jueves, 7 de septiembre de 2023

PUNTO DE FUGA

Profundidad de campo
Fotografía
de
Javier Cabañero Valencia
(Nuevos Ministerios, Madrid, 2022)

 

DEFINICIONES

 

Inteligencia: fósforo que ilumina lo que la duda ensombrece.

 Cruce: abrazo de itinerarios que no llevan a ningún sitio.

 Vanidad: acción de autonombrarse maquinista del último tren.

 Adolescencia: torbellino hormonal cuyo recuerdo siembra melancolía.

 Sandez: veleta que culmina el edificio fallido de una idea.

 Marx: pasillo de profundidad entre Groucho y Karl

 Reseña: crítica urgente sobre un libro, cuya carencia provoca la ausencia cejijunta del autor.

 Ásperos: receptores de trajes regalados cuya primera tarea es comprobar si los botones están bien cosidos.

 (Aforismos con diccionario)

 


miércoles, 6 de septiembre de 2023

LUIS GARCÍA MONTERO. UN AÑO Y TRES MESES

Un año y tres meses
Luis García Montero
Tusquets Editores
Nuevos Textos Sagrados
Barcelona, 2022


ELLA, CONMIGO


    Corresponde a Luis García Montero (Granada, 1959) ser nombre e influencia referencial en la configuración del mapa poético contemporáneo en español, tras impulsar, con plena energía, un incansable proceso creador en prosa y en verso. En su obra en marcha, ambas estrategias expresivas mantienen estrechos lazos; comparten en su confluencia un mismo ideario humanista e introspectivo. Reafirman la apuesta por un registro de calado humano, nutrido en el conocimiento de la tradición y en el transitar de la experiencia. Su desarrollo reflexiona la sensibilidad profunda del hablante verbal y sus relaciones con la coyuntura histórica, por donde toman cuerpo las aspiraciones, sueños y posibilidades del yo biográfico.
   En el ámbito escritural del profesor y ensayista, lo vivido conforma de manera consciente el suelo firme del poema. Por eso, el vitalismo de Almudena Grandes, amor perenne y compañera sentimental para habitar la casa durante décadas, está presente en los libros más emblemáticos del cauce lírico, desde los acordes celebratorios de Completamente viernes (1998)  hasta la compilación monotemática acogida en Almudena (2015).  La pérdida de la  escritora madrileña, fallecida a los 61 años, impulsa ahora, con fuerza, desgarro emocional y constancia, el homenaje que hilvanan los poemas de Un año y tres meses. La escritura suscribe una declaración de amor que trasciende lo literario y reflexiona sobre el derrumbe físico y la pérdida, ajena a abstracciones espirituales. El título del libro, para quien esto escribe, conversa directamente con la materia lírica de Joan Margarit, cuya poesía está plagada de afinidades con la de Luis García Montero, a pesar de pertenecer a encuadres generacionales distintos. En Joana (2002) libro clave del Premio Cervantes catalán que se hace dolorosa crónica autobiográfica, se incluye el poema “Profesor Bonaventura Bassegoda” en el que se guardan estos versos: “Hoy hace tantos años, tantos meses / y tantos días que murió mi hija…”. Mantienen hilos que conectan con el vaivén de precisión temporal que define la enfermedad y ausencia de Almudena Grandes, ese abrumador proceso de deterioro,  instalado en la memoria del poema. El sujeto poético sabe que ninguna épica, por más que el amor y la voluntad monten y fijen sus andamios, será capaz de cambiar la trama discursiva del último viaje. Solo queda afrontar la presencia continua de la sombra y poner en los gestos la máxima ternura, como recuerda la cita prologar de la propia Almudena: “mientras él pudiera lavarla, peinarla, acariciarla…”. El amor es un punto de encuentro pactado entre dos. En él conviven “El misterio y el secreto”, esas expresiones de la máxima desnudez sentimental; reformulan oscuras preguntas de los que no saben qué decir. Suenan a lluvia fuerte que emociona y zarandea por dentro a quienes comparten la misma habitación y han prolongado esa estela de hábitos que caligrafía la convivencia y la rutina: “El amor es también una luz negociada. / Me das tus sueños al vivir los míos. / Te doy mis sueños al guardar los tuyos. / Historias que se enlazan como cuerpos.”. Son vidas que parecen imaginarias, pero que imponen la verdad de su ficción, como si buscaran en esa certeza de realidad la propia razón del arte: la poesía es el empeño por vivir otros territorios existenciales y dar cauce a sendas sentimentales que dejen al sol el amor a la vida y los cuidados. El empeño amoroso es disposición total al servicio de la amada y plena voluntad para estar con ella, como sucedía en el soneto de Luis de Góngora, que inspira el verso final.
   La desnudez se impone en el pulso narrativo del libro, sin que nada enmascare el estado de ánimo de quien escribe, herido por el desenlace de la enfermedad y por los sucesivos diagnósticos.  Lo diario son arenas movedizas que engullen. Mientras, el discurrir temporal prosigue, ausente, con fría indiferencia, como si el hacer daño fuera una costumbre que impone su orden quieto al desorden de siempre. La beligerante realidad cambia la sensibilidad de cada día, como si el tiempo se contagiara con una aspereza impertinente que exige estar alerta y aceptar la dolorosa condición del náufrago, que bracea cansado sobre una superficie de desasosiego. Ahora suena estridente esa voz del después que “De forma descarnada, sin mentiras / ni argumentos inútiles / nos habla de la vida que hay después de la muerte”.
   Uno de los rasgos de carácter de la narrativa de Almudena Grandes es la predilección por los derrotados, por esos personajes que someten sus actos a la fuerza del destino. Que hacen de cada día una trinchera. Lo recuerda Luis García Montero en el poema “Resistencia” para dar sentido a la hermosa palabra en este intervalo del desplome total. Los que vuelven a casa, tras el paso por el hospital, regresan casi vencidos por los hechos y el cansancio y sienten su indefensión y la falta de ayuda en esta retirada hacia los paisajes interiores de la casa, hecha cuartel de invierno.
   La evocación, en este tiempo de ausencia y despedida, hace del recuerdo una exploración interna desde la conciencia ensimismada del yo. Supone, por tanto, volver a la amanecida del amor, rescatar su anecdotario, una suma confusa que entremezcla el ahora y el mañana. Desde el lenguaje se gesta un itinerario de ausencia donde habrá de cobijarse el amor de siempre: “Supongo que este modo de sentirse / definitivamente hundido / es una forma mía de estar enamorado / para empezar de nuevo / una vida distinta / con el amor de siempre“.
   La soledad condena a una situación paradójica que desliga la identidad de lo referencial: en la casa no hay nadie y tampoco la ciudad es la misma. El yo se convierte en una réplica de sí mismo, un animal doméstico que se debate entre el nunca y el siempre, acorde con la cadencia arrítmica de una temporalidad imprecisa y de una convivencia sin nadie.  La muerte es un viaje de largo recorrido, sin regreso, y la escritura es una despedida que no puede rebasar la realidad del dolor y la ausencia. Duele esa áspera confrontación del enamorado con el parco lenguaje de la finitud, cuya estridencia nunca permite cerrar el círculo del desasosiego. Se gesta así un espacio abierto a la reclusión introspectiva por el que sobrevuelan viajes comunes, secuencias existenciales y la sensación de que ahora nada tiene sentido. Cuando llega el amanecer, las imágenes solo muestran colores otoñales y luz sucia.
   En Un año y tres meses el amor es el centro del círculo, aunque los poemas cobijan otras indagaciones como la función catártica de la escritura. Escribir es poner piel y caricia en las palabras para que razonen sobre la enfermedad y los demoledores efectos secundarios que cambiaron hábitos, esperanzas y sueños; que sembraron una terca sensación de impotencia y soledad entre los transeúntes. También se bucea en la presencia de la muerte, como un largo ocaso de un año y tres meses, que será en cada instante una declaración de amor, la hermosa narración de una despedida que quiere ser abrazo.
 

JOSÉ LUIS MORANTE   




 

martes, 5 de septiembre de 2023

CONSPIRACIONES Y ELEFANTES

Con paso laborable
Tailandia
Fotografía
de
Adela Sánchez Santana
 

AFORISMOS DE OTOÑO

 

 
El pesimista es tan clarividente que anticipa el fracaso.
                   …
 
Utiliza argumentos que recuerdan carnavales de pólvora.
 
                   …
 
Los cementerios de coches abusan del retorcimiento manierista.
 
                   …
 
En el trasfondo del azar dormita un orden secreto, una simetría que pauta planteamiento, nudo y desenlace.
 
                               …
 
Los andenes ferroviarios son espacios ambiguos e imprevisibles en los que se respira la quietud de la ausencia; nadie sabe quién se va o quién se queda.
 
                               …
 
Los minimalistas dogmáticos tienden a confundir el haiku con un cantar de gesta.
 
                               …
 
Hay escritores que en cada libro se definen como palabreros aficionados.
 
                               …
 
Los que mienten consiguen interpretaciones magistrales.
 
                               …
 
La amnesia aporta tranquilidad a la respiración de los recuerdos.
 
 
                               José Luis Morante
 
                               (Aforismos del libro Mejores días, De la luna libros,
 Mérida, 2009)
 
    

lunes, 4 de septiembre de 2023

CICLO DEL AGUA

Lago Tonlé Sap
(Camboya)

 

CICLO DEL AGUA

 

             Geografía íntima

 

    La frágil transparencia de aquel río se confundía con su piel desnuda. Era una cualidad que extremaba las sensibles respuestas a los cambios de temperatura. De madrugada, el agua era sólida; con las primeras briznas de sol se licuaba y a mediodía las altas temperaturas tejían en el cauce redecillas de niebla, en un artesanal proceso íntimo de nubosidad variable.

 (De Cuentos diminutos)

 


domingo, 3 de septiembre de 2023

MODAS LITERARIAS

Maniquíes
Escaparate de diseño
de 
Studio Escaparatismo

 

MODAS LITERARIAS

 

   Piensan que escribir haikus y aforismos es un imperativo de moda literaria, un asunto de época que permite acumular saldos con un vocabulario económico. Ya se sabe que proclamar estupideces es un género atemporal, así que hay que tomar distancias y afrontar la práctica del haiku o del aforismo con el saludable despego del buen hábito y sin más compromisos reivindicativos que los que dicten a media voz la necesidad de la palabra justa y la voluntad propia. Sin más; uno ya no está para disimular bostezos ante dogmáticos y trascendentes.

(Apuntes del diario)

 

sábado, 2 de septiembre de 2023

BODEGÓN

Pensamiento
Parque del Retiro de Madrid, 2023
Fotografía
de
Adela Sánchez Santana

 

BODEGÓN

 

   La luz es un hueco sin puerta donde encuentra los besos que no dio, que llenan de humedad su piel dormida. En mitad de un silencio claustrofóbico, cuenta la avalancha de pasos que exilia, inadvertida, su memoria. Impregnada de polvo, la moneda perdida entre sus pensamientos reclama en el rincón la mano abierta que resucite el vuelo a cara o cruz. Una araña que llaman porvenir descifra el agujero que reabre la sombra en la pared. Pliegues de un bodegón que al deglutir el tiempo exigen cada día esa porción exacta de asombro y extrañeza.

(De Cuentos diminutos) 

viernes, 1 de septiembre de 2023

PLANOS CORTOS

Migas
Fotografía
de internet



 PLANOS CORTOS

Dentro de cada imagen la miga, las palabras que debo despertar.

La opacidad rueda de noche.

Observo en cada aforismo las herramientas del náufrago: semillas, lascas, utensilios singulares y un puñado de huesos.

Mi carácter trasvasa afectos con tacaña torpeza. Es constreñido, anguloso, como si habitara a diario en el camarote de los hermanos Marx.

El discurrir de cada cumpleaños ahuyenta el carisma del héroe.

Imprevisible espera del final feliz.

Sin focos, la precisión del detalle caduca.

Planos cortos, Trea, 2021