jueves, 10 de marzo de 2011

NÓMADAS


Nómadas

La faz siempre cambiante del desierto
conspira sin descanso
y entrelaza laderas infinitas.
La roca se disgrega en finas lajas.
Un sol irreductible alumbra el día
y empaña la ventisca el horizonte.
Crestas de dunas forman a lo lejos
andamiajes de un muro divisorio.
El desconcierto aflora en la columna;
sobre los flancos llueve un miedo unánime,
santones y alquimistas no despejan
las señales agrestes del dudoso mañana,
no hay profetas ni dioses,
no hay rastros de los guías,
el aire sofocante casi es humo
y entierra el cenagal las deserciones.
Muerde la sed. Convaleciente y vieja
la morosa esperanza
camina tanteando como un ciego.
Una certeza nubla la memoria:
excluyeron los mapas un país de regreso.

                 ( Mapa de ruta, pág. 64)

No hay comentarios:

Publicar un comentario