Mostrando entradas con la etiqueta Ediciones Cypress Cultura. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Ediciones Cypress Cultura. Mostrar todas las entradas

viernes, 28 de marzo de 2025

CARMELO GUILLÉN ACOSTA. LO ENTENDERÁS MÁS TARDE

Lo entenderás más tarde
Carmelo Guillén Acosta
Ediciones de Cypress Cultura
Colección Poesía al Albur
Sevilla, 2025

 

LA LUZ QUE ESPERA

 
   El perfil literario de Carmelo Guillén Acosta (Sevilla, 1955), catedrático de Lengua y Literatura, con un amplio despliegue laboral en institutos sevillanos, desde 1979 hasta su jubilación en 2015, está ligado al Premio Adonáis, sin duda el certamen más conocido entre los incontables premios de poesía del territorio peninsular. Comienza a dirigir la emblemática colección de ediciones Rialp en 2003 y es presidente del jurado anual que se empeña en apostar por la amanecida de voces jóvenes, capaces de remozar el paisaje poético actual con sostenida cadencia. Pero más allá de esta clave definitoria, el autor sevillano es traductor, biógrafo y poeta de profundo calado. Una parte amplia de su trayectoria se reúne en el volumen Aprendiendo a querer. Poesía (revisada) completa 1977-2007. Los títulos alumbran un legado pleno, de raíces humanistas, que mantiene una alta tensión lírica y da vida a un ideario expresivo de línea clara y comunicativa, asentado en el venero clásico de la tradición. La senda lírica busca, más allá del ejercicio lingüístico, lo esencial del ser, su espiritualidad y transcendencia, como sucede en la obra poética de San Juan de la Cruz, sin duda el más relevante magisterio de Carmelo Guillén Acosta. Los poemas articulan una existencia emocionante e íntegra, evocativa y celebratoria, capaz de transformar el aparente gregarismo de los días al paso en dicción luminosa. El largo recorrido compilado  no clausura la voz en el tiempo y siguen fluyendo entregas como La vida es lo secreto (2009), Las redenciones (2017), En estado de gracia (2021) y el volumen Lo entenderás más tarde, que impulsa en 2025 la colección Poesía al Albur, dirigida por José Luis Trullo.
   La semántica del libro se integra, sin digresiones, en la temática religiosa. Comienza con una cita procedente del Evangelio de San Juan de la que nace el título y nutre la raíz de una fronda argumental que entronca con “la palabra poética como cauce de revelación”, según leemos en la clarificadora anotación de contracubierta. El afán religioso ya cobra presencia en la composición de apertura “Abba Padre”. El poema celebra la providencia divina en los pasos más elementales del quehacer diario. La tarea poética percibe cómo el poder de la gracia transporta a otra realidad, convierte el entorno cotidiano en un lugar angélico y auroral. El escenario de lo creado se convierte en manifestación de la grandeza de la creación, muestra al hombre, volcado en la contemplación de nítidos meandros de luces y sombras que transforman la nada en heredad. Se abre el día y desde los sentidos nos llegan las señales de un mundo conformado para satisfacer la avidez de verdad y belleza; para recordar que, en la armonía de lo creado, nace una aurora de felicidad frente a los linderos erosionados de lo contingente. La voluntad divina empapa las palabras. Es pan de cada día: “No cabe otra razón: abro los ojos / y el mundo me parece irresistible. Entiendo. Vas conmigo. Me sostienes.”
   El deambular de la escritura refuerza el sentido religioso. El yo poético hace de sus creencias quehacer propicio para recuperar la imagen del Padre, siempre “Abba Padre” o de María, como madre misericordiosa que preserva la voluntad intacta para no apartarse del camino. La primera sección se alza sobre la arquitectura habitable de la fe. La plenitud de lo sagrado funciona como fuego interior e iluminación introspectiva, capaz de reavivar en el discurrir temporal el cántico silente del lenguaje y su pulsión vital.
  En el caminar del libro, en la segunda sección se impone la conciencia del desamparo y las preocupaciones mundanas; esa certeza de que vivimos un intervalo donde la sombra coloniza la esperanza. Es necesaria una fe fuerte, capaz de mantener la búsqueda de lo transcendente. La naturaleza del sujeto es frágil y siembra indicios que auguran rendición y flaqueza. Sobre ese umbral, el sujeto verbal recuerda que hay que permanecer firmes y ser capaces de alumbrar la esperanza. El poema “El mundo de los santos”, a mi modo de ver, uno de los mejores de esta segunda parte, mantiene junto a la habitual fuerza expresiva, los saludables efectos de la cercanía. Lejos de cualquier solemnidad el poeta dibuja un entorno cercano, afín al de los hombres que laboran a diario con la monotonía.
  Coherente y unitaria,  en el explícito registro de la poesía religiosa, esta exploración de la palabra poética de Lo entenderás más tarde hace de las composiciones un molde de espiritualidad y devoción, de fortalecimiento de las creencias. El acto creativo ilumina el pensamiento para que descubra que todo es amor y revelación de la esencia de ser, y que tras ese sentimiento, capaz de borrar los contornos de lo perecedero, se cobija el misterio de lo transcendente.
 
 
JOSÉ LUIS MORANTE


        

lunes, 23 de octubre de 2023

DEMETRIO FERNÁNDEZ MUÑOZ. PUNTALES DE LA BREVEDAD

Puntales de la brevedad
Aforistas en construcción
Demetrio Fernández Muñoz
Ediciones Cypress Cultura
Colección Délfica
Sevilla, 2023

BALANCE

 

   Los paisajes interiores de la microliteratura peninsular serían más sombríos y difusos sin la constancia del investigador alicantino Demetrio Fernández Muñoz (Villajoyosa, 1987), doctor en Filología Hispánica, profesor de instituto, ensayista, poeta y vértice impulsor del portal digital del Instituto Cervantes del Ministerio de Cultura y Deportes, dedicado íntegramente al minimalismo verbal. Su estudio, ya referencial, La lógica del fósforo: claves de la aforística española, práctica literaria elaborada como tesis doctoral, fue publicado en común entre Apeadero de Aforistas  y Cypress Cultura en 2021 y constataba la entidad creciente del decir breve y su presencia vertical. Con similar textura, aunque con un empaque teórico más liviano, Puntales de la brevedad hace balance de un momento áureo del legado lacónico, seleccionando pasos hiperbreves de veintiún practicantes del género en el tiempo digital.
  La cronología  del aforismo aporta en el momento presente un cultivo casi desaforado, que le concede una importante entidad. Ya no se trata de una estrategia expresiva secundaria sino de una poblada red de tramos cognitivos que ha propiciado colecciones, entregas, premios y eventos públicos. Este resurgir no solo sucede en España, ahí están los estudios de Hiram Barrios sobre la aforística mexicana y de Hispanoamérica, los de Víctor Guédez en Venezuela o las antologías sobre la fortaleza del aforismo contemporáneo en Italia.
   El texto de introducción aglutina cuatro apartados indagatorios que sustituyen la solemnidad del dogmatismo argumental por una saludable textura confidencial. Demetrio Fernández Muñoz se adentra en la diacronía del aforismo en el intervalo temporal del siglo XXI, una etapa de bonanza que ha consolidado la autonomía del género. El laconismo ya no es una viruta de taller. Despliega carácter y sensibilidad. Explora y propone pinceladas meditativas. Los textos mínimos son paseantes nómadas que retornan hacia dentro; germinan en la mirada interior; son cosecha que guarda las reflexiones, vivencias y emociones  al moldear la sensibilidad del hablante conciso.
   El estudioso considera “pistoletazo de salida” el año 2013, cuando aparece el Premio Internacional José Bergamín de Aforismos, impulsado por la editorial Cuadernos del Vigía, un monográfico de la revista Ínsula sobre el activismo lacónico coordinado por la profesora y poeta Erika Martínez y sobre todo la edición del estudio antología de José Ramón González Pensar por lo breve. Aforística española de entresiglos (1980-2012). Aquel análisis dibujaba una detallada cartografía de la brevedad y ponía lindes a la dimensión colectiva del periodo. Sin embargo, el estudioso advierte que, más allá de los cantos de sirena y el conformismo celebratorio, la solidez de esta estrategia expresiva y su sentido perdurable solo  se conseguirán “con una voluntad constructiva y rigurosa”.
   La sensibilidad humanista del formato breve acoge un espacio de conocimiento y búsqueda. Se manifiesta en la actualidad en una notable cantidad de colecciones y proyectos en los que participa un copioso inventario de editoriales con nítido impacto en la pantalla cultural del presente. Los singulares aportes fragmentarios, implicados en un nomadismo continuo, deambulan entre la intimidad y la experiencia; convierten las nuevas entregas en un poblado panorama de asombro que ilumina con su onda expansiva el cansado discurrir de lo diario.
   En medio de tanto mediodía no faltan los cirros y así lo subraya el prologuista recordando algunas de las máculas expuestas en su día por José Luis Trullo: la falta de crítica, la autocomplacencia y reiteración epigonal, la pésima distribución de novedades y la anorexia de un mercado con mínimas ventas. Pero la realidad está ahí, sin ningún epitelio apocalíptico, como constata la amplia selección de nombres que cierra esta entrega. Los aforistas en construcción aportan un selecto muestrario capaz de refrendar el renacimiento y garantizar un futuro con caminos francos y mensurables.
 También una biografía puede ser retórica. El ensayista reconstruye cada periplo biográfico esencializando con escueta precisión. Añade además algunas notas que particularizan cada ideario estético y suma unas decenas de aforismos de cada elegido. Se incluye a Miguel Ángel Arcas, Carmen Camacho, Carmen Canet, Jesús Cotta, Eliana Dukelsky, Ramón Eder, Aitor Francos, Gabriel Insausti, Emilio López Medina, Lorenzo Oliván, Carlos Marzal, José Mateos, Fernando Menéndez, José Luis Morante, Manuel Neila, Mario Pérez Antolín, Javier Sánchez Menéndez, Felix Trull, Juan Manuel Uría, Juan Varo Zafra y Ricardo Virtanen. Sin duda, una selección muy relevante, donde también se puede especular con algunas ausencias como Dionisia García, Ramón Andrés, Luis Felipe Comendador o León Molina.
   Demetrio Fernández Muñoz concluye su estado de cosas con una certeza diáfana: el esqueje verbal se ha hecho adulto y ratifica esta convicción con tres razones de peso: “el reconocimiento literario, la búsqueda de pertenencia a una tradición y la conformación de poéticas y trayectorias propiamente aforísticas por parte de los autores”. Son raíces de arraigo que dejan constancia de la dimensión creciente del formato, de ese temblor de verdad que convierte el aforismo en lengua natural capaz de ampliar la conciencia y reivindicar el valor absoluto de lo humilde. 
 
JOSÉ LUIS MORANTE