jueves, 30 de marzo de 2017

POESÍA JOVEN DE VENEZUELA

 Concurso Nacional de poesía joven Rafael Cadenas
                                          2016
                              Prólogo de Yolanda Pantin
                     Team Poetero, Autores Venezolanos
Caracas, Venezuela, 2016

POETAS EN EL DESCAMPADO

   El desajuste político de Venezuela y la angustiosa situación económica han dejado casi en la sombra el vitalismo cultural del presente o las bifurcaciones literarias de las promociones emergentes. Iniciativas como el I Premio Nacional de Poesía joven Rafael Cadenas permiten percibir un mosaico colorista; estilos y tendencias que pugnan por definirse. Su edición dibuja los ángulos del entrelazado lírico actual y los nexos entre tradición y modernidad a partir de la  muestra de veintisiete participantes, escogida entre los casi seiscientos textos que optaban al premio, junto a las poesías del trío ganador.
  La presentación de Yolanda Pantin, jurado en las valoraciones de la convocatoria, concede una perspectiva cultural humanística a esta antología parcial impulsada por el colectivo  Team Poetero; la verdadera poesía siempre tiene la fuerza persuasiva de un litoral  frente a las tormentas: “No hay papel, no hay dinero, no hay nada, pero hay mucho que pensar y que decir”.
   Fruto de esta interpretación de la escritura como diálogo con los elementos de la realidad y de homenaje al magisterio de Rafael Cadenas, es un conjunto diverso, un volumen heterogéneo que descubre la red plural de la poética venezolana a partir de sus últimas filas, con novedosas formas expresivas y motivaciones profundas.
   Las creaciones líricas arrancan con las tres composiciones ganadoras. La primera, escrita por Willy Mckey se titula “Canto 14” y es un poema largo fragmentado en cuatro cuerpos cuyo argumento se inspira en la filosa punta de la realidad. Horada la carne del poema la tragedia de Amuay, aquel infierno que causó la explosión de la refinería de Amuay el 25 de agosto de 2012 y cuyas causas siguen siendo un opaco misterio. La palabra desvela las secretas relaciones del dolor colectivo y evoca el cielo angustioso del sinsentido, ese fatum que discurre por secretas galerías. Quedan espirales de quejas y dolor; la precaria inmersión del pensamiento para encontrar en la umbría la efímera verdad.
   La composición “Angustia”, texto de José Soledad, logró el segundo premio. Vehemente y aleatorio en su discurrir, el poema despliega un largo soliloquio en un escenario nocturnal. El entorno es colapso y laberinto, un caos que obtura salidas a la esperanza y se convierte en lectura de la precariedad más absoluta; existir no es más que dar latido a la condición de náufrago.
  El último poema premiado es  “Sueños de papel”. Los versos de Luis Barraza Q. hablan de lo cotidiano como hábito de la incertidumbre. Lo hacen con voz directa y comunicativa, como si fuese un testimonio del sujeto verbal que sale al día para dejar testimonio de su tedio y de su grisura existencial. La disposición formal del poema recurre a grandes cesuras visuales para acentuar la ruptura y el sinsentido, esa respiración cansada del tiempo que simula al desplazarse la arrumbada mole de un viejo paquidermo.
  Dada la procedencia dispar de las composiciones recogidas y los enfoques que muestran los inéditos, está vedado en el libro cualquier enfoque sistemático; los caracteres muestran un paisaje plural. Las secuencias verbales dejan tramos claros y sendas sombrías que deben concretar todavía sus lindes expresivas. Aún así, sobrevuela en esta amanecida colectiva del verso un rumor común: las manos incapaces de la realidad para dar cumplimiento a sueños y esperanzas, la fuerza de una verdad terca y abrumadora que hace de la poesía expresión natural de la intemperie. Las palabras son testimonio del drama vital; muestran su vocación de vida, su lugar en el mundo también en el frío perdurable de los descampados.




                                                          




1 comentario:

  1. Muchas gracias por esta nota. Encontrar aquì un pedazo de mi paìs es una gran alegrìa, màs si es de su poesìa.

    Abrazo agradecido,

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