 |
Desvelos Fotografía de Adela Sánchez Santana |
LAS HORAS OCIOSAS
Se dispersan mis horas, exiliado
en la buhardilla. Rodeado de libros y proyectos inacabados que saben de fracasos y carencias y me definen con precisión. Soy una trastienda repleta de soledad.
Nunca he sentido nostalgia de la compañía. Colisiono conmigo.
Sin embargo, aquí en esta lejanía
del ruido diario, en la que me sorprende el amanecer, soy un robinsón con isla
utópica.
Ánimo depresivo cuando descubro
patéticos ejemplares de egos desbordados. Escritores que para hablar de sí
mismos necesitan un narrador omnisciente.
Entre tinieblas, la memoria activa
del presente. Un ahora cada vez más sometido a la barbarie imprevisible de dos
tiranos. Son perturbados, huidos de alguna página de Dostoievsky, epicentros de cualquier amenaza, aplicados hacedores de muerte y
escombros.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.