar la dispersión y mantener la textura evocando a Miguel Catalán con diagnósticos independientes. Por ello, Ronda de abrazos incluye textos intimistas (Alejandro Aguilar, Alberto Gimeno, José Payá Beltrán, Antonio Saurí, José Miguel Segura Roselló, Tirso Priscilo Vallecillos García), aproximaciones literarias (Francesc Arroyo, Hiram Barrios, Carmen Canet, José Félix Escudero, Pedro García Cueto, Luis Veres, Javier Paniagua, José Vicente Peiró, Justo Serna), semblanzas de la relación afectiva y memoria personal del trayecto común (Raquel Díaz Seijas, Gloria de Frutos, Francisco Javier Gallego Dueñas, Daría Rolland Pérez y Jean Claude Rolland, Luis García-Chico, José María Martínez Selva, Miquel Martínez, Blanca Rodríguez López); aunque en casi todos los textos se hace patente el epitelio existencial del escritor y su calidez humana en el trato, como si fuese inevitable, junto a la admiración intelectual, el sello humanista y ético de una identidad comprometida con la hondura de pensamiento y con una ejemplar propuesta de vida. Miguel Catalán sigue entre nosotros. Sigue la fuerza de su obra magna, Seudología, un compendio de volúmenes con la mentira como núcleo argumental, que no tiene parangón en nuestro ámbito literario; y siguen sus aforismos como abrazo entre filosofía y cauce lírico y como constatación de un tiempo de certezas líquidas que busca en lo fragmentario una indagación de sentido, un norte, unas coordenadas con criterio crítico. La recopilación El último peldaño, tan bellamente editada por Verbum, la editorial madrileña donde el escritor encontró la mayor hospitalidad para sus trabajos de creación e investigación filosófica, es el epílogo abierto de un itinerario lúcido y pleno. En sus páginas queda el vitalismo creador de Miguel Catalán, la fertilidad de su obra y la impresión de que su magisterio ha marcado un tiempo de paredes firmes que prolonga sus voz frente al olvido.

 JOSÉ LUIS MORANTE

 

sábado, 24 de septiembre de 2022

DESNUDEZ

Caligrafías
Archivo
de
Freepik


 

DESNUDEZ

Nadie es infalible. La creación del hombre lo demuestra

ALESSANDRO MORANDOTTI

 
Los que oyen mal perciben en la realidad un tono mordaz y corrosivo.
 
Termitas, vertiginosa evocación de méritos.
 
El deseo prefiere un dormitorio de falsos tabiques.
 
Ese ánimo que conceden las cualidades innatas: todo lo hace mal.
 
Perdió la identidad en su pasado y  no cesa en la búsqueda.
 
Poco a poco la desnudez le fue convirtiendo en otro.

Aforismos de otoño




viernes, 23 de septiembre de 2022

HIRAM BARRIOS (Ed.) EL PLACER DE FASTIDIAR

El placer de fastidiar
Aforística italiana contemporánea
Hiram Barrios (Ed.)
Prólogo de José Manuel García-García
Epílogo de Armando González Torres
Apeadero de Aforistas
Sevilla, 2022

 

AFORISTAS ITALIANOS DEL AHORA

 

   El catálogo esencial sobre literatura concisa de la editorial Apeadero de Aforistas, que impulsa y dirige José Luis Trullo, presenta El placer de fastidiar, balance de la aforística italiana contemporánea a cargo de Hiram Barrios, académico, aforista, editor y traductor y uno de los centros orbitales de la consolidación del género. Con magnífica resolución formal, la propuesta es un recorrido de aproximación al taller creador de treinta nombres representativos del itinerario lacónico en Italia, ahora en plena proyección mediática por la eclosión de publicaciones, versiones a otras lenguas, la difusión en red y los nuevos espacios editoriales.
  El pórtico “Este libro que en tus manos tienes”, escrito por otro cultivador de teselas verbales, el profesor de New Mexico State University, investigador y aforista José Manuel García-García, recuerda los quehaceres compilatorios de Hiram Barrrios, y el acierto de ediciones como Lapidario. Antología del aforismo mexicano. Son meridianos indagatorios que, más allá de los condicionamientos geográficos y el fundamento local, rastrean el legado minimalista y exploran su polivalencia conceptual. El prologuista recuerda también la adecuación al género que tienen las antologías; son costa abierta a la brevedad y marco de difusión de una estrategia expresiva que requiere “un lector que acepta el juego del asombro, el razosoñador, (muy hermoso neologismo), que busca en el aforismo el equilibrio literario y filosófico. Que entiende la forma sintáctica y la idea expresada en ella, que acepta la condición liminal de la prosa poética, los filosofemas literarios, las máximas abreviadas.”
  Los integrados en El placer de fastidiar conforman los estratos más sólidos de una renovación generacional, aplicada en la confección colectiva de un mosaico de teselas singulares. Nace así una aportación cultural intersubjetiva, una coral de voces que ausculta las posibilidades del decir hiperbreve desde encuadres abiertos; al cabo, como ha sucedido en la historia, el aforismo es un género discursivo, un muestrario de atajos alternativos y, no pocas veces, contradictorios, según constatan recuentos clásicos como la de Gino Ruozzi, Scrittori italiani di aforismi, la scritura aforística de Giulia Cantarutti, o Retoriche della brevitá  de Maria Teresa Biazon, todos citados por Hiram Barrios en su introducción.
   El antólogo clarifica también el aserto elegido para la compilación. El título, extraído de un aforismo de Leo Longanesi, alude a las contradicciones que habitan en cada identidad y a esa rebeldía que zarandea marcos reductores para respirar por libre, mediante un pensamiento abierto al aire. La brevedad suma, ramifica posibilidades en la fragmentación y muestra las conexiones entre paradojas, humor, ironía y mirada crítica, esos ingredientes fastidiosos para los sistemas cerrados y convencionales.
  En el inventario están contenidas varias promociones en activo. Representan a juicio del antólogo una quinta parte de los cultivadores actuales. Como en cualquier proyecto semejante, es un horizonte parcial, selectivo, pero polisémico y colectivo, empeñado en una visión diferente de la realidad bajo el techado de la literatura portátil.
   Abre la estela nominal Giovanni Papini (1881-1956) con media docena de ejemplos mínimos, y con una sustantiva definición del vector aforístico: “Aforismo: una verdad dicha en pocas palabras, pero dicho de un modo que asombra a más de una mentira”. Solo otro nombre, Giuseppe Prezzolini (1882-1982) pertenece al tiempo decimonónico; el cuerpo central de elegidos camina por el siglo XX (Fausto Melotti, Leo Longanesi,  Alessandro Morandotti, Ennio Flaiano, Gesualdo Bufalino, María Luisa Spaziani, Alda Merini…). Otros practicantes seleccionados marcan trazos en en el tramo intersecular y en los albores del nuevo siglo. Entre ellos nombres tan celebrados como Donato Di Poce y Fabrizio Caramagna, bien conocidos ya por los lectores en castellano. En suma, décadas de confluencia escritural y continuo trenzado de itinerarios y líneas de luz.             
   El libro añade como coda final una noticia bibliográfica sobre el anticipo de la antología en el espacio digital con el título Fragmentos del mundo: antología del aforismo italiano, y el epílogo “Post-scriptum” firmado por Armando González Torres. Es un fragmento que sondea la superficie heterodoxa y subversiva del ideario lacónico y compone una reflexión de urgencia sobre el temperamento escritural de lo fragmentario, más allá de la sistematización orgánica de la literatura sapiencial.
   De inmediato se percibe que estamos ante un compendio cálido, de paso ligero, que calienta sus manos en el combustible expresivo del aforismo; que invita a seguir caminado en el silencio poblado de la levedad, esa superficie de soporte humilde en la que cabe el entorno intimista de la amanecida.
 
 
 JOSÉ LUIS MORANTE





  

jueves, 22 de septiembre de 2022

SOBRE LA ROCA

Suelo firme
Fotografía
de
Javier Cabañero Valencia 

 

Todo es siempre menos

JRJ

Ni siquiera se vive una vez

KARL KRAUS

SOBRE LA ROCA 


Extremó la prudencia verbal; no aventura palabras si no es en presencia de su diccionario.

Afrontar sin amargura, sin gestos de abandono,  que lo que pensamos oculta lo que somos.

Su cerebro contiene dos ideas; son tan opuestas que entre ellas cabe un sistema filosófico.

Al florecer el día  rompe la quietud del reloj un aforismo. Sorbos cortos.

Basta mirar la penumbra de alrededor para saber que no estoy.

El puño cerrado de quien corta rosas.

Una pobreza de hospitalidad irrefutable, capaz de ofrecer su vieja cama de faquir.

El silencio y su fuerza de convicción. Sabe quién responde cuando nadie llama.

Si los hechos mueren percibimos el don compensatorio: sus efectos secundarios.

Esa energía de quien se levanta de la cama y  cuando toca suelo ve en su pie desnudo el vértice de una revolución pendiente.

Migas de voz