domingo, 26 de julio de 2026

JORGE LUIS BORGES

Jorge Luis Borges: Mitologías

 

Un instante con Jorge Luis Borges 

   Hoy, los ordenados libros de Borges me miraron con el ceño fruncido. Hace meses que no los leo. Acepté de inmediato culpa y desidia, aunque argumentando que mi admiración por el escritor argentino sobrevive con tenacidad. Y diseñé, en pocos minutos, un plan de relectura.
   Antes, reconstruiré antes la personalidad del argentino con libros de Marcos Ricardo Barnatán, Alberto Manguel y con  la primera edición en castellano de Un ensayo autobiográfico, texto ilustrado con más de un centenar de fotografías.
   En algún cajón de mi escritorio, un cuaderno manuscrito relata una evocación detallada de mi pasión por Borges, expuesta en artículos, reseñas y poemas, y alimentada por la creencia de que no existe en su literatura una sola página que pueda considerarse territorio estéril.  
  Me espera un largo viaje de retorno, un desandar el tiempo, en el que me conviene recordar que “leer es una actividad posterior a escribir, más resignada, más civil, más intelectual”.

(Apuntes del diario)







viernes, 24 de julio de 2026

INCENDIOS


 

INCENDIOS

 

 . Frustración ante la ignorancia e irracionalidad de quienes cada verano provocan los incendios que convierten nuestras provincias en territorio estéril.

 . El sofista Protágoras, uno de los inspiradores de la pedagogía, pensaba que el problema fundamental del ser es la educación. Tiene razón: nadie civilizado quemaría un bosque.

 .Todos los años idénticos titulares en los medios de comunicación: miles de hectáreas calcinadas y un espacio desértico, sin rastros de vida. Todos los años también la misma impunidad e idéntica impotencia ante la ausencia total de políticas preventivas.

 . Pesimismo antropológico: las buenas intenciones sobre la prevención de incendios se olvidan en invierno.

 . Sin medidas concretas en la vida comunitaria – reforestación, educación medioambiental, limpiezas y podas programadas, aclimatación de nuevas especies, responsabilidad penal y civil para los infractores…- estas mínimas reflexiones no son sino una queja insistente, mera palabrería.

 . En la retina, la equilibrada serenidad formal del bosque antes del fuego. Naturaleza muerta.

Apuntes del diario






 

 

 

miércoles, 22 de julio de 2026

CARICIAS CON SED

Confidencias
Fotografía
de
ADELA SÁNCHEZ SANTANA

 

DESDE LA ORILLA

 Las golondrinas no refrendan la caricia canicular, pero guardan el vacío del nido.

 Cuántos manantiales sin agua potable.

 Esas páginas impolutas y frías, sin glóbulos rojos.

 El aspirante a personaje concede al ombligo un interés escénico.

 Discreto, en la mirilla de la mañana pide asilo el esqueleto de un dinosaurio.

 Mientras se aquieta la bruma, el sol es una lámpara minúscula, de segunda mano.

 Los insectos sobre la tierra fría del sendero.  Soledad camuflada de vida.

 La trastienda mental de quien sustituye amigos por animales domésticos.

 Como gesto de autoprotección, espío los versos sueltos de mi vecindario.

 La rutina carboniza el asombro.

 Aquel vegano mantenía un oficio rentable con sus contradicciones; practicaba la ganadería extensiva.

 Guarecidas en la laringe, las fibras del hambre se digieren mal.

 

 Del libro  Oficio de callar, Mahalta, 2026




lunes, 20 de julio de 2026

PREPARATIVOS

Microrrelatos
Sala Miguel Hernández
Centro Cultural Armando Rodríguez Vallina
Rivas Vaciamadrid (Madrid)


PREPARATIVOS

    Que salí a la calle mientras dormía, en esa soledad de quien tampoco va consigo. Que consumí un trayecto anodino entre edificios para buscar el callejón más íntimo. Que quise concluir, con alivio, todos los actos que no tuvieron nunca olvido y me han dejado traumas recurrentes, un palpitar de inconfesables frustraciones. Que a pesar de cumplir tempranos requisitos, sumando voluntad, sueño y leer en voz alta aquel panel indicador del callejero urbano, el pasado mantuvo su liviandad errática y no llegó a la cita. Que esta noche también siguió distante y frío, como una raíz oscura, insoportable, que sostiene la nada.



 

  

sábado, 18 de julio de 2026

LO SOCIAL COMO COMPROMISO DE TODOS

Tareas del yo
Fotografía
de
Adela Sánchez Santana

 

LO SOCIAL COMO COMPROMISO

 
  Nunca he creído en el tópico del intelectual encerrado en la torre de marfil de su pensamiento. En cada sujeto conviven lo privado y lo público y es un estímulo de la vida diaria alentar estrategias de convivencia entre ambos espacios. Desde que inciara mi trabajo de escritor -ya cerca de cuarenta años de práctica literaria- soy testigo directo del yo colectivo y de la formación de las señas de identidad del nosotros. El ser concreto se expande en un territorio más amplio, en el que se configuran intereses, actitudes y causan ajenas a la individualidad y el conformismo. Sólo el trabajo con los demás revaloriza la utopía, nos hace protagonistas en el escenario de lo histórico. Somos individuos solidarios. Todo yo es otro.

JOSÉ LUIS MORANTE



 
                                                      
 

viernes, 17 de julio de 2026

FANTASMAS

Fuera de guion
José Luis Morante
Lastura ediciones
Madrid, 2024

 

FANTASMAS

   Sin saber el motivo, guardo desde niño todos mis fantasmas. Mi precaria economía de certezas sugiere que tal vez perduran, ajenos a cualquier variación, porque nacieron en un tiempo de asombro y atestiguan la configuración exacta de lo perecedero. Sus pasos huelen a caserón deshabitado. Mientras leo, ocultan entre las páginas del libro el cobijo de voces donde se traspapela la nostalgia. Juntos percibimos el repliegue del día en el crepúsculo y la arisca llegada de la noche. Nada codician, salvo la larga deuda de seguir conmigo. Son el tazón de caldo que bebe mi alegría.
 
JOSÉ LUIS MORANTE



jueves, 16 de julio de 2026

PRIMERA CLARIDAD

Aurora
Archivo general de Internet

 

CON LOS DEDOS ROSADOS

Hay biografías luminosas a las que una doble vida les parece poco.

 Persistencia del ojo para recorrer en la pared intacta una ranura.

No sé fingir el paso cuando la conversación lleva al exilio.

 Pierdo palabras; pronto seré un diccionario deshabitado.

 La edad recicla la ternura en desuso.

 Existen muchas formas de soledad. En mí viven las más gregarias.

 Tras el despertar, qué eficaz la demolición de quien contradice siempre.

 La caligrafía en cursiva de la aurora imita la espontaneidad del niño que amplifica sonidos y oye la voz del mar en el caño oxidado de la fuente.

 En el callejón de lo cotidiano, en cualquier rincón, las huellas dactilares del absurdo.

Habla poco de euforias infantiles. Fue un adulto inmaduro desde niño.

 Hay amanecidas que confían en la pericia de la imaginación para sobrevivir.


(Del libro Oficio de callar, Editorial Mahalta, 2026)