Mostrando entradas con la etiqueta María Eugenia B.. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta María Eugenia B.. Mostrar todas las entradas

viernes, 10 de agosto de 2018

EN EL PUENTE DE PIEDRA DEL VERANO (Entrevista)

Son los ríos...
(Paisaje escocés)
Fotografía de
Javier Cabañero Valencia

EN EL PUENTE DE PIEDRA DEL VERANO

(Entrevista a José Luis Morante)

María  Eugenia B.
Oropesa del Mar, Castellón, agosto  2018

¿El mar es un bolero?

Cualquiera que se acerque al mar en las primeras horas de la amanecida y recorra el suelo húmedo y arenoso, escucha de inmediato un chorro de voz repleto de emociones y el teclado azul del pianista…

¿Es posible la lectura bajo la sombrilla?

Los sentidos están sometidos a una intensa terapia visual; la lectura se disgrega, se ralentiza, se fragmenta y cuando retorna prefiere las formas breves: aforismos, microrrelatos y naturalmente los poemas.

¿Qué títulos en su mochila de verano?

Traje un par de bolsos porque desconozco todavía cuando regresamos a la rutina, y entre ellos está la poesía completa de Karmelo C. Iribarren, que es una esquirla contra cualquier aburrimiento y contra el spleen del verano; también la obra poética de Bruno Montané Krebs, muy bien editada por Candaya, y algunas revistas literarias en papel… Además, mis hijas vienen a vernos el fin de semana y nos dejan en las manos los libros que dormían en el buzón de casa…Aquí también hay que comprar nuevas estanterías.

¿Sigue conectado a la actualidad literaria?

Sí, no soy capaz de vivir la literatura a tiempo parcial; como le comentaba hace unos días a mi amiga, la poeta Gabriela Rosas: para mí la literatura es media vida, la otra media también. Por tanto, dedico algunas horas de la mañana a trabajar en proyectos acordados y con fecha de entrega, respondo el correo y de cuando en cuando escribo algunos aforismos y reseñas…

¿Cómo va discurriendo la marea poética?

Como el monstruo del lago Ness, el nombramiento de Luis García Montero como Director del Cervantes ha prodigado posicionamientos, más personales que literarios, y he seguido desde aquí algunos encuentros poéticos que son siempre vías de promoción para iniciativas independientes a las que me siento muy vinculado… También procuro borrar distancias con las voces de Venezuela, cuya realidad política y social es ominosa, y con los espacios creativos de México y Puerto Rico, donde tengo muy buenos amigos.

¿Sigue su trabajo crítico sobre  el puente de piedra del verano?

No tengo más remedio; debo entregar dos ediciones en octubre y aunque su formato final estará listo en septiembre, no descuido los afanes correctores ni las notas. Así que mi voluntad literaria prosigue los senderos habituales… Camina a solas y despacio.