viernes, 9 de octubre de 2026

ANNE CARSON: ONTOLOGÍA POÉTICA

ANNE CARSON
(Toronto, Canadá, 1950)
PREMIO NOBEL DE LITERATURA 2026

  

ANNE CARSON: ONTOLOGÍA POÉTICA
 
 
Y cualquier afirmación sobre lo que el poeta
quiso decir exactamente me incomoda.
Así pues, dejemos el interrogante donde está.
 
ANNE CARSON
 
   En las compilaciones híbridas de Anne Carson (Toronto, 1950) hay un fuerte velado del discurrir biográfico, por más que algunos títulos, como Short Talks, La belleza del marido. Un ensayo ficticio en 29 tangos o Nox sugieran la eficacia cálida de la experiencia personal. Su casilla de salida es la formación en lenguas clásicas y un largo recorrido por la antigua tradición grecolatina y el pensamiento occidental, revitalizados y convertidos en apéndices geográficos del presente. La ensayista, traductora de Safo, Esquilo y Eurípides, y docente, durante décadas, de la Universidad de Michigan se impregnó desde muy joven de la sensibilidad helénica a través de la lectura casual de una antología bilingüe de Safo de Lesbos. La poesía monódica de Safo -como la de su contemporáneo Alceo- abre un cauce de subjetividad en la lírica mediterránea del siglo VII a. C., dispuesto a acoger la voz confidencial del hablante y las directrices sentimentales del intimismo; el poema se hace expresión de enunciados emotivos centrados en el amor y la belleza. Así, la joven estudiante se adentra en la necesidad de explorar las complejidades idiomáticas del griego, una tarea ascendente que comienza con la profesora de latín de su instituto Alice Cowan, quien le da clases particulares y fomenta su interés por el patrimonio lingüístico ateniense. Tras concluir los estudios secundarios se matriculará en la Universidad de Toronto para cursar lenguas y amplía estudios de griego clásico en el St. Michael’s College, de Escocia. Superadas dos cortas interrupciones, en las que se dedica a las artes gráficas, retorna a la Universidad, concluyendo su formación. Ya en 1981, consigue el grado de doctora con la tesis Odi et Amo Ergo Sum, sobre Safo, trabajo de investigación que será publicado un lustro después, en 1986, el mismo año que Eros the Bittersweet[1], su amanecida al libro. El laborioso proyecto, llevado a imprenta por la editorial universitaria Princeton University Press, sondea el concepto "eros" y la condición paradójica que emerge desde este sutil ecuador de la identidad, dulce y amargo al mismo tiempo. La semántica recorre la sensibilidad helénica a través de fragmentos líricos, extractos de diálogos platónicos y anotaciones textuales que hacen de la carencia y la búsqueda fundamentos eróticos vitales, conformando un presente continuo en el patrimonio ensayístico occidental sobre el amor. Con preciso testimonio, Anne Carson clarifica el deseo, no como cliché sentimental o recurso retórico sino como una necesidad cognitiva e intencional.
   Sería en 1992, ya cumplidos los cuarenta y dos años, cuando la editorial independiente Brick Books publica la más temprana entrega poética, Short Talks (Charlas breves). El poemario desmitifica el decurso lírico como territorio expresivo cerrado y hace de la ambigüedad genérica una incisión estética. Los mínimos enunciados de Short Talks podan el lirismo y recurren a la prosa, alentando la reflexión relevante del diario íntimo. El registro de lo cotidiano ubica anotaciones en un marco temporal renacido. Es un viaje de encuentro que propicia una escritura introspectiva y fragmentaria, que da voz a los contraluces del hablante verbal:
 
 "Sobre el hedonismo:
 
La belleza me desalienta. Ya no me importa por qué, lo único que quiero es huir. Cuando veo la ciudad de París me dan ganas de arroparla entre mis piernas. Cuando te miro bailar hay una cruel inmensidad, como un marinero en un calmo mar. Toda la noche crecen en mí deseos tan redondos como los duraznos, ya no recojo los que caen.
 
Sobre el refugio:
 
Puedes escribir en la pared con un corazón de pescado, es por el fósforo. Se lo comen. Hay chozas como esta a lo largo del río. Estoy escribiendo esto para ser lo más mala posible contigo. Cambia la puerta cuando salgas, dice. Ahora dime qué tan mal está, cuánto rato brilla. Dime.

Sobre dónde viajar:
 
Me fui de viaje a un lugar en ruinas. Había tres portones entreabiertos y un alambrado roto. No eran las ruinas de nada en particular. Allí llegó un lugar y se estrelló. Quedaron, luego de eso, las ruinas de un lugar. Y la luz se posaba sobre ellas.[2] ".
 
 
   El verbo singular de la escritora se reconoce de inmediato y sumerge en un estado de ánimo indeciso, entre la angustia y el desconcierto, no tanto por su carga autobiográfica –al cabo, el transcurso existencial es un incansable venero temático para cualquier creador- sino por el extravío que suscitan esas mínimas crónicas de soledad que narran sus poemas. Son retazos, disertaciones, vivencias evocadoras  que conceden a lo cotidiano un lado fantasmal, una sombra nebulosa que incide en percibir itinerarios nuevos en la conciencia.
  El continuo poético preserva el principio de libertad formal y mantiene su aporte exploratorio en Plainwater: Essays and Poetry (1995) en el que la escritura avanza desde el pensamiento nuclear del agua expandiendo circunvoluciones y meandros que refuerzan la idea de transición y nomadismo. La existencia fluye, se hace corriente del deseo, suma encuentros, carencias, pérdidas, viajes, indagaciones personales donde calmar la sed. También Glass, Irony and God (1995) mantiene su carácter misceláneo, esa condición fronteriza entre la poesía y la prosa.
  En el cierre de siglo, la escritora protagoniza una etapa de fuerte pulsión creativa. En el 2000 ve la luz la entrega Men in the off hours[3] una extensa entrega en la que el pretexto culturalista se convierte en recurso habitual, como si el decurso histórico invitara a conocer su anecdotario y la incansable sucesión de vestigios que conforma la arqueología epocal. La escritura no tiene un sentido unidimensional. Tantea propuestas argumentales, entrelaza motivos, yuxtapone indagaciones reflexivas, explora apuntes biográficos y escribe relatos mínimos y epitafios. El denso contenido compone una vista panorámica plural, donde el lenguaje experimenta consigo mismo, lejos del lenguaje ordinario y su carácter plano.
  En los poemas de Anne Carson la realidad es un glosario de expectativas, siempre imprevisible; lo inesperado cuestiona hábitos rutinarios; en cualquier momento. una estela vacía se llenará de lo que es y de lo que no es.  De una aparente contradicción emanan muchos argumentos.
  En 2001 se publica en inglés uno de los hitos del trayecto, La belleza del marido, subtitulado Un ensayo ficticio en 29 tangos[4] . El libro consiguió el Premio T. S. Eliot de Poesía y alentó un enorme refrendo crítico. El original subtítulo alude al baile rioplatense, definido por sus movimientos lentos y por la diversidad de pasos ejecutados por la pareja. Anne Carson convierte esa danza argentina en una analogía de la vida conyugal. El fondo reflexivo de los textos acoge una certeza aforística de John Keats, a quien se dedica el libro: “la belleza es verdad y la verdad belleza”; tan hermoso principio con el tiempo convierte su transparencia en limo. La convivencia erosiona y degrada y el amor pierde su imagen ideal para convertirse en un mero naufragio afectivo. La capacidad dramática invoca a Eros y a esa herida profunda que conmociona cada identidad.
   La compleja profundidad de Decreation: Poetry, Essays, Opera, editada por Knopf en 2005, no encuentra su traslación al castellano hasta 2014, cuando es traducido por Jeannette L. Clarion para el catálogo de Vaso Roto. La entrega mezcla cotidianeidad y onirismo, como si entre ambos términos existiera un espacio de intersección, un umbral abierto entre realidad y sueño. El avance dispar de Decreación, un epígrafe tomado de la obra de Simone Weil, ensambla las composiciones iniciales de “Paradas”, un ensayo sobre los sueños, una indagación en torno a lo sublime y los textos poéticos de los apartados “Sublimes” y “Gnosticismos”, para hilvanar después una coda que recurre al aforismo como estrategia expresiva y un homenaje a Gertrude Stein. De tan compleja diversidad la profesora y filósofa Ana Carrasco Conde[5] investiga la relación entre Anne Carson y F. Nietzsche, prolongando así la estela indagatoria abierta por Harold Bloom[6].  Se analiza el proceso de disolución del yo a través del lenguaje, concebido como una red de palabras dispuesta a tejer mundos ficticios, en los que la centralidad del sujeto desaparece abocado a una realidad tensional y en continuo cambio.
  Un luminoso aserto de Erich Fromm “Nunca es tarde para amar” explica con convicción el detonante argumental de Nox (New Directions, 2010). La miscelánea entrega nace impulsada por el fallecimiento de Michael, hermano mayor de la escritora, que murió en Copenhague en el 2000, tras una existencia compleja, marcada por la droga, que convulsionó las relaciones familiares. El libro incluye fotografías, cartas, manuscritos, pinturas, collages y tiene el formato de un acordeón, como si diera cuerpo a una propuesta experimental, nacida en un taller de artes gráficas[7]. Los poemas se convierten en diálogos, instantáneas rememorativas, indicios afectivos hilvanados en frases, introspecciones… Y es definitoria la inclusión de la "Elegía 101" de Catulo. Es un poema muy breve, pronunciado ante la tumba de su hermano en Asia Menor. La versión latina justifica las entradas del diccionario que proporcionan, una por una, el significado de cada palabra del poema, ejemplificado con citas y frases de autores clásicos innominados. La versión del poema en inglés y su traslación al castellano se convierte en núcleo central del libro:
 
 Atravesé multitud de pueblos, multitud de océanos.
Llegué a estas pobres tumbas, hermano,
para traerte la última ofrenda debida a los muertos
y hablar (¿por qué?) con la ceniza muda.
 
                                            (Catulo, Elegía 101)
 
   Nox es la noche existencial, esa cartografía de sombras que conforma el reverso del día; que nos deja a solas con nuestros miedos y acumula recuerdos compartidos sobre el fondo negro de la pérdida.
   El Premio de Poesía Griffin, creado en el año 2000 por el empresario y filántropo Scott Griffin, con carácter anual, para destacar al mejor poeta canadiense del año y al mejor escritor internacional, ratificaba la hondura literaria de Red Doc> (Knopf, 2013), libro que toma sus coordenadas básicas de la novela poética Autobiography of Red (1998)[8]. Red Doc> reactualiza los personajes mitológicos de Hércules y Gerión y los transforma en G y Sad, dos presencias del siglo XX que viajan hacia un lugar frío. El trayecto común propicia el desarrollo de asuntos nucleares como la relación de familia, el rechazo a la guerra o la incansable fuerza del tiempo como generador de experiencias y decepciones.
  El poema ensayo The Albertine Workout[9] (2014) en una inmersión en profundidad sobre el personaje de Albertine, creado por  Marcel Proust en su obra cumbre En busca del tiempo perdido. El volumen contiene cincuenta y nueve esquejes textuales de mínima longitud argumental y dieciséis apéndices. Recuerda una tabla de ejercicios mentales, ejecutada para aislar cada rasgo definidor del personaje, apoyada en una incontinente erudición; pero no se traza de recorrer solo la condición subjetiva de aquella sensibilidad, sino trascender lo personal para adentrarse en campos conceptuales como la sexualidad, el matrimonio, la muerte, el devenir temporal o los recuerdos. La imagen de Albertine Simonet, dulce y gentil, bisexual y lesbiana, protagoniza un proceso identitario que la convierte en dueña de sí misma y de su destino. Con un reconocible talento vital, se establece en su periplo existencial un deslizamiento progresivo desde los vértices del deseo en la relación sexual hacia un intimismo, que muda su propio rol social. La significativa potencialidad del personaje alienta en Anne Carson una lectura crítica y creadora, trascrita como siempre desde la ambigüedad genérica del texto.
   En esta etapa del ahora creador, Float  (2016) supone una revitalización del vanguardismo expresivo y formal. Integrado por más de una veintena de textos que su autora define como performances la conjunción de asuntos alienta una muestra artística interdisciplinar sin aparente conexión[10] y concebida para una representación en público. Encuentran sitio en el tratamiento creador Proust en una gélida llanura islandesa, un viaje al Olimpo para el encuentro con Zeus, la peculiar gramática de Hegel, el hermetismo de la prosa de Gertrude Stein o las sensaciones que deja la anarquitectura de Gordon Matta-Clark.
 
  Ecléctica y vanguardista, con pleno rechazo del arquetipo convencional del género, la obra poética de Anne Carson sugiere un abrazo textual de travesías narrativas que aglutina enunciados autobiográficos objetivados, paisajes narrativos, estudios ensayísticos y recuperaciones culturales. En ocasiones, sus usos versales recuerdan a Wallace Stevens, William Carlos Williams, Marianne Moore o John Ashbery, pero el enfoque general mantiene una perturbadora singularidad. Desde el espíritu de la diferencia, la ontología poética de Anne Carson instaura un discurso abierto, de naturaleza proteica, cuajado de elementos desestabilizadores frente a itinerarios convencionales. En la configuración de la materia verbal, su poesía es prosa y su prosa ensayo interpretativo, con denso contenido intertextual, como si el lenguaje buscase ángulos de liberación practicando una continuada impertinencia textual. Desde esta filosofía creadora de la insurgencia Anne Carson asienta su textualización libre, ese espesor discursivo de la palabra que da voz al ser uno para ser distinto.
 
 
JOSÉ LUIS MORANTE


[1] Una reedición de  Eros el dulce-amargo de sólido interés es la impulsada por la editorial Fiordo de Buenos Aires, en 2015, con prólogo de Mirta Rosenberg y traducción de Mirta Rosenberg y Silvina López Medin. 
[2] Anne Carson, Short Talks, Charlas breves, traducción de Ezequiel Zaidenweg, Buenos Aires, Zindo & Gafusi Ediciones, 2015.
[3] Anne Carson, Men in the off hours, Hombres en sus horas libres, traducción de Jordi Doce, Valencia, Pre-Textos, 2007.
[4] Anne Carson,  The Beauty of the husband, edición y traducción de Andreu Jaume, Barcelona, Lumen Editorial, 2007. La primera edición publicada por Lumen apareció en 2003, con versión al castellano de Ana Becciu.
[5] Ana Carrasco Conde, “Decrear un mundo y disolver el yo. Friedrich Nietzsche en la poesía de Anne Carson”, revista de filosofía Eikasia, enero de 2017, pp. 177-186.
[6] Harold Bloom, Genios: un mosaico de cien mentes creativas y ejemplares, Norma, Bógotá, 2005, pp. 260-261.
[7] Anne Carson, Nox, edición bilingüe con traducción de Jeannette L. Clariond, Madrid, Vaso Roto, 2018. El diseño del libro original es obra de la fotógrafa y artista plástica Arlene Golberg y el traductor Olivier Tafoiry. Se puede entender la semántica de “noche” como el persistir de la sombra después de la amanecida. La escritora acuña una imagen muy gráfica de ese estado de duelo postraumático, es estar en “una habitación no precisamente desconocida, donde se busca a tientas el interruptor de la luz”.
[8] El enfoque monolítico de este ensayo en torno a la creación poética de Anne Carson deja fuera de campo la novela en verso Autobiografía de rojo y las excelentes traducciones de la canadiense, para centrarse de forma única en todos los títulos del itinerario poético.
[9] Anne Carson, Albertine. Rutina de ejercicios, edición bilingüe, traducción de Jorge Esquinca, Madrid, Vaso Roto, 2016.
[10] Esto justifica que la edición bilingüe realizada en España, traducida por Jordi Doce y Andrés Catalán, para Cielo Eléctrico en 2020, se presente como un conjunto de folletos individuales, sin orden concebido de lectura, e incluidos en una caja transparente.






miércoles, 7 de octubre de 2026

AFORISMOS DE OTOÑO


 

PRIMERA CLARIDAD

 

1

 Vivir la claridad del despojamiento, su estar limpio, su ascesis hasta la otra orilla. Abro las manos. De la quimera existencial me llevo casi nada.

 2

 Aunque esté lejos, qué trasluz cercano empareja al asombro.

 3

 La germinación de la belleza  requiere constancia; instantes con levedad de nube.

 4

 De  la voluntad, la respiración fatigosa de todo aquello que no pudo ser.

 5

 No ser nunca quien sobrevuela márgenes y levita sin estar dentro ni fuera.

 6

 Tengo una brújula para extraviarme en mí.

 7

 Antes, la desnudez invitaba al deseo. Ahora apresura la búsqueda urgente de una bata de felpa para evitar el resfriado.

 8

Contemplar la amanecida en la azotea, mientras las copas de los árboles ocultan las sombras, concede púlpito al optimismo.

 9

 Tras la vigilia guardo las cenizas del sueño.

 10

 La madurez pone en hilera recursos macerados para ganar la batalla ideológica a la decepción.

 11

 En las manos del trabajo diario las serpentinas.


(Oficio de callar)




martes, 6 de octubre de 2026

GOTAS, HOMBRES COMUNES

Multitud

  

HOMBRES COMUNES

 

Los que escriben autobiografías ajenas.
Los ambiguos y estoicos.
Los que inventan idiomas para callar a tiempo.
Los generosos en el error.
Los que incuban en el microondas
amanitas phalloides.
Los equilibristas.
Los que dicen palabras que pesan como piedras.
Los que guardan su yo
como santa reliquia.
Los que dibujan contornos a charcos de cristal
en cuyo fondo limpio salta un haiku.
Los que se oponen por principio
y caminan en dirección contraria.
Los que corren tras el propio sombrero.
Los ausentes y los que son carne de una conversación de sobremesa.

Los otros.
                Los demás.

Hombres comunes de una desbandada
que dispersa el tiempo.

 Gotas en el cristal que mis ojos acogen

como un adorno inútil, en la frágil memoria del otoño.




 


lunes, 5 de octubre de 2026

FERNANDO PASTOR MATA. EL CRISANTEMO AZUL

El crisantemo azul
Fernando Pastor Mata
Ediciones Vitruvio
Madrid, 2026


LLUVIA ROJA

  
   Libro a libro, la apuesta poética de Fernando Pastor Mata (Madrid, 1954) hace de la escritura un caminar sosegado. En 2021, la editorial Celesta impulsaba la publicación de Ansiada del aire, una compilación de poemas que unía dos libros inéditos. Aquel trabajo culminaba un largo proceso de gestación, por lo que se percibía en los trazos de lu escritura un amplio marco de influencias, desde la tradición clásica griega, al simbolismo francés o la libertad formal de la Generación Beat. Ya en 2025 aparece Traslúcida, un material, acogido en el catálogo de la editorial Vitruvio, que cimenta su apuesta lírica en un motivo recurrente de la tradición: el tiempo. El discurrir enseña sus borrosas costuras. Da vueltas y vueltas para perderse después en un horizonte lejano e inalcanzable, que solo convoca la voz de la elegía.
  Pero la lumbre inédita sigue en combustión y busca puerta de salida en la misma editorial El crisantemo azul, cuyo título se inspira en uno de los símbolos de la tradición oriental. El significado alude al apagamiento y finitud del cauce sentimental. El poeta revitaliza su materia verbal con un sentido más amplio para sumergirse de lleno en la estética orientalista y dar un brusco giro a su poesía.
   Por las características de sus poemas y sobre todo por lo insólito de su contenido, el poeta ha considerado necesario incluir un autoprólogo. En él se especifica el acontecimiento histórico que sirve de suelo firme a las composiciones. Se trata de la guerra, entre 1592 y 1598, desencadenada por Japón para emprender la conquista de China, a partir del territorio del reino de Joseon, que abarcaba la actual Corea. Así nace esta fragmentada epopeya, formada por secuencias y cantos, cuyo propósito no es la exaltación del héroe sino la reflexión interior sobre la violencia, la muerte y la fugacidad del tiempo. En suma, una indagación en la conciencia para recordar que en la tragedia y en los círculos rojos de la violencia y el dolor también persisten la belleza y la conciencia de ser responsable de esos actos que buscan un mundo más habitable. Quien explora esas hendiduras sale profundamente transformado. Maceran dentro el silencio y el grito, la filosofía del desconcierto ante la desmesura de la lluvia roja y la sinrazón de las ambiciones del poder.
  El pensamiento de Lao Tsé, recogido en el libro del Tao, impregna el fondo sentimental de todas las composiciones. Moldea un hablante que habla con la cadencia firme de los principios éticos. Quien cubre la campaña militar carece de las siniestras ambiciones de la violencia y su lenguaje incendiario. Su aspiración máxima es el regreso a casa. El compartir los días cotidianos con los moradores de sus afectos, con su familia y amigos.
  El poeta traza un desarrollo lineal en la construcción del poemario. Comienza en el desasosiego y la vigilia de la última noche, que eterniza su duración, tras el abrazo de los amantes. Quien parte se llena de tristeza, mientras contempla la belleza dormida del cuerpo amado. Cuando despereza el día, debe incorporarse al nosotros bélico. De ese modo, la historia cobra un tinte enunciativo, en el que la descripción desemboca en una reflexión moral, con la concisa fuerza del aforismo, asumiendo las enseñanzas de la filosofía taoísta.
  Sorprende la abundante cantidad de palabras japonesas integradas en los poemas. Sin duda, el escritor confía en su fuerza expresiva para crear una atmósfera de verosimilitud. El estridente ruido de las armas no apaga la voz interior de la conciencia. La acción guerrera parece inevitable, como si fuera un destino marcado al que no se puede renunciar, pero quien medita las enseñanzas se hace testigo también de que la destrucción y el ocaso cubren las huellas del caminante bueno con la mancha feroz de la barbarie.
   El crisantemo azul  de Fernando Pastor Mata impresiona por su originalidad y una sugerente eficacia expresiva. Deja en la lectura una valiosa reflexión sobre la violencia y la muerte. Se asoma a la condición humana para completar, con amplio testimonio de imágenes, los distintos momentos del viaje hacia la muerte. Desde la partida inicial hasta el momento clave de la batalla, cuando asoma el colapso y reclama sus presas. La vida entonces se hace lluvia roja y cieno. Muestra su deliberada pobreza de finitud y ocaso. Escribe dentro de  la indeclinable verdad que marca el Tao: “Vivir es llegar y morir es volver”. 

José Luis Morante





sábado, 3 de octubre de 2026

NUBES DE TORMENTA

Espera
Archivo de fotografías WEATHER

 

NUBES DE TORMENTA

 
Conoce la indigencia
el pacto con mi sed adormecida.
Al abrir la mañana,
nada pido, por tanto;
tal vez el mapa blanco de una nube
que dibuje al descuido su textura,
la letra detenida de una niñez ingrávida.
 
Y que la nube un día
sea vuelo que no duerme el cansancio,
secreto fugitivo
en un cielo estepario. 
Lluvia fértil saliendo de la noche
para poner de nuevo
entre los párpados
un temblor auroral,
la claridad pujante del comienzo.







 

viernes, 2 de octubre de 2026

CON ÁNIMO INESTABLE

Biblioteca Federico García Lorca
Centro Cultural de Rivas

 

CON ÁNIMO INESTABLE (cuestionario a JOSÉ LUIS MORANTE)

 

Por LE PETIT COMITÉ

 

   Con un itinerario plural que suma poesía, crítica, microrrelatos y aforismos, José Luis Morante (Ávila, 1956) entrelaza en las entradas de su blog el ánimo inestable de la creación, reseñas, poemas, microrrelatos, apuntes autobiográficos… El resultado es una propuesta rica en matices que varía casi a diario.

 Tanta actividad… ¿No se cansa?

 JLM.- Sí, mucho; la literatura es un espacio tan amplio que recorrer sus sendas a diario aboca en el cansancio; me acuesto pronto y esas primeras horas del sueño son esenciales para recuperar fuerzas y ánimos; después me despierto con las primera claridad, madrugo, empiezo la tarea y de nuevo al despedirse el día siento los genes de un hombre cansado que repite hábitos sin variar puntos y comas.

 En el blog “Puentes de papel” casi todos los contenidos se ven desde la poesía…

 Intento ser variado en las entradas, pero la poesía me parece el género esencial; es el que condiciona mi propio recorrido creador  y el que regula las lecturas diarias; dedico muy poco tiempo a la novela y más al ensayo crítico, aunque los libros que dejan más felicidad entre mis manos son los de poesía.

 ¿La poesía mantiene esa identidad de ser palabra en el tiempo?

 La definición de Antonio Machado no ha perdido vigencia; pero hay otros enfoques que no tienen fecha de caducidad y complementan la profundidad del poema: el compromiso, el canto elegíaco, la introspección, el yo solidario, el juego verbal, la imagen, la cata aforística…

 En un ambiente tan pasajero como el tiempo de playa o los frecuentes viajes, ¿puede seguir con sus hábitos literarios?

 La playa es la verificación melancólica de que soy un “animal de costumbres”. Mis hábitos no son estacionales, sino energía en préstamo que renuevo a diario. Soy una especie de monotonía existencial. Una verificación melancólica de lo previsible y la costumbre.

 En sus lecturas, ¿algunos títulos en especial?

 No soy de los lectores que buscan el panorama insólito. El tiempo ha cimentado en mí una tradición literaria en el que reinciden voces de todas las épocas. Me gustan los regresos de la relectura, volver a leer las mismas “palabras de familia tibiamente gastadas” capaces de dar a lo conocido un matiz nuevo, una formulación original.

 El mar y la naturaleza como escenarios, ¿qué sugieren?

 Las imágenes del mar dibujan el panorama insólito, el encanto ideal de lo lejano, Los colores impregnan la retina, proponen un largo viaje hacia la belleza. En el litoral abundan los instantes de una realidad significativa donde el paisaje deviene experiencia estética. Su continuo vaivén nos define: somos un peso leve en un espacio de continuo fluir. Y soy un testigo inpertinente del paisaje natural; exploro sus rincones con la convicción de quien sabe que en cualquier sitio está el asombro.

                                                                                                      (Rivas, otoño de de 2026)





jueves, 1 de octubre de 2026

HOJAS DE OTOÑO

Ocres
(La mirada en el árbol)

 

AFORISMOS INÉDITOS

(Septiembre, 2025)

 
 
Cada día percibo mejor la realidad concreta de lo que no es.
 
El sujeto feliz esconde en algún rincón de su conciencia la ingenuidad primigenia del niño.
 
El hastío biográfico añora ser novela.
 
La soberbia exige por merecimientos felicidad perenne.
 
Justifica los caminos quebrados de la culpa alegando que son estrategias en defensa propia.
 
El erotismo llena de humedad la piel dormida.
 
Hablar de lo que no se sabe empaña la verdad, pero fortalece la imaginación.
 
La mancha gráfica del poema breve se demora para alargar su sombra.
 
El onirismo transforma un plátano en antorcha olímpica.
 
Haikus y aforismos bordean el silencio sin renunciar a la palabra.
 
Hay que andar con cuidado para reconocerse; soy una versión de mí.
 
Prolongo un reflejo patético de una aspiración fallida.
 
La sonrisa es el hábito de allanar desniveles.
 
Era y no era. En los cristales azules del acuario se vio a sí mismo en los ojos de un pez.
 
Deja la noche en un silencio claustrofóbico para que hablen los sueños.