Mostrando entradas con la etiqueta Vicente Muñoz Álvarez. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Vicente Muñoz Álvarez. Mostrar todas las entradas

domingo, 16 de enero de 2022

JULIA NAVAS MORENO. ZAPATOS SIN CORDONES

Zapatos sin cordones
Julia Navas Moreno
Chamán Ediciones
Colección Chamán ante el fuego
Albacete, 2021

 

 SONRISAS  SIN LUZ

 
   El quehacer escritural de Julia Navas Moreno (Avilés, Asturias, 1966) entrelaza ficción narrativa y cauce lírico. Ha publicado hasta la fecha las novelas Esperando a Darian (2014), y ¿Qué hay en una habitación vacía? (2018), y ha ido dispersando en el transitar del tiempo, con sosegada cadencia, algunos relatos en volúmenes colectivos cuya calidad refrendan algunos premios. Su voz poética, evocadora y comprometida con los rincones desapacibles de la realidad, integra las salidas Confieso que he perdido el miedo (2015), Ombligos y universos (2016) y Simulacro (2019). Los dedos del poema siente el frío de los días como un territorio de reflexión, al que se acercan con tacto intimista para percibir el sonido de la existencia al paso, ese estar transitorio donde es tan complejo el cumplimiento de lo ideal que deja en el fluir del pensamiento una sonrisa sin luz.
   El prólogo de Zapatos sin cordones, escrito por Ana Vega, refuerza la condición paradójica de lo existencial. Los versos de Julia Navas Moreno formulan su propio discurso reflexivo en torno a la enfermedad, donde se acentúa nuestra condición temporal y la fragilidad continua del viaje existencial. Sin melancolía, el sujeto asume que el decurso vital es continuo tránsito, zarandeado de forma casi inevitable por el sufrimiento. Pero Ana Vega advierte, con lúcido saber que quedan amanecidas y esperanzas porque “Donde hay amor siempre hay camino” y en cualquier recodo se abre benevolente la mano tendida de lo posible.
   La razón, como brújula y norte que dicta la ruta más favorable para el quehacer de la conciencia, es cordura contingente. Junto a ella respira la locura, una forma de pensar y actuar que enlaza percepción y pensamiento con un ejercicio de resistencia. Desde el primer poema “El amor en las salas de urgencia” surge en la búsqueda cognitiva del sujeto la decepción, esa disonancia manifiesta que confronta el ser y el estar. De esta mirada ante la realidad vivida que se percibe como un laberinto se nutre la aceptación de la inclemencia. La locura está ahí, calza unos zapatos sin cordones, próxima, cercana, pidiendo ternura, la posibilidad de renacer en otro entorno, lejos del encierro y del cristal sellado que aleja la libertad de quienes están fuera.
   El trayecto poético de Zapatos sin cordones se convierte en una indagación recurrente sobre el sentido de lo existencial; la escritura acumula esas sensaciones que quedan incrustadas en el inventario sentimental, dejando entre las manos esquirlas de dolor y soledad, como manifiesta con voz limpia el poema “Roturas”: “Subí a la cumbre de mis posibilidades / y descubrí una fosa / de vértebras rotas, / de prótesis temporales y corazones arañados, / de manos vacías y pensamientos ambiguos.”
   El yo lírico acoge en su conciencia el miedo como un imperativo emocional, las oscuras impresiones sembradas por el acontecer; son los latidos de un tiempo que traza senda hacia el crepúsculo y la ceniza. Junto a esta respiración del yo dolorido, está también la conciencia de pertenecer a un entorno en el que a diario dejamos los diversos indicios de la degradación. El aire se hace impureza y los océanos pierden su azul para acoger los residuos tóxicos de un consumismo desaforado y egoísta, incapaz de cuidar la naturaleza. Pero también la fuerza del deseo y el cuerpo como espacio de celebración y lugar del Eros, donde el placer estalla contra la soledad: “Ahora sé más de mí de lo que tú / nunca has sabido. / Buscan mis dedos / el intersticio de la carne / y susurro tu nombre / segundos antes de volver a sentirme / tan solo una figura desmadejada / rendida al estrépito de mi soledad”.
  Zapatos sin tacones, al que Vicente Múñoz Álvarez en nota lírica epilogal define  como “un salmo al desastre  y al caos, al dolor y a la esperanza, cuando todo se desmorona alrededor”, establece como estrategia versal el poema breve, ligado a la dicción clara del propósito dialogal, donde el verso adquiere, con un lenguaje despojado y ajeno a cualquier arrebato místico, la pulsión temporal de los recuerdos, un estar hecho con gotas de luz que abren paso a la esperanza a pesar de esa sensación de dolorosa conciencia de estar contra las cuerdas. En su despojamiento expresivo, Julia Navas Moreno preserva la levedad de la contemplación, hecha indagación e instante. Deshace ataduras y se empeña en construir un mañana habitable, ese renglón de luz que  cabe en un poema, más allá del dolor, tras la pared del tiempo.
 
JOSÉ LUIS MORANTE
 
 
 
 


jueves, 9 de noviembre de 2017

PABLO CEREZAL. BREVE HISTORIA DEL CIRCO

Breve historia del circo
Pablo Cerezal
Prólogo de Vicente Muñoz Álvarez
Colección Chamán ante el fuego
Albacete, 2017

ENCUENTROS

   Escritor multiforme, conocí a Pablo Cerezal (Madrid, 1972) en la librería Nakama hace unos meses, en torno a un acto literario del poeta Augusto Rodríguez. Hasta ese momento, desconocía las coordenadas básicas de una propuesta que entrelaza ficción narrativa, articulismo, crónica social, guiones para proyectos audiovisuales e incursiones autobiográficas, ahora compiladas en el libro Breve historia del circo.
  El volumen amanece con un liminar previo de Vicente Muñoz Álvarez, quien describe lo que nos espera como “un aluvión de poesía y pensamientos y un divagar constante de dentro hacia fuera de su cabeza, puro flujo de su conciencia como leitmotiv de su escritura". El autor también aporta en el umbral una obertura que añade al carácter plural de estas anotaciones una localización geográfica: la ciudad boliviana de Cochabamba, enclave de pasado virreinal y abundantes vestigios incaicos, que deja en el ahora un hospitalario laberinto urbano en el que se representa a diario el tumulto colectivo, ese caminar juntos en cualquier dirección. El lugar parece un arquetipo idealizado: “Cochabamba es un perímetro de lejanías en el que se abrevan los rebaños de la noche y la ebriedad. Por sus calles de festividad  suicida, en sus esquinas de polvo y pausa, junto a sus avenidas de tedio, desfila  un enjambre de batallas perdidas que no encaja en uniforme alguno”
  De estudios y variaciones sobre temas esenciales del devenir se nutren estas páginas de Pablo Cerezal en las que se intensifican las conexiones entre sujeto y entorno. Las excusas narrativas enfocan lo doméstico, pero hacen de su existencia sustrato de conocimiento para propiciar una interacción pactada entre sentimiento y reflexión. La escritura no germina desde la idea previa –al cabo tiene mucho de cárcel argumental- sino que nace del propio hecho de escribir sometiendo al pensamiento a un despliegue coreográfico improvisado, a una eclosión de encuentros. Esa intuición del texto por el texto está repleta de lirismo, tiene la celeridad del destello emotivo, de la imagen que se queda prendida en el sedoso tejido de la imaginación.
  En la escritura de Pablo Cerezal también la poesía encuentra sitio; sus poemas entrelazan la misma textura que su prosa, como si las lindes convencionales de los géneros literarios no formasen parcelas incomunicadas sino estrategias expresivas, moldeadas según la necesidad, que propagan las palabras. De este modo el poema sigue alimentando proyectos, ilusiones y esperanzas, se hace razón de vida para el recuerdo, o busca en algún repliegue la estela afectiva de esas identidades que cambiaron para siempre el discurrir personal. El protagonista viajó hasta Cochabamba como responsable de una ONG destinada a dibujar amanecidas para niños de la calle, sin cobijo familiar y en riesgo de exclusión social. Esos dos años de estancia han bifurcado una geografía accional que despliega las junturas desapacibles de la realidad. El mapa desplegado propicia la evocación sentimental y la actitud solidaria. Fue una etapa coincidente en el tiempo con la inminente paternidad del autor, otra circunstancia presente en los estratos reflexivos del volumen.
  Breve historia del circo es un libro confesional en el que el recorrido de un protagonista concreto  no impone su contingencia sino que hace del anecdotario una abstracción que siembra inteligencia y sensibilidad; que ofrece en la profundidad de su percepción el periplo de inquietudes y la navegación vitalista de una conciencia en vela.