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miércoles, 18 de febrero de 2026

PUNTOS DE LUZ

Interior día
Japón, largo recorrido
Fotografía
de
Adela Sánchez Santana

 

HAIKUS DEL DESPERTAR 

Puntos de luz
tus ojos. Cuando duermes
entro en la noche.
 
 
Tal vez amé.
El recuerdo ennegrece
lugar y tiempo.
 
 
Dónde mi orilla,
mi encuentro con la sombra
y  mi vacío.
 
 
Ninguna puerta
detiene el caminar
de la ceniza.
 
 
Aquel mendigo
mantuvo la mirada.
Era feliz.
  
El horizonte
se vuelve lejanía.
Punto de fuga.
 
 

domingo, 18 de enero de 2026

TENSAR EL ARCO

Pulso firme
Imagen de
Malheatre.fr




Tensar el arco.
Que viajen en la flecha
certeros ojos

                                      (Viajeros sedentarios)

 


miércoles, 3 de diciembre de 2025

PRIMER CAFÉ

Olor a vida
Fotografía
de
Javier Cabañero Valencia

 

VIAJEROS SEDENTARIOS

Pizca de brisa
mientras el estornino
vuela por mí.
 
Parcos recuerdos
rozan la piel del día.
Formas en fuga.

Se fue la lluvia.
Casi veloz, con prisa,
el caracol.

   (Del libro Viajeros sedentarios, 2025)




jueves, 30 de octubre de 2025

VIAJEROS SEDENTARIOS

Viajeros sedentarios
José Luis Morante
La Garúa Editorial
Colección Haiku
Barcelona, 2025


 

EL VIAJERO GUSTOSO


   En cada viaje surge el milagro de lo imprevisible, el instante que se integra en la percepción del viajero para permanecer en la memoria, dispuesto  a ser evocado. El viaje posibilita huir del aire frío de lo laborable. El desplazamiento ensancha el horizonte, abre una intimidad dialogal que deja sitio a la  experiencia.

    En los poemas  de Exposición permanente de Javier Mateo Hidalgo, editado por Huerga & Fierro en 2024, hay un cumplido inventario de transiciones visuales. Los cuadros, con su poderoso simbolismo, alientan los referentes culturales. Dejan en la mirada del yo poético una iconografía cosmopolita que absorbe los sentidos y se convierte en vivencia personal. El pensamiento se ajusta a la sensación inmediata de la contemplación. Un paisaje cromático que se enriquece con la subjetividad de quien lo mira. La imagen estática se torna entonces un cruce de caminos complejo entre emoción y sensibilidad.    Y feliz por el conjunto de aforismos que me dedica el poeta. Luminosas intuiciones que contraponen escritura y arte. Pensamientos que condensan afinidades y diferencias de dos formas de percibir la belleza

   A veces desoigo las advertencias de la razón y me asomo al abismo de las opiniones digitales. Delimita la indigencia mental, esa cara sin rasgos que genera de inmediato una desapacible inquietud.


(Apuntes del diario)



 

viernes, 26 de septiembre de 2025

PÁGINAS DE SEPTIEMBRE

viajeros sedentarios
José Luis Morante
Editorial La Garúa
Colección Haiku
Barcelona, 2025

 APUNTES DEL DIARIO

Sigue en mí el apocado ruido de fondo de la pérdida auditiva, aunque ha mejorado mucho la sensación de equilibrio. El paseo por las avenidas de Rivas deshace mi pesimismo y me depara una grata sensación de normalidad.

La salud, prepotente caja de resonancia que cuestiona cualquier proyecto literario. Ella impide el paso o franquea las puertas.

El histriónico presidente rubio, en sus desaforadas cotas de ambición, reclama el óbolo del Premio Nobel. No se conoce. Cuando se mira en el espejo descubre un trampantojo. Todo en él es una refutación de la inteligencia, un potaje de resentimiento y voluntad arbitraria, un desacato a la razón.

En el ahora poético el haiku es una registro expresivo variopinto y heterogéneo. Un delicado muestrario de posibilidades que evidencia el registro de sensibilidades que impulsa su cultivo. La estrofa encierra un sedentarismo apacible y una animosa voluntad expansiva.

(Páginas de septiembre)




miércoles, 4 de junio de 2025

sábado, 10 de mayo de 2025

DIÁLOGO

Viajeros sedentarios

 

Cómplices charlan
el aroma del níspero
y las avispas.

                            (Del libro "Viajeros sedentarios")



jueves, 10 de abril de 2025

ENCUENTROS

Viajeros sedentarios
José Luis Morante
Editorial La Garúa
Colección Haikus
Barcelona, 2025

 ENCUENTROS

 
  
   De entrada, la materia poética del haiku muestra aparente sencillez y una severa pauta métrica. Su consolidación se remonta hacia el siglo XVII, aunque existían precedentes en el copioso cauce de la antigua poesía japonesa. El devenir asentó con paciencia los peculiares rasgos tonales y alentó una discreta evolución en las voces que enseñaron a sentir: Matsunaga Teitoku, Nishiyama Soin, Matsuo Basho, Yosa Buson o Kobayhashi Issa. En todas, la fuerza del poema se cimenta en la modesta química de lo instantáneo. El vuelo asegura una intensidad gozosa. Pupila abierta para cobijar argumentos transparentes, más allá de la supuesta condición de lírica estacional. La carencia de artificio retórico crea la sensación de chispazo inmediato, de fruta a punto.
  El equilibrio de la estrofa se ha ido aclimatando en espacios geográficos distantes. Desde principios del siglo XX se escriben haikus en Francia, España o Italia y comienza a ser registro expresivo habitual en países latinoamericanos como México, Venezuela y Ecuador. La diversidad de intentos advierte que no hay una sola modalidad sino un transitar que fecunda surcos y recrea asuntos alejados del tradicional enfoque temporal. Además, en sus versos se pueden escuchar las pulsaciones del hablante verbal, ya exento del velado biográfico que negaba al autor sus razones de vida.
  La observación –sea interior o exterior- concede al trío versal una savia más libre, un fluir pensativo, ajeno a penumbras intelectuales e impregnado por la cercana presencia del escenario. Así nace un haiku aposado en la percepción que refleja los principios canónicos y su cadencia musical.
  Sin pretensiones dogmáticas, el poema mira el horizonte donde ascienden sensaciones que buscan el levitar del aire. Desde lo inmediato, las palabras caminan hacia una amanecida renovada a diario. Las imágenes visuales se visten de víspera, mientras preservan los registros luminosos del contraste.
  Los haikus de Viajeros sedentarios acogen el contacto con lo efímero, el suceso mínimo cotidiano y la maraña de encuentros con protagonistas y secundarios de la vida social. Suman instantáneas. Despliegan rutinas y dibujan con trazo descriptivo la dermis del tiempo. Son eclécticos. Aluden a facetas dispares del aquí en el ahora, a esa aparente acción tocada por la contingencia que ya dobla la esquina.
 
 
José Luis Morante
Prólogo del libro Viajeros sedentarios
 
Rivas, invierno de 2024