sábado, 4 de abril de 2026

LARVA

Mutaciones
Fotografía
de
Archivo general de internet

 

LARVA


   Atrapada en una soledad silvestre y en un oficio infame, la piel curtida de su mal carácter fue agrietándose con el tiempo. Destiló un carácter enfermo, inhabitable, como un denso pasillo sin final. Fue un cambio perceptible, que contagió al frío de su rostro en los espejos.
  De cuando en cuando abre los ojos en la sombra y exige claridad, esa ilusión etérea de las cosas que muestran pujanza, tacto firme y cercanía.
   La luz, acurrucada, nunca acude. Resiste. Deja lejos su cáscara vacía. Tiene miedo, también.




viernes, 3 de abril de 2026

EPITAFIOS DE NINGUNA PARTE

Disgregación
Archivo general de internet

 

 
PIEDRA CALIZA
     (Epitafios)
 
    Debo el título a un poema de W. H. Auden;  PIEDRA CALIZA es una roca cuya aparente dureza se disgrega con facilidad.
 
 
 
“He soñado con la realidad. Con qué alivio me he despertado.”
                                                                                              STANISLAW  J.  LEC
 
 
La muerte no  es nada,
cuando existimos ella no existe
y cuando aparece, nosotros desaparecemos.
                                                                                       EPICURO
 
 
                                   I
 
En su artesana construcción del silencio,
la muerte no reconoce
ninguna otra verdad.
 
                                   II
 
Otra noche.
Sobre mí  prosigue su labor
la luna quieta.
Carezco de otra luz.
 
                                   III
 
Queda mi nombre
y la serenidad de este paisaje
que no sabe quien fui.
 
                                   IV
 
Agudizo mi vocación fantasma.
Miro sin comprender
y reclamo razones para estar en la nada.
No hay respuestas;
la pureza del aire
habita el desamparo.
 
                        V
 
Un manto de raíces y una brizna de sol,
pero las formas se han desvanecido
en el escaso jugo de una tierra estéril.
Estoy con otras sombras y nos une
la mansa convivencia,
el aire de familia
de los que nada piden al futuro.
 
                        VI
 
Vuelven los ecos y dibujan mapas,
un recorrido de memoria y sueño
que convierte al que fui
en terco pasajero de otra ruta
que ya no identifico.
El pasado se puebla
de restos arqueológicos.
 
VII
 
Ahora vivo debajo de las cosas,
con vocación de sima.
A tientas me desplazo
sin que se marquen huellas
ni dejen una imagen
los lugares de paso.
Nada sucede aquí;
nada sucede.
 
                        VIII
 
Callé.
Después de todo,
cobijo la pereza.
En el silencio, nadie;
un estar sin contornos que tantea
 y mide con desgana
el transcurrir del tiempo.
 
 
IX
 
Camino dentro
de un dédalo de calles
y paisajes extraños
tras un rastro invisible.
Prosigue la deriva;
es terca voluntad
que empuja hacia otra parte.
En un tiempo sin tiempo,
ensordecido,
busco un lugar
para empezar de nuevo.
 
 
 X
 
Epitafios;
un triste empeño en seguir hablando
cuando  se consumió
mi turno de palabra.
 
 
                                   JOSÉ LUIS MORANTE



 

                                  

jueves, 2 de abril de 2026

ARQUITECTURAS VERBALES

Duración
(Sierra de Gredos, Arquitectura popular, Navadijos, Ávila)
Fotografía
de
Adela Sánchez Santana

 

   Nacido en El Bohodón, Ávila, en 1956, José Luis Morante  ha escrito una decena de poemarios, recopilados en las antologías Mapa de ruta (2010), Pulsaciones (2017) y Ahora que es tarde (2020), con reconocimientos como  el Premio Luis Cernuda, el Internacional de Poesía San Juan de la Cruz, o el Premio Hermanos Argensola.

   Entre sus entregas en prosa están el diario Reencuentros, el libro de entrevistas Palabras adentro y Protagonistas y secundarios, selección de artículos y reseñas. Ha preparado las ediciones Arquitecturas de la memoria, de Joan Margarit, Ropa de calle, de Luis García Montero, e Hilo de oro, de Eloy Sánchez Rosillo; también prologó libros de Luis Felipe Comendador, Herme  G. Donis, Javier Sánchez Menéndez y Karmelo C. Iribarren. Ha publicado los volúmenes de aforismos Mejores días (2009) y Motivos personales (2015), la edición de Aforismos e ideas líricas (2018) de Juan Ramón Jiménez y la antología 11 Aforistas a contrapié (2020). Su último libro de aforismos ha sido publicado por la editorial Mahalta en abril de 2026. A Oficio de callar pertenecen los siguientes aforismos 

 

OFICIO DE CALLAR 

                                                                                               

Convirtió en sedentaria la prudencia verbal; no aventura palabras si no es en presencia de su diccionario.
 
***
 
Afrontar sin amargura, sin gestos de abandono,  que lo que pensamos oculta lo que somos.
 
***
 
Su cerebro contiene dos ideas; son tan opuestas en su curvatura que entre ellas cabe un sistema filosófico.
 
***
 
Al florecer el día  rompe la quietud del reloj un aforismo. Sorbos cortos.
 
***
 
Basta mirar las ventanas abiertas de lo diario para saber que me recusan y no estoy.
 
***
El puño cerrado de quien corta rosas.
 
***
 
Una pobreza sin desplome, capaz de ceder, con mínima nostalgia,  la vieja cama del faquir.
 
***
 
El silencio y su fuerza de convicción. Sabe quién responde cuando nadie llama.
 
***
 
El prudente convierte en coma cualquier punto final.
 
***
 
Esa nada autosuficiente, empeñada en la forja de discípulos perdidos.
 
***
 
Bricolaje: mañosos protocolos de la poesía visual.
 
***
 
Soy un lector disperso que ensaya alternativas para volver gozoso al mismo libro
 
***
 
El optimista define el caos como una narración abierta, sin ataduras.
 
***
 
Conocer a nuestro sujeto literario acrecienta el refugio opaco de la autocensura.
 
***
 
 
 

miércoles, 1 de abril de 2026

EPIFANÍA

Ternura
Fotografía
de
Adela Sánchez Santana


EPIFANÍA

 

 Ordinal  necesario,
la pulcritud se aplica en dar textura y forma
al poema feliz.
Es  palabra con alas que despierta
el hilo en el ovillo
de los sueños.
 
El  poema desciende luminoso,
anuda pies en la belleza
y remoza pequeños propósitos baldíos
pues no contiene lastre
y conoce remedios
contra el cerco de cualquier decepción.
 
Auroral, el poema
asordina la angustia
y no marchita pasos
en la tierra de nadie
del chantaje afectivo.
 
Sus palabras exigen
que tenga la avidez
salina de lo intenso
y disloque en el aire
toda asepsia expresiva.
Que soporte la ley
gravitatoria y se mantenga
sobre la cuerda frágil de sí mismo,
como un don disponible
que sostiene el azul
y todo empieza.  
 
Debe saber también,
hecho gesto final,
guardar los extravíos
bajo el techo solar
de la esperanza.
 
    (Del libro Nadar en seco, 2022)




lunes, 30 de marzo de 2026

EN CLAVE AUTOBIOGRÁFICA

José Luis Morante
(El Bohodón, Ávila, 1956)
Retrato digital

Cortesía
de
César Rodríguez de Sepúlveda


EN CLAVE AUTOBIOGRÁFICA
 
 
Yo nací (perdonadme)
con la televisión en blanco y negro.
La realidad mermada,
cobró lustre ficticio entre las vísceras
del dichoso artilugio.
Retraído el asombro,
poco tiempo después holló la luna
el ballet pintoresco del primer astronauta.
La guerra de Vietnam sembró de rojo
el miedo del monzón;
la tristeza alargó su cinta métrica
con inborrables signos,
y el niño que yo fui cruzó la calle
para desvanecerse.
 
Como soplo de aire
que aventara las ramas
con una floración de duermevelas,
devanaron los años
una quietud insomne,
repleta de tareas.
Nada sobra al olvido.
 
Envejeció conmigo
la dudosa verdad de vuelo corto
y ahora lo vivido es polvareda
que se oculta detrás.
La nada vuelve.
 
Sigo al borde de mí;
soy un mapa menguante
enclavado en la espera.
Ya no quedan preguntas perentorias.
El futuro es de otros.

   (Nadar en seco, 2022)


  
 

domingo, 29 de marzo de 2026

DESDOBLAMIENTOS

René Magritte

  

EL TIEMPO SIN VOZ

PARADOJAS

 

Los códigos cifrados.
El pájaro y la jaula.
La lluvia en los poemas.
El mar de tierra adentro.
La ceguera y los libros,
aquella afinidad entre mi padre y Borges.
La idea que cobija el borrador.
Esa ilusión etérea de las cosas reales.
Las rosas sin olor, las flores secas.
El tiempo y la quietud de cada instante.
La luz y el corazón de las tinieblas.
Los días que amanecen y no estoy.

 

He tenido un sueño muy extraño. Todo alrededor era un extenso espacio de silencio, un tiempo sin voz. Alzo los ojos y allí están mis carencias dinámicas y orondas, repletas de vida, con el mismo entusiasmo de siempre. Sí, soy yo, no hay duda. 

Cuánto “no sé” en las respuestas de algunas amistades en retirada. 

Me reconoció por la voz y me abrazó con fuerza, pero había perdido su entusiasmo vital. No sé por qué me pidió perdón mientras me comentaba que durante años había vivido en él un estúpido de oficio, con una intensa vida laboral. Me dejó en las manos una inquietud desconcertante que tardaré tiempo en enfriar. 

Qué pronto se hace hábito el trastorno crónico. 

Los impostores de identidades digitales se detectan de inmediato, como los falsos lectores que han leído todas las novelas de Borges. 

Se preocupa tan poco de mí que siempre contesta con lugares comunes. Actos reflejos que significan lo mismo si viajo a Madrid o a Tokio. Pero su actitud no pasa inadvertida; percibo que para mí hace muchos meses que es invisible y solo escribe libros sin palabras.

El tiempo moldea en mí un perfil de isla ártica.

(Anotaciones del diario)  



sábado, 28 de marzo de 2026

BOSQUE ADENTRO

Un claro en el bosque
Archivo fotográfico
de internet

 

AFORISMOS CON RAÍZ

 

Esos amigos que parecen puzzles en los que no encaja ninguna pieza.
 
Un anclaje en el agua.
 
Queda la versión íntegra de su historia personal. Nada con un fondo gris.
 
Solidaridad de papelera, que deja sitio de inmediato a todo lo que sobra.
 
El topo defiende la semejanza cromática.
 
Solo percibe las palabras propias. Las voces ajenas son ruidos abruptos.
 
Me dedicó en seis meses tres adjetivos, dos adverbios y cuatro preposiciones. Un despilfarro austero.