martes, 27 de octubre de 2026

PUERTA CON MIRILLA

Puerta con mirilla
Imagen de Internet

 

 
PUERTA CON MIRILLA

Jornada de trabajo en el taller literario. Después lo de siempre, he quitado una coma y he puesto un punto y coma.
 
Un libro puede ser un modesto retrato de la estupidez. Un aforismo también.
 
En un texto se corrigen comas, acentos y faltas de ortografía. En la vida se corrige todo, pero se tarda mucho en rehacer equivocaciones y errores.
 
La belleza bebe en charcos de adjetivos.

Nosotros; un techo a dos aguas.
 
Cuando asciende, el humo se descubre a sí mismo sólido y permanente.
 
En los desguaces, letras sin voz hacen legible el tiempo.
 
Perturba la caricia una lisura fría, de cristal.
 
La buena poesía necesita los atributos de la tradición: raíces, autoridad, pasado.

(Aforismos a solas)



 
Escribir cada texto con la morosidad del aprendiz
 
 
 

lunes, 26 de octubre de 2026

HABITACIÓN DE HOTEL

Habitación de hotel
Fotografía publicitaria
de
Internet

 

SOMBRAS

 

Viajo mucho a ciudades distintas y lejanas, pero nunca abandono la habitación del hotel donde me alojo. Es una costumbre que nació en Praga, el día en que encontré en el espejo de mi cuarto de baño el rostro del huésped anterior. Fue él con gesto tranquilo quien me desveló su identidad y quien, tras una larga charla cuajada de interés, me facilitó el contacto con huéspedes encerrados en otros espejos. Todos resultan interlocutores amenos, que buscan el aire fresco de la confidencia.  Sigo en ruta.

(Cuentos diminutos)



sábado, 24 de octubre de 2026

EL RUMOR DE LA LUZ (La voz del haiku)

Despertar
Fotografía
de
Javier Cabañero Valencia

 

EL RUMOR DE LA LUZ

 

En la más honda espesura
de la montaña
llegar a la desnudez
 
TANEDA SANTÔKA
 
 
Un poema no existe si no se oye, antes de su palabra, su silencio
 
JOSÉ ÁNGEL VALENTE
 
El sentimiento de cómo el mundo real canta
mientras la soledad y el silencio
me apartan del mundo habitable
 
VIRGINIA WOOLF
 
 
 
Un parpadeo,
de claridad suave
toca tus manos.
 
*
 
Al despertar
dibujan los cristales,
trinos y pájaros.
 
*
 
Tensar el arco,
que contagien  la flecha
certeros ojos.
 
*
 
El ayer vuelve.
La vela del recuerdo
chisporrotea.
 
*
 
Alza sus brazos
la palidez del día.
Es cuanto tengo.
 
*

viernes, 23 de octubre de 2026

RAÚL GIMENO. DON DE LA INVOCACIÓN

Don de la invocación
Raúl Gimeno
Ediciones Rilke
Madrid, 2026

 

RAÍZ Y AUSENCIA

 

    Con dedicatoria al poeta José Corredor-Matheos, de quien coordinó en el Museu Nacional d’Art de Catalunya un emotivo homenaje, y a quien debe algunas premisas esenciales de su ideario estético, Raúl Gimeno (Cerdanyola del Vallès, Barcelona, 1981) deja su primer poemario, Don de la invocación, tras una etapa de formación lectora y algunas publicaciones en revistas de pomas, relatos y reseñas. Licenciado en Filosofía, Máster en Filosofía Teórica y Práctica y en proceso de finalizar su doctorado, integra en su carta de presentación tres citas de Miguel de Molinos, Ángel Crespo y Chantal Maillard que aglutinan belleza lírica y pensamiento filosófico.
   Sirve de vislumbre prologal el texto “Resonancias”, un poema en prosa, cuyo argumento transforma el despertar en contraste de luz y sombra. Lo cotidiano retorna como un hábito, pero trae consigo, tras la aparente monotonía, el misterio y la posibilidad tras la espera. La composición da paso al apartado de arranque cuyo título “Y la herida se hizo boca” une su potencia metafórica con la invocación a la poesía en tiempos de intemperie, con el que el filósofo T. Adorno cuestionaba el sentido estético de la creación por su asepsia frente a la barbarie nazi, por haber perdido el asombro y la inocencia. En esta sección, el poeta se asoma a varios interrogantes centrales de la teoría poética: su ontología comunicativa, la mirada de luz de la poesía, como renacimiento y creación, y la fusión con el entorno para sondear la hondura de la materia.
   Unifica todo el apartado una aspiración reflexiva. La conciencia fluye y se hace viaje interior, introspección. Las palabras se unen para dar vida a la idea mediante versos fragmentados, junto a mínimos enunciados laterales, como notas que concentran en letra cursiva la pauta argumental. El poema define el ser; se hace lenguaje y tiempo a través de la voz inaudible del silencio y la contemplación.
   El segundo grupo de poemas "Palabras al silencio originario", es más breve, pero la atmósfera filosófica perdura. Se tiende al poema despojado, que guarda la fugitiva sensación del instante y despierta lo intuitivo, esas palpitaciones de la existencia al paso. A través de ellas, la palabra se hace simiente, busca esa fusión mística entre naturaleza y sujeto que alberga el misterio de ser. Quien escribe forma parte de un espacio sagrado; es habitante de un no lugar en una realidad transcendida. En su hondura confluyen, como anhelo cumplido, el misterio de ser y la estela insonora de un silencio imaginario.
   Don de la evocación convoca, en su carácter dialógico, la soledad múltiple. En ella se fusionan el poeta, como artesano de la palabra, el filósofo como indagador del yo más hondo y el místico, que sabe que más allá del tiempo hay una vía unitiva que enlaza el callar y el decir, la realidad y el vacío.


JOSÉ LUIS MORANTE



  

jueves, 22 de octubre de 2026

A CONTRALUZ

Navegaciones y regresos
fotografía
de
Adela Sánchez Santana

  

IDENTIDAD
 
Tan veraz transgresora
de la insulsa prosa cotidiana;
tan obediente a normas
que te dicta el antojo;
tan negada a otorgar
consistencia creíble
al verbo que resuena en otras bocas;
tan impaciente,
si el merecido elogio se retrasa;
tan hábil en llenar
el ropero de excusas;
tan yo diseminado
que ensancha las afueras
hacia el montón de nada circundante;
tan tribunal sumario
para dictar condena;
tan proclive a la hoguera
como divertimento;
tan igual, tan mimética
con esas sombras que llevamos dentro.

            ( Variaciones y descartes)




miércoles, 21 de octubre de 2026

ARQUITECTURAS DE LA MEMORIA

Puntos de fuga
(Nuevos Ministerios, Madrid)
Fotografía
de
Javier Cabañero Valencia

 

 PUNTOS DE FUGA

Extremó la prudencia verbal; no aventura palabras si no es en presencia de su diccionario.
 
***
 
Afrontar sin amargura, sin gestos de abandono,  que lo que pensamos oculta lo que somos.
 
***
 
Su cerebro contiene dos ideas; son tan opuestas que entre ellas cabe un sistema filosófico.
 
***
 
Al florecer el día  rompe la quietud del reloj un aforismo. Sorbos cortos.
 
***
 
Basta mirar la penumbra de alrededor para saber que no estoy.
 
***
El puño cerrado de quien corta rosas.
 
***
 
Una pobreza de hospitalidad irrefutable, capaz de ofrecer su vieja cama de faquir.
 
***
 
El silencio y su fuerza de convicción. Sabe quién responde cuando nadie llama.


(OFICIO DE CALLAR, Mahalta Ediciones)



 

martes, 20 de octubre de 2026

MEDIR LA ESPERA

Medir esperas
Imagen de Internet

 

RELOJES

 

Aquel invierno adquirió un domicilio antiguo, de piedras frías y ladrillos gastados, cuya silueta se recortaba sobre el roquedal. Llenó sus habitaciones de relojes adquiridos en los mapas abiertos de sus viajes. Todos funcionaban. Aunque las agujas nunca coincidían en la hora marcada. Deduje que aquella forma de medir la espera obedecía a una estrategia misteriosa para que pasado, presente y futuro cohabitaran. Se dieran cita conmigo en el mismo espacio. Un sitio clausurado y angosto, donde no protagonizaran nunca ninguna huida.

(De Cuentos diminutos)