Mostrando entradas con la etiqueta Woody Allen. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Woody Allen. Mostrar todas las entradas

viernes, 16 de enero de 2026

PLANOS CORTOS

Paseo con Woody Allen
Oviedo con lluvia
Fotografía de
Adela Sánchez Santana

PLANOS CORTOS
 
Hay traslaciones existenciales coherentes, que no amortiguan nunca su compromiso con la mentira, esa verdad distinta.
 
*
 
En Jerry Lewis y otros cómicos ocurrentes son gemelos el sentido del humor y el sentido del ridículo.
 
*
 
La incertidumbre del final abierto ilumina este pensamiento de Hegel: “Pensar el límite es traspasarlo”. Concluir es principio, sembrar una semilla, una raíz aérea.
 

Hecha de nada, esa lesiva imperfección del crimen perfecto.
 
*
 
Palabrería visual con tendencia al hacinamiento.
 
*
 
Mientras veo cine histórico, como topo cava dentro el “no fue así”.
 
*
 
Hay guiones tan empinados que mueren en el comienzo del pasamanos.
 
*
 
Un temperamento ecuánime; despoja la ficción de lo imaginario. 

(Del libro de aforismos PLANOS CORTOS)





viernes, 23 de octubre de 2015

PANTALLA DE PROYECCIÓN. CINES Y SUEÑOS



PANTALLA DE PROYECCIÓN 
(Cuestionario cinéfilo de LIDIA GÓMEZ)

¿Cuál es la última película que ha visto en el cine?

JLM.- El reciente estreno de Alejandro Amenábar, Regresión, un director que siempre reordena laberintos y abre brechas de luz en las salas oscuras de nuestro cine.

¿Lo mejor de esa película?

JLM.- Aunque no es una obra incontestable que se imponga por su narración visual, se ve con gusto, tiene una ambientación lograda, seduce el cuidado artesanal de la fotografía y resalta la interpretación del protagonista masculino Ethan Hawke.

¿Lo peor?

JLM.- Creo que Emma Watson no supera la nota media. Me gusta mucho el físico de la actriz, ese aspecto juvenil perenne que siempre deja un hilo de fragilidad vulnerable en el aire, pero tiene un estar inexpresivo a ratos que ralentiza al personaje y lo hace poco verosímil. Tampoco el final de la cinta, imprevisible y rápido, deja buen sabor.

Alejandro Amenábar comparte cartelera con otra entrega de Woody Allen, Irrational Man. El incansable director no admite términos medios. ¿Qué lado ocupas en la trinchera de Allen?

JLM.- Pertenezco a la fiel infantería de admiradores. Me encanta lo imprevisible, como sucede en las piezas de jazz. Sus temas son los míos, crecen en las zonas umbrías de mi generación: la identidad y sus contraluces, el discurrir temporal, las relaciones de pareja; el desconcierto existencial y sus pasos hacia ninguna parte… Son cuestiones en las que hemos consumido media vida y a las que dedicaremos la otra media. Así que Woody Allen será la próxima cita en la butaca cinéfila.

¿Cine o televisión?

JLM.- Cine, pero sin palomitas ni barras de tapeo; hay quien convierte la película en un pic-nic, una costumbre detestable que llena el oído de sorbos, la pituitaria de palomitas malolientes y los suelos del cine de suciedad…Un desastre que anula el placer de ver la película y la cena posterior comentando la cinta…

Volvería a ver…

JLM.- El tiempo que dedico a la literatura, no me permite disponer de muchas horas libres, así que solo las cintas que se ponen en los canales de pago me permiten el reencuentro con buenas películas. Pero soy espectador de una sola vez para disfrutar del argumento y doy al asombro una butaca próxima.

¿Satisfecho con el cine español actual?

JLM.- La actitud plañidera es un virus universal en casi todas las facetas del arte, así que dan ganas de practicar la disonancia y decir que sí a todo. He visto en los últimos años estrenos logrados, cine entretenido y he seguido ignorando la zafiedad casposa de Torrente y el cara o cruz estrepitoso de Almodóvar… también me he arrepentido de ser espectador de películas de directores como Fernando Trueba, que reubican la ideología tras recibir las subvenciones estatales, una incoherencia que huye de cualquier lógica. Pero el cine español es un conjunto plural con muchos ángulos que merece un día del espectador y dos entradas para el próximo pase.