martes, 26 de noviembre de 2013

EFI CUBERO. CONDICIÓN DEL EXTRAÑO.

Condición del extraño
Efi Cubero
Colección Tierra, La Isla de Siltolá
Sevilla, 2013

 
VICISITUDES

   El estudio introductorio que abre Condición del extraño, firmado por Jesús Moreno Sanz, trasmite una voluntad iluminadora sobre el sustrato esencial de  la travesía poética de Efi Cubero y analiza la íntima resonancia de un nutrido aporte cultural.
   Extremeña, nacida en Granja de Torrehermosa, Badajoz, la poeta abandona muy pronto el lugar natural para asentarse en Barcelona. Tal contingencia biográfica sería un referente para abordar la sensación de extrañamiento, ese estado de ánimo que fortalece la voluntad de aislamiento y tiene como efectos literarios la búsqueda de una perspectiva distinta, lejos de modelos gregarios y colectivos, con un afán de vislumbrar las vicisitudes de la realidad como un espacio único y diferenciado. Así se refleja en el poema de apertura, “Creación” que incluye una dedicatoria personal: “tan desprovista de solemnidades, / de propiedades, anda esta desobediencia/ de ser sólo una voz entre los ecos/. El yo desarraigado que cura las heridas/ al beber de la tierra como un renacimiento”.
   El libro Condición del extraño compila casi un centenar de composiciones distribuidas en tres apartados. La primera sección aborda los complejos trazos de la identidad, cuyo recorrido muestra una pisada solitaria que porta en el interior una conciencia compleja. Los giros de la vida, aleatorios e imprevisibles, obligan a aceptar algunas concesiones, a firmar intereses y plazos de demora, abren heridas y muestran un estar que, no pocas veces, nada contra corriente.
   El tramo central del poemario tiene un claro matiz meditativo: “Sé que busco un sentido entre las pautas,/ y que huyo entre las grietas, / que me desdoblo en múltiples verdades/ y que siento un temor sin artificios/ antiguo como el mundo y la memoria”. El tránsito personal es siempre azaroso. Las rutas alternativas son callejones cortados. Efímero y fugaz, el tiempo abre un camino de incertidumbre que a cada instante ensanchan ilusiones y sueños.
   La última parte se organiza como una suma de secuencias urbanas. La ciudad se refleja en los versos opaca y sombría, como un entorno deshumanizado, exento del aliento cálido de la naturaleza. Los elementos subrayan una semántica en penumbra: contenedores, asfalto, esquinas sucias, charcos de sombra llenan la retina de un yo superviviente que busca en lo lejano un punto de fuga: “Has pensado cambiar. Cambiar de vida. / Dejar los rascacielos que te hastían, / los bulevares de impostado verdor…/ Siempre el regreso ".
   Sirven de epílogo un trazo juanramoniano y el referente vegetal, la jara, de una geografía evocadora que alienta el recuerdo de la casa del padre; la sinestesia del sustantivo confirma un asidero para unificar pasado y presente, para luchar contra el tiempo y sus mentiras.
   En Condición del extraño suena una voz que integra meditación y sentido clásico de la expresión formal, esa visión madura de la existencia que aprende a convivir con las grafías del humo y la ceniza.

2 comentarios:

  1. No me cabe duda de que Efi es una mujer poeta por los cuatro costados. Vive en y por la poesía.

    Me ha llamado la atención esa referencia a la jara. El humilde arbusto que cubre o cubría gran parte de los territorios dados por poco feraces en su tierra que es hermana de la mía.

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    1. Vivo muy cerca de la casa de Luis Pastor y en su música la flor de la jara es una seña humilde de pertenencia a un territorio. Efi Cubero cierra el libro con un poema titulado JARA, lo que confirma, a mi modo de ver su identificación con un elemento del paisaje originario. Abrazos.

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