martes, 18 de enero de 2011

INSOMNIO

"Ayer fue lunes toda la mañana". Lo escribió Ángel González y yo lo respiré, tras una noche en blanco y una amanecida desaliñada y gris que afronté con un espeso dolor de cabeza. Como si presintiera mi estado de ánimo, la niebla desdibujó contornos y añadió a las calles de Rivas trazos londinenses.
Por fortuna, las clases en el instituto se sucedieron en un ambiente de cordialidad y llegué a la tarde con cierto optimismo. Tenía una lectura de poesía en la Facultad de Ciencias de la Información de los poemas de Mapa de ruta, la antología que resume estos veinte años de quehacer poético, editada por Maillot Amarillo.



El encuentro, preparado por el profesor Antonio Arroyo, con los alumnos de periodismo duró casi hora y media. Intercalé explicaciones y poemas y respondí a un amplio catálogo de dudas sobre la poesía que me devolvió la sonrisa y moldeó otro cuerpo en la musculatura del calendario: "Por la tarde cambió. Se puso jueves...". Con el recuerdo de Ángel González volví a casa, desde la ciudad universitaria, en un vagón de metro atestado de rostros somnolientos. Recordé la amanecida y un puñado de versos recogido en Mapa de ruta:

Insomnio

Aprendo a recorrer la noche en vela,
tras el neutro latido
de un reloj digital.
Arañazos de luz fijan la sombra
al desamparo del amanecer.
Al principio eras tú
víctima vulnerable;
ahora somos acuerdo trinitario
porque el cansancio enfría nuestro lecho
y agreste se cobija
espalda contra espalda.

Deshabitar insomnios
es difícil tarea:
cada intento provoca deserción.
Angustia el lexatín, no puede el valium,
fracasa la terapia del respirar profundo;
la saliva retiene
un dulzor sosegado
de melisas y espinos
y el desvelo perdura.

A veces el silencio
agranda sus certezas
e impone a cada cosa su sentido.
A veces algún ruido se convierte
en un grito discorde
y aleja la bandada de tenaces recuerdos.

Se dilata la noche.
La claridad agosta su piel negra.
entra en mi nada el sueño
no como distensión apaciguada
sino como principio de inquietud.
Parapadean relumbres. se define un color.
En él comienzas.
Porque no sé, mis labios te pronuncian.
 
                (La noche en blanco, Barcelona, DVD, 2005)

1 comentario:

  1. Te he descubierto hoy. Vivo en Rivas. Mi madre leía la revista de Cobivar. Tus versos me recuerdan a los míos bajo el polvo de la experiencia que los dota de armonía y sentido. Los míos no avanzan de escupitajo de inconformismo.
    El articulo hablaba de los blogger y el nombre del tuyo me ha llamado la atención, luego hemos visto el artículo de la presentación del libro.
    Puentes de papel es como un mapa de carreteras de quien comparte sus sueños y sus sentimientos.
    Viniste a vivir a Rivas mientras yo me encargaba de nacer en algún Hospital de Madrid, moría Dalí y caía el muro. Yo vine a Rivas en el 2008. He vuelto a la Gran Vía, cosas de la edad, lo que duren los ahorros.
    Leer parte de los poemas que regalas desde el blog ha sido un verdadero placer , reconocer en tus poesías realidad y sentimiento, y no solo estructura , forma e innovación hacen de tu poesía verdad, hacen de tu poesía común, hacen de ti un artista que pincela trascendentes, que no modela tendencias , ni cae en la trampa de lo original, sencillamente tus poemas Son, los crees y los creas , no los vendes.
    Gracias.
    Seguiré leyéndote y admirándote.
    Andrea . Vecina.

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