lunes, 5 de octubre de 2026

FERNANDO PASTOR MATA. EL CRISANTEMO AZUL

El crisantemo azul
Fernando Pastor Mata
Ediciones Vitruvio
Madrid, 2026


LLUVIA ROJA

  
   Libro a libro, la apuesta poética de Fernando Pastor Mata (Madrid, 1954) hace de la escritura un caminar sosegado. En 2021, la editorial Celesta impulsaba la publicación de Ansiada del aire, una compilación de poemas que unía dos libros inéditos. Aquel trabajo culminaba un largo proceso de gestación, por lo que se percibía en los trazos de lu escritura un amplio marco de influencias, desde la tradición clásica griega, al simbolismo francés o la libertad formal de la Generación Beat. Ya en 2025 aparece Traslúcida, un material, acogido en el catálogo de la editorial Vitruvio, que cimenta su apuesta lírica en un motivo recurrente de la tradición: el tiempo. El discurrir enseña sus borrosas costuras. Da vueltas y vueltas para perderse después en un horizonte lejano e inalcanzable, que solo convoca la voz de la elegía.
  Pero la lumbre inédita sigue en combustión y busca puerta de salida en la misma editorial El crisantemo azul, cuyo título se inspira en uno de los símbolos de la tradición oriental. El significado alude al apagamiento y finitud del cauce sentimental. El poeta revitaliza su materia verbal con un sentido más amplio para sumergirse de lleno en la estética orientalista y dar un brusco giro a su poesía.
   Por las características de sus poemas y sobre todo por lo insólito de su contenido, el poeta ha considerado necesario incluir un autoprólogo. En él se especifica el acontecimiento histórico que sirve de suelo firme a las composiciones. Se trata de la guerra, entre 1592 y 1598, desencadenada por Japón para emprender la conquista de China, a partir del territorio del reino de Joseon, que abarcaba la actual Corea. Así nace esta fragmentada epopeya, formada por secuencias y cantos, cuyo propósito no es la exaltación del héroe sino la reflexión interior sobre la violencia, la muerte y la fugacidad del tiempo. En suma, una indagación en la conciencia para recordar que en la tragedia y en los círculos rojos de la violencia y el dolor también persisten la belleza y la conciencia de ser responsable de esos actos que buscan un mundo más habitable. Quien explora esas hendiduras sale profundamente transformado. Maceran dentro el silencio y el grito, la filosofía del desconcierto ante la desmesura de la lluvia roja y la sinrazón de las ambiciones del poder.
  El pensamiento de Lao Tsé, recogido en el libro del Tao, impregna el fondo sentimental de todas las composiciones. Moldea un hablante que habla con la cadencia firme de los principios éticos. Quien cubre la campaña militar carece de las siniestras ambiciones de la violencia y su lenguaje incendiario. Su aspiración máxima es el regreso a casa. El compartir los días cotidianos con los moradores de sus afectos, con su familia y amigos.
  El poeta traza un desarrollo lineal en la construcción del poemario. Comienza en el desasosiego y la vigilia de la última noche, que eterniza su duración, tras el abrazo de los amantes. Quien parte se llena de tristeza, mientras contempla la belleza dormida del cuerpo amado. Cuando despereza el día, debe incorporarse al nosotros bélico. De ese modo, la historia cobra un tinte enunciativo, en el que la descripción desemboca en una reflexión moral, con la concisa fuerza del aforismo, asumiendo las enseñanzas de la filosofía taoísta.
  Sorprende la abundante cantidad de palabras japonesas integradas en los poemas. Sin duda, el escritor confía en su fuerza expresiva para crear una atmósfera de verosimilitud. El estridente ruido de las armas no apaga la voz interior de la conciencia. La acción guerrera parece inevitable, como si fuera un destino marcado al que no se puede renunciar, pero quien medita las enseñanzas se hace testigo también de que la destrucción y el ocaso cubren las huellas del caminante bueno con la mancha feroz de la barbarie.
   El crisantemo azul  de Fernando Pastor Mata impresiona por su originalidad y una sugerente eficacia expresiva. Deja en la lectura una valiosa reflexión sobre la violencia y la muerte. Se asoma a la condición humana para completar, con amplio testimonio de imágenes, los distintos momentos del viaje hacia la muerte. Desde la partida inicial hasta el momento clave de la batalla, cuando asoma el colapso y reclama sus presas. La vida entonces se hace lluvia roja y cieno. Muestra su deliberada pobreza de finitud y ocaso. Escribe dentro de  la indeclinable verdad que marca el Tao: “Vivir es llegar y morir es volver”. 

José Luis Morante





sábado, 3 de octubre de 2026

NUBES DE TORMENTA

Espera
Archivo de fotografías WEATHER

 

NUBES DE TORMENTA

 
Conoce la indigencia
el pacto con mi sed adormecida.
Al abrir la mañana,
nada pido, por tanto;
tal vez el mapa blanco de una nube
que dibuje al descuido su textura,
la letra detenida de una niñez ingrávida.
 
Y que la nube un día
sea vuelo que no duerme el cansancio,
secreto fugitivo
en un cielo estepario. 
Lluvia fértil saliendo de la noche
para poner de nuevo
entre los párpados
un temblor auroral,
la claridad pujante del comienzo.







 

viernes, 2 de octubre de 2026

CON ÁNIMO INESTABLE

Biblioteca Federico García Lorca
Centro Cultural de Rivas

 

CON ÁNIMO INESTABLE (cuestionario a JOSÉ LUIS MORANTE)

 

Por LE PETIT COMITÉ

 

   Con un itinerario plural que suma poesía, crítica, microrrelatos y aforismos, José Luis Morante (Ávila, 1956) entrelaza en las entradas de su blog el ánimo inestable de la creación, reseñas, poemas, microrrelatos, apuntes autobiográficos… El resultado es una propuesta rica en matices que varía casi a diario.

 Tanta actividad… ¿No se cansa?

 JLM.- Sí, mucho; la literatura es un espacio tan amplio que recorrer sus sendas a diario aboca en el cansancio; me acuesto pronto y esas primeras horas del sueño son esenciales para recuperar fuerzas y ánimos; después me despierto con las primera claridad, madrugo, empiezo la tarea y de nuevo al despedirse el día siento los genes de un hombre cansado que repite hábitos sin variar puntos y comas.

 En el blog “Puentes de papel” casi todos los contenidos se ven desde la poesía…

 Intento ser variado en las entradas, pero la poesía me parece el género esencial; es el que condiciona mi propio recorrido creador  y el que regula las lecturas diarias; dedico muy poco tiempo a la novela y más al ensayo crítico, aunque los libros que dejan más felicidad entre mis manos son los de poesía.

 ¿La poesía mantiene esa identidad de ser palabra en el tiempo?

 La definición de Antonio Machado no ha perdido vigencia; pero hay otros enfoques que no tienen fecha de caducidad y complementan la profundidad del poema: el compromiso, el canto elegíaco, la introspección, el yo solidario, el juego verbal, la imagen, la cata aforística…

 En un ambiente tan pasajero como el tiempo de playa o los frecuentes viajes, ¿puede seguir con sus hábitos literarios?

 La playa es la verificación melancólica de que soy un “animal de costumbres”. Mis hábitos no son estacionales, sino energía en préstamo que renuevo a diario. Soy una especie de monotonía existencial. Una verificación melancólica de lo previsible y la costumbre.

 En sus lecturas, ¿algunos títulos en especial?

 No soy de los lectores que buscan el panorama insólito. El tiempo ha cimentado en mí una tradición literaria en el que reinciden voces de todas las épocas. Me gustan los regresos de la relectura, volver a leer las mismas “palabras de familia tibiamente gastadas” capaces de dar a lo conocido un matiz nuevo, una formulación original.

 El mar y la naturaleza como escenarios, ¿qué sugieren?

 Las imágenes del mar dibujan el panorama insólito, el encanto ideal de lo lejano, Los colores impregnan la retina, proponen un largo viaje hacia la belleza. En el litoral abundan los instantes de una realidad significativa donde el paisaje deviene experiencia estética. Su continuo vaivén nos define: somos un peso leve en un espacio de continuo fluir. Y soy un testigo inpertinente del paisaje natural; exploro sus rincones con la convicción de quien sabe que en cualquier sitio está el asombro.

                                                                                                      (Rivas, otoño de de 2026)





jueves, 1 de octubre de 2026

HOJAS DE OTOÑO

Ocres
(La mirada en el árbol)

 

AFORISMOS INÉDITOS

(Septiembre, 2025)

 
 
Cada día percibo mejor la realidad concreta de lo que no es.
 
El sujeto feliz esconde en algún rincón de su conciencia la ingenuidad primigenia del niño.
 
El hastío biográfico añora ser novela.
 
La soberbia exige por merecimientos felicidad perenne.
 
Justifica los caminos quebrados de la culpa alegando que son estrategias en defensa propia.
 
El erotismo llena de humedad la piel dormida.
 
Hablar de lo que no se sabe empaña la verdad, pero fortalece la imaginación.
 
La mancha gráfica del poema breve se demora para alargar su sombra.
 
El onirismo transforma un plátano en antorcha olímpica.
 
Haikus y aforismos bordean el silencio sin renunciar a la palabra.
 
Hay que andar con cuidado para reconocerse; soy una versión de mí.
 
Prolongo un reflejo patético de una aspiración fallida.
 
La sonrisa es el hábito de allanar desniveles.
 
Era y no era. En los cristales azules del acuario se vio a sí mismo en los ojos de un pez.
 
Deja la noche en un silencio claustrofóbico para que hablen los sueños.
 

miércoles, 30 de septiembre de 2026

DEMOLICIONES

Una casa en la grieta 

 

aquí 

                Nada y todo ocurre en todas partes

                                           PHILIP LARKIN

 
Es aquí donde estoy.
Tras las grietas de un yo parapetado
en las profundidades
de sí mismo.
 
Habito un cuarto exiguo
donde nada hay detrás
salvo el vacío
de las sombras sin lustre;
soy un plano que muestra,
maltrecho y solitario,
el retraso gastado de las rutas
que ya se desvanecen.
 
Mi reclusión carece de secretos.
En las puertas del frío,
necesito encontrar
en cualquier parte
un domicilio propio,
un cuerpo que sostenga
el temblor de la luz.

    (del libro Nadar en seco, 2022)




martes, 29 de septiembre de 2026

EXTRAVÍOS

Pasos perdidos

 

EXTRAVÍO

 

   Perdida en un viaje al Cabo Norte, entre la luz oscura del sol de medianoche, la sombra ha ido buscando el estar anónimo de otro cuerpo, con el anhelo del perfecto ensamblaje. Nunca encontró brisa favorable aquella aspiración. Cada nueva identidad marcaba en su epidermis asimetrías y desajustes, carencias que empujaban al despegue inmediato. Con pasos de regreso busca ahora la oscuridad polar. Engullida en la noche sin contornos de un callejón sin nadie, ya imagina sitio y compañía.

(De Cuentos diminutos)



 

 

 

lunes, 28 de septiembre de 2026

PENSAMIENTOS ABISALES

Pez dragon
Fotografía
de
Gran Enciclopedia de la fauna Abisal


 
EN VOZ BAJA
 
La decepción enseña
a pensar en voz baja.
Por eso me levanto poco a poco,
tras la calma discreta de los ojos callados.
Soy la sombra arcillosa
de palabras oscuras
que la mañana limpia,
con precisión severa.
 
En silencio recibo
un patrimonio escaso;
esa pequeña parte de la nada que cabe
en una cicatriz que no se muestra.
 
Mi mudez precavida
usa ropa de invierno.
Le gusta pasear
con la cara cubierta de neblina,
compartiendo con otros
una espera silente
y el alumbrado público.
 
Succionados al fondo,
mis pensamientos nadan
en bóvedas nocturnas
y muestran las escamas abisales
de esos peces
que ahuyentan los abismos
y buscan superficie y claridad. 

    (Carpeta de variaciones y descartes)