lunes, 26 de enero de 2026

EL ARTE DE VIVIR LOS LUNES

Caligrafías
Fotografía
de
Adela Sánchez Santana

 

 
EL ARTE DE VIVIR LOS LUNES                             
 
El arte de vivir los lunes
requiere cierta práctica y algo de teoría,
saber de estratagemas y confabulaciones
y adjetivar la prosa cotidiana
con una terca voluntad de estilo.
Incontables acechan
los peligros desde el primer café,
crecen cuando un olor
anuncia escuetamente la leche derramada,
se reproducen con duración de días laborables
y en guardia se mantienen,
tal seguros precintos,
entre los pasajeros del tren crepuscular
que nos devuelve a casa,
al reclamo del lecho hospitalario.
El arte de vivir los lunes
sobrevive y se esconde
en vacuas reflexiones como ésta:
nada es eterno, salvo un lunes.
 
                      JOSÉ LUIS MORANTE
                      (De Población activa, 1994)



domingo, 25 de enero de 2026

EL RUMOR DE LA LUZ

Escalera de niebla
Fotografía
de
Adela Sánchez Santana





                       Un poema no existe  si no se oye
                       antes de su palabra su silencio

                                JOSÉ ÁNGEL VALENTE


Alza sus brazos
la palidez del día.
Es cuanto queda.

   (Viajeros sedentarios, La Garúa, 2025)




sábado, 24 de enero de 2026

14 AFORISTAS 14 (ANTOLOGÍA)

14 Aforistas 14
Antología de aforismos inéditos
VV.AA
Javier Sánchez Menéndez (Selección y edición)
Ediciones de la Isla de Siltolá
Sevilla, 2025

 
 AFORISMOS DE JOSÉ LUIS MORANTE
 
El aspirante a personaje concede al ombligo un interés escénico.
 
Discreto, en la mirilla de la mañana pide asilo el esqueleto de un dinosaurio.
 
Mientras se aquieta la bruma, el sol es una lámpara minúscula, de segunda mano.
 
Los insectos sobre la tierra fría del sendero.  Soledad camuflada de vida.
 
La trastienda mental de quien sustituye amigos por animales domésticos.
 
Como gesto de autoprotección, espío los versos sueltos de mi vecindario.
 
La rutina carboniza el asombro.
 
Aquel vegano mantenía un oficio rentable con sus contradicciones; practicaba la ganadería extensiva.
 
Guarecidas en la laringe, las fibras del hambre se digieren mal.

Aforismos inéditos
 
 

viernes, 23 de enero de 2026

CASA VACÍA

Japón interior
(Mayo-Junio, 2025)
Fotografía
de
Adela Sánchez Santana

 

CASA VACÍA

 

   En esta casa ya no vive nadie pero están todos los moradores que ocuparon sus habitaciones. Escucho su fisiología desperdigada en pasos, susurros, toses o gemidos. De cuando en cuando callan, como si se hubiesen mudado por unas horas a otro lugar. Pero siempre regresan. Esta noche olvidaron cerrar la puerta de la entrada y apagar las luces. Alguien me despertó. No supe qué decir; me siento un extraño ocupando una casa vacía. Ellos me reconfortan y justifican mi presencia: “alguien debe soñarlos”.


Fuera de guion. Casi cien microrrelatos

Editorial Lastura, Madrid, 2024



jueves, 22 de enero de 2026

HETERÓNOMOS

Desdoblamientos
Fotografía publicitaria
de
Internet

 
 
 
HETERÓNOMOS
 
 
Dentro de mí conviven, abocados
a una inmensa rutina sedentaria,
el yo que pienso y otro, el que parezco.
Un pacto, que firmaran con los ojos,
les conmina
a respirarse en cierta tolerancia,
y ambos han sido absueltos
de mencionar, siquiera,
cuál fue la última causa
que les diera la vida.
 
Cada uno tiene ya su enclave exacto:
el yo que pienso
habita, día y noche,
la intimidad de estas cuatro paredes.
Es semejante a un niño que olvidara crecer,
y por lo mismo
nada en el mar de una sabia ignorancia.
(“Acaso sea el invierno…
es razón suficiente para explicar el cosmos “)
Y balbucea. Ríe.
Se pierde en los espejos. Gesticula.
Colecciona recuerdos como si fueran conchas
que ha enterrado el olvido.
 
A veces llora y viste el jersey gris
de la melancolía;
entonces toma un folio,
donde  inicia el galope un sentimiento
y se hace reo de pertinaz tristeza,
hasta que traspapela la mirada
y descubre, cansado,
que afuera cae la lluvia
y mojan su perfil
unas livianas gotas de mi nube.
 
El que parezco
está en la calle de continuo.
Todos le conocéis
pues con todos comparte ese pan y esta sal
que, bajo el brazo, trae la vida;
las cotidianas dosis
de angustia existencial, trabajo y ruido.
Con él tropiezo,
una tarde cualquiera,
al doblar una esquina,
y tras justificarme torpemente
(“hallé la puerta abierta
y me aburría…”)
me despido gozoso y luego marcho
-el paso lento, sepultadas las manos
en los amplios bolsillos del vaquero-
a ver, sin más, el mundo por mis ojos.
 
                                          
                               JOSÉ LUIS MORANTE
                        Rotonda con estatuas, 1990





miércoles, 21 de enero de 2026

CON ÁNIMO INESTABLE (Entrevista)

Vivir en Rivas
Fotografia
de
Adela Sánchez Santana

 

CON ÁNIMO INESTABLE

 (Entrevista a JOSÉ LUIS MORANTE)

 

Por LE PETIT COMITÉ

 

   Con un itinerario plural que suma poesía, crítica y aforismos, José Luis Morante (Ávila, 1956) entrelaza en las entradas de su blog el ánimo inestable de la creación, reseñas, poemas, microrrelatos…El resultado es una propuesta rica en matices que varía casi a diario y que dura más de una década.

 Tanta actividad… ¿No se cansa?

 JLM.- Sí, mucho; la literatura es un espacio tan amplio que recorrer sus sendas a diario aboca en el cansancio; me acuesto pronto y esas primeras horas del sueño son esenciales para recuperar fuerzas y ánimos; después me despierto con las primera claridad. Madrugo, empiezo la tarea y, de nuevo, al despedirse el día, siento los genes de un hombre cansado que repite hábitos sin variar puntos y comas.

 En el blog “Puentes de papel” casi todos los contenidos se ven desde la poesía…

 Intento ser variado en las entradas, pero la poesía me parece el género esencial; es el que condiciona mi propio recorrido creador  y el que regula las lecturas diarias; dedico muy poco tiempo a la novela y más al ensayo crítico, aunque los libros que dejan más felicidad entre mis manos son los de poesía.

 ¿La poesía mantiene esa identidad de ser palabra en el tiempo?

 La definición de Antonio Machado no ha perdido vigencia; pero hay otros enfoques que no tienen fecha de caducidad y complementan la profundidad del poema: el compromiso, el canto elegíaco, la introspección, el yo solidario, el juego verbal, la imagen, la cata aforística… Y siempre hay lugar para el descubrimiento de nuevos territorios poéticos: Miguel Martínez, Julio Trujillo, Josefina Aguilar, Gerardo Rodríguez Salas, Gabriela Kizer... 

 En un ambiente tan pasajero como las vacaciones navideñas o el tiempo de playa, ¿puede seguir con sus hábitos literarios?

  La playa es la verificación melancólica de que soy un “animal de costumbres”. Mis hábitos no son estacionales, sino energía en préstamo que renuevo a diario. Soy una especie de monotonía existencial. Una verificación melancólica de lo previsible y la costumbre. Así que en mi maleta siempre hay sitio para el cuaderno de notas y el ordenador. Son el cepillo de dientes y la ropa interior del pensamiento.

 En sus lecturas, ¿algunos títulos en especial?

   No soy de los lectores que buscan el panorama insólito. El tiempo ha cimentado en mí una tradición literaria en el que reinciden voces de todas las épocas. Me gustan los regresos de la relectura, volver a leer las mismas “palabras de familia tibiamente gastadas” capaces de dar a lo conocido un matiz nuevo, una formulación original. Pero la actualidad también impone lo inmediato: así que ando y desando los capítulos de La península de las casas vacías de David Uclés, vuelvo a los aforistas franceses de Un monstruo incomprensible, una edición preparada por José Luis Trullo, o disfruto con la poesía de Rosabetty Muñoz. La gastronomía literaria tiene una variedad incontestable.

 El mar como escenario, ¿qué sugiere?

  Las imágenes del mar dibujan el panorama insólito, el encanto ideal de lo lejano, Los colores impregnan la retina, proponen un largo viaje hacia la belleza. En el litoral abundan los instantes de una realidad significativa donde el paisaje deviene experiencia estética. Su continuo vaivén nos define: somos un peso leve en un espacio de continuo fluir. Pero hay también un mar interior, un páramos ocre que recorre las ciudades castellanas y que alarga itinerarios históricos. A él retorno con frecuencia. Ávila está en el corazón.

Gracias por esta visita a la biblioteca y por los libros de regalo. Asusta un poco la cantidad de lecturas pendientes...

Gracias a vosotros y mucha suerte en esas oposiciones. La enseñanza es una tarea muy hermosa. Y sí, abruman mucho las lecturas pendientes. Así que hay que volver a la tarea.




 

martes, 20 de enero de 2026

FANTASMAS

contraluz
Fotografía
de
Adela Sánchez Santana

 

FANTASMAS
 
   Sin saber el motivo, guardo desde niño todos mis fantasmas. Mi precaria economía de certezas sugiere que tal vez perduran, ajenos a cualquier variación, porque nacieron en un tiempo de asombro y atestiguan la configuración exacta de lo perecedero.
   Sus pasos huelen a caserón deshabitado. Mientras leo, ocultan entre las páginas del libro el cobijo de voces donde se traspapela la nostalgia. Juntos percibimos el repliegue del día en el crepúsculo y la arisca llegada de la noche. Nada codician, salvo la larga deuda de seguir conmigo. Son el tazón de caldo que bebe mi alegría.


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