sábado, 29 de septiembre de 2018

LA GRIETA

Caligrafía
Fotografía de
Stock-Depositphotos


LA GRIETA

No haré sino escuchar ahora

WALT WHITMAN

   Con terco sosiego, inadvertida, la grieta se adquirió una mañana a la pared frontal del dormitorio. Cuando la descubrí era una mota negra, un poso de sombra. Poco a poco, su tamaño creció, hasta convertirse en una telaraña temblorosa. A través de sus hilos puede verse un paisaje cambiante que en los días ventosos deja en el dormitorio arenas y hojarascas, ramas leves, esquejes de rosales, amistades antiguas o el pulso adormecido de las horas.
   Sobre la pared, la grieta sigue aumentando el trazo irregular de sus renglones. Concede a mis sentidos la fugaz sensación de abarcar todo. Hoy no haré nada sino escuchar su voz.

(De Cuentos diminutos



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