miércoles, 16 de junio de 2021

CUADERNOS PARA LA INVESTIGACIÓN DE LA LITERATURA ESPAÑOLA

Cuadernos para la INVESTIGACIÓN
 DE LA LITERATURA HISPÁNICA
SEMINARIO MENÉNDEZ PELAYO 
FUNDACIÓN UNIVERSITARIA ESPAÑOLA
nª46 / 2020
Director: Javier Huerta Calvo

 

A solas en el canto

(La poesía de Ada Salas)

José Luis Morante

I.E.S. Duque de Rivas

 

Resumen: Se realiza una visión de conjunto sobre la labor poética de Ada Salas (Cáceres, 1965). Su personalidad literaria revitaliza una estética concebida como búsqueda y conocimiento, que vela el registro autobiográfico y reivindica la pulsión esencial del lenguaje y su dimensión trascendente. El trayecto asume desde el comienzo un enfoque personal, una propuesta singular sin deudas generacionales, con una estructura unitaria y continua que reflexiona sobre la identidad y la observación luminosa del entorno.

 

Abstract: A glance at Ada Salas' poetry (Cáceres, 1965). His literary personality revitalizes an aesthetics conceived as research and knowledge that veils the autobiographical narrative and justifies the essential thrust of language and its transcendent dimension. The journey assumes from the beginning of a personal approach, a unique proposition without generational debts and it has a unitary and continuous structure that reflects on the identity and light observation of the environment. 

 

Palabras clave: poesía, objetivismo, escenarios, memoria, mística.

 

Keywords: poetry, objectivism, setting, memory, mystic.

 

En Diez años de poesía en Extremadura (1985-1994)[1], volumen editado en 1995 por el profesor y ensayista Miguel Ángel Lama, se exploraba la cartografía poética de la comunidad autónoma en la etapa finisecular. Junto a los consagrados –Santiago Castelo, Pureza Canelo, Ángel Campos…–, con amplia proyección, salían a la luz tempranos afanes para reactivar la nómina del momento. En esa amanecida se integra Ada Salas (Cáceres, 1965). La poeta logra en 1987 el Premio Juan Manuel Rozas con Arte y memoria del inocente, libro impreso al año siguiente por el Servicio de Publicaciones de la Universidad de Extremadura. En sus aulas, la incipiente autora había cursado Filología Hispánica, vinculada al grupo poético de la Facultad de Filosofía y Letras de Cáceres. Son días marcados por el aprendizaje y un ensanche de relaciones que refrenda intereses, busca guías y canaliza la personalidad literaria.

Arte y memoria del inocente se inicia con dos referencias: una estela aforística de Alonso Guerrero, cuyo posterior trayecto se escora hacia la ficción narrativa, y un pensamiento de Alberto Caeiro, heterónimo de Fernando Pessoa. El conjunto de poemas se despliega como entrega diáfana, donde el tiempo y el sustrato biográfico marcan las rutas argumentales. Se oye la confidencia penetrante y sutil. Con naturalidad, los versos entrelazan intimismo y contemplación, contienen el aire del amanecer.

La caligrafía de este momento auroral evidencia la inclinación hacia el formato breve, que concede a los cierres poemáticos una pulsión conclusiva. Los poemas hacen de la palabra raíz vital, iluminan los corredores de la identidad con implicación activa, ajenos al objetivismo realista dictado por las circunstancias externas:

He vivido cien siglos con horas semejantes.

He sufrido la ciega soledad del pájaro caído

la cruda languidez de los cielos abiertos.

Amé la lluvia en la ciudad antigua

el humo los cristales los astros

desatándose.

Nada me sobra en cambio.

La palabra es el don

que solicito.

 

[NDA[2], 2007: 48]



[1] Miguel Ángel Lama, al titular su antología, se inspira en el volumen autobiográfico de Carlos Barral Los años sin excusa. La panorámica extremeña continúa el trecho analizado por Abierto al aire (1984), publicación de Álvaro Valverde y Ángel Campos.

[2] El volumen No duerme el animal (2009), Madrid, Hiperión, recoge la obra escrita por Ada Salas entre 1987 y 2003. Sirve de base al presente estudio, donde cada poemario se cita con la abreviatura de las letras iniciales del título: NDA sería, por tanto, No duerme el animal, compilación de trayecto con la versión definitiva de los poemarios incluidos. 


    Fragmento del ensayo A SOLAS CON EL CANTO (La poesía de Ada Salas) 


lunes, 14 de junio de 2021

XOSÉ BOLADO. UN PÁJARO TAN LIGERO

Un pájaro tan ligero
Xosé Bolado  (Antología)
Edición, selección, versión al asturiano y notas
de Esther Muntañola
Bartleby editores, edición bilingüe
Madrid, 2021

LA VOZ DEL TIEMPO

 

   El jueves 20 de mayo concluía el trayecto biográfico de Xosé Bolado (Oviedo 1946, Madrid 2021), profesor licenciado en Filología Románica, escritor en castellano y asturiano, coordinador de la revista Lliteratura, impulsor de la colección Deva de poesía en el Ateneo Obrero de Gijón e incansable investigador del cauce cultural como ensayista y Académico de la Llingua, desde hace más de tres décadas. Pocos días después -sin asimilar la dolorosa atardecida y aturdidos por la inesperada despedida, quienes gozamos de su amistad, con la fuerza intacta de su generosidad y sereno estar en lo cotidiano- arranca vuelo Un pájaro tan ligero, balance preparado por la poeta, editora y responsable de la traducción Esther Muntañola, quien compartió años de amistad con Bolado en la tertulia madrileña, donde fueron presencias fijas y remansos de intimismo Herme G. Donis, José Javier González y Berta Piñán.
   En el prólogo se hace notar el conocimiento directo y la fijación de una perspectiva de complicidad en la experiencia de ser. Los apuntes de Esther Muntañola, como se percibe en este fragmento, tienen un teclado lírico de gratísima lectura: “La poesía de Xosé Bolado se acrisola en el lugar que genera la intemperie, se destila en la frontera del aire, en el límite entre lo conocido y su desdoblamiento simbólico. Se convierte en refugio atemporal para la conciencia, acumulando una sabiduría arcana y mansa”. La introducción explora un concepto nuclear del físico alemán Rudolf Emmanuel Clausius, según el cual el universo está sometido de continuo a la entropía, un proceso de desgaste, de caos y desorden que afecta al fluir de la materia. De este modo, la existencia es una lucha contra esa destrucción natural e inevitable, un ejercicio de resistencia al paso en el que resuena, con lucidez inquieta, el laboreo de la memoria para recuperar secuencias acogidas y cristalizadas entre las palabras.
   Así ve la luz una senda poética que dota de estrategias verbales al moroso aprendizaje de ser y a la búsqueda de un equilibrio estable, frente a un entorno cambiante y frágil. El rescate de la voz del tiempo se reafirma como amanecida del entorno diario; en él, la poesía se afana en completar los pasos de un recorrido circular hacia sí misma, preservando presencias sensoriales, vidas y sueños.
   Se elige el criterio cronológico para hilvanar el balance; por tanto, abren lectura las composiciones de Línea imperceptible al temor (1988), que añaden a la selección original de Deva dos poemas nuevos, “Siento el silencio del cristal” y  “Acaso escribes desde la semilla”. En esta entrega auroral,  la semántica de la elegía suena con un poso melancólico y se convierte en núcleo reflexivo. Nomade fue publicado en 1991 en la colección Quaderni della valle, con dirección y traducción de Emilio Coco, responsable también de la hermosa Antologia poetica (2005) y de su versión al italiano. El protagonista de los escuetos textos integrados escucha el paso transitorio de los sentimientos, esa vida tenue que aleja la belleza para convertirla en pura abstracción. En Conjura contra la decadencia (2002) la escritura se hace senda y cobija un paisaje de pérdidas y encuentros, de despojamiento en cuyo vacío sopla fuerte el viento del noreste. Los poemas integran indistintamente elementos oníricos y recuerdos fragmentados, componiendo una escenografía de restos ajados por la intemperie, bajo una luz grisácea.
   En 2006 se incorpora al trayecto La estación de los relevos. En la entrega hay un invisible tono metaliterario que delimita preguntas e intuiciones sobre la anatomía de la escritura desde el espíritu romántico. El yo lírico enlaza su voz con las palabras blancas del intimismo. Quien percibe, escucha al otro para conocerse a sí mismo y recorrer las claras habitaciones de una casa abierta, cuajada de elementos de la educación sentimental y de presencias imborrables como la madre.
   De este carácter introspectivo participan también las composiciones de La buena intención, cuya primera edición en Impronta se fecha en 2012. El libro persevera en la pupila del recuerdo, transciende el presente para recuperar instantáneas dormidas en el pretérito que es siempre arcón abierto, subjetivo y protegido por un fuerte epitelio emocional. El poema en prosa añade a los textos una clara dimensión enunciativa, como si compusieran pequeños relatos que hilvanan los trazos de una época sombría. En este libro se integra el poema “Un pájaro tan ligero” que da título al conjunto. En él nace la noción de exilio del entorno diario y la sensación de nomadismo en otro territorio que hace del regreso un espejismo, porque es difícil que las alas del día no le nieguen el vuelo a las alas de la noche. Los últimos poemas del conjunto acentúan la voz crepuscular, como si confluyeran en los versos sensaciones de soledad y despedida.
  Esther Muntañola, para ofrecer el rostro firme de una panorámica de conjunto, recolecta poemas publicados en cuadernos y revistas, cuya contingencia editorial se clarifica en notas a pie de página. No son textos de superficie, sino composiciones autónomas, no acogidas en el hilo argumental de sus libros. Algunas, como “Herida”, con dedicatoria a José Javier González y Julia Gutiérrez, fechada en agosto de 2014, tienen una fuerte armonía expresiva. Y presenta como coda una selección de cinco “Inéditos”, que reiteran los motivos principales del poema: el confidencialismo sentimental, la ingratitud áspera del discurrir, el mínimo apunte de belleza que sorprende en lo diario o la evocación de identidades que marcaron la educación sentimental del yo. 
   La trayectoria lírica de Xosé Bolado retoma en Un pájaro tan ligero  un vuelo alto, cuyas vetas más fértiles son el amor y el tiempo; el amor como espacioso ámbito del hombre en la búsqueda de la plenitud y el discurrir, como un proceso de depuración. La hermosa edición de Esther Muntañola subraya que en la razón poética se entrelazan motivos temáticos diversos,  sin perder coherencia. El poema se hace tierra común, presente, espera.

JOSÉ LUIS MORANTE


domingo, 13 de junio de 2021

EXIGENCIAS (Carta a un poeta joven)

Cielo de fondo
(Oropesa del Mar, junio de 2021)
Fotografía
de
Bas Mati

EXIGENCIAS  


   No basta la buena intención; para que  el quehacer creador cruce el umbral de lo permanente y busque pronto ese cielo de fondo del lector debe cumplir algunas exigencias. Cuánto emociona escuchar su voz dubitativa en el taller. La literatura es un encuentro pactado entre dos comensales: el autor y las palabras; son dos caminos que se juntan en un punto de cruce, ajenos al invierno, para firmar acuerdos y pactos comunes. Cada gota pregunta dónde debe guardar su transparencia. Cada género asciende a su peldaño para depositar en él sus huellas firmes: el ensayo, el sentido cartesiano, a salvo de cualquier disgregación; el aforismo, la persuasión pedagógica y la prolongación del pensamiento; el relato la complicidad y la pequeña magia del final; la novela, el paso libre de los argumentos y la inteligencia ordenadora que marca el rumbo de los personajes; y la poesía, el misterio vespertino de la insinuación, el no sé qué que queda balbuciendo. 
  Son obligatorias exigencias del escritor la intuición creadora, la riqueza emocional y la mano fuerte de un día laborioso que consume su luz frente al crepúsculo.

(Carta a un poeta joven)


 

 

sábado, 12 de junio de 2021

YASMINA ÁLVAREZ MENÉNDEZ. VIVIR EN TUS ORILLAS

Vivir en tus orillas
(versos desde Null Island)
Yasmina Álvarez Menéndez
BajAmar Editores
Gijón, 2021


 

EL YO, CONTIGO

 
  
   La labor poética de Yasmina Álvarez Menéndez (Tineo, Asturias, 1978), profesora de Didactica de la Lengua y la Literatura en la Facultad Padre Ossó, locutora de publicidad y actriz de la Compañía de teatro Pausa, protagoniza una luminosa amanecida que comienza en 2018, cuando entrega en BajAmar su carta de presentación Los versos que nunca os dije. El libro, estructurado como una obra teatral con entreacto, acogía una voz replegada en sí misma que compartía un discurso intimista, con el espejo literario de nombres como Ángel González y Aurelio González Ovies. El protagonista verbal hace de la nostalgia una tentativa de recuperación de lo perdido; sobre los poemas sobrevuela una sensación de desvalimiento, de tanteo entre los pliegues por un entorno carencial, con frecuencia marcado por la ausencia.
   La poeta da cauce en su nueva entrega Versos en tus orillas al itinerario vital remansando en el sentimiento amoroso. Sobre ese motivo argumental escribe Isabel Ruiz Lara una breve anotación, cuajada de citas y razones celebratorias: el cuerpo es orilla abierta, frescura natural para la sed del otro. Desde ese umbral, con citas de dos poetas esenciales, Joan Margarit y Eloy Sánchez Rosillo, la autora organiza los nuevos versos en tres tramos, “Orilla Norte”, “AMARas y “Orilla Sur” en los que se aloja un sujeto que observa, reflexiona y recorre una historia marcada por lo cotidiano y sus filtros.
   El tono elegíaco palpa a diario los límites del tiempo y las coordenadas situacionales del trayecto personal. El poema inicial “A media vida” aporta al retrato autobiográfico la valiosa precisión de la madurez. Ese eje de simetría cronológico se inclina al abandono de futilidades y remarca el despojamiento con emotiva caligrafía: “Nada más que amor será mi herencia”. Esta certeza se hace brújula para el avance de incisioness en torno a la memoria, la textura azarosa del presente o el deshielo de certezas y esperanzas. Desandar las horas es una suma de repliegues, una forma de alimentar el vacío en un extraño viaje hacia la incertidumbre.
   Como subrayando la ambigüedad semántica de la palabra,  en el tramo central AMARras se ratifica el esfuerzo regenerativo del amor y, al mismo tiempo, su condición de atadura de la voluntad. Todos los poemas recurren al formato estrófico del haiku para construir una excelente arquitectura en torno al deseo y la celebración del cuerpo: “Bajo mi vientre, / donde todo comienza: / besos, espuma." La fuerza de la imagen suena con voz natural, sencilla, estremecida: “Siento la sed. / Atravieso un desierto: / en ti la fuente”.
  En “Orilla sur” el cuerpo se convierte en exploración indagatoria. Transitar la geografía corporal es descubrir un mundo que multiplica latitudes al deseo. Todo se hace dominio sensorial impregnado por el erotismo, como leemos en el cálido poema “La gota que te colma” o en “Longitud y latitud”, cuyo umbral recuerda un conocido verso de Luis García Montero. También la poesía de Juan Ignacio González contagia su brizna de luz en el poema “Cartografía de un mapa para perderse”. La eficacia estética del apartado procede de una dicción sugerente, que se acerca al nosotros con la cadencia de intimismo explícito o mitigado, de la palabra enamorada. Leemos en el comienzo de la composición  Avant”: “Ven. / Dame la mano. / Déjame traerte hasta mi vida. / Toma la llave. / Entra sin llamar y sin miedo. / No eres turista. / Soy tu casa: habítame.” Como un inventario de lugares propicios al abrazo, los poemas de “Orilla Sur” delimitan esa exigua distancia que separa los cuerpos que se aman. Solo es posible, sin más explicación, tensar el hilo de lo vivido, mantener el destello de luz de quien desea, ser el sedentario habitante de Null Island, ese lugar sin geografía hecho memoria y sueño, hecho voz también bajo las nubes densas de dudas y silencios.
   Yasmina Álvarez Menéndez incorpora su voz a la tradición amorosa; conforma en Vivir en tus orillas una llanada que hace de emociones y sentimientos las tierras altas del poema. Sigue profundizando en líneas de fuerza de una escritura que nunca oculta su sentido y su horizonte afectivo. Su poesía es un íntimo coloquio con las claves del yo. Moldea formas de perseverar en lo diario con una intacta sed de vida, con palabras que interpretan el silencio y buscan en Null Island costa abierta. 
 
JOSÉ LUIS MORANTE


   
 
 
  
 

viernes, 11 de junio de 2021

PÉRDIDAS

Confidencias
Estatua de Pío Baroja
(Madrid, Cuesta de Claudio Moyano, 2021)

 PÉRDIDAS

   No quiero ocultar, si siquiera al silencio cansado de una estatua, que hago de las pérdidas un azaroso hábito. Es una torpeza,  con ritmo sincopado, que gratifica a los que no nos quieren, porque legaron a nuestra  discreta identidad el papel principal en cualquier desvarío. Y alegra también a los que nos quieren, porque pugnan por cobijarnos en un espacio medio, entre la ternura, el despropósito y la resignación. Me equivoco a menudo; pierdo cosas, aunque anuncio después incumplidos propósitos de enmienda. Como se pierde una dedicatoria en el papel amarillo de los libros antiguos, acabo de perder el final de este cuento. 

(De Cuentos diminutos)




jueves, 10 de junio de 2021

JOSÉ ANTONIO SANTANO. MADRE LLUVIA

Madre lluvia
José Antonio Santano
Introducción de Alfonso Berlanga Reyes
Olifante, Ediciones de Poesía
Zaragoza, 2021 

 

PENSAR LA LLUVIA

 

   La lluvia, más que un elemento metereológico que da vida plena a nuestra genética y al entorno, es un espacio arquetípico, una construcción ficcional propensa al simbolismo que ha humedecido, de continuo, las estanterías de la tradición. Así lo corrobora el hermoso paratexto que José Antonio Santano (Baena, Córdoba, 1957) ubica en el umbral de Madre lluvia. Ahí suenan, con teclear emotivo, las citas de José Ángel Valente, Pablo García Baena y Antonio Colinas; la tres comparten el cálido lenguaje de la transparencia sobre la dermis interior del ser.
  Los buenos prólogos miden la curvatura de la luz, ofertan claves y ventanas para que la experiencia lectora camine por sendas marcadas. La introducción de Alfonso Berlanga Reyes clarifica de inmediato el motivo central del poemario: la memoria de la madre en un contexto histórico marcado por la sombra y la extrañeza; en ese marco de representación se oye emotiva y densa la voz de la memoria, su lirismo pausado por una visión de pérdida crepuscular y despedida, como refrenda la escueta y dolorosa dedicatoria: “A mi madre. In memoriam”.
  José Antonio Santano opta, en general, por el poema breve y despojado para dar cauce al sedentario estar de la evocación y su fuerte latido emocional. El poema se empeña en construir ejes de simetría entre pasado y presente; la anciana que consume su tedio en silencio, “en los barbechos de un dolor continuo” es también el ayer de una niña que mira la tierra y el olivo, cuya retina traspasa la piel de los años para recuperar la telaraña afectiva de lo vivido. Las secuencias vitales se han ensombrecido, están recubiertas por una mustia capa de ceniza, como si aceptara la inminente hora del adiós y la derrota, ese silencio lento que dormita en las casas sin nadie.
  En la umbría de la evocación retornan “los años opresores de posguerra”, ese estar cotidiano de anemia de ideales y sueños. La crudeza del discurrir deja incisiones imborrables en la memoria personal, donde resuenan voces ausentes, como una lluvia que gime en la azotea y en los patios, en los ventanales del recuerdo y en la soledad. Todo se hizo oscuridad y silencio. Todo languideció en una cadencia gélida que contagió su melancolía y fue marcando el latido pesaroso del reloj.
  En esta crecida de la sombra que hilvana el devenir, el recuerdo va perdiendo contornos. Sus líneas de fuerza se diluyen, como si las vivencias prolongadas desde los días infantiles fuesen vagos espejismos que la memoria cobija como sueños rotos: “De regreso a la casa, olivar todo / es la tierra, el abismo dibujado / sobre la piel dorada de la tarde, / una extraña presencia aniquila / los sueños de aquel niño que fue olvido, / misterio primigenio, soledad “
   El presente marca huellas de silencio y de soledad; solo en los pliegues de la evocación sobreviven secuencias de otras jornadas en las que el amor tenía la prestancia de la intensidad; el mismo cuerpo emanaba un fresco manantial de plenitud y belleza. Ahora, solo la calderilla del recuerdo deja oír su tintineo metálico.
   Poco a poco la erosión fue marcando los trazos de la melancolía, esas máculas que necesitan  el agua purificadora de la lluvia: “Inefable lluvia madre / lluvia en los párpados, / en la profundidad del iris /en la tristeza de las manos / al filo de la noche y los espejos / que miran hacia dentro, / a lo más oscuro del vacío””. La voz testimonial expande también su mirada sobre la indefensión colectiva de un tiempo de vencedores y vencidos, en el que el resentimiento encuentra su expresión más extrema. La historia personal transita por años mustios, zarandeados por un destino incierto.
  Como una letanía, como un mantra insistente y cálido, los poemas pronuncian el aserto sonoro, esa “madre lluvia” que abre el silencio para construir la historia de una ausencia, un paisaje de días azarosos en el que relumbran  instantáneas que ahora son quietud y sueño, ángulos oscuros que despiertan el son elegíaco. Frente al incesante devenir, José Antonio Santano cierra la puerta al vacío para que percibamos la presencia intacta en la conciencia del recuerdo materno, hecho plegaria y música, hecho despojamiento y epitafio: “Nuevamente la lluvia por su pálido rostro / en rumor de silencios y una leve sonrisa”.

 JOSÉ LUIS MORANTE

 


miércoles, 9 de junio de 2021

RESIDUOS DE LA MEMORIA (versión al italiano de Giuliana Calabrese)

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AFORISMOS  DE  MIGAS DE VOZ

Traducción al italiano de GIULIANA CALABRESE

 

 Minucia interna; no encuentro en mi interior nadie en quien confiar.

Minuzia interna: dentro di me non trovo nessuno di cui fidarmi.

  

Si miras con atención el lugar que ocupas, donde estás no hay nadie.

Se osservi con attenzione il posto che occupi, dove sei tu non c’è nessuno.

 

En el apagado discurrir del tiempo, adanes primigenios que aguardan todavía una manzana.

Nel placido scorrere del tempo, adami primigeni che attendono ancora una mela.

 

En la madeja de la gratitud se apelmazan los hilos sueltos.

Nella matassa della gratitudine si addensano i fili sciolti.

 

 En la poesía bucólica, espontánea colaboración de una coral ecológica: piedras, juncos, pájaros y nubes…

Nella poesia bucolica, spontanea collaborazione di una corale ecologica: sassi, giunchi, uccelli e nuvole...

 

 En las conversaciones con desconocidos los intermediarios más eficaces son la elusión y el silencio. 

Nelle conversazioni con gli sconosciuti gli intermediari più efficaci sono l’elusività e il silenzio.

 

La poesía es un yo caligráfico, angustiado por su propia identidad.

La poesia è un io calligrafico angosciato dalla sua stessa identità.

  

La autonomía imaginativa del sueño requiere folios blancos por su inclinación a lo imposible.

L’autonomia immaginativa del sogno necessita di fogli bianchi per la sua inclinazione all’impossibile.

 

 El subconsciente poético confía en el potencial de los precursores.

L’inconscio poetico confida nel potenziale di chi ci precede.

 

 Punto de fuga. Nostalgia de un lugar que no existe.

Punto di fuga. Nostalgia di un luogo che non esiste.

                                                                                                  (Aforismos de la antología Migas de voz)