viernes, 24 de junio de 2016

EL YO Y SU SOMBRA

El hombre y su sombra
Fotografía de
Mizar Alcor

EL YO Y SU SOMBRA

  Como un gesto de primer día que quiere predecir el futuro, mi sombra esta mañana se escora más que yo. Mis pasos contiguos animan a seguir marcando itinerarios invisibles sobre el empedrado, por si un día se sienta, durmiente en la distancia, y me deja solo en la tregua del tiempo.
  Me gusta que su forma indefinida preserve el lustre. Que esté ahí, realista y tenaz, a ras de suelo.

(Del libro en preparación Cuentos diminutos)



16 comentarios:

  1. Hay algo en usted, caballero, proclamando que nunca dejará su sombra atrás. Qué hermosos estos Cuentos diminutos que agrandan también su sombra cada día.Un abrazo, José Luis.

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    1. Vaya María, el amanecer sin tus buenos días tiene algo de reúma renqueante; contigo cerca luce vigoroso y pleno. Gracias por tu estar y que tengas un día entrañable.

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  2. En esta ocasión, maestro, yo diría que más que un cuento es un verdadero poema. Una vez más, me ha encantado.

    Un abrazo.

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    1. Hola Antonio, qué alegría tu proximidad afectiva; te echaba de menos. A ver si hay tiempo de charlar un rato, vivo un tiempo de novedades e incertidumbres y siempre es muy hermoso compartirlas con los afectos. feliz jornada.

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  3. Amigo José Luis, estos diminutos me llegan impregnados de la esencia de tus aforismos, quizás sea porque son mi debilidad. Las sombras a ras de suelo siempre dejan ese toque sutil a quien quiere mirarlas, aunque su dimensión sea alargada. Un fuerte abrazo.

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    1. A cada instante el entorno nos deja sitios limpios para fijar la mirada, para dar voz a un buen aforismo; la sombra está ahí, diminuta y callada, y forma parte de nuestra identidad. Conoce nuestros rincones secretos y es una buena compañía. Me gusta su estar. Un fuerte abrazo.

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  4. Y a veces tenemos varias sombras a la vez. Caminando por la calle entre farolas, o en los partidos de fútbol con luz artificial, hay una sombra por cada faro, por cada foco, por cada fuente de luz. A veces incluso sombras superpuestas. Un haz de sombras alrededor de un solo cuerpo.

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    1. Como si el cuerpo no supiese bien qué punto de oscuridad le pertenece. Un fuerte abrazo y muchas gracias por tu aportación; siempre es muy grato convertir las entradas en diálogos.

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  5. La sombra sigue al "yo" y, a la vez, el "yo" arrastra a su sombra.
    Un abrazo.

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    1. Una relación repleta de correspondencias, querido Rafael; abrazo de viernes y mi gratitud por hacer de cada texto un motivo para cruzar estos puentes y seguir en compañía.

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    1. Esta mía, Tracy, es silenciosa por naturaleza, como si estuviese enferma de ensimismamiento, pero su sonrisa me encanta; asiente a cada uno de mis gestos. Un fuerte abrazo, sin sombras.

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  7. Me encantan estos cuentos diminutos, José Luis.

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    1. Gracias, Isabel, debo confesarte que es un género que me resulta muy próximo al poema, que deja sitio para el lirismo y lo emotivo, así que solo falta que sientan el soplo cercano de gente entrañable como tú. Un fuerte abrazo.

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  8. Y de nuevo por aquí, tras una larga ausencia. Hermoso como siempre tu cuento diminuto, esta prosa poética. Un abrazo.

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    1. Y de nuevo ese afecto de manos abiertas que siempre muestras por mi escritura. Sabes cuánto me gustan los microrrelatos. El libro avanza poco a poco y siguen en los textos las afinidades entre lírica y prosa. Gracias por el regreso, querida Carmela y espero que tu ausencia haya sido un plácido descanso. Besos.

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