martes, 8 de mayo de 2012

JOSÉ LUIS GARCÍA MARTÍN. REESCRITURAS.

Arena y nada
José Luis García Martín
La Grúa de Piedra, Santander, 2011.

   En las palabras previas de Arena y nada, escritas por José Luis García Martín (Aldeanueva del Camino, Cáceres, 1950), resalta una afirmación hiperbólica: “Por eso de la media docena de libros que hojeo cada día, apenas leo completos uno o dos”. No hay que tomarla en sentido literal; en efecto, hojear libros es casi una operación mecánica y puede repetirse las veces que dicte la voluntad, en cambio leer uno o dos libros al día significa centrarse en la poesía, cuyas ediciones no suelen sobrepasar las cien páginas y abandonar géneros como la novela, el ensayo, el cuento breve o los diarios, una de las debilidades del poeta y crítico García Martín; además el propio tiempo creativo quedaría reducido a su mínima expresión, algo que contradice el amplio listado de publicaciones y las frecuentes colaboraciones en prensa, a ritmo semanal en el cultural de ABC y en La Nueva España. Lo que se desea subrayar es la adicción a la lectura y el continuo estar entre libros.
  El volumen que aquí nos ocupa, Arena y nada  es una muestra de poemas de procedencia dispar. Como hiciera en La Biblioteca de Alejandría, la selección está integrada por reescrituras de textos ajenos, poemas propios que el poeta denomina ensoñaciones o placenteros sucedáneos y traducciones que guardan una fidelidad discutible con los originales. La selección se presenta agrupada por asuntos temáticos de varia naturaleza que giran en torno al amor y desamor, a gatos, caballos y a antiguos textos en prosa que se han modificado para que adquieran todas las cualidades del poema.
   Cada una de las secciones va precedida de un texto breve que clarifica procedencia, opiniones de la tertulia en la que se han leído antes de visitar la imprenta o variables contextuales. García Martín siempre dota a sus prosas de una rigurosa amenidad y cultiva en ellas la paradoja y la ironía para que el lector nunca salga decepcionado o aturdido por la erudición.
  Tal vez la mayor virtud de estos textos es su atemporalidad; en todos los casos el poeta o el traductor consiguen que suenen en presente, que muestren una sensibilidad contemporánea y que sus contenidos no parezcan nunca reliquias epocales sino contenidos y preocupaciones del ahora.  Desde los inicios de su escritura, José Luis García Martín ha mostrado una inclinación natural por la creación de máscaras y heterónimos. Transformar el yo en otro permite suplantar la voz, compartir las vivencias ajenas y apropiarse de las emociones que deparan. De estos encuentros  entre el yo y el otro está lleno Arena y nada, un elogio del palimpsesto, que ofrece un recorrido por  la memoria común de la poesía.

2 comentarios:

  1. Excelente en todos tus comentarios, éste sobre el libro de García Martín, no podía ser menos. Enhorabuena, José Luis. Todos tus lectores debemos agradecer esta dedicación tuya a la poesía. Y más ahora cuando están cayendo chuzos de punta. Gracias, amigo.

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  2. Comparto tu pasón lectora por la literatura de José Luis García Martín, no sólo en su dedicación crítica o en sus diarios, ya sabes que me gusta mucho su poesía.
    El blog permite la inmediatez y es un quehacer casi ritual ir colgando entradas, sin la paciente espera de las revistas escritas.
    El curso languidece y tras las evaluaciones programaremos un largo encuentro personal. Por cierto, con José Luis tengo pendiente un largo paseo por Rivas; le gustará la transformación urbanística de un lugar nuevo, con una geografía desolada que va mudando de piel. Un abrazo.

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