martes, 15 de febrero de 2011

ÁNGEL SAAVEDRA, DUQUE DE RIVAS

Ángel Saavedra.
Escritor emblemático del Romanticismo español.
Antonio Arroyo Almaraz, Begoña Torres, Carlos del Valle Rojas (eds.)
Ediciones Universidad de la Frontera
Temuco, Chile, 2010

   Como refrenda este conjunto ensayístico, El Duque de Rivas protagoniza una singular aportación literaria al romanticismo español del que perduran, como antecedentes de la actualidad cultural, Espronceda, Larra, Bécquer, Rosalía de Castro y el mismo Ángel Saavedra, cuyo título central, Don Álvaro o la fuerza del sino, marcó las pautas más definitorias del ideario romántico en la escena.
   El profesor y editor del volumen Antonio Arroyo Almaraz destaca en el prólogo que el perfil biográfico del escritor cordobés permite un rastreo diversificado en el que colaboran nueve especialistas. Los textos compilados aportan estimaciones nuevas.  Así, Juan M. Ribera Llopis opta por investigar la poética de Ángel Saavedra en la identidad lírica de la Renaixença, literatura autóctona catalana, y concretamente en la particular travesía de Joaquim Rubió i Ors. Antonio Arroyo Almaraz desmenuza la menguada correspondencia del escritor para hallar datos sobre el manuscrito perdido de Doña Blanca, representada en 1817 y extraviada pocos años después por lo que no pudo integrarse en las obras completas. Enrique Rubio Cremades enmarca la tragedia Lanuza en el contexto de una época donde Fernando VII impone su tiranía absolutista, cortando de raíz la ilusión liberal; el drama, basado en el personaje histórico del Justicia Mayor de Aragón enfrentado a Felipe II,  sería un claro alegato contra el poder omnímodo e intransigente y define a su autor como un radical liberal comprometido con el constitucionalismo. El paisaje es la vía de acercamiento a la figura del Duque de Rivas que utiliza Concepción Núñez Rey; es sabido que la estética romántica convierte la geografía, más que en un campo de observación objetiva, en un espejo de la sensibilidad individual. Se eligen dos textos de su producción, Viaje a las ruinas de Pesto y Viaje al Vesubio, dos muestras de crónica viajera que corresponden a su etapa como embajador de España en Nápoles, ante el reino de las Dos Sicilias. En esta revisión era obligada un análisis de ruta de Don Álvaro o la fuerza del sino. La obra se percibe como un ejemplo de individualismo radical por el carácter trágico de la identidad central, marcada por la hermética social del nacimiento y en permanente rebeldía contra un fatum agónico. También el marco escénico del origen, América, tierra de indianos y mestizajes pero también espacio del desarraigo, sugiere un territorio simbólico, un hibridaje sociocultural y es foco de discusión para Carlos Valle Rojas.  Un drama fantástico de título paradójico, El desengaño en un sueño, orienta el disertar de Helios Jaime sobre la imbricación en la realidad de la imaginería onírica y de los procesos del subconsciente. El trabajo final, que firma Wifredo Rincón-Gracía, esclarece la actividad del escritor en la pintura, una sostenida pasión intelectual que dispersó una amplia cosecha pictórica, ceñida a las accidentadas circunstancias biográficas.
    A través de este cruce de aproximaciones completamos un lúcido recorrido por la aportación bibliográfica de Ángel Saavedra, un nombre con una influencia más allá de su nervio escénico y de los celebrados méritos de su obra cumbre, una figura polivalente y comprometida con un tiempo histórico que merece gravitar en la memoria del lector.
   
                                                                              

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