 |
CONSTRUIRTE UN ABISMO POESÍA AGRUPADA 1975-2025 Ezequías Blanco Prólogo de Pascual Izquierdo Huerga y Fierro Editores Colección Signos Madrid, 2026 |
LOS TRABAJOS DEL VERSO
La identidad poética de Ezequías Blanco (Paladinos del Valle, Zamora,
1952), catedrático jubilado de Lengua y Literatura, lector incansable y
humanista, ha adquirido en la última década una incontestable solidez por su
fuerte presencia cultural y el ritmo de publicaciones. Cuando todavía es
reciente la amanecida de Décimas para Sara, lírico homenaje a su nieta,
aparecen reunidos sus itinerarios poéticos en el volumen Construirte un
abismo. Se trata del legado de cinco décadas de escritura, con pórtico de
Pascual Izquierdo, un lienzo crítico limbado de claridad y hondura.
Antes
de recorrer el amplio espacio versal del poeta, una vez más es necesario
recordar la irrepetible estela, como director e impulsor durante treinta años
de la revista en papel Cuadernos del
Matemático, que el zamorano,
asentado en la localidad madrileña de Getafe, coordinó en las aulas del
Instituto de Enseñanza Media y Bachillerato Matemático Puig Adán. El
desbordante sumario de colaboradores y la multiplicidad de enfoques y géneros son
persistente historia viva; una valiosa expedición de la literatura
contemporánea. En su larga travesía, Cuadernos del Matemático conjugó espacios
creativos heterogéneos y se convirtió en memoria e identidad intergeneracional,
donde aportaron propuestas escritores maduros y reconocidos, junto a voces
aurorales que encontraron comprensión, empuje y puertas abiertas a la voluntad de
habitar el lenguaje. Pero las variadas tareas al frente de aquellas páginas no mermaron
la fértil cosecha de entregas. Su obra explora poesía, narrativa, edición y
relato.
Este largo viaje de crecimiento literario personal ubica en su apertura
el ensayo “Ezequías Blanco, poeta poliédrico”, un sondeo crítico de Pascual
Izquierdo, poeta, ensayista y una de las voces más destacadas de la literatura
de viajes. El trabajo explora en su entrada los hilos biográficos, con el convencimiento
de que la mirada lírica está íntimamente conectada con las contingencias vitales.
Vida y lenguaje se enlazan para dibujar los rasgos expresivos de un poeta nunca ajeno al discurrir del tiempo. Desde la aparición de los versos más tempranos, en
los ambientes universitarios de Salamanca de los años setenta, el taller
escritural multiplica fuentes de inspiración. Como han reiterado algunos
críticos, en Ezequías Blanco confluyen riberas de la tradición clásica y rincones
de renovación vanguardista. En la línea temporal, el poeta protagoniza un viaje
singular que aglutina diversidad, intensa y sutil, gracias a un atinado
patrimonio lector y un enfoque verbal que hace de la ironía recurso expresivo
irónico habitual, capaz de encender, desde la cercanía, la complicidad del
lector. En el quehacer poético se construye una poética desde la genealogía,
con pupila irónica y descreída. Los versos de “Poesía de la experiencia” lo
recuerdan: “No ejerce sobre ti atracción otra corriente / que no sea la
corriente del río. / Ni otra luz te deslumbra que no sea / la luz de la
naturaleza. / No te asombra otro rito que no llegue / del tesoro sencillo de la
vida”. El entorno convoca con pulsión intensa, ajeno a condimentaciones
sospechosas.
La
percepción de quien escribe deambula entre una mirada de esperanza y futuro y
un pensamiento crítico, a veces ceñido de escepticismo. Pascual Izquierdo
explora con sosiego la cadencia de publicaciones, para abarcar todas las
entregas y dejar constancia de sus rasgos comunes. Así se va moldeando la
capacidad de búsqueda del paramento expresivo, con sus variaciones formales y
su maraña de estratos que aglutinan estrofas cerradas, verso libre y prosa
poética.
La edición Construirte un abismo acerca los trabajos del verso a una
tarea cuyo pactado colofón es el salto al vacío. Sin duda, una manera simbólica
de definir el fondo negro del futuro. Nadar en la corriente del tiempo supone
aceptar que somos material perecedero, trazos inacabados que se empeñan en
dejar a su paso evocación, recuerdos de cielos cambiantes y rescates de
ausencias. La epifanía del yo es un lejano regreso al origen. La voluntad de ser
certeza y polvo, empeñada en sospechar que vivir es renacer, dar vida a un espejismo
recobrado.
La palabra viva de Construirte un abismo invita a una reflexión profunda sobre el escritor y las
coordenadas personales que marcan su lugar propio en la sociedad literaria.
Ajeno desde su amanecida a grupos y etiquetas modales, aunque abierto a la
inserción activa a procesos escriturales y al seguimiento de nuevas
perspectivas, la trayectoria de Ezequías Blanco alienta una conjunción de
materiales expresivos, recursos, moldes y migraciones argumentales.
En el propósito comunicativo se percibe el valor de lo heterogéneo. La
convivencia entre el nítido realismo, de aire tradicional. con poemas de mitigado
culturalismo que aluden a las fluidas aguas de la tradición. Lúcido y
vitalista, el hablante poético trata de explicar lo inexplicable, el enigma que
late en la poesía.
Siempre conscientes de la presencia inmarchitable del fluir, las palabras
habitan una cotidianidad transcendida, que convierte al poema en grieta del
pensamiento. Los recorridos verbales encienden una luz de mediodía,. Completan
una cumplida cartografía de vivencias y sensaciones, nubes bajas para que la emoción
se haga lluvia y claridad, e impulse el canto.
Los poemarios
de Ezequías Blanco nos dejan la mirada clarividente de la reflexión. Abren sus
argumentos a una realidad construida desde la memoria, como si el pasado fuera
siempre venero de experiencia. De allí surge un mundo transitorio y mudable,
pero que mantiene encendida una lumbre cerca. Esa hoguera donde crepitan sensaciones y
recuerdos, que oxigena con su caligrafía el aire del poema.
José Luis Morante