| Palacio de los sueños Fotografía de Adela Sánchez Santana |
EL IMPOSTOR
Un sueño es la mitad de una
realidad
JOSEPH JOUBERT
Sin ángulos muertos, se vio a sí mismo en los meandros del sueño. Prodigaba actitudes insólitas. Ante las imágenes patibularias cerró los ojos. Su comportamiento estaba lejos del molde victoriano que se atribuía. Era un impostor. Debajo de la historia existencial permanecía el registro intacto de otra biografía. Necesitaba de inmediato una purificación extrema y sintió en la hondura del pecho la punta de aguja de la desolación. Empezó por no respirar. Ahora sabe que solo cuando duerme retornan las cosas a su funcionamiento natural
(Cuentos diminutos)




