sábado, 9 de marzo de 2013

DESPISTE.

Fotografía de HILARIO BARRERO

DESPISTE

   (Para Fernando López-Guisado)
 
   Había fallecido en un cuarto decrépito, un día de noviembre del otoño pasado. Fue una circunstancia imprevisible de la que nadie en la ciudad tuvo certeza hasta hoy. Esta mañana alguien tocó sus pies y estaban fríos, con una sospechosa posición de muerto.
    En el transcurso de estos meses labró con mano decidida el triste páramo de lo laborable. Mantuvo el silencioso estar de siempre e igual gesto de soledad distante.
 
 
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10 comentarios:

  1. Duro texto, José Luis, imagen de este tiempo nuestro en el que tanto nos cuesta interesarnos por los demás. Duro y, por desgracia, real.

    Salvando las distancias y, por supuesto, con intenciones distintas entre ambos, me ha recordado al pasaje aquel de Gila, en el que, ante un cadáver que llevaba varios meses en medio de la calle, alguien (creo que el forense) decía que era "mucho sueño pa un adulto."

    Un abrazo.

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    1. Es un tiempo duro que nos vuelve insensibles ante los demás; todos nos convertimos en espejismos y fantasmas.
      La verdad es que tampoco sé muy bien las causas del relato; y la foto de Hilario Barrero me pareció que hablaba de esa dureza al paso que todos ignoramos.
      Un abrazo y mejores días.

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  2. Estoy de acuerdo, duro texto para un tiempo duro también, sobre todo para
    aquellos que descalzos se ven en la obligación de buscar cualquier rincón
    y unos cartones para poder mitigar algo el frío nocturno.
    Mis saludos y no se puede decir más con menos palabras.
    Un fuerte abrazo.

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    1. El destino nunca lo pone fácil y tampoco esta sociedad que nos hace cada vez más autosuficientes y avaros. No suelo ser tan pesimista. Pero hay veces que los temas se imponen y dejan en el día un poco de niebla.
      Un abrazo, Paco.

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  3. Muchas gracias por la dedicatoria. A veces los cartones en los que dormimos anidan en el propio alma, en la desolación y la mala suerte. Es un gesto precioso que te dediquen algo tan bello y personal como la creación literaria.

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    1. La verdad es que el género negro -supongo que este microrrelato podría acogerse allí- sólo muy de vez en cuando me anima a visditarlo. Sé también que eres un experto en terror y miedo y que esa difusa imagen del ser y no ser al mismo tiempo no te decepcionará del todo.
      Abrazos fuertes.

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  4. Muchas gracias por ilustrar el microrrelato con esa foto. Me parece deslumbrante, en el negro relato, la frase final: dos espléndidos endecasilabos, dos pies de vida al cuerpo muerto.

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    1. Ya lo saben mis amigos, Hilario, no me gusta escribir prosa -salvo ensayo- porque las comas se convierten en periodos de endecasílabos con más frecuencia de lo deseable. También me pasa en los aforismos. Pero de vez en cuando hay que cambiar de registro.
      Tu fotografía es tan desasosegante,como un párrafo del realismo sucio; uno se pregunta por la biografía del difunto, apenas ve los pies. Un fuerte abrazo, Hilario, regresaremos pronto al optimismo.

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  5. La dureza se quita con una decisión propia. Si cada uno de nosotros fuese amable, dulce, generoso, comprensivo y caritativo, con tan sólo un ser desamparado sobre la tierra.... el mundo daría un vuelco maravilloso, porque cuando ayudamos, ayudamos al otro, sí, y también a nosotros mismos. Eso sólo se puede entender experimentándolo. Y vivir la experiencia es un decreto de nuestra alma.

    Me estremeció la imágen y luego el texto. Que sensible tema amigo... Un abrazo.

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    1. Es verdad que vivimos un tiempo sombrío, Paty. Cada vez es más evidente la desigualdad y cada vez es mayor la prepotencia de los poderosos. Como tú, creo en el hombro con hombro y en la suma de gestos solidarios.
      Si la literatura despierta conciencias cumple una función ética que siempre está por encima de cualquier estética.
      Un abrazo y mi gratitud por tu reflexión.

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