martes, 13 de octubre de 2020

EL PASADO AL BORDE

Palacio Real de Madrid
Patrimonio Nacional


 EL PASADO AL BORDE


 He vivido los escuetos fastos del Día de la Hispanidad desde la playa, mirando el mar. No porque niegue el pasado; en absoluto. Durante décadas he sido profesor de Geografía e Historia y una y otra vez, en cada curso docente, he repetido acontecimientos y secuencias colectivas. Ahora, un revisionismo zafio y analfabeto pone el pasado al borde del precipicio. Como si un jardinero tarado cortara la raíz del árbol más hermoso del jardín para volcar su fronda hacia el suelo. 

Otro borde al borde: el presidente mexicano exigiendo perdón al pueblo español por el hecho histórico ocurrido hace quinientos años. Estaría bien establecer un protocolo previo en la Unesco o en Naciones Unidas que diga desde cuando y quien están obligados a la concordia; porque todas las civilizaciones han basado sus conquistas en la fuerza. Sucede desde la Edad de los Metales en la Prehistoria y con todos los pueblos del mundo. El populismo solo ve carencias en los otros. Nunca efectos positivos. Solo errores, nunca aciertos. La demagogia solo ve titulares de prensa.

 Sombras que van creciendo en mí. Ocupan la oquedad de lo perdido. En el poema "España", que publiqué hace un par de años en la revista Ínsula percibía las carencias de un afán colectivo. Hoy son tan evidentes que convierten la idea de país común en un estercolero, desde el descrédito institucional hasta el activismo erosivo de la periferia. Todo a peor y sálvese quien pueda.  

La ausencia parece derogar cualquier duda. Pero sigo preguntando: ¿Dónde están las respuestas?

Una fuerte certeza de orfandad. El autoexilio de antiguos amigos deja en ocasiones una temperatura ártica. Sé que algunos regresarán. Pero todo será distinto.

(Apuntes del diario)

 

 

 

 


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