martes, 18 de junio de 2013

AFORISMOS CON GLOBOS.

"Pequeños vigías", Sal de Plata, 2012
 
AFORISMOS CON GLOBOS.

            A Patricia Jiménez, por estar.

Decepción. Ese globo vacío donde tanto cabe.

En el camino a trasmano, los pasos más arduos, el ritmo más lento, más incierta la llegada, los encuentros más agradecidos.

Derramado sobre el butacón, puntualiza erudito, con la suficiencia que conceden la calvicie y la barba de dos días: "Mis pareados no son haikus".

Menguan los años en el pausado giro de las convicciones.

Abro los ojos. Miro. Veo otra vez aquello que no existe.

sábado, 15 de junio de 2013

XELO CANDEL. VERANO.

Xelo Candel y José Luis Morante, Madrid, 15 de junio de 2013

XELO CANDEL. VERANO.

    El homenaje a Luis Rosales en Velintonia, la casa abierta de Vicente Aleixandre, me concede el encuentro con Xelo Candel, en Madrid. Quedamos por la mañana en El Café Comercial. Llego muy pronto; paseo por las calles de Malasaña, Glorieta de Bilbao y Plaza del Dos de Mayo, que ya tiene en los tenderetes su artesanía colorista y el olor a verano de las terrazas con sombrillas abiertas. Xelo también llega puntual, así que el café, la tostadas y los zumos sirven de contrapunto a una sosegada conversación que resume muchos años de afanes literarios.
   Doctora en Filología Hispánica, con amplio experiencia docente, Xelo Candel es uno de los nombres propios que me deparó la edición de Ropa de calle sobre Luis García Montero. Mi amigo Ricardo Virtanen completó el perfil con abundantes datos personales, así que la entrevista discurre como una charla íntima de viejos amigos que tienen muchos ámbitos comunes.
   Xelo Candel acaba de editar dos libros inéditos sobre Luis Rosales –que ya comenté en ete blog- y me cuenta la gozosa experiencia de su larga investigación en el archivo del poeta de Granada que aportó su luz más clara en La casa encendida. Yo recuerdo la amanecida en Rivas, los años de la revista Prima Littera, mis proyectos más inmediatos y las bonanzas y  marejadas de estos años, asomado al balcón de la poesía.
   Cuando nos despedimos, sé que esta primera cita es el preludio de otras muchas que sembrarán nuevos vínculos personales. En el trayecto hacia casa releo algunos poemas de Xelo; apenas me concentro, porque todavía resuenan las cálidas palabras de despedida. Cierro el poemario La arena y, en voz baja, doy gracias a la literatura por los mares azules que acercó hasta mi mesa.  

 

 

viernes, 14 de junio de 2013

TIPO RARO

"Mercado de Motores, Madrid, Sal de Plata
TIPO RARO

     A los que juzgan mis rarezas con benevolencia
      
Me empeño en habitar
un sujeto sociable.
Pido excusas por ese extraño hábito
de la puntualidad;
respondo sin demora a cartas y correos;
si no están dedicados
por afectos verbales,
obsequio buenos libros
e invito casi siempre
en la barra del bar donde conspiro.
Con dos o tres sentidos me intereso
por todo lo que cuentan;
evito disentir
en los matices
cuando tantos defienden
opiniones contrarias.
Sin generar efectos secundarios
aguanto en el sillón igual que un fósil,
y hasta redacto el pliego de descargo
de los que nunca invitan
y hacen de la intención rescoldo vivo.

Sonrío al despedirme
y doy las gracias.
No importa cuando dicen:
"Adiós. Nos vemos pronto.
Yo pagaré la próxima..."

                                   (Inédito)

miércoles, 12 de junio de 2013

JUAN PABLO ZAPATER. REGRESO.

La velocidad del sueño
Juan Pablo Zapater
Renacimiento, Sevilla, 2012
 
 
HUÉSPEDES DE LA MEMORIA 
 
   Tras un largo espacio en blanco, Juan Pablo Zapater (Valencia, 1958) retorna a la poesía, sin quiebros ni virajes, con el poemario La velocidad del sueño. Resulta obvio pensar que el impulso creador no tiene ritmos fijos y obedece con frecuencia a razones contingentes. No se requieren justificaciones, aunque “La extraviada”, primer poema del libro medita sobre esta cuestión. Concebido como un diálogo intimista, el protagonista lírico enuncia, con tono confesional, la sencilla tarea de quien se deja arrastrar por la escritura; afronta encierro y soledad para desbrozar la senda de las palabras; también en ese texto está presente el temprano hábito lector que fecundaron nombres como Aleixandre, Salinas, o Pablo Neruda
    Los versos permiten trazar una línea de luz, conceden la necesaria claridad para aventar sombras y dar salida a la memoria. Las imágenes desvaídas recobran su perfil, hablan con el acento de otro tiempo. Vuelven a los días de infancia en los que el entorno era un espacio, sin máculas ni decepciones, donde no cabían incertidumbres ni derrotas sino las ilusiones que constituyen el patrimonio natural de la esperanza.
   En los poemas integrados en “Libro de huéspedes”,  se despliega un tono reflexivo que habla del devenir como ventana abierta, un horizonte cuajado todavía de doradas promesas; esa espera alimenta el júbilo de quien ve posible la plenitud y tiene confianza. Así llega el amor y se van gestando los aportes sentimentales que fortalecen la identidad.
   La existencia es un estar transitorio que sólo deja alguna leve huella, una crónica menor en la que se van consumiendo días, agotando el hilo argumental de historias cotidianas en las que también tuvieron acogida las naderías que se olvidan, como tercos paraguas que no se necesitan. El ahora deja en medio del camino, más sabios en las modestas enseñanzas de la edad y conscientes de que más adelante esperan la oscuridad y el vacío. Son temas esenciales de la poesía meditativa de Cernuda que tienen continuidad en el Medio Siglo y en la obra de poetas como Francisco Brines y Eloy Sánchez Rosillo.
   Un motivo literario de amplio tratamiento, la rosa, es eje de la segunda parte, compuesta por poemas más breves. Sigue siendo el endecasílabo el esquema versal que marca el ritmo del poema. La rosa tiene una semántica plural: es finitud y belleza, esplendor y espinas.
   La velocidad del sueño de Juan Pablo Zapater es libro de madurez y por tanto entrecruza temas y motivos de raíz vivencial; la conciencia del tiempo está presente a cada paso recordando que caminamos detrás de arquitecturas oníricas, de sueños que se alejan veloces hacia ninguna parte.
  El poeta valenciano retoma itinerario, nos deja poemas que resaltan por su cuidado formal, el lazo vinculante con el aire de época del poblado mapa actual –llámese poesía meditativa, realismo intimista o poesía de la experiencia - y el uso brillante de imágenes que singularizan el regreso. Juan Pablo Zapater vuelve para quedarse. A su voz le viene bien la sosegada temporalidad de Fray Luis: “Decíamos ayer…”  

lunes, 10 de junio de 2013

MOVIMIENTO CONTINUO.

"A ritmo de ciudad", Sal de Plata,  Madrid, 2013


MOVIMIENTO CONTINUO

 
Me pierdo entre los árboles del Parque del Retiro. Pueblan las avenidas patinadores, pájaros y sueños de solitarios.
 
 
Mientras miro, en mí ese inevitable laboreo que teje y desteje certezas.
 
Qué más da. La coherencia es una pirueta fallida, un movimiento imposible sobre el patín de cada día.
 
A solas oigo voces. Levanto la cabeza hacia la fronda y no hay nadie. Ocultas sombras que igual que yo caminan hacia ninguna parte.
 
 
Regreso a casa en un viejo autobús deshabitado, con las imágenes capturadas. Tengo un carácter propenso a la elegía: solo soy feliz en el pasado.

sábado, 8 de junio de 2013

RICARDO VIRTANEN. CUADERNO DE INTERIOR.

Cuaderno de interior
(Diarios 2003-2004)
Ricardo Virtanen
Baile del Sol, Tegeste, 2013

CON LUZ NATURAL
 
    A la literatura autobiográfica le viene bien la luz natural, esa claridad justa para percibir una dimensión a la medida de las cosas sencillas que conforman el entorno cotidiano. El primer volumen de los diarios del poeta, músico y profesor universitario Ricardo Virtanen desprende esa sensación desde el comienzo. La escritura no compone el gesto; comparte los pormenores de una biografía al paso que tiende a caminar hacia dentro más que hacia fuera.
   En su ejemplar currículo profesional, Ricardo Virtanen conjuga dos facetas artísticas, la música y la escritura, abordadas con perseverancia. Nacido en Madrid e hijo de un músico de jazz profesional, Santiago Pérez, desde su infancia comenzó a tocar varios instrumentos y es una costumbre mantenida. Cuando las tareas docentes languidecen acude a los ensayos, o actúa en conciertos, en cualquier geografía que reclame a los grupos musicales en los que toca. Y además escribe poesía, novela, ensayo, reseñas y diarios, como si los días tuviesen un ritmo temporal distinto, más intenso y más pleno.
   Desde hace una década el autor se trasladó a vivir a Rivas-Vaciamadrid con su familia. La localidad es su reducto doméstico y está presente en el círculo relacional y en las inquietudes literarias del  momento vital en el que surge este diario. Esos años, la punta de lanza era Prima Littera y a los nombres que impulsaban la revista dedica variadas reflexiones; del mismo modo, están presentes algunos ciclos en los que participaron poetas reconocidos como Joan Margarit, Luis Alberto de Cuenca o José Cereijo. También se describen convocatorias de la capital o  encuentros con amigos del gremio, de modo que la sociología escritural ocupa un tramo grande de esta autobiografía.
  El cauce introspectivo del diario tiene por norma transcender la anécdota para apuntar una consecuencia moral. Cada sujeto lleva en su periplo preguntas claves como el sentido existencial, o la condición fugaz del ser: la desaparición de los seres queridos más próximos hace que lo transitorio marque cada amanecida. El ejercicio de vivir impone sus gravámenes. 
   Hay acontecimientos que convulsionan el solipsismo del yo y conminan a definirse desde el nosotros. El 11 de marzo de 2004 Madrid sufrió el mayor atentado terrorista de su historia. Fue un día para la mudez –el escritor deja esa fecha en blanco-:”el poeta –y no pienso en el escritor panfletario-tiene que reflexionar en voz baja, padecer lo ocurrido, tragarlo, y un día, cómo no, vomitarlo.” Junto a esas muertes del fanatismo totalitario emergen otras que separan de seres queridos o de figuras del jazz, y dejan un hondo hueco en el ánimo del escritor.
  Cuaderno de interior es la imagen fija de una soledad que sólo a veces se calma con los analgésicos del afecto, que tienen en la pequeña Sofía –la hija del escritor- el mejor remanso. Deja subrayados  y anotaciones que conforman una sensibilidad que casi siempre mira con melancolía. Es sabido que el diario no es más que una propuesta para deambular de un asunto a otro sin que se extravíen el interés y la complicidad del lector. Y eso sólo lo consigue el talento.
   De buena, de excelente literatura está hecho Cuaderno de interior. El libro, lo digo con enorme alegría, revela un diarista de estatura.  

jueves, 6 de junio de 2013

NIÑO FRÁGIL.

Sal de Plata, Madrid, 2012


Párpados

Noche donde los párpados no cierran,
forzoso itinerario que incomoda,
pesadilla tenaz
de ese yo, niño frágil,
que se perdió en el tiempo;
verdecido repliegue,
irrumpo en ti sabiendo
guarecida la muerte en tu vacío.
Y si esta vez me elude
y desdeña la cita
existe la certeza de otro túnel,
otro encuentro pactado,
allí donde la sombra.

( De La noche en blanco, DVD, Barcelona, 2005)