martes, 22 de septiembre de 2026

OFICIO DE CALLAR (SELECCIÓN PROPIA)

Oficio de callar
José Luis Morante
Mahalta Ediciones
Ciudad Real, 2026



 SELECCIÓN PROPIA

Nadie toleraría la vida sin vidas prestadas,

la propia no basta 

ELIAS CANETTI

La simplificación de una cosa es siempre algo extraordinario 

G. K. CHESTERTON

 De la verdad la búsqueda, el merodeo, los pasos inseguros que rozan la caída, el incansable oficio de callar.

 Los demás coleccionan supuestos de mí, pero yo casi nunca confirmo los indicios.

 Extremó la prudencia verbal; no adelanta palabras si no es en presencia de su diccionario.

 Afronta que los pensamientos son tablas escénicas dispuestas a la ocultación.

 En esencia el cerebro maduro contiene dos ideas, pero su lejanía es tan palmaria que entre ellas se expanden sistemas filosóficos.

 Escrita, con tinta invisible, sobre osamenta y musculatura, el cuerpo disimula su condición de fraude.

 El silencio padece de argumentación prolija.

 Sobre la floración sentimental, el puño cerrado de quien corta rosas.

 Consume una pobreza hospitalaria, capaz de regalar un viejo catre de faquir.

 Coloca minucias ante el ventilador para que vuelen espejismos de brisa litoral.

 Su ideología rompe a martillazos la pecera para que los peces sean libres.

 Bajo el limo, en las honduras de la ambigüedad, la superpoblación de anfibios.

 El silencio mantiene una precintada fuerza de convicción. Sabe quién responde cuando nadie llama.

 Cuando los hechos mueren percibimos el rastro compensatorio: las nubes volanderas de efectos secundarios.

 Pertenezco al tropel inconfundible de los solitarios. En mí, la vocación de ignorancia. El nada sé de quienes no saben.

 Tras la decepción, los deseos internos alquilan emplazamientos periféricos, esperan días de niebla para volver al centro.

 Poco a poco comparten territorios imaginarios; después engullen con voracidad el pasado común, la vida ficcional de los personajes.

 Energía, al levantarse de la cama, para salvar la galaxia. Toca el suelo y ve en su pie desnudo la inminencia de una revolución pendiente.


*

 

Para las sombras del pasado la eficacia y esplendor de la linterna no podrán nunca sustituir el manso goteo de la cera.

 

*

 

Argumentos que sostienen la mirada de la religión para criticar su estrechez de miras.

 

*

 

Hay que deletrear lo que fuimos con humildad, como se lee el argumento de un vaso de agua.

 

*

 

Tras el estupor, más allá del derrumbe, la fruta abierta de los gestos: quien siembra cenizas sobre la carencia y quien busca rescoldos.

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