El puño cerrado de quien corta rosas.
Puentes de papel
José Luis Morante
sábado, 29 de agosto de 2026
PRUDENCIA VERBAL
El puño cerrado de quien corta rosas.
viernes, 28 de agosto de 2026
JAIME GIL DE BIEDMA. LAS PERSONAS DEL VERBO
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| lAS PERSONAS DEL VERBO Jaime Gil de Biedma Carme Riera y Féix Pardo (Editores) Ediciones Cátedra, Colección Letras Hispánicas Madrid, 2024 |
EN UN VIEJO PAÍS
Jaime Gil de Biedma nació en Barcelona en 1929 y falleció el día 8 de enero de 1990, tras una grave enfermedad, algunos años después del cierre de su edificio poético, clausurado con el libro Poemas póstumos. Pero el magisterio de su voz no ha hecho sino acrecentarse hasta consagrar al escritor como columna central del canon poético contemporáneo. La breve introducción trata de documentar los años aurorales, sobre todo valiéndose de cartas personales y documentos de archivo. También sondea las claves de su amistad con Carlos Barral, iniciada en los años universitarios de Barcelona y la amanecida de su periplo poético. La poesía se convierte en una persistente obsesión por más que considerara el oficio de poeta como un trabajo inexistente que había que paliar con empleos más lucrativos y prestigiosos, desde el punto de vista social.
Si obviamos los tanteos de aprendizaje y los anticipos en revistas, la crecida poética empieza en 1953 con el cuaderno Según sentencia del tiempo, una brevísima colección de doce poemas: Ya en 1959, se edita el libro Compañeros de viaje, obra en la que se perciben las características y temas básicos de su ideario: tono conversacional, referencias autobiográficas, marco urbano, continuo enlace entre vida y literatura y un fuerte sentido crítico de la realidad social y política. E poeta advierte además de una significativa transformación en su retina estética: “de una actitud de filiación simbolista, se desemboca en una estética basada en la experiencia y en una determinada situación histórica”. En Moralidades (1966), un libro publicado en México para evitar las mutilaciones de la censura, la influencia de Blas de Otero y Luis Cernuda afianza el vertido intimista del hablante lírico, hasta crear un clima de confidencialidad. La primera persona del singular se muestra en el espejo con la cercanía de quien traspasa la senda evocativa de instantáneas vitales y emociones. En ese libro están composiciones como “En el nombre de hoy” , “Barcelona ya no es bona o mi paseo solitario en primavera” y “Pandémica y celeste”, acaso uno de los poemas más apreciados por el poeta. En estas composiciones aflora con fuerza la conciencia social y el resentimiento de clase. Esta edición incorpora la plaquette Cuatro poemas morales, publicada en 1961. El libro Poemas póstumos se publicó, en su primera edición, en 1969, con una dedicatoria a Gabriel Ferrater. En él se incluye “Contra Jaime Gil de Biedma”, donde la voz poética se desdobla para argumentar contra la propia existencia con un feroz rechazo de la rutina existencial y sus sórdidos ejercicios al dictado. La primera edición sólo consta de doce poemas, pero el número de composiciones aumentaría hasta veintisiete poemas en la segunda edición de la poesía reunida. Sin duda, el ambiguo título está relacionado con el poema “Después de la muerte de Jaime Gil de Biedma” y con esa filosofía que hace de la escritura permanencia y salvación de nuestra finitud.
El rótulo Las personas del verbo vería la luz en 1975, publicado por Barral en Barcelona. En 1982 se hace una nueva compilación definitiva de sus poesías completas, con una nota autobiográfica en contraportada, que también se reproduce en la presente edición de Carme Riera y Félix Pardo.
El completísimo aparato crítico apenas se detiene en la biografía, bien conocida por trabajos de Javier Alfaya, Carme Riera, Pere Rovira y la semblanza, no exenta de sombras, que Miguel Dalmau publicó en 2004. En cambio, partiendo de la segunda edición de Las personas del verbo (Seix Barral, Barcelona, 1982), supervisada por el propio Jaime Gil de Biedma y, por tanto, considerada como definitiva, se hace un enorme calado de las variaciones textuales, la puntuación, la reducción de citas y las mutaciones que suprimen versos e incluso poemas. El análisis afecta a cada una de las entregas y también a los poemas publicados de forma autónoma.
El poeta reside en el último tramo de su vida en Ultramort (Girona), alejado de los cenáculos más relevantes de la actualidad literaria. “Escribir un puñado de buenos poemas es lo único que de verdad importa en la vida”. No quiere ser poeta sino poema. La escritura concluye aceptando la propia identidad y las cicatrices que ha causado el discurrir: “Envejecer. Morir / es el único argumento de la obra”
JOSÉ LUIS MORANTE
jueves, 27 de agosto de 2026
EL ÚLTIMO EN SALIR APAGA LA LUZ
EL ÚLTIMO SIEMPRE APAGA LA LUZ
Quienes pasan mucho tiempo solos
terminan teniendo un oído muy fino
DJUNA BARNES
Con los que oímos mal, (Y cada vez peor, como es mi caso), se pueden mantener dos actitudes: esgrimir con la voz prepotente de la hartura el “que no te enteras”, “ya te lo he dicho”, “a ver…”, “yo no hablo a voces…” y dejar en el rostro la mugre entumecida de la estupidez; o sencillamente repetir de nuevo e improvisar una explicación porque las palabras nunca necesitan agrandar carencias sino conformar rincones afectivos. Ambas actitudes, más que succionar en el ánimo de las cicatrices auditivas, definen a quien las esgrime. Los malos gestos son espejos fangosos de nuestra identidad.
Desde el cristal limpio de la
responsabilidad personal también se puede colaborar al bien común: hay que
seguir las recomendaciones de la sensatez al pie de la letra. Son necesarias. Los fanatismos no admiten ninguna libertad individual; el negacionismo como
ideología es desnudez mental.
(Apuntes del diario)
miércoles, 26 de agosto de 2026
ISABEL MARINA. MUJER FRENTE AL ESPEJO
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| Mujer frente al espejo Isabel Marina El Sastre de Apollinaire, Colección Poesía Madrid, 2026 |
OFICIO DE SOLEDAD
martes, 25 de agosto de 2026
EN CLAVE AUTOBIOGRÁFICA: CUMPLEAÑOS
EN CLAVE AUTOBIOGRÁFICA
con la televisión en blanco y negro.
La plana realidad,
cobró lustre ficticio entre las vísceras
del dichoso artilugio.
Retraído el asombro,
poco tiempo después holló la luna
el ballet pintoresco del primer astronauta.
La guerra de Vietnam sembró de rojo
el miedo del monzón;
la tristeza alargó su cinta métrica
con inborrables signos,
y el niño que yo fui cruzó la calle
para desvanecerse
que aventara las ramas,
tras una floración de duermevelas,
devanaron los años
una quietud insomne,
repleta de tareas.
Nada sobra al olvido.
la dudosa verdad de vuelo corto
que se oculta detrás.
La nada vuelve.
Soy un mapa menguante
enclavado en la espera.
Ya no quedan preguntas perentorias.
El futuro es de otros.
lunes, 24 de agosto de 2026
EL BIÓGRAFO DE JORGE LUIS BORGES.
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| JORGE LUIS BORGES (Buenos Aires, 1899-Ginebra, 1986) Retrato de Louis Monier, 1979 |
El biógrafo de Borges
Con monolítico afán, labró durante una década una biografía de Jorge
Luis Borges. Se encerró en la buhardilla, ahuyentó compromisos, propició un
divorcio, y consultó la incontinencia escrita sobre el autor: ensayos, cuentos,
poemarios, reseñas, tesis, reescrituras y panegíricos circunstanciales. Tras la
enésima corrección de pruebas, se editó la obra. En las librerías aquella
novedad tuvo una presencia discreta y su autor nunca más hurgó entre las trabajosas
páginas de aquel libro. Nadie percibió la única errata, una azarosa paradoja. En
el paréntesis vital confundió fechas. Anticipó la muerte en Ginebra ochenta y
siete años antes del nacimiento en Buenos Aires. Un lapsus ligero que hubiera entusiasmado
al mismo Borges.
sábado, 22 de agosto de 2026
PAN CON MIGAS
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| Comiendo pan Archivo de imágenes Depositphotos |
Vocación
No recuerdo una fecha exacta, pero los primeros aforismos de mi libro Mejores días (Mérida, 2009) nacieron hacia 2005, ya como textos autónomos para integrarse en un libro futuro. Antes escuché con frecuencia que muchos de mis poemas tienen un cierre aforístico; así que no fue una decisión brusca en la escritura personal sino un ejercicio de libertad y obediencia; de confianza en lo fragmentario para desobedecer la monotonía del todo desde las partes.
Elogio de la soledad
Elementos de riesgo
El aforismo testifica esas situaciones y es preciso elegir el disfraz del personaje. Toca ponerse el vestido pintoresco del payaso, el velo etéreo de la evocación o la chaqueta gris del moralista. Abro el ropero.






