miércoles, 20 de mayo de 2026

TRANSPARENCIA

 Vivir a sorbos
Archvo general
de
Internet

 

 
CONÓCETE A TI MISMO
 
 
Rompe el silencio fértil del erial
un vislumbre tallado
en el templo de Apolo:
Conócete a ti mismo.
 
Es el centro de todo.
Tras la perseverancia de los signos
se forja un afán previo.
El temblor clarifica
el equilibrio inerte, la penumbra
de lo que no se ve.
Escarchas y humaredas
distorsionan el polen del destiempo.
Quien dilucida aprende
los espacios;
las redes que enmarañan
el viaje hacia la noche y el invierno.
 
Avanzo. Busco sitio.
Dilato mis esfuerzos,
con el lento bostezo del alba entre las manos
y algunas certidumbres persuasorias,
aunque todo confirma
que en ese territorio
de estratos y memoria
fracasan los impulsos de la épica;
conocer es un puerto que agota los pulmones,
y el valor de los héroes
solo practica ritos de la ciencia ficción.
 
Soy barro, un pavimento
de voluntad e insomnio;
la profusión de párpados
en el sobrio grafito
de  la grieta más tenue.
Más allá, nada obstruye
la nitidez azul del  horizonte.
El tiempo marca ruta,
somete lejanías,
se pone de perfil,
insiste, me concede
un transitar de nómada.
 
Dentro de mí no hay nadie
salvo yo,
una inquietud debajo de la piedra;
la piel desconocida, misteriosa
que quiere conocerme.

  (Del libro Nadar en seco, 2022)




 
 

 

martes, 19 de mayo de 2026

ELOY SÁNCHEZ ROSILLO. HABER VIVIDO

Haber vivido
Antología poética
Eloy Sánchez Rosillo
Prefacio y selección de
Encarnación Blanco y Pablo Lara
Umaeditorial
Málaga, 2026

 

MIRAR LEJOS

 
  La presencia poética de Eloy Sánchez Rosillo (Murcia, 1948) ha adquirido en el discurrir del tiempo una solidez inmarchitable. Lejos del experimentalismo vanguardista y de la oscuridad en la dicción, el autor entiende la escritura como un modo de compartir. Con ejemplar naturalidad expresiva, la poesía acerca la huella honda de una autobiografía ficcional, ajena a laberintos conceptuales y postulados retóricos. En la materia verbal se hacen tramas recurrentes la temporalidad, la reivindicación del yo como sujeto afectivo y sentimental, la reflexión intimista, el verbo confidencial, el anecdotario cotidiano y el papel del lenguaje como instrumento de evocación, memoria y canto. A grandes rasgos esa es la perspectiva de una senda lírica iniciada en los años setenta, al margen de la estela novísima. La obra singular crece a trasmano de una etapa literaria que hacía del culturalismo estética dominante, un ideario capaz de regular las relaciones entre expresión poética y realidad. La voz auroral emprende un camino propio, ajeno a encuadramientos generacionales, aunque podamos vincular la práctica poética de Eloy Sánchez Rosillo con la lírica meditativa y la poesía elegíaca, en la línea de Luis Cernuda, Francisco Brines y Jaime Gil de Biedma. También muestra afinidades con otros magisterios del canon como Hölderlin, Rilke y Giacomo Leopardi. Con sosegada continuidad, en la mesa de trabajo se van articulando las entregas como un todo orgánico que desarrolla distintos momentos creativos, sin perder nunca el sentido unitario. La antología Haber vivido, con prólogo y selección de Encarnación Blanco y Pablo Lara, profesores de la Facultad de Medicina de la Universidad de Málaga, permite acercarse al poeta, a partir de una selecta panorámica. Los preparadores del volumen evocan esa pizca de azar que generó el libro. Una simple felicitación navideña, que reproducía el poema “La casa sosegada” despertó el deseo de adentrarse en una poesía aparentemente sencilla y conocer personalmente al autor. El encanto personal del poeta se manifestó de inmediato y poco a poco fueron naciendo encuentros, ponencias, actividades académicas y contactos hasta la puesta en marcha de este muestrario. En Haber vivido se hace palpable que, sobre cualquier otra consideración, la poesía es una forma de ser y estar, de acercarse a lo cotidiano para entender la vida en sentido profundo. Para clarificar las fallas y rupturas de una realidad que, no pocas veces, deshumaniza la existencia y desvincula de la capacidad del ser humano para crear desde el lenguaje verdad y belleza, ese abrazo de luz donde se funden lo permanente y lo perecedero.
  El breve introito no pretende analizar claves de Eloy Sánchez Rosillo desde un punto de vista filológico. Ya se ha dicho que ambos preparadores pertenecen al ámbito científico de la medicina. El propósito de la antología es más sencillo: presentar de forma directa algunas composiciones para que muestren la solvencia y la capacidad emotiva de un poeta mayor, en cuya dicción poética confluyen claridades y sombras; la elegía, el canto y la conciencia de ser en la temporalidad. Los poemas acogen el estar conforme de quien escribe:” Eloy, abre los ojos; / mira este cielo, tanta claridad. / Respiras, estás vivo. Y si no desfalleces / y en tu ser perseveras, / más allá del dolor sabrá tu pecho / de la alegría y la misericordia. “
   Las composiciones representan todos los libros, desde Maneras de estar solo (1978), obra reconocida en su día con el Premio Adonais de poesía, hasta la entrega Venir desde tan lejos (2025). Se percibe de inmediato que hay una mayor representación textual de los últimos libros, acaso por la afinidad directa del gusto autorial, que se siente más cómodo con temas, reflexiones y actitudes de la madurez creadora, más proclive también al despojamiento y la ascesis.  Se hace versión definitiva de los textos la que aparece en la edición Las cosas como fueron. Poesía completa, 1974-2017, publicada por Tusquets editores en 2018. Haber vivido, por tanto, hace posible una cercana forma de recuperar el legado para percibir el fulgor inconfundible del quehacer literario. Comparte la continuidad en el tiempo de una obra, sin quiebros ni rupturas, articulada en torno a un sujeto poético que vincula lenguaje, conciencia y memoria.
   El ancho espacio de la antología muestra también dos cualidades esenciales del taller poético. El trabajo artesano para conseguir, desde el poema breve, un registro expresivo de precisa cadencia, pleno de musicalidad y armonía, y la presencia sostenida del discurso autobiográfico, como si el poema alentara la introspección y el empeño del sujeto para iluminar la existencia desde dentro. Nace así un fluir lírico, pleno de coherencia, dispuesto a caminar entre la realidad de las cosas para conocer sus estratos más profundos. Esos mínimos acontecimientos que dan sentido y luz a la experiencia de ser, al latido tenaz de emociones y pensamientos.

JOSÉ LUIS MORANTE


 

 

lunes, 18 de mayo de 2026

IDEAS DE SALDO

Homme
Alberto Giacometti (1901-1966)

 MEJORES DÍAS

En cada itinerario hay compañeros que restringen la verdadera senda; invitan a buscar rutas alternativas.

 La amnesia aporta tranquilidad a la respiración de los recuerdos.

 El agónico vocacional tiene una visión cabizbaja de la realidad inmediata.

 Al cuarto intento de lectura, cierro el libro. Está escrito por un marxista-leninista desbordado por el fascismo. Alguien liberado de ideologías tendría que reflexionar sobre el nomadismo ideológico.

 Cerca del mar todo se borra, salvo el silencio roto y el efecto emocional de la contemplación.

 Tiene un sentido del orden y de la etiqueta  impropios de sus años. Colecciona  poemarios. Los agrupa por colores, los colores por épocas; las épocas por tendencias, las tendencias por autores; los autores por el estado de conservación de su pelo. Apunta a crítico literario.

 La crítica debe cultivar el pudor. El elogio gratuito suena a sarcasmo.

 El corazón celoso hace recuentos de futuras pérdidas.

 La orfandad del solitario es el epitelio de la ternura.

 Ideas de saldo; necesitan un lenguaje primario, como esos productos de consumo que se adquieren en los minoristas chinos.

 Para los que piensan que el suicidio es una posibilidad razonable, la vida se alimenta de fracasos.

 (Mejores días, De la Luna Libros, Mérida, 2009)


sábado, 16 de mayo de 2026

TACHADURAS COTIDIANAS

Atardecer
Fotografía
de
Javier Cabañeto Valencia

 

TACHADURAS

 

Soy un diletante a quien da pereza emprender la tarea de rehabilitar algunas amistades convertidas en pedregal.

 El escepticismo siembra artrosis en el pensamiento.

 El crítico hace apología de la ambigüedad con un lugar común: “estilo peculiar”. Cuando nos cae encima no sabemos si acudir al servicio de urgencias del centro de salud, o al confesionario de una iglesia, para que nos den la absolución.

 A diario en las redes sociales, el botón del pánico. Alguien enciende un mechero para quemar una identidad y de inmediato un voluntariado entusiasta muestra su disposición a ser verdugos. Esa gente, en apariencia normal, que guarda dentro el más oscuro de los resentimientos.

Aprendo a abrir el atardecer en el despliegue rojo de la adversidad.


(Notas del diario)



 

jueves, 14 de mayo de 2026

DESPLEGAR ALAS

Mirlo común
Archivo general de internet

 

EN TORNO AL CUERPO
 
Ser poeta hasta el punto de dejar de serlo
 
CÉSAR VALLEJO
 
 
El deseo, esa moneda que se lanza al aire y permanece flotando.
 
La voz dubitativa del pudor suena a invierno; escarcha la piel.
 
Si te miro, la pupila es incisión, herida.
 
Persuasión pedagógica de la paciencia; solipsismo solo atento al temblor sigiloso de  los astros.
 
Siempre en la mano, la pequeña magia del final.
 
Hay cuerpos que consiguen poner la noche en claro.
 
Esa parte de ti dispuesta a compensar la inoperancia cromática del día laborable.
 
El vaivén tranquilo del mar del tiempo intenta desmentir que soy un náufrago.
 
Mientras duermes  el misterio de la insinuación, el no sé qué que queda balbuciendo.
 
(Celebración de la primavera)
 
 


miércoles, 13 de mayo de 2026

DESDE LA ORILLA

Desde la orilla
Fotografía
de
Javier Cabañero Valencia

 

ZOOLOGÍA ABISAL

 

   En la oscura inmovilidad del trasfondo, una misma savia sostiene el impulso de los peces abisales. Seducidos por la metáfora del viaje, sueñan cada noche redescubrir la superficie; un despertar convertidos en peces voladores.

(De Cuentos diminutos)




martes, 12 de mayo de 2026

ELOGIO DE LA SOMBRA

En el callejón
Archivo digital Pixel

 

ELOGIO DE LA SOMBRA

 

   La cómplice intimidad con mi sombra creció tanto que siempre caminaba detrás de mí. Poco a poco, el convivir diario borró las difusas fronteras que nos separaban. Ahora desplazamos pasos comunes. Yo soy ese hueco visible que va delante.

 

(De Cuentos diminutos)