| Aleros (Londres, 2009) Fotografía de Javier Cabañero |
DESDE EL ALERO
A Marisol Huerta, por su invitación al viaje
Mi tiempo acumula itinerarios. Busco la luz azul de ciudades distintas
y lejanas, aunque casi nunca abandono la habitación del hotel donde me alojo. Es
una costumbre, como contemplar el adusto paisaje de cornisas y aleros. Nació en Londres, la amanecida en que encontré en el espejo de mi cuarto de baño el rostro del
huésped anterior.
Fue él, con gesto tranquilo, quien me desveló su identidad. Intimamos y, tras una larga charla cuajada de interés, me facilitó contactos con
huéspedes encerrados en otros espejos.
Todos resultan interlocutores amenos,
que buscan el aire fresco de la confidencia. Sigo en ruta. La soledad de los espejos es una calle que espera transeúntes.
(De Cuentos diminutos)