miércoles, 1 de julio de 2026

POR LAS CALLES VACÍAS

Beber aire
Avda de los Almendros, Rivas-Urbanizaciones
Verano de 2026

 

UNA CALLE VACÍA
 
Hoy recorren mis pasos esa calle
que no esconde ningún itinerario.
Todas las calles fluyen dócilmente
al mar de cualquier sitio,
cierran con parsimonia una distancia;
pero ésta alarga al infinito su trazado,
pretendiendo ignorar dónde concluye.
Amo el cuello sumiso de sus verdes farolas,
los reflejos chillones de sus autos a plazos,
la cal que habitan líquenes y musgos;
y amo sus papeleras –cielos para despojos-,
singulares regazos donde nada perturba
el aliento feliz de lo caduco.

    (Antología Ahora que es tarde (199-2020)



martes, 30 de junio de 2026

VIAJEROS SECUNDARIOS

Acantilados

 

lejos, al fondo,
más allá de los montes,
sin ningún rumbo.

                                (Del libro Viajeros sedentarios)




lunes, 29 de junio de 2026

RAFAEL GUILLÉN (Homenaje)

Rafael Guillén
 Lectura poética en la Residencia de Estudiantes
Madrid, 1995, Álbum personal del poeta

 
HACIENDO OTOÑOS
 
  Haciendo otoños vamos. Nos florece
 el otoño en la misma primavera
 
                                              (RAFAEL GUILLÉN, de Pronuncio amor, 1957)
 
Emerge cada noche lo perdido  
en la espalda curvada de los días
y asienta la verdad de su presencia.
El recuerdo depura
la jornada feliz de quien desanda
y conecta sus pasos
al presente,
en un proceso lento, con fondo de raíz,
oculto y mío.
 
Otra vez lo disperso germina cavidades
y se ubica tangible en un lugar
salobre, desprendido,
con paredes de luz.
Sus contornos protegen
con un nuevo verdor que empuja y crecen
juncales de esperanza;
los indicios,
de un florecer de otoño,
donde la primavera se bifurca.
 
El temblor del olvido
retrocede indeciso
y tantea en el margen
un drenaje sombrío,
cuando, dócil, la calma
amarra la retina con escorzos.
 
Simultáneas imágenes retornan
y suman planos vivos al transcurso.
Arde conmigo todo lo perdido;
reclama su fulgor rescoldo propio
y esplende el extravío contra el cielo.
Entre los dedos quema un hilo frágil
tensando la certeza inapelable
de que todo, por fin, cabe en su sitio.
 
                        José Luis Morante
                               (Inédito)
 
 
 

sábado, 27 de junio de 2026

LA PIEL CURTIDA

Mutaciones
Archivo de la Naturaleza

 

LARVA 

 
   Atrapada en una soledad silvestre y en un oficio infame, la piel curtida de su mal carácter fue agrietándose con el tiempo. Destiló un carácter enfermo, inhabitable, como un denso pasillo sin final. Fue un cambio perceptible, que contagió al frío de su rostro en los espejos.
  De cuando en cuando abre los ojos en la sombra y exige claridad, esa ilusión etérea de las cosas que muestran pujanza, tacto firme y cercanía.
   La luz, acurrucada, nunca acude. Resiste. Deja lejos su cáscara vacía. Tiene miedo, también.

Cuentos diminutos


viernes, 26 de junio de 2026

EL ESPECIALISTA

trabajos manuales

 

EL ESPECIALISTA

 

   Como esos adjetivos desdentados que no encuentran sitio en el párrafo, respiraba una terca soledad destemplada. Durante aquel paréntesis de tedio se especializó en la redacción de currículos laborales. Poco a poco el hábito adquirió solvencia y mejoró hasta la persuasión pedagógica. Asentó en su escritura una pericia inalcanzable. Nadie como él en la síntesis del trayecto hacendoso. Sus trabajos eran los más completos. Hoy incluyó en los datos del solicitante treinta y cinco piezas dentales y los dos extintores del pasillo.


Fuera de guion (casi cien microrrelatos)

Editorial Lastura, Madrid, 2024





miércoles, 24 de junio de 2026

BUSCAR LA SOMBRA

soledad


 
EL ÚLTIMO SIEMPRE APAGA LA LUZ
 
Quienes pasan mucho tiempo solos
terminan teniendo un oído muy fino
 
DJUNA BARNES
 
  
  Con los que oímos mal, (Y cada vez peor, como es mi caso), se pueden mantener dos actitudes: esgrimir con la voz prepotente de la hartura el “que no te enteras”, “ya te lo he dicho”, “a ver…”, “yo no hablo a voces…” y dejar en el rostro la mugre entumecida de la estupidez; o sencillamente repetir de nuevo e improvisar una explicación porque las palabras nunca necesitan agrandar carencias sino conformar rincones afectivos. Ambas actitudes, más que succionar en el ánimo de las cicatrices auditivas, definen a quien las esgrime. Los malos gestos son espejos fangosos de nuestra identidad.
 
   Los casos de corrupción se suceden y esa es una de las cualidades de la nueva cepa vírica; su increíble propagación, y sus dolosos efectos secundarios. Y se hace verdad común que seguimos sin saber como prevenir sus tentáculos en la política autonómica y nacional. 

   Desde el cristal limpio de la responsabilidad personal también se puede colaborar al bien común: hay que seguir las recomendaciones de la ética al pie de la letra. Eso no coarta ninguna libertad individual; el negacionismo como ideología es desnudez mental.
 
    Se escucha a diario el conocido temblor de la ausencia. Los que faltan son huecos que no desisten en mantener su sitio.
 
    Oigo dos o tres veces sus digresivos razonamientos, dictados por el impudor de su ego. Sale a descubierta la genealogía natural de su masa encefálica: es un aplicado epígono de la estupidez.
 
    Son los poemas los que van sembrando indicios evidentes en el lector: una lírica despojada, esencial, que confía en su cierre en el enunciado aforístico y que incide en sus temas en el muestreo reflexivo de la peripecia existencial del sujeto verbal. En el evento digital, la propia imagen está falta de luz y la voz casi no se oye. Un desastre que los amigos disimulan con el entusiasmo del apoyo incondicional.
 
   Las palabras exploran, miran dentro, buscan la improvisada lección de lo diario, reconocen humedades y sombras; miden el trazo firme de las arrugas y constatan que es preferible seguir e intentar, poco a poco, la búsqueda de tierra firme.
 
(Apuntes del diario)
 

 

lunes, 22 de junio de 2026

AFORISMOS PREDILECTOS


 

 

AFORISMOS PREDILECTOS

 

Segar la vida como una espiga fecunda

                                                 Marco Aurelio

En algún lugar de un libro hay una frase esperándonos para darle sentido a la existencia

Miguel de Cervantes

El silencio es el santuario de la prudencia

Baltasar Gracián

A veces somos tan diferentes de nosotros mismos como de los demás

La Rochefoucauld

El poeta se interroga, el filósofo se observa

                                               Joubert

El talento es inútil sin entrenamiento

Mark Twain

El eco es a menudo más hermoso que la voz que repite

Oscar Wilde

 

Mis deudas personales con la tradición aforística son escandalosas. Consolidan una hipoteca de larga duración porque, desde hace años, vivo en la isla interior de la lectura. Releo, anoto aforismos predilectos, me asomo al horizonte de la biblioteca y descubro sensaciones y matices nuevos que estimulan la propia creación. Por tanto, mi deuda invita a una proliferación insensata de nombres; pero buscaré una síntesis de los más representativos. Marco Aurelio, porque sus meditaciones son brújulas; revelan una ética en la que se concentra la ontología de ser. Juan Ramón Jiménez, porque ensambla con delicada perfección estética, biografía y pensamiento. Antonio Porchia, porque suspende en el aire la belleza de su aforismo lírico en una ingravidez casi espiritual. Oscar Wilde, por el ingenio de quien sabe mucho más de los demás que de su propia identidad. Y para no ocultar una de mis carencias más severas, Mark Twain, porque su humor es resistencia contra el tedio y la solemnidad.

JOSÉ LUIS MORANTE