miércoles, 21 de noviembre de 2012

DESCONFIANZA.

                                        
                                         (José Luis Morante. Lectura en Madrid)       
 
DESCONFIANZA
 
 
 
. Desconfío de las biografías legendarias, que no saben de quién es su pasado.
. Desconfío de la vida sana, ese túmulo de hábitos saludables que antes o después acabará metiéndonos en el ataúd.
. Desconfío de los que visten, con monotonía e insistencia, el abrigo de los compromisos y carecen de tiempo para el otro.
. Desconfío de esa temprana conciencia de genialidad.
 
. Desconfío de quien hace de las relaciones personales un insalubre trastero, un lugar siberiano.
     . Desconfío de los que difunden que el talento brota de la nada.
. Desconfío de esa obsesión indígena que llena de himnos, banderas y escuadrones la plaza de su pueblo.
 
 . Desconfío de las amistades aparentes, que tienden a la exuberancia decorativa.
 . Desconfío del escritor que hace de la existencia personal una actividad subalterna, aliñada con signos de puntuación.
. Desconfío de mí, si desconfío.
 
                           

14 comentarios:

  1. Como siempre un placer recurrir a tus aforismos. ¡Un abrazo José Luis!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Querido Fernando, en este tiempo urgente de transportes públicos, el aforismo es el chispazo que anuncia la próxima estación; el verso que adivina la letra perdida.
      Abrazos.

      Eliminar
  2. ¡¡Cuántos temas de conversación interesantes para acompañar una tarde de café!!
    ¿De dónde brota tu talento, José Luis? Cuéntanos...me encantará "escucharte".

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pues tomo nota, que la velada en El Café Comercial tendrá poesía, afecto, nocturnidad y alevosía y sobre todo esa sonrisa grande de los que sabemos que el futuro es más que una palabra si se pronuncia en común.
      Gracias por tu cercanía. Australia se perdió otra barrera de coral.
      La ganó Rivas.

      Eliminar
  3. Bajo la desconfianza del título se esconde una confianza firme en el hombre, con la mochila de sus dudas y aquello que le hace ser dolorosamente diferente, a pesar de todo. Enhorabuena por el poema.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Querido amigo,es verdad; sigo creyendo en la razón como forma de acercarse a las cosas; aunque no siempre hay respuestas. Un abrazo.

      Eliminar
  4. La razón... Si no conseguimos que la conciencia y la razón penetren en la oscuridad, serán las tinieblas y la irracionalidad las que invadan nuestra vida y nuestro mundo sumiéndolo en la inconsciencia. Gracias, José Luis, por la luz de tus reflexiones.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola Herme, el tiempo pasa y se empeña en no dejar tiempo al afecto. Hay que seguir luchando para que lo personal no se derrumbe. Son días duros; ya te comentaré; pero son días también para la coherencia y para la voluntad. Estamos.

      Eliminar
  5. Pues yo no me fío de la gente con gafas, porque siempre mira dos veces.

    ale, así de chulo...

    un abrazo :)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. La verdad, Chisme, es que tampoco los miopes se fían de lo que ven sus ojos. Todo es borroso, con o sin gafas. Días de niebla.
      un abrazo chistoso (y madroño)

      Eliminar
    2. Totalmente de acuerdo con tus aforismos de desconfianza. Yo me miré al espejo a los treinta años, y desconfié de mí; ahora, después de tantos años, vuelvo a mirarme y me desconozco.

      Eliminar
    3. Es una grata sorpresa encontrar tus palabras en el blog. Es verdad que el tiempo cambia nuestra identidad y nos llena de escepticismo. Pero hay que seguir buscando. Un fuerte abrazo.

      Eliminar
  6. Coincido, José Luis, con tus desconfianzas. Por cierto, alguien, hace apenas unos minutos, me ha "regalado" un verso: "Un soneto me manda hacer Morante". ¿Te suena? ¿Qué hago? ¿Desconfío? (guiño cómplice).

    Abrazo duplicado.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Querido Antonio, es un gozo percibir que sigues adelante fuerte y con la sonrisa puesta. La vida sigue; te lo dirá también Paco Castaño, sonetero de pro y amigo antiguo que me escribió la rima con el afecto de la amistad y la pericia del poeta formalista. Da recuerdos.

      Eliminar