miércoles, 13 de octubre de 2021

PATOLOGÍAS Y CADENAS

Cadenas
Fotografía
de
Javier Cabañero Valencia

PATOLOGÍAS Y CADENAS
 
 
   En un tiempo lastrado por el ego individual y el sálvese quien pueda, las celebraciones colectivas sobre la historia común son necesarias. Recuerdan las raíces que nutren el ahora. Aunque los asistentes, también en compañía, demuestren la mirada individual. Ayer, sonaron estridentes y anómalos los abucheos a Pedro Sánchez. Una rareza mental: es absurdo acudir a una celebración para boicotear su desarrollo. Al cabo, los insultos no necesitan argumentos, solo fisiología aérea.

    La definición del poder asume una polivalencia semántica. Es un error considerar cerrado el concepto con rasgos únicos; simplemente las características se yuxtaponen sin lindes excluyentes. Faltaron a la cita con nuestra historia los ínclitos pedigüeños del nacionalismo periférico (un gesto de galería para sus votantes) y el presidente de Castilla La Mancha, este último por problema de agenda; su peregrina excusa recuerda la anécdota del novio que no acude a su boda por tomarse una cerveza. Gente fina. 
 
    El president, tras los habituales desafueros verbales de cada día, confirma que la mesa de negociación solo acabará con la independencia; es una buena definición del infinito; también de su concepto del acuerdo y del diálogo.
 
    Leo Breve historia de la misoginia (Ariel, 2019), de Anna Caballé. No siempre estoy de acuerdo con sus aseveraciones, pero me parece un ensayo riguroso y veraz para fomentar relaciones basadas en el respeto mutuo y contener a los nuevos practicantes del patriarcado antropológico.
 
  Toda ideología proyecta anhelos y frustraciones; plantea la elección o el rechazo de valores éticos. Y su sedimentación se aposa en la tinta fresca de las palabras. Pero la escritura necesita libertad creadora para materializar sus pasos en el aire. Sin patologías y cadenas.
 
(Apuntes de Prosa política)
 
  

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