viernes, 25 de septiembre de 2026

LA SEMILLA

Espera
Fotografía
de Archivo Dreamstime

 
LA SEMILLA
 
En la fragilidad de la semilla
hay un rumor en curso
donde pliega sus alas el prodigio.
En él escarban
futuro las raíces
y vislumbran los troncos
tercas ramas,
que buscan en el aire
el golpe sostenido de la luz.
 
Somos en la semilla
reflujo de estaciones
y sombras anegando
un tragaluz con pájaros.
 
A resguardo, consigo,
suelo adentro,
en la semilla insiste
el pulso cardinal de otra semilla.

                               (Poemas selectos)




jueves, 24 de septiembre de 2026

CLAUSURA

dentro
Fotografía
de
Javier Cabañero Valencia

 
DORMIR AL RASO
 
La mala luz derrumba mis lecturas
cada vez más pronto.
Recurro al cuello blanco
de un flexo que ladea
la mínima planicie
y  pongo ante mis ojos
el ascua iridiscente.
Pero los trazos no saben mentir.
Oblicuas y veladas, las grafías
son como viejas fotos;
Solo hay manchas, deshechos,
reincidentes borrones deslucidos,
una puerta sin luz.
 
Se agazapa en mis ojos
la indefensión del gato
que prodiga
maullidos de cansancio.
Mientras, en la clausura,
al raso del cristal se precipitan
con insistente frío nuevas sombras.  

                   (Variaciones y descartes)




martes, 22 de septiembre de 2026

OFICIO DE CALLAR (SELECCIÓN PROPIA)

Oficio de callar
José Luis Morante
Mahalta Ediciones
Ciudad Real, 2026



 SELECCIÓN PROPIA

Nadie toleraría la vida sin vidas prestadas,

la propia no basta 

ELIAS CANETTI

La simplificación de una cosa es siempre algo extraordinario 

G. K. CHESTERTON

 De la verdad la búsqueda, el merodeo, los pasos inseguros que rozan la caída, el incansable oficio de callar.

 Los demás coleccionan supuestos de mí, pero yo casi nunca confirmo los indicios.

 Extremó la prudencia verbal; no adelanta palabras si no es en presencia de su diccionario.

 Afronta que los pensamientos son tablas escénicas dispuestas a la ocultación.

 En esencia el cerebro maduro contiene dos ideas, pero su lejanía es tan palmaria que entre ellas se expanden sistemas filosóficos.

 Escrita, con tinta invisible, sobre osamenta y musculatura, el cuerpo disimula su condición de fraude.

 El silencio padece de argumentación prolija.

 Sobre la floración sentimental, el puño cerrado de quien corta rosas.

 Consume una pobreza hospitalaria, capaz de regalar un viejo catre de faquir.

 Coloca minucias ante el ventilador para que vuelen espejismos de brisa litoral.

 Su ideología rompe a martillazos la pecera para que los peces sean libres.

 Bajo el limo, en las honduras de la ambigüedad, la superpoblación de anfibios.

 El silencio mantiene una precintada fuerza de convicción. Sabe quién responde cuando nadie llama.

 Cuando los hechos mueren percibimos el rastro compensatorio: las nubes volanderas de efectos secundarios.

 Pertenezco al tropel inconfundible de los solitarios. En mí, la vocación de ignorancia. El nada sé de quienes no saben.

 Tras la decepción, los deseos internos alquilan emplazamientos periféricos, esperan días de niebla para volver al centro.

 Poco a poco comparten territorios imaginarios; después engullen con voracidad el pasado común, la vida ficcional de los personajes.

 Energía, al levantarse de la cama, para salvar la galaxia. Toca el suelo y ve en su pie desnudo la inminencia de una revolución pendiente.

Para las sombras del pasado la eficacia y esplendor de la linterna no podrán nunca sustituir el manso goteo de la cera.

 





sábado, 12 de septiembre de 2026

CONCIENCIA DEL TIEMPO

Testigo
Archivo general 
Depositphotos


Sobre mi piel
las grietas y suturas.
Envejecí.

                         (Haiku del tiempo)





 

viernes, 11 de septiembre de 2026

LA HUMEDAD DEL REGRESO

 

Adán en la ventana


EL REGRESO DE ADÁN
 
   Ante el insistente empuje de la melancolía, una mañana Adán retornó al paraíso. Se adentró en sus espacios con la fuerza feliz de quien busca el lugar propio. No tardó en advertir que recorría un territorio de desposesión. Aquel sitio, húmedo y frío,  solo cobijaba abandono.
   En el centro del lugar se alzaba todavía el árbol del bien y del mal; miró aquella silueta y se hizo efectiva la soledad de un tronco calcinado y rijoso.
   No aguantó más. Bajó los ojos y convocó el olvido, como si el paraíso no hubiese existido nunca. Con andar dubitativo, se precipitó hacia la salida. Sus pasos tropezaron con el ala inerte de algún ángel, el metal chamuscado de una espada herrumbrosa y una oscura camisa de serpiente.

(Del libro Fuera de guion, Lastura, 2024)




miércoles, 9 de septiembre de 2026

VOCACIÓN DE RUINA

Una silla con él

                                         

 VOCACIÓN DE RUINAS

                                (Con mi Ingratitud)

 

  Empeñó su existencia en hacer daño. Vivía con el entusiasmo de quien todo lo convierte en ruinas. En primera persona fue escribiendo las páginas de una maldad innata. En cada evento literario llegaba tarde marcando el paso, se cambiaba de sitio arrastrando la silla, encendía el móvil, ojeaba el periódico, murmuraba con la compañera de asiento, hacía pompas con tabletas de chicle, preguntaba sandeces, con formulaciones interminables en el cierre del acto… Sus actividades varias dejaban constancia de una indeclinable temporada en el infierno. Asumió una biografía insoportable. Nunca escribió una línea, pero su insignificancia siempre estaba presente entre los escritores.

 

                                                                  JOSÉ LUIS MORANTE



  

martes, 8 de septiembre de 2026

LA VOZ DEL AGUA

Los caños
Imagen
de
Internet

 

LA VOZ DEL AGUA


Cuántos manantiales sin agua potable.

 Esas páginas impolutas y frías, sin glóbulos rojos.

 El aspirante a personaje concede al ombligo un interés escénico.

 Discreto, en la mirilla de la mañana pide asilo el esqueleto de un dinosaurio.

 Mientras se aquieta la bruma, el sol es una lámpara minúscula, de segunda mano.

 Los insectos sobre la tierra fría del sendero.  Soledad camuflada de vida.

 La trastienda mental de quien sustituye amigos por animales domésticos.

 Como gesto de autoprotección, espío los versos sueltos de mi vecindario.

 La rutina carboniza el asombro.

 Aquel vegano mantenía un oficio rentable con sus contradicciones; practicaba la ganadería extensiva.

 Guarecidas en la laringe, las fibras del hambre se digieren mal.


(Aforismos de verano)