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domingo, 21 de septiembre de 2025

ANTONIO RIVERO TARAVILLO. (Despedida)

Vilanos por el aire
Antonio Rivero Taravillo
Ediciones de la Isla de Siltolá
Colección Aforismos
Sevilla, 2017

 

AFORISMOS DE AMANECIDA

 
   La expresión creadora de Antonio Rivero Taravillo (Melilla, 1963-Sevilla, 2025) se concibe como una continua indagación en los caminos del lenguaje, al margen del vehículo formal elegido para expresarse. Esta aproximación al conocimiento, en constante evolución, convierte su escritura en un trayecto en continua construcción, donde se van superponiendo géneros como la poesía, el ensayo, la traducción, la crítica, el apunte paisajístico, el artículo, la novela o la biografía. Son estrategias que forman un espacio multiforme, una naturaleza corpórea que se amplía con un nuevo apéndice: el aforismo.
  Vilanos por el aire acoge su primera compilación de fragmentos. No hace falta recordar el sentido ecléctico de cualquier entrega aforística y su tendencia a la diversidad de intereses. Para poner cierto orden en la forma natural de caminar por lo imprevisible, se opta por agrupar las breverías en apartados temáticos. El primero, “Escribir” deja clara su naturaleza metaliteraria. La escritura no es un mero taller ocupacional. Fertiliza un empeño de la voluntad que concede al autor una identidad singular, asociada a la naturaleza ontológica individual. Las palabras enseñan y muestran lo que acontece en nuestro mundo. En este caso en la ciudad del libro, ese callejero que engloba tantas variables en su devenir diario. La anotación inicial está más cerca de la reflexión que de la economía lapidaria; sirve para tomar el pulso de escritura a un apartado que hace de la paradoja un sígno básico. Otra estela relevante es la ironía, un gesto que baja del púlpito el tufillo solemne de lo literario. “Escribir” tiene un ámbito expresivo abierto pero la  sensibilidad del poeta es expansiva; muchos aforismos  hilvanan continuas reflexiones, no tanto sobre la ontología del poema y su razón de ser, sino sobre las sensaciones que depara la escritura sobre divertimentos contingentes como las erratas y en torno a la dislocada sociedad literaria siempre proclive al ajuste de cuentas con la sensatez.   
   El segundo epígrafe, “Lascas de realidad”, impone la presencia de lo cotidiano. Los apuntes concisos incluidos guardan, entre líneas l,a conmoción de lo diario, que tiene una acusada tendencia al desajuste y a encadenar decepciones. La visión social aplica descreencias y borra dogmas. Los pasos del día van dejando su estela de apariencias donde lo transitorio se refleja y engulle el perfil frágil de nuestra presencia. Edificamos sueños sobre laberintos, respiramos un acontecer incierto, cuyo andamiaje no es más que un  entramado de sombras interiores; leves andamios que sostienen las relaciones con los demás.
  Concluye el libro con un atinado glosario editorial. Esta versión aforística de un diccionario mínimo de bolsillo recrea, con la etimología de lo cómplice, listas de palabras provenientes del campo profesional del escritor. Nace así una nueva acepción que acepta de inmediato la interpretación subjetiva. Definiciones menos dogmáticas, moldeadas por la originalidad ocurrente que dejan el humor como eficaz terapia en los cuidados paliativos del lenguaje.


JOSÉ LUIS MORANTE


 
 El aforismo tiene una sorprendente capacidad de regeneración. Antonio Rivero taravillo se incorpora a la cofradía de practicantes con un enfoque saludable. lejos de lo lapidario, el autor prefire el tono medio de una conversación compartida con el aire festivo de una víspera., con la mirada abierta de quien descubre en el azul del cielo un vuelo de milanos, un aforismo con alas.  

sábado, 26 de abril de 2025

RICARDO DE LA FUENTE. EL TIEMPO TODO LO OSCURA

El tiempo todo lo oscura
Ricardo de la Fuente
Ediciones de la Isla de Siltolá
Colección Aforismos
Sevilla, 2025

 

AÑOS SIN POSOS


   Abundan los escritores que han elegido el tiempo de madurez para mostrar su vocación literaria en torno al género aforístico. Sin duda, dos de los que caminan con firme solvencia son Manuel Feria (La Laguna, Santa Cruz de Tenerife, 1949) y Ricardo de la Fuente (Sacramenia, Segovia, 1956). Además muestran afinidades comunes al compartir un largo trayecto docente incardinado a una formación científica. El profesor Feria ha sido, durante décadas, catedrático de Farmacología de la Facultad de Medicina de la Universidad de la Laguna; y Ricardo de la Fuente sigue como catedrático de Sanidad Animal en la Facultad de veterinaria de la Universidad Complutense de Madrid.
   El periplo individual de Ricardo de la Fuente comienza con el libro de aforismos Andar en la niebla (Cuadernos del Vigía, 2017), reconocido con el IV Premio Internacional José Bergamín de Aforismos. Aquel despertar hizo posible una presencia más continua en revistas, ensayos y publicaciones digitales y ha impulsado también la nueva salida El tiempo todo lo oscura, cuyo título, contradiciendo al refranero popular tan arraigado en el pensamiento colectivo castellano, acierta de pleno al describir los sombríos efectos secundarios del atardecer vital.
 Un tema clásico del jazz, compuesto por Herman Hupfeld,  “As time goes by” (A medida que pasa el tiempo), de la inolvidable película Casablanca es el aserto que aglutina el primer tramo sentencioso. De inmediato se percibe el epitelio reflexivo de los mínimos enunciados y su alineación en torno al yo transitorio. La madurez perfila un yo moldeado por la finitud y la carencia, por esas claves de pequeñas miserias que vamos recolectando en nuestras arquitecturas de la memoria: “pasamos sin más de solar en construcción a amenaza de ruina”. Tomar conciencia de lo que significa madurar genera en el ánimo un vigoroso escepticismo, una nutrida defensa del yo individual como persistente refugio de unas cuantas certezas objetivas que hay que defender en la sosegada soledad del tiempo crepuscular. La desaceleración del vértigo alienta un cauce reflexivo proclive a la calma; a dispersar entre las cosas una mirada distante, como si su vecindad solo requiriese una cortesía distante, ajena al afecto de lo sentimental: “Muchas de las lecciones que da la vida están fuera del temario”, “El arte de hospedar los desengaños”, “El tiempo todo lo oscura”.
   Una contingencia en torno a un viaje de Albert Einstein, relatada por el autor, sirve para denominar la segunda compilación de enunciados mínimos “Glándulas de la relatividad”. El empeño de razonar en torno al hablante y su contexto sigue fuerte, como si fuese capaz de ignorar cualquier obsolescencia programada: “Conocer conforta, saber inquieta”. Advienen el desinterés y la indiferencia; las expectativas se cultivan con poca luz, como aspiraciones frágiles que pueden disolverse en cualquier momento.
   Con el descubrimiento verbal “Un mundo en el hueco”, acaso originado por un lapsus estudiantil, que Juan Mayorga aprovechó `para incluir en su discurso de ingreso en la RAE, aparece por primera vez en la entrega el vuelo metaliterario: “El aforismo apunta a la cabeza, pero acierta más cuando da en el corazón”. La idea engloba un ideario emotivo que hace de lo sentimental la víscera principal del aforismo, más allá del simple afán racional. Pero la temática apenas enraíza y todo el apartado destila variados intereses que miran dentro y fuera y que persisten en los rasgos distintivos ya señalados: formato clásico en los aforismos desde la brevedad, la precisión y la poda de cualquier divagación y un itinerario argumental asistemático, que conecta con el legado de contingencias que el presente se apresura a mostrar en sus escaparates: “La literatura sí da para vivir muchas vidas”.
   La coda final “Egometría II” parece argumentar que el sujeto concreto se convierte en un referente; propicia su proyección en los mapas del recuerdo y en el estar. Quien habla habita habita un presente con creencias cada vez menos firmes y con incoherencias cada vez más numerosas. Es la etapa que la escritura clarifica y dota de variedad narrativa: “Dicho queda lo dicho sin la menor sombra de certeza”.
   Cierra el libro una contracubierta de Miguel Ángel Arcas que clarifica el estilete verbal de Ricardo de la Fuente en sus aforismos: “En ellos se produce una crisis de lo aparente, una fisura por donde naufraga la realidad, donde todo es posible y se agita el descubrimiento felicitario de una verdad, algo que te atreves a hacer tuyo no sin antes ponerlo en cuestión”.
   El tiempo todo lo oscura se define como un cúmulo de verdades momentáneas entre la meditación y la búsqueda; muestra el vitalismo perceptivo de quien trata de llenar los vacíos biodegradables del discurrir. Da voz y silencio a la conciencia desvelada del protagonista secundario de una existencia al paso mientras trata de entender su movimiento pendular y capturar sus estratos sensitivos en la diáspora del tiempo.


José Luis Morante




sábado, 19 de abril de 2025

PIEDRA CALIZA

Disgregación
(Piedra caliza)
Fotografía del
Archivo Limestone

 

 

PIEDRA CALIZA

     (Epitafios)

 

    Debo el título a un poema de W. H. Auden;  PIEDRA CALIZA es una roca cuya aparente dureza se disgrega con facilidad.

 

 

 

He soñado con la realidad. Con qué alivio me he despertado.

                                                                                              STANISLAW  J.  LEC

 

 
La muerte no  es nada,
cuando existimos ella no existe
y cuando aparece, nosotros desaparecemos.

                                                                                       EPICURO
 
 
 I
 
En su artesana construcción del silencio,
la muerte no reconoce
ninguna otra verdad.
 
II
 
Otra noche.
Sobre mí  prosigue su labor
la luna quieta.
Carezco de otra luz.
 
III
 
Queda mi nombre
y la serenidad de este paisaje
que no sabe quien fui.
 
IV
 
Agudizo mi vocación fantasma.
Miro sin comprender
y reclamo razones para estar en la nada.
No hay respuestas;
la pureza del aire
habita el desamparo.
 
V
 
Un manto de raíces y una brizna de sol,
pero las formas se han desvanecido
en el escaso jugo de una tierra estéril.
Estoy con otras sombras y nos une
la mansa convivencia,
el aire de familia
de los que nada piden al futuro.

VI
 
Vuelven los ecos y dibujan mapas,
un recorrido de memoria y sueño
que convierte al que fui
en terco pasajero de otra ruta
que ya no identifico.
El pasado se puebla
de restos arqueológicos.
 
VII
 
Ahora vivo debajo de las cosas,
con vocación de sima.
A tientas me desplazo
sin que se marquen huellas
ni dejen una imagen
los lugares de paso.
Nada sucede aquí;
nada sucede.
 
VIII
 
Callé.
Después de todo,
cobijo la pereza.
En el silencio, nadie;
un estar sin contornos que tantea
 y mide con desgana
el transcurrir del tiempo.
 
 
IX
 
Camino dentro
de un dédalo de calles
y paisajes extraños
tras un rastro invisible.
Prosigue la deriva;
es terca voluntad
que empuja hacia otra parte.
En un tiempo sin tiempo,
ensordecido,
busco un lugar
para empezar de nuevo.
 
 
 X
 
Epitafios;
un triste empeño en seguir hablando
cuando  se consumió
mi turno de palabra.
 
 
                                   JOSÉ LUIS MORANTE
 
                                  

martes, 11 de marzo de 2025

ENCUENTRO CON GLORIA DÍEZ

Biblioteca Mario Vargas Llosa de Madrid
2O de Febrero de 2025


Presentación de los libros PASO LIGERO. LA TRADICIÓN DE LA BREVEDAD EN CASTELLANO (Siglos XX y XXI) (La Isla de Siltolá, 2024) y FUERA DE GUION. CASI CIEN MICRORRELATOS (Lastura Editorial, 2024 ) a cargo de la poeta, periodista y gestora cultural GLORIA DÍEZ 


    Buenas tardes y muchas gracias por estar con nosotros. El invitado de hoy es José Luis Morante, autor al que ya hemos tenido la oportunidad de oír en otras ocasiones. Como seguramente recordáis, es profesor, ensayista y poeta. En prosa, su cercanía al género breve se plasma en aforismos, haikus y microrrelatos. Ha publicado una decena de libros, pero yo no voy a mencionarlos todos, sí, si me permitís, haré una selección personal que está basada en los que más me gustan y mejor conozco, no tiene otro valor: en poesía me quedo con el libro de haikus A punto de ver, en aforismos con una preciosa selección titulada Migas de voz y en cuanto a los ensayos, yo destacaría el titulado Aforismos e ideas líricas de Juan Ramón Jiménez y Los cien mejores poemas de Karmelo C. Iribarren. Para el resto de la bibliografía, que como os digo es amplia, os remito a Internet. Hay que destacar su incansable labor de critica que se recoge en su blog “Puentes de papel”.
   Tenemos hoy sobre la mesa dos libros, un ensayo sobre aforismos, Paso ligero, y un libro de microrrelatos Fuera de guion. Si hiciéramos un recorrido por los títulos de José Luis Morante, seguramente apreciaríamos su sobriedad: una de sus antologías poéticas se titula “Mapa de ruta”, otra “Pulsaciones”, también en los títulos Morante sigue el dictado de la brevedad, como si condensar las ideas fuera en él un imperativo.

 Paso ligero lleva un subtítulo: “La tradición de la brevedad en castellano (siglos XX y XXI)”. Al abrir el libro nos encontramos con un ensayo de casi 200 páginas que desemboca en una antología. El conjunto es muy recomendable si se quiere tener una idea general sobre los antecedentes y el desarrollo del género aforístico y, al mismo tiempo, tener acceso a una selección de la obra de veintisiete autores, con presencias tan relevantes como Machado, Juan Ramón Jiménez, Gómez de la Serna, Carlos Edmundo de Ory, Ramón J. Sender, Max Aub, Rafael Pérez Estrada, Dionisia García y entre los contemporáneos, Manuel Neila y Ramón Eder… por citar algunos, sin menoscabo de ninguno de los demás, hasta llegar a los veintisiete.

Cabría preguntarse por qué el género aforístico que parte, en algún sentido, de la tradición oral y la literatura sapiencial, ha encontrado tan amplio acomodo en los siglos XX y XXI. Al margen de la evolución de las formas de comunicación, que se prestan especialmente a lo breve, debemos reconocer que esas chispas de ingenio, esas luciérnagas del pensamiento que nos iluminan durante segundos, tienen un encanto difícil de superar. El inconveniente de toda síntesis es que se pueden perder algunos matices, pero, a cambio, nos deslumbran. De hecho, dice Morante que el aforismo se ha convertido en una presencia esencial del discurso literario.

   Pongamos un ejemplo, José Bergamín escribe: “El hombre es cruel cuando se apasiona. La mujer no es cruel más que cuando es indiferente” y quizá no sea toda la verdad, pero la parte de verdad que queda iluminada, nos hace pensar.

  No quiero quitar tiempo al protagonista de la tarde, pero sí me gustaría aludir al segundo libro Fuera de guion. Si el ensayo que abre “Paso ligero”, era de casi 200 páginas, Fuera de guion recoge casi cien microrrelatos. Muchos de ellos, como nos indica el autor, han ido apareciendo en “Puentes de papel”, un blog que mantiene y ahora cito: “un apetito omnívoro de poemas, reseñas, cuentos y aforismos”. Como no podía ser de otra forma, los microrrelatos se acercan a algunas de las ideas recurrentes en la obra de José Luis Morante:  me refiero a los laberintos del yo, a todo aquello que el mundo tiene de ambiguo, a la amenaza que albergan algunos espejos o la radical indefensión en la que a veces nos movemos.

Creo que algo de eso se resume en uno de ellos titulado “Jornada laboral”: “Nunca hay excepciones. Cuando habla consigo miente a cada instante. Eso le obliga a un inacabable fingimiento para demostrar que se cree a sí mismo. Su edificio corporal sobrelleva el gravoso cansancio. Desempeña a diario una doble jornada laboral.”

Desde luego una jornada de ocho horas no basta para el enorme trabajo lector y para la ingente producción que devoran sus “Puentes de papel”. Creo que es el momento de cederle la palabra al guardián de esos puentes, que pueden ser frágiles, pero frágiles o no, lo que importa es que nos permiten cruzar a la otra orilla.


GLORIA DÍEZ

 

 

 

 

martes, 4 de marzo de 2025

PIEDRA CALIZA. EPITAFIOS

Disgregación

 

PIEDRA CALIZA
     (Epitafios)

 
 
 
“He soñado con la realidad. Con qué alivio me he despertado.”
                                                                                              STANISLAW  J.  LEC
 
 
La muerte no  es nada,
cuando existimos ella no existe
y cuando aparece, nosotros desaparecemos.
                                                                                       EPICURO
 
 
                                   I
 
En su artesana construcción del silencio,
la muerte no reconoce
ninguna otra verdad.
 
                                   II
 
Otra noche.
Sobre mí  prosigue su labor
la luna quieta.
Carezco de otra luz.
 
                                   III
 
Queda mi nombre
y la serenidad de este paisaje
que no sabe quien fui.
 
                                   IV
 
Agudizo mi vocación fantasma.
Miro sin comprender
y reclamo razones para estar en la nada.
No hay respuestas;
la pureza del aire
habita el desamparo.
 
                        V
 
Un manto de raíces y una brizna de sol,
pero las formas se han desvanecido
en el escaso jugo de una tierra estéril.
Estoy con otras sombras y nos une
la mansa convivencia,
el aire de familia
de los que nada piden al futuro.
 
                        VI
 
Vuelven los ecos y dibujan mapas,
un recorrido de memoria y sueño
que convierte al que fui
en terco pasajero de otra ruta
que ya no identifico.
El pasado se puebla
de restos arqueológicos.
 
VII
 
Ahora vivo debajo de las cosas,
con vocación de sima.
A tientas me desplazo
sin que se marquen huellas
ni dejen una imagen
los lugares de paso.
Nada sucede aquí;
nada sucede.
 
                        VIII
 
Callé.
Después de todo,
cobijo la pereza.
En el silencio, nadie;
un estar sin contornos que tantea
 y mide con desgana
el transcurrir del tiempo.
 
 
IX
 
Camino dentro
de un dédalo de calles
y paisajes extraños
tras un rastro invisible.
Prosigue la deriva;
es terca voluntad
que empuja hacia otra parte.
En un tiempo sin tiempo,
ensordecido,
busco un lugar
para empezar de nuevo.
 
 
 X
 
Epitafios;
un triste empeño en seguir hablando
cuando  se consumió
mi turno de palabra.
 
 
                                   JOSÉ LUIS MORANTE
 
   
    Debo el título a un poema de W. H. Auden;  PIEDRA CALIZA es una roca cuya aparente dureza se disgrega con facilidad.                                 

domingo, 22 de diciembre de 2024

EFI CUBERO. SOLO INCLASIFICABLE

Solo inclasificable
Efi Cubero
Ediciones de la Isla de Siltolá
Colección Poesía
Sevilla, 2021

 
ACORDES

   Fue Jorge Luis Borges, aquel argentino universal que concebía el paraíso como una biblioteca, quien popularizó, en uno de sus ensayos, una clave interpretativa de Walter Pater (1839-1894), profesor universitario, ensayista y crítico de arte. Con lúcida capacidad intuitiva, Pater consignaba que todas las artes aspiran a reunir los valores esenciales de la música, estrategia expresiva que podemos interiorizar y comprender por su intenso efecto emotivo y por la sonora materialidad, únicamente plegada a la forma. La cita, cuya traducción literal, si se me permite la reiteración, es “Todo arte aspira constantemente a llegar a la condición de la música” sirve de entrada a Solo inclasificable, poemario con el que Efi Cubero retorna a la palabra poética, tras su celebrado ensayo sobre arte Esencia (2019).
 La escritora de Granja de Torrehermosa entiende la poesía como singularidad y búsqueda; es ascua que alumbra itinerarios reflexivos y ahonda en la sensibilidad, marcando sendas interpretativas. Así ha ido dejando en las espaldas del tiempo un mapa creativo que dispersa las entregas Fragmentos de exilio (1992), Altano (1995), Borrando márgenes (2004), La mirada en el limo (2005), Estados sucesivos (2008), Ultramar (2009); Condición del extraño (2013) y Punto de apoyo (2014). En resumidas cuentas, un caminar sin fracturas que ahora enriquece la intensa madurez de Solo inclasificable.
  Efi Cubero acentúa la cercanía de ambas estéticas, música y poesía, organizando los espacios interiores del libro con términos de la teoría musical. Los poemas se cobijan, tras una única composición prologal, en cinco apartados que mantienen una sostenida unidad armónica: “Acordes”, “Contrapunto”, “Allegro”, “Andante” y “Adagio”. De este modo, percibimos el hilo secreto de un único poema fragmentado que alienta variaciones exentas de artificio retórico sobre los escenarios de la palabra. Cada fragmento aglutina las mutaciones del espíritu; los estratos de lo vivido y de lo no vivido.
   El arranque “Solo” esboza un mensaje de intensidad y concisión emotiva. Postula una espera en vigilia: “Un solo se interpreta en el vacío / su ejecución te impedirá el reposo. / Aristas acusadas / en una dimensión extemporal, / abismo de absoluto / ascensión de fracaso. /    Solo inclasificable”. Las palabras despliegan un paisaje interior que desvela y muestra la piel abierta de lo paradójico; la plenitud intacta del vacío, resistiendo a la brújula analítica del pensamiento.
  Las sensaciones conforman una amplia superficie en la conciencia. Son “Acordes” que impulsan el discurrir existencial. Su percibir establece un orden de estímulos que es necesario expresar. Se crea una disposición a la palabra, un estar a la espera que busca instrumentos para dejar fuera emociones y respuestas, desde la soledad y la extrañeza del sujeto verbal. Los versos se hacen voz apelativa, traspasan la piel, crecen como semilla germinal para incidir en lo transcendido: “Lo que no aspira a nombre ni frontera / enlaza lo distinto para unirse en un todo. / El solo indivisible que solo el alma entiende”.
  Si la técnica del contrapunto pretende construir apacible armonía entre voces, el apartado homónimo de Solo inclasificable recorre incertidumbres que entrelazan evocaciones, imágenes y mínimos enunciados reflexivos. En las composiciones se hacen accesibles las notas de una contemplación ensimismada donde la luz. Ese afán continuo de claridad y transparencia, es refugio pautado que protege y salva, que concede sentido a la volátil sombra del tiempo.
  El tramo central del libro emplea el aserto “Allegro” para hilvanar poemas que exploran sendas argumentales, como la preocupación metaliteraria, presente en “Sílabas”, “Suma” y “Escritura”, y los sedimentos de la contingencia del entorno que es, siempre, un aula abierta a la lectura simbólica, como en los poemas “Vuelos”,“Limón”, ”Cal”, “Chimenea” o “Pentagrama” ; son espacios verbales que definen una manera de mirar el mundo, llena de iluminada lucidez y pleno acierto expresivo.
   Andante” comienza con el despojamiento de la brevedad aforística y el esquema versal del haiku: “La incertidumbre / es mirar más adentro / sin encontrarnos”. Ese tono se mantiene, argumentando una fragmentada meditación sobre el discurrir. El sujeto lírico hace de la soledad un camino propio, un tantear continuo en la profundidad, con una entrega ajena a otras inclinaciones. Lo que importa está dentro, lejos del discurso jerárquico y el caminar gregario de lo impuesto. El poema “Erosión” nos deja una maravillosa poética existencial: “Con limpios manantiales / se consigue la esencia. / Hay que obrar como el agua, / también por erosión, / sedimentando”. Resaltan también otras composiciones cuya atmósfera argumental recrea itinerarios cumplidos como “Desenfocado”, donde la trama urbana de Londres se convierte en arquetipo, abstracción y espacio simultáneo de convivencia entre pasado y presente.
   La quinta y última sección “Adagio” mantiene la misma fuerza expresiva, plena de evocación. La realidad diaria se muestra hecha de contraluces, siempre frágil por lo inesperado. Existir es sumar pasos inciertos y preservar dentro los mejores recuerdos. Aquellos que no se pueden compartir con nadie porque son caligrafía a solas de la felicidad, llama en la ausencia, rescate y senda de un regreso: ”Es lo confesional que inclina a la pureza / de un algo inextinguible que elige sus principios / esta noche de lluvia donde convoco al sol”. El rumor elegíaco impulsa composiciones de fuerte calado sentimental; la voz de quien no está se retiene con la convicción de una vivencia permanente en “Fotografías”, “Sol”, “Partida” o “Soledad”: “Hallar el corazón / del acontecimiento, / descorrer las cortinas, / reivindicar el hecho / de que sigues aquí. / Para eludir la muerte / atestiguar la vida”.   
  En el fluir lírico de Solo inclasificable asoma, viva y plena, la filiación reflexiva de la madurez. La voz se hace puente sólido entre fugacidad y permanencia, resiste la neblina diaria. Las palabras se deshojan en lecciones de vida y elegía. Construyen el escindido horizonte que busca desvelar la música callada del silencio, el intacto perfil de la belleza.
 
 
JOSÉ LUIS MORANTE
 



jueves, 7 de noviembre de 2024

DESDE NINGUNA PARTE

Amanecida
Fotografía
de
Javier Cabañero Valencia

 

 

                                   QUIETUD

  

   Quebrantan el silencio
y las voces adquieren
un ritmo fatigado,
una premeditada lentitud,
como si al desplazarse tantearan
los signos del pasado;
escombros delatores
cuya extensión guarecen
cicatrices y sombras.
  
  De nuevo ante mis ojos
esa tarde sin luz de la intemperie.
No sé que responder.
Paso de largo.
Constato en mí
los miedos del cobarde,
de aquel que fosiliza
la quietud

     (De Ninguna parte, 2023)




 

miércoles, 12 de junio de 2024

PASO LIGERO. LA TRADICIÓN DE LA BREVEDAD

Paso Ligero. La tradición de la brevedad
José Luis Morante
Ediciones de la Isla de Siltolá
Colección Levante
Sevilla, 2024

 

PASO LIGERO. La tradición de la brevedad en castellano

 

José Luis Morante, poeta, crítico literario y miembro de Escritores en Rivas, con una larga experiencia docente en nuestro municipio, publica el ensayo PASO LIGERO. LA TRADICIÓN DE LA BREVEDAD EN CASTELLANO. Es un estudio sobre el aforismo, un género literario de tradición milenaria, pero todavía poco conocido a nivel popular. Editado en Sevilla por La Isla de Siltolá, Paso ligero muestra la intensa relación de José Luis Morante con la literatura hiperbreve. El autor ha trabajado en esta obra, con voluntad fuerte, durante más de cinco años. Un intervalo temporal que ha multiplicado conferencias, talleres, participaciones en antologías individuales y colectivas, lecturas y encuentros personales con los mejores estudiosos de España y Latinoamérica. El volumen se presenta hoy en, 12 de junio, en la Sala Miguel Hernández del centro Social Armando Rodríguez Vallina, en Rivas Urbanizaciones.

   Se pueden definir las partículas elementales del aforismo como un enunciado breve y sentencioso que se empeña en entender lo que sucede dentro y fuera. Es un texto de máxima brevedad, capaz de desplegar en la sencillez aparente de sus palabras una novela de ideas, un pensamiento crítico. En el aforismo se unen reflexiones y sentimentalidad, conocimiento y poesía. Como escribió Baltasar Gracián, una presencia clásica y, sin duda, uno de los primeros impulsores del género entre nosotros: “Lo bueno, si breve, dos veces bueno”. Por sus lecciones de lógica, el acercamiento al aforismo y su materia verbal requiere una propuesta indagatoria profunda porque, todavía, la cantidad de estudios es muy limitada. Con esta situación de partida, las raíces sociales del decir breve muestran la valoración de una literatura minoritaria. Contra el desconocimiento, José Luis Morante, que ha publicado hasta la fecha cinco entregas de aforismos, abundantes artículos en revistas especializadas y ediciones de autores contemporáneos como Juan Ramón Jiménez, ha realizado un profundo estudio sobre los principales practicantes del minimalismo verbal. Su aporte está basado en criterios de análisis claros que integran biografía y selección de textos de la extensa nómina de seleccionados. Los argumentos de Paso ligero. La tradición de la brevedad se centran de forma monográfica en la realidad dinámica del aforismo literario peninsular escrito en castellano. Quedan al margen los trabajos escritos en las demás lenguas del país. Tampoco están representadas las aforísticas de carácter científico y filosófico que, sin duda, por los altos logros y por la profundidad de campo, podrían ser itinerarios a valorar en el futuro.

  El crecimiento incesante del aforismo en las primeras décadas del siglo XXI con el uso abrumador de las redes sociales, multiplicando la difusión de los textos breves, justifica la oportunidad de ofrecer un enfoque panorámico con practicantes reconocidos. No es otro el objetivo principal de esta antología. Sus páginas seleccionan las aportaciones coetáneas más exigentes de la producción aforística en castellano desde el despertar del siglo XX hasta el presente, cuando ya se ha formado la primera generación literaria del siglo XXI.

   Todos los incluídos en Paso ligero, el nuevo libro de José Luis Morante, se reúnen con un criterio cronológico que tiene como salida la generación del 98 y como término el núcleo de autores que da continuidad al devenir sosegado de la creación actual. El legado de esta estrategia formal debe ser reconstruido a partir de la provechosa convivencia con otros géneros literarios como el apunte biográfico, las crónicas y artículos de prensa, la poesía o el relato corto. Es de justicia el rescate; el quehacer de estos magisterios pauta la evolución estética del aforismo y presta motivos temáticos a una dilatada cantidad de escritores que buscan en la tradición de la brevedad nuevos matices.

   Los lectores de José Luis Morante encontrarán en los recorridos del aforismo una estética abierta en su expresión, desnuda y activa, siempre implicada desde tonos distintos en búsquedas de conocimiento, reflexión y belleza. Más allá de contingencias y gustos circunstanciales, la economía verbal ha encontrado por fin, en su despliegue, un reconocimiento mayoritario y una activa presencia intelectual. Define esa dimensión del pensamiento donde menos es más.

  

martes, 4 de junio de 2024

BOSQUES QUE NO DEJAN VER EL ÁRBOL

Afán de raíz
Fotografía
de
Adela Sánchez Santana

 

Aforismos de José Luis Morante
 
 
Cada náufrago reclama para sí la madera raída.
 
 
En los espejos la imagen desvaída del futuro, sin alzar los ojos ni una sola vez
 
 
Perseverar apostado frente a la fijeza del paisaje, con la tenacidad zancuda de las grúas.
 
 
Ante las rocas  los argumentos piden cara o cruz: escalar o pasar de largo.
 
 
Luz dormida en la mansedumbre del estanque y los ojos infantiles que  nada saben de la refracción.
 
 
Acaso, esto y aquello. Marejadas, borrascas, nubes y claros. Meteorología de poeta.
 
 
No están cerca o lejos. No están.
 
 
La escritura y yo,  restaurante discreto en el que solo hay sitio para dos comensales.
 
 
Alguien escribe. Soy parte de la trama. Un personaje episódico.
 
 
En la lisura del cristal, los aspersores del jardín difunden transparencia. Mi casa y el día que declina. Pienso en aquella línea de Jorge Luis Borges: “No pasa un día en el que no estemos, un instante, en el paraíso”. Espejismos.
 
 
Que el desconcierto no sea obstáculo interpuesto; camina junto a él.
 
                                      (Del libro Motivos personales)



lunes, 27 de mayo de 2024

GREGORIO LURI. UNA TRISTE BÚSQUEDA DE ALEGRÍA

Una triste búsqueda de alegría
Gregorio Luri
Nota de contracubierta de Enrique García-Máiquez
La Isla de Siltolá ediciones
Sevilla, 2024

 

DIMENSIONES DEL PENSAR

 
   En el aforismo se hacen posibles todas las dimensiones del pensar. Su riesgo verbal impulsa un trasiego de pasos en el pensamiento, cuya intensidad imaginativa percibe el pluralismo de las propuestas, los heterogéneos materiales de lo diverso. Todo se hace afán cognitivo, voluntad fuerte para desenredar los silencios. Gregorio Luri se estrena en la estrategia expresiva del decir mínimo con Aforismos que nunca contaré a mis hijos, libro publicado en 2015, también por La Isla de Siltolá . Nacido en Azagra (Navarra) en 1955 y residente desde hace muchos años en Barcelona, tiene una amplia experiencia docente que aglutina todos los peldaños educativos (primaria, secundaria y universidad). Es autor de más de una veintena de entregas. Además ha prologado numerosas publicaciones y también ha colaborado en diversas obras colectivas. Tan amplio legado ha sido reconocido con premios como el Baldiri i Rexach en 1982, el Premio de ensayo Juan Gil Albert en 2001, la mención especial del II Premio de Ensayo Breve en 2003, el Premio Ensayo Breve en 2004 y el Premio Mejora tu Escuela Pública en 2017.
   La filosofía se acerca a la realidad para asumir, en su silencio mineral, los estratos más firmes, aquellos por donde caminan los grandes interrogantes existenciales. De ahí, la sostenida tendencia a la introspección reflexiva y los postulados del hábitat colectivo, analizados con el rigor de la lógica: “Lo que el sentido común no sepa poner en la vida, no sabrá ponerlo la filosofía”. Son claves explicativas que interpretan los síntomas literarios de esta compilación, donde las señas de identidad del momento histórico reciente afloran con nitidez: “No podemos andar despreciando nuestro tiempo sin acabar damnificados por nuestro desprecio”.
   El contradictorio presente ha convertido las redes sociales en mentideros de opinión y en escaparates de exhibicionismo argumental. “Las aporías de la convivencia” están marcadas por los insistentes cantos de sirena del progreso tecnológico, los vestigios de la globalización, la pujanza del mercado siempre cómplice de los poderes financieros y mediáticos que anulan el pensamiento crítico y las exacerbadas asimetrías sociales que abren grietas en cualquier mapa. En este contexto se gesta la épica de la formación personal y la educación sentimental de un sujeto omnisciente que debe recorrer una doble senda: el espacio interior de su conciencia y las aceras de un yo solidario, social, que forma parte de un cuerpo maleable y colectivo, propicio a la idealización y la esperanza: “Es soberano el que consigue hacer creíble una determinada relación entre lo real y lo posible”. Dentro de la conciencia del yo pensante, razón y sentimientos conviven en un tiempo de desasosiego y contradicciones: “El cadáver es el hombre que ha dejado de hacerse ilusiones sobre sí mismo”.
  Escueta en los formatos de relación entre palabras e ideas, la capacidad concisa de Una triste búsqueda de alegría solo requiere dos o tres líneas para sus enunciados paradójicos, esos fragmentos de verdad que buscan el todo. Veamos algunos ejemplos al paso de su eficiencia comunicativa: “El sueño es un ejercicio de humildad realista”, “El hombre libre es aquel que no culpa a nadie ni de sus traspiés ni de su estatura”, “Ser sabio es, probablemente, mantenerse sereno en el naufragio”, “El pensamiento avanza sobre la decepción de lo dicho”.
   Con recorrido similar en su afán de explorar la naturaleza humana y su metafísica cotidiana, pero con un evidente epitelio de ironía, algunos aforismos de Gregorio Luri cimentan un escepticismo adquirido en la guerra de guerrillas contra el tiempo: “Lo que suele entenderse por pensamiento crítico cabe en cuatro pancartas”, “Habitar la caverna es decorarla con las ilusiones del futuro”, “La vida vivida se sostiene sobre la vida imaginada”, “Olvidé la respuesta a la pregunta que también he olvidado. Pero recuerdo que tenía una buena pregunta y una magnífica respuesta. Cosa que también olvidaré.”
  En las páginas de Una triste búsqueda de la alegría la voluntad ética se empeña en conocer los propios límites. Piensa en el hombre como ser histórico que añade a lo real el incansable fluir de lo posible. Se hace necesario imaginar y construir,. Buscar emplazamiento habitable a los pasos perdidos del yo pensante para que se asome al nuevo día con la luz encendida de las convicciones. En su transitar minimalista, Gregorio Luri discurre con naturalidad desde el lenguaje del autoconocimiento. Nunca desaparece el afán de hilvanar causas y efectos, palabras y presencias, las improbables formas de comprender al otro. Aunque la imagen más atinada del mundo se corresponda, tal vez, con un relato de ruido y furia, las lecciones de la lógica advierten que “No hay que reducir la búsqueda a una triste búsqueda de alegría (que es el destino de la filosofía). Aunque estén en el margen, siempre regresan las amanecidas, los principios básicos de lo posible; hay que hacer del optimismo un norte del decir y hacer, una verdad consoladora.
 
JOSÉ LUIS MORANTE



lunes, 13 de mayo de 2024

SOBRE PASO LIGERO. LA TRADICIÓN DE LA BREVEDAD


 

PASO LIGERO. La tradición de la brevedad en castellano

 

José Luis Morante, poeta, crítico literario y miembro de Escritores en Rivas, con una larga experiencia docente en nuestro municipio, publica el ensayo PASO LIGERO. LA TRADICIÓN DE LA BREVEDAD EN CASTELLANO. Es un estudio sobre el aforismo, un género literario de tradición milenaria, pero todavía poco conocido a nivel popular. Editado en Sevilla por La Isla de Siltolá, Paso ligero muestra la intensa relación de José Luis Morante con la literatura hiperbreve. El autor ha trabajado en esta obra, con voluntad fuerte, durante más de cinco años. Un intervalo temporal que ha multiplicado conferencias, talleres, participaciones en antologías individuales y colectivas, lecturas y encuentros personales con los mejores estudiosos de España y Latinoamérica. El volumen se presenta el día 13 de mayo en el Centro Cultural Federico García Lorca, dentro del evento literario “Palabras en vuelo”, actividad colectiva coordinada por los escritores José Guadalajara y Candela Arevalillo, con amplia aceptación en las convocatorias culturales de nuestra ciudad.

   Se pueden definir las partículas elementales del aforismo como un enunciado breve y sentencioso que se empeña en entender lo que sucede dentro y fuera. Es un texto de máxima brevedad, capaz de desplegar en la sencillez aparente de sus palabras una novela de ideas, un pensamiento crítico. En el aforismo se unen reflexiones y sentimentalidad, conocimiento y poesía. Como escribió Baltasar Gracián, una presencia clásica y, sin duda, uno de los primeros impulsores del género entre nosotros: “Lo bueno, si breve, dos veces bueno”. Por sus lecciones de lógica, el acercamiento al aforismo y su materia verbal requiere una propuesta indagatoria profunda porque, todavía, la cantidad de estudios es muy limitada. Con esta situación de partida, las raíces sociales del decir breve muestran la valoración de una literatura minoritaria. Contra el desconocimiento, José Luis Morante, que ha publicado hasta la fecha cinco entregas de aforismos, abundantes artículos en revistas especializadas y ediciones de autores contemporáneos como Juan Ramón Jiménez, ha realizado un profundo estudio sobre los principales practicantes del minimalismo verbal. Su aporte está basado en criterios de análisis claros que integran biografía y selección de textos de la extensa nómina de seleccionados. Los argumentos de Paso ligero. La tradición de la brevedad se centran de forma monográfica en la realidad dinámica del aforismo literario peninsular escrito en castellano. Quedan al margen los trabajos escritos en las demás lenguas del país. Tampoco están representadas las aforísticas de carácter científico y filosófico que, sin duda, por los altos logros y por la profundidad de campo, podrían ser itinerarios a valorar en el futuro.
  El crecimiento incesante del aforismo en las primeras décadas del siglo XXI con el uso abrumador de las redes sociales, multiplicando la difusión de los textos breves, justifica la oportunidad de ofrecer un enfoque panorámico con practicantes reconocidos. No es otro el objetivo principal de esta antología. Sus páginas seleccionan las aportaciones coetáneas más exigentes de la producción aforística en castellano desde el despertar del siglo XX hasta el presente, cuando ya se ha formado la primera generación literaria del siglo XXI.
   Todos los incluídos en Paso ligero, el nuevo libro de José Luis Morante, se reúnen con un criterio cronológico que tiene como salida la generación del 98 y como término el núcleo de autores que da continuidad al devenir sosegado de la creación actual. El legado de esta estrategia formal debe ser reconstruido a partir de la provechosa convivencia con otros géneros literarios como el apunte biográfico, las crónicas y artículos de prensa, la poesía o el relato corto. Es de justicia el rescate; el quehacer de estos magisterios pauta la evolución estética del aforismo y presta motivos temáticos a una dilatada cantidad de escritores que buscan en la tradición de la brevedad nuevos matices.
   Los lectores de José Luis Morante encontrarán en los recorridos del aforismo una estética abierta en su expresión, desnuda y activa, siempre implicada desde tonos distintos en búsquedas de conocimiento, reflexión y belleza. Más allá de contingencias y gustos circunstanciales, la economía verbal ha encontrado por fin, en su despliegue, un reconocimiento mayoritario y una activa presencia intelectual. Define esa dimensión del pensamiento donde menos es más.
   El escritor ripense sigue con la misma ilusión de siempre participando en la vida cultural de Rivas Vaciamadrid mientras agradece a Escritores en Rivas su apoyo y generosidad en la difusión del libro, y a los editores Javier Sánchez Menéndez y Jaime Sánchez su disposición para acoger en el catálogo de la Isla de Siltolá esta aproximación histórica al aforismo. También da las gracias al público de Rivas por ser un apoyo constante para el trabajo literario, como vecino de Rivas desde hace treinta y cinco años.

(Encuentro PALABRAS EN VUELO)
Centro Cultural Federico García Lorca, Rivas Vaciamadrid)



 
 

viernes, 26 de abril de 2024

PASO LIGERO

Paso ligero
La tradición de la brevedad
en castellano (Siglos XX y XXi)
José Luis Morante
Edición, selección y prólogo
Ediciones de la Isla de Siltolá
Sevilla, 2024 

 APUNTES DE TALLER 

 Cuando la escritura es más sentimental que racional brota el caos. Y su llegada tiene una condición dura e inhóspita, que hace daño a la voz.

 Sobre la mesa del taller creador, la noción del oficio, ese empeño en dominar la técnica para que fluya mansa e invisible, eficaz.

 Nunca sé dónde nace ese soplo inicial que dicta la amanecida del poema. Parece una grieta cerrada a la inteligencia discursiva. Pero está.

 Viene conmigo –equipaje en el tiempo- este acierto crítico de  Octavio Paz: “El haiku fue una crítica de la explicación y la reiteración, esas enfermedades de la poesía; el renga es una crítica del autor y la propiedad privada intelectual, esas enfermedades de la sociedad”.

 ¿Vanguardismo? Sí, cuando reitera el insistente afán de novedad de la amanecida.

 Suele aburrirme el vuelo ascensional de lo transcendente. Soy de los que abrazan el poema que cumple la ley de gravedad.

 En la sensibilidad oriental se amalgaman Buda, Lao Tsé, Bashô, Omar Kayan, Hafiz van… Sustratos que entremezclan el escueto andamiaje del haiku, los jardines florecidos de la poesía china,  el dogmatismo budista y el rumor transparente de la lírica persa. Oriente es múltiple. Occidente también.

 La verdad del aforismo mejora si preserva esos días inanes, cuando lo previsible toma la palabra y se expresa con impericia filológica.

 Cualquier género literario alienta un viaje a los confines, aunque sean interiores.

 La invención verbal cuartea lo explícito, pone en su tacto una dimensión alucinada.

 La naturalidad encala estereotipos.


(Anotaciones de A punto de ver)




martes, 13 de febrero de 2024

TINTA BOTÁNICA

Presentación de Aforismos e ideas líricas. Juan Ramón Jiménez
Librería Isla de Siltolá, Sevilla, mayo de 2018
Con Javier Sánchez Menéndez y León Molina

 

DESDE LA ISLA DE SILTOLÁ


 En el trasfondo del azar dormita un orden secreto, una simetría que pauta planteamiento, nudo y desenlace.

 La autobiografía convierte a otro en protagonista.

 Los minimalistas dogmáticos pueden confundir un haiku con un cantar de gesta.

 El agónico vocacional tiene una visión cabizbaja de la realidad inmediata.

 Cerca del mar todo se borra, salvo el silencio roto y el efecto emocional de la contemplación.

 Contra los insectos utiliza el reproche  didáctico.

 No siempre fue pasado e invisible.

 La conciencia egoísta piensa que un cielo menesteroso cobija a los demás.

 El insomnio acumula ruidos con cautelosa paciencia.

 Las falsas verdades dejan ruinas que se veneran largo tiempo.

 Cuando despierto regreso de un oasis que no existe; entre las manos tengo un puñado de arena.

 A diario la realidad comparece con la piel sucia y agujeros en la suela de los zapatos.

 (Selección propia)

Se desplaza con disciplina de trazado ferroviario.

 

 

Tinta botánica: libros de hoja caduca y libros de hoja perenne.

lunes, 18 de diciembre de 2023

VISTA CANSADA

Mesa de trabajo

  

                       


VISTA CANSADA 

          A Luis García Montero
 
 Cuando miro, mis ojos
desfiguran el margen.
Lo dice el oculista
en un informe extenso
que subraya presbicia.
Tengo vista cansada;
necesito cristales convergentes
que agranden lo minúsculo
y muestren su eficacia si prolongo
la tinta entumecida.
 
No dejan de brotan
en armonía
esos rostros distintos
del paisaje.
La aurora se renueva
pero yo la percibo
crepúsculo gastado.
 
Mis ojos envejecen.

(Del libro Ninguna parte, 2013)


            

lunes, 28 de agosto de 2023

PIEDRA CALIZA (EPITAFIOS)

Enterramientos megalíticos
Menorca, 2023
Fotografía
de
Adela Sánchez Santana


 

 

PIEDRA CALIZA

     (Epitafios)

 

   

“He soñado con la realidad. Con qué alivio me he despertado.”
                                                                                              STANISLAW  J.  LEC
 
 
La muerte no  es nada,
cuando existimos ella no existe
y cuando aparece, nosotros desaparecemos.
                                                                                       EPICURO
 
 
                                   I
 
En su artesana construcción del silencio,
la muerte no reconoce
ninguna otra verdad.
 
                                   II
 
Otra noche.
Sobre mí  prosigue su labor
la luna quieta.
Carezco de otra luz.
 
                                   III
 
Queda mi nombre
y la serenidad de este paisaje
que no sabe quien fui.
 
                                   IV
 
Agudizo mi vocación fantasma.
Miro sin comprender
y reclamo razones para estar en la nada.
No hay respuestas;
la pureza del aire
habita el desamparo.
 
                        V
 
Un manto de raíces y una brizna de sol,
pero las formas se han desvanecido
en el escaso jugo de una tierra estéril.
Estoy con otras sombras y nos une
la mansa convivencia,
el aire de familia
de los que nada piden al futuro.
 
                        VI
 
Vuelven los ecos y dibujan mapas,
un recorrido de memoria y sueño
que convierte al que fui
en terco pasajero de otra ruta
que ya no identifico.
El pasado se puebla
de restos arqueológicos.
 
VII
 
Ahora vivo debajo de las cosas,
con vocación de sima.
A tientas me desplazo
sin que se marquen huellas
ni dejen una imagen
los lugares de paso.
Nada sucede aquí;
nada sucede.
 
                        VIII
 
Callé.
Después de todo,
cobijo la pereza.
En el silencio, nadie;
un estar sin contornos que tantea
 y mide con desgana
el transcurrir del tiempo.
 
 
IX
 
Camino dentro
de un dédalo de calles
y paisajes extraños
tras un rastro invisible.
Prosigue la deriva;
es terca voluntad
que empuja hacia otra parte.
En un tiempo sin tiempo,
ensordecido,
busco un lugar
para empezar de nuevo.
 
 
 X
 
Epitafios;
un triste empeño en seguir hablando
cuando  se consumió
mi turno de palabra.


     (Del libro Ninguna parte, 2013)
 
 
                                   JOSÉ LUIS MORANTE