jueves, 22 de enero de 2026

HETERÓNOMOS

Desdoblamientos
Fotografía publicitaria
de
Internet

 
 
 
HETERÓNOMOS
 
 
Dentro de mí conviven, abocados
a una inmensa rutina sedentaria,
el yo que pienso y otro, el que parezco.
Un pacto, que firmaran con los ojos,
les conmina
a respirarse en cierta tolerancia,
y ambos han sido absueltos
de mencionar, siquiera,
cuál fue la última causa
que les diera la vida.
 
Cada uno tiene ya su enclave exacto:
el yo que pienso
habita, día y noche,
la intimidad de estas cuatro paredes.
Es semejante a un niño que olvidara crecer,
y por lo mismo
nada en el mar de una sabia ignorancia.
(“Acaso sea el invierno…
es razón suficiente para explicar el cosmos “)
Y balbucea. Ríe.
Se pierde en los espejos. Gesticula.
Colecciona recuerdos como si fueran conchas
que ha enterrado el olvido.
 
A veces llora y viste el jersey gris
de la melancolía;
entonces toma un folio,
donde  inicia el galope un sentimiento
y se hace reo de pertinaz tristeza,
hasta que traspapela la mirada
y descubre, cansado,
que afuera cae la lluvia
y mojan su perfil
unas livianas gotas de mi nube.
 
El que parezco
está en la calle de continuo.
Todos le conocéis
pues con todos comparte ese pan y esta sal
que, bajo el brazo, trae la vida;
las cotidianas dosis
de angustia existencial, trabajo y ruido.
Con él tropiezo,
una tarde cualquiera,
al doblar una esquina,
y tras justificarme torpemente
(“hallé la puerta abierta
y me aburría…”)
me despido gozoso y luego marcho
-el paso lento, sepultadas las manos
en los amplios bolsillos del vaquero-
a ver, sin más, el mundo por mis ojos.
 
                                          
                               JOSÉ LUIS MORANTE
                        Rotonda con estatuas, 1990





miércoles, 21 de enero de 2026

CON ÁNIMO INESTABLE (Entrevista)

Vivir en Rivas
Fotografia
de
Adela Sánchez Santana

 

CON ÁNIMO INESTABLE

 (Entrevista a JOSÉ LUIS MORANTE)

 

Por LE PETIT COMITÉ

 

   Con un itinerario plural que suma poesía, crítica y aforismos, José Luis Morante (Ávila, 1956) entrelaza en las entradas de su blog el ánimo inestable de la creación, reseñas, poemas, microrrelatos…El resultado es una propuesta rica en matices que varía casi a diario y que dura más de una década.

 Tanta actividad… ¿No se cansa?

 JLM.- Sí, mucho; la literatura es un espacio tan amplio que recorrer sus sendas a diario aboca en el cansancio; me acuesto pronto y esas primeras horas del sueño son esenciales para recuperar fuerzas y ánimos; después me despierto con las primera claridad. Madrugo, empiezo la tarea y, de nuevo, al despedirse el día, siento los genes de un hombre cansado que repite hábitos sin variar puntos y comas.

 En el blog “Puentes de papel” casi todos los contenidos se ven desde la poesía…

 Intento ser variado en las entradas, pero la poesía me parece el género esencial; es el que condiciona mi propio recorrido creador  y el que regula las lecturas diarias; dedico muy poco tiempo a la novela y más al ensayo crítico, aunque los libros que dejan más felicidad entre mis manos son los de poesía.

 ¿La poesía mantiene esa identidad de ser palabra en el tiempo?

 La definición de Antonio Machado no ha perdido vigencia; pero hay otros enfoques que no tienen fecha de caducidad y complementan la profundidad del poema: el compromiso, el canto elegíaco, la introspección, el yo solidario, el juego verbal, la imagen, la cata aforística… Y siempre hay lugar para el descubrimiento de nuevos territorios poéticos: Miguel Martínez, Julio Trujillo, Josefina Aguilar, Gerardo Rodríguez Salas, Gabriela Kizer... 

 En un ambiente tan pasajero como las vacaciones navideñas o el tiempo de playa, ¿puede seguir con sus hábitos literarios?

  La playa es la verificación melancólica de que soy un “animal de costumbres”. Mis hábitos no son estacionales, sino energía en préstamo que renuevo a diario. Soy una especie de monotonía existencial. Una verificación melancólica de lo previsible y la costumbre. Así que en mi maleta siempre hay sitio para el cuaderno de notas y el ordenador. Son el cepillo de dientes y la ropa interior del pensamiento.

 En sus lecturas, ¿algunos títulos en especial?

   No soy de los lectores que buscan el panorama insólito. El tiempo ha cimentado en mí una tradición literaria en el que reinciden voces de todas las épocas. Me gustan los regresos de la relectura, volver a leer las mismas “palabras de familia tibiamente gastadas” capaces de dar a lo conocido un matiz nuevo, una formulación original. Pero la actualidad también impone lo inmediato: así que ando y desando los capítulos de La península de las casas vacías de David Uclés, vuelvo a los aforistas franceses de Un monstruo incomprensible, una edición preparada por José Luis Trullo, o disfruto con la poesía de Rosabetty Muñoz. La gastronomía literaria tiene una variedad incontestable.

 El mar como escenario, ¿qué sugiere?

  Las imágenes del mar dibujan el panorama insólito, el encanto ideal de lo lejano, Los colores impregnan la retina, proponen un largo viaje hacia la belleza. En el litoral abundan los instantes de una realidad significativa donde el paisaje deviene experiencia estética. Su continuo vaivén nos define: somos un peso leve en un espacio de continuo fluir. Pero hay también un mar interior, un páramos ocre que recorre las ciudades castellanas y que alarga itinerarios históricos. A él retorno con frecuencia. Ávila está en el corazón.

Gracias por esta visita a la biblioteca y por los libros de regalo. Asusta un poco la cantidad de lecturas pendientes...

Gracias a vosotros y mucha suerte en esas oposiciones. La enseñanza es una tarea muy hermosa. Y sí, abruman mucho las lecturas pendientes. Así que hay que volver a la tarea.




 

martes, 20 de enero de 2026

FANTASMAS

contraluz
Fotografía
de
Adela Sánchez Santana

 

FANTASMAS
 
   Sin saber el motivo, guardo desde niño todos mis fantasmas. Mi precaria economía de certezas sugiere que tal vez perduran, ajenos a cualquier variación, porque nacieron en un tiempo de asombro y atestiguan la configuración exacta de lo perecedero.
   Sus pasos huelen a caserón deshabitado. Mientras leo, ocultan entre las páginas del libro el cobijo de voces donde se traspapela la nostalgia. Juntos percibimos el repliegue del día en el crepúsculo y la arisca llegada de la noche. Nada codician, salvo la larga deuda de seguir conmigo. Son el tazón de caldo que bebe mi alegría.


 Cuentos diminutos



lunes, 19 de enero de 2026

TACHADURAS ( NOTAS DEL DIARIO)

Andar a solas
Fotografía
de
Adela Sánchez Santana

 
TACHADURAS
 
Soy un diletante a quien da pereza emprender la tarea de rehabilitar algunas amistades convertidas en pedregal.
 
El escepticismo siembra artrosis en el pensamiento.
 
El crítico hace apología de la ambigüedad con un lugar común: “estilo peculiar”. Cuando nos cae encima no sabemos si acudir al servicio de urgencias del centro de salud, o al confesionario de una iglesia, para que nos den la absolución.
 
A diario en las redes sociales, el botón del pánico. Alguien enciende un mechero para quemar una identidad y de inmediato un voluntariado entusiasta muestra su disposición a ser verdugos. Es gente en apariencia normal, que guarda dentro el más oscuro de los ascos.
 
Aprendo a abrir el paraguas en el orvallo de la adversidad.

(Apuntes del diario)




 

domingo, 18 de enero de 2026

TENSAR EL ARCO

Pulso firme
Imagen de
Malheatre.fr




Tensar el arco.
Que viajen en la flecha
certeros ojos

                                      (Viajeros sedentarios)

 


sábado, 17 de enero de 2026

LA SEMILLA

Barbecho
Archivo Freepick

 
LA SEMILLA
 
En la fragilidad de la semilla
hay un rumor en curso
donde pliega sus alas el prodigio.
En él escarban
futuro las raíces
y vislumbran los troncos
tercas ramas
que buscan en el aire
el golpe sostenido de la luz.
 
Somos en la semilla
reflujo de estaciones
y sombras anegando
un tragaluz con pájaros.
 
A resguardo, consigo,
suelo adentro,
en la semilla insiste
el pulso cardinal de otra semilla.

                              (Inédito)




viernes, 16 de enero de 2026

PLANOS CORTOS

Paseo con Woody Allen
Oviedo con lluvia
Fotografía de
Adela Sánchez Santana

PLANOS CORTOS
 
Hay traslaciones existenciales coherentes, que no amortiguan nunca su compromiso con la mentira, esa verdad distinta.
 
*
 
En Jerry Lewis y otros cómicos ocurrentes son gemelos el sentido del humor y el sentido del ridículo.
 
*
 
La incertidumbre del final abierto ilumina este pensamiento de Hegel: “Pensar el límite es traspasarlo”. Concluir es principio, sembrar una semilla, una raíz aérea.
 

Hecha de nada, esa lesiva imperfección del crimen perfecto.
 
*
 
Palabrería visual con tendencia al hacinamiento.
 
*
 
Mientras veo cine histórico, como topo cava dentro el “no fue así”.
 
*
 
Hay guiones tan empinados que mueren en el comienzo del pasamanos.
 
*
 
Un temperamento ecuánime; despoja la ficción de lo imaginario. 

(Del libro de aforismos PLANOS CORTOS)