domingo, 14 de noviembre de 2021

LABIOS DE NIEBLA

Ausencia
Fotografía
del
archivo Depositphotos

 

Mojan su sed
mis labios ateridos.
Se esconde el río.

             (Inédito)


sábado, 13 de noviembre de 2021

ALVARO HERNANDO FREILE. MAR DE VARNA

Mar de Varna
Álvaro Hernando Freile
Editorial Baile del Sol, Colección Poesía
Tegueste, Tenerife, Canarias, 2021

 

EN UN NO LUGAR

 

   La mirada lírica de Álvaro Hernando Freile (Madrid, 1971), maestro, periodista y antropólogo, abre ventanas al presente en 2016 cuando publicó su primer libro de poemas, Mantras para bailar, en la editorial de Chicago Pandora Lobo Press. Se ha expandido en un lapso muy breve ya que en apenas cinco años han visto la luz tres entregas, Ex-clavo (2018), Chicago-Express (2019) y la salida más reciente Mar de Varna. Esta trayectoria de paso firme se completa con la participación en algunas antologías colectivas y con incursiones en el relato breve.
   Álvaro Hernando Freile anticipa el transcurso del libro con una nota prologal, tras el poblado registro de gratitudes, que sondea la condición de ser desde el no ser: “Mi vida es un no lugar (…) La no persona que soy está atravesada por un mar que nunca he pisado”. Desde esa asunción de la paradoja como condición definitoria del estar y de la poesía como territorio de convivencia entre identidad, imaginación y deseo –como escribiera en su manifiesto por un no lugar Juan Carlos Mestre- , se yuxtaponen los cuatro apartados que componen el poemario. El primero “Mar de Varna” acoge en su afán acumulativo “los momentos que nos devuelven la identidad”. Los espejos interiores muestran un magma cambiante en el que se deshilvana lo que fuimos y se diluye lo que queremos ser. La percepción reubica en puntos concretos; establece cercanías y distancias con elementos del espacio; todos alientan espejismos, difunden brotes renovados de ese viaje interior hecho de sensaciones y recuerdos. El discurrir impulsa un pensamiento sumergido que tiende puentes entre el ayer hecho de ausencias y el presente, un silencio que busca ruta en un fluir remansado, donde solo es certeza la posesión callada de lo transitorio: “El conocimiento es una efímera victoria, / una propensión más a darse / de la mano con la muerte”.
  El imprevisible vuelo de imágenes convierte la poética personal en una travesía intangible que asume los signos del afuera y su caligrafía de indefinición y finitud: “Poemas que son bandada / de aves temerosas, / símiles gregarios / de los que emigran cuando el frío acecha”. En los trazos del poema buscan salida la sensación crepuscular del exilio y el verbo indeciso de destellos, cuyos significados se velan. La sensibilidad disemina paisajes afectivos. Es un patrimonio de luz deshecha donde se tienden las incertidumbres del acontecer, esas experiencias por las que la mirada inocente de la epifanía permuta en madurez. La geografía ubica el enclave portuario de Varna en Bulgaria y remite a un topónimo con un patrimonio histórico notable; pero el sustantivo funciona en el poema como un lugar lejano, casi ideal, cuya claridad vence a lo oscuro y es capaz de doblegar el tiempo a través de una identidad soñada, dispuesta al deseo y la intensidad emotiva. La composición en prosa poética “De agua” cierra el apartado inicial con un texto introspectivo; la vida en cada instante profundiza en las pérdidas, marca la soledad como un entorno en el que encuentra sitio una sed que no puede apagarse. Poco a poco, los lugares del pasado son vestigios, signos expuestos que aspiran a sobrevivir entre la incansable zozobra del olvido tras haber cumplido su ciclo de permanencia: “La vida os seca, / os mira a los ojos y os los cierra, / devolviendo con su mano el pudor al cadáver, impidiendo que el alma escape por el vidrio / inanimado y transparente de unos ojos mudos”. 
  Lo transcurrido pervive en un reguero de imágenes en el que se asienta la soledad de la memoria. En el apartado “Tapias” se despliegan los lugares de tránsito que convierten el pasado en una senda de regreso. Los poemas insuflan vida a un rastro icónico que expande sus formas desde el ayer, desde aquella tapia que llevaba al colegio como una distancia rutinaria, hecha de desconchones y miedos. El verso adquiere una clara función evocativa, se hace reflexión y reflejo de lo transitorio, como si el tabique desconchado, ese muro que limitaba centros y periferias, fuera también un límite entre el pasado y el ahora, entre la tierra fértil y el descampado que precede al bosque: “Pensamos el dolor como una idea. / Pensamos el tránsito como un lugar desde el que morar / cuando todos los alrededores cambian”.
   La lución latina “Ab imo pectore” (Desde el fondo de mi pecho) describe ese lugar interno donde lo fugitivo permanece. En los poemas, la voz del sujeto recuerda el camino transitado con un tono intimista en el que resulta reconocible un amplio sustrato sentimental. Se trata de vencer el miedo de un niño asustado, de sumar pasos a otros pasos que dan impulso a la cronología vital. Nada se pierde, solo desaparece sumergido, rompe vínculos previsibles para asumir un legado de óxido y herrumbre, de sombría desolación: “Desaparecer es un impacto que la belleza perdona y absuelve”. La palabra “Holocausto” contiene una semántica repleta de efectos secundarios. Descubre una perspectiva tenebrosa sobre las constantes temáticas del apartado como si los versos reflejaran una quiebra emocional, que recobra el paso en el poema “Ab imo pectore” en el que se hace fuerte el recuerdo del padre y su fragilidad. Con una sugerente cercanía discursiva y ritmo fragmentado, que equilibra los ángulos biográficos, el poema “Tragaluz” define con precisión la soledad ensimismada que hace del tiempo un diario introspectivo.
  En el tramo final “Cicatrices” se percibe un deambular caótico que da pie al sarcasmo y la ironía, así sucede en el poema “La cadena Trófica” que alivia el truculento hilván narrativo con la benevolencia del humor. Solo así es soportable el tiempo y su rumor desangelado que nos advierte que la vida es un lugar que va perdiendo el sitio, que se asoma al abismo y corta sus enlaces con la cordura. Que hace de la rabia y las sombras puntos de fuga, una nueva normalidad que ha cercenado la luz azul del mediodía para cancelar abrazos y hacer de lo diario un encierro sin luz.
   Mar de Varna opta por el tacto áspero de lo desapacible. Elige como cierre un recuerdo al  maestro del nihilismo existencial Emil Cioran y como marco habitual de los poemas la sugestión de una realidad precaria que multiplica el vasto territorio de la soledad. Los poemas divagan, merodean, advierten que solo después del caos llega el orden.    
 
 JOSÉ LUIS MORANTE


viernes, 12 de noviembre de 2021

GLORIA DÍEZ. PRESENTACIÓN DE PLANOS CORTOS

Tertulia "El escribidor"
Presentación de Planos cortos
11 de noviembre, 2021
Sala de Cristal, Biblioteca Mario Vargas Llosa



 GLORIA DÍEZ: 

Buenas tardes. Nos reencontramos un once de noviembre, después de un largo periodo de silencio y lo hacemos de la mano de José Luis Morante.

Morante, casi todos le conocéis es un profesor que se dejó tentar por la palabra para ser poeta, aforista y crítico. Es increíble el tiempo y la energía que José Luis emplea en su labor crítica. Eso lo sabemos muy bien los que seguimos sus “Puentes de papel”.

Poeta, aforista, crítico y -desde mi punto de vista- con una trayectoria siempre en progresión ascendente.

¿Por qué dedicar un libro completo al cine? José Luis no es un cinéfilo. ¿Es el homenaje de un espectador agradecido? Y si es así, ¿Por qué? Podemos reservar la pregunta para el coloquio.

Calderón dijo que el mundo es un gran teatro y que la vida es un sueño. El cine bebe de ambos manantiales: es representación y posee una profunda raíz onírica. Recuerdo que cuando era niña y le pedíamos a mi abuelo que nos llevara al cine, nos contestaba con sorna: “Sí, al de las sábanas blancas”. Y eso quería decir que tendríamos que conformarnos con la película que cada cual quisiera montarse esa noche en su cabeza a base de recuerdos, deseos y temores. El cine de las sábanas blancas: el sueño. Hoy me parece una metáfora estupenda.

Por su imitación de la vida y por su complicidad con lo onírico, a mí no me cabe duda de que el cine es un buen espécimen para enfocar la lupa del pensamiento. Hecho de luces y sombras, con una naturaleza casi mazdeista, el cine tiene otro ilustre antecedente, la caverna de Platón, con sus espectadores que ven como pasan las sombras, de espaldas a la realidad.

Se ha hablado mucho de la fascinación que el aforismo ejerce sobre los lectores y escritores en este mundo donde impera el “deprisa, deprisa”. El aforismo es una chispita de pensamiento, un brillo de purpurina que nos atrapa y que queda flotando en el recuerdo con luz intermitente, como de luciérnaga.

También me gustaría preguntarle a José Luis, cómo ha sido su historia de amor con el aforismo. Pero haya sido como haya sido el comienzo, parece que la relación se ha consolidado, porque este es su tercer libro, después de “Mejores días” y “Motivos personales”. A eso hay que añadir una preciosa antología “Migas de voz”, publicada en la colección “Esquirlas” de la Universidad Nacional Autónoma de México, donde hay también un grupo de aforismos inéditos que se cobijan bajo el epígrafe “A sorbos”.

Juan Varo Zafra, el prologuista de “Planos cortos” distingue en el libro hasta cuatro clases de aforismos. Pero clasificar estos fragmentos inquietos y sutiles es complicado, se escurren, se escapan, desbordan los continentes, porque, al fin y al cabo, ellos son ¡el contenido!

 José Luis presume de no tener sentido del humor, pero, tengo para mí que miente… A no ser que crea que la ironía se puede separar del humor. Vean:

“La tacañería de Woody Allen toca el clarinete por no pagar los portes del piano.”

“El cine de acción alterna las hormigas que salvan elefantes con los elefantes que salvan hormigas.”

 

Y claro, hay correlaciones entre cine y vida:

“Sí, la existencia no pasa de ser algo puntual: un corto.”

“Hizo de su matrimonio un largometraje prematuro, hecho de un solo plano de intensa oscuridad.”

 

También presume José Luis de torpeza, pero yo creo que esa es una de sus armas de seducción. Escribe:

“Improvisó en el casting para interpretarse a sí mismo. Fue rechazado por falta de convicción y autenticidad dudosa en el papel”

“Charlie Chaplin recuerda al profesor jubilado que espera que la vida se repita.”

 

Y termino con una confesión: “El aforismo parte desde la conciencia. Es testigo implicado; la visión de un director que dispersa planos cortos”

Planos cortos son los que dispersa José Luis Morante con sus aforismos …siempre desde la conciencia.

 

Gloria Díez

   Nace en Asturias, en la cuenca minera. Es periodista y escritora. Ha trabajado durante más de veinte años en prensa, donde ha sido reportera y columnista y en televisión donde fue guionista. En el ámbito literario ha entrevistado a personajes como Jorge Luis Borges, Doris Lessing o Antonio Ferres. Y en el de la música a Mik Jagger o Leonard Cohen. En televisión colaboró, entre otros con Adolfo Marsillach.
   Su primer libro de poesía: Mujer de aire, mujer de agua se publicó en la colección “Adonáis”.  Su segundo poemario: Dominio de la Noche apareció en 2012 y el tercero, Inocente Ceniza, en 2018. En este momento prepara el cuarto. Su poesía ha sido recogida en antologías como Litoral Femenino. (Literatura escrita por mujeres en la España Contemporánea), Poesía Española. 1982-1983 de Libros Hiperión y en la Cuarta Antología de la colección Adonáis. Poemas suyos se pueden encontrar en revistas como Sibila o La revista Áurea. Es también autora de la biografía Serafín Madrid, Hortelano de Sueños.
   Desde hace tres años coordina la tertulia literaria “El escribidor” que se reúne en la Biblioteca Mario Vargas Llosa de Madrid y que ha acogido a algunas de las voces más interesantes voces de la poesía española contemporánea.



jueves, 11 de noviembre de 2021

DON CELLINI (Traducción de Aforismos de José Luis Morante al inglés)

Don Cellini

 

Don Cellini is a teacher, poet, translator and photographer. He is the author of Approximations / Aproximaciones and Inkblots both collections of bilingual poems published by March Street Press. His book of prose poems, Translate into English, as well as the bilingual collection Candidates for Sainthood and Other Sinners / Aprendices del santo with Fer de la Cruz, as well as his translation El silencio de las horas / The Silence of the Hours, are all published by Mayapple Press. A chapbook, Stone Poems, was recently translated by Carmen Ávila and published in Mexico as Piedra poemas
 
In addition, he has published books of translations by Mexican poets: Elías Nandino, Roxana Elvridge-Thomas; Sergio Tellez-Pon; Rossy Lima; Jair Cortés; as well as the Venezuelan poet Amanda Reverón.
 
A recipient of fellowships from the King Juan Carlos Foundation and the National Endowment for the Humanities, he is professor emeritus at Adrian College. He is the translations editor for The Ofi Press, CDMX..
 

You can see more of his work at www.doncellini.com .

 

MÁS ALLÁ

BEYOND

Aforismos de José Luis Morante

 

Caminar más allá, hacia dentro

Walking further inward

 *

 
El final de ruta añade a la topografía habitual una fotografía desenfocada del paraíso.
 

The end of the route adds an out-of-focus photograph of paradise to the usual topography.
 
*
 
La indecisión transforma cada paso en cruce de caminos.
 

Indecision turns every step into a crossroads.

 
*
 
El observador comprende cuando escucha la trama argumental del paisaje.

The observer understands when he listens to the plot of the landscape.

 
*
 
Romeros digitales en el Camino de Santiago; peregrinos musculosos con equipación deportiva, publicidad en el casco y todo tipo de artilugios tecnológicos.
 

Digital pilgrims on the Camino de Santiago: muscular pilgrims with sports equipment, advertising on their helmets and all kinds of technological gadgets.
 
*
 
Ítaca y el impulso del viaje. No la meta sino el recorrido.
 

Ithaca and the momentum of the journey. Not the goal but the journey.
 
*
 
Se enamoró en plena escalada de la cara norte. Cota 2570. Músculos y nervios repetían que iba por buen camino.
 

He fell in love while climbing the north face. Elevation 2570.  Muscles and nerves repeated that he was on the right track.
 
*
 
Sin regreso el viaje es estéril.
 

Without a return trip, the journey is empty.
 
*
 
Empleaba la lentitud del sedentarismo en diseñar rutas marítimas con olas fijas.
 

He used the slowness of sedentary life to design sea routes with waves that never moved.
 
*
 
De algunos viajes vuelven otros.
 

From some trips someone else returns.
 
*
 
El exilio. Un bosque de árboles trasplantados y especies exóticas.
 

Exile: a forest of transplanted trees and exotic species.
 
*
 
“Me gusta avanzar con paso firme”. Dijo frente al silencio de los acantilados.
 

"I like to move steadily forward," he said facing the silence of the cliffs.
 
*
 
Perseguir la estela del yo. Ir más lejos. Hacia dentro.
 

To pursue the wake of the self, go further – inward.
 
*
 
Ser testigo en el viaje de una realidad proteica, con haz y envés, ajena a la senda amañada del turista.
 

Witnessing a sheltered reality on the journey, both front and back, far from the tourist's rigged path.
 
*
 
Antes de partir se apunta a un taller literario sobre el arte de novelar. Los recorridos aproximan pormenores reales y ficción.
 

Before leaving, he takes part in a literary workshop on the art of novel writing. The tours bring together real and fictional details.
 
*
 
El trayecto largo altera la identidad. La imagen en los espejos del hotel nunca es fiel al original.
 

The long journey alters identity. The image in hotel mirrors is never true to the original.
 

from

Desplazamientos

 


miércoles, 10 de noviembre de 2021

EL BIÓGRAFO DE JORGE LUIS BORGES

Conversación
(Ginebra, 7 de noviembre, 2021

 

EL BIÓGRAFO DE BORGES
 
   Labró durante una década una biografía minuciosa de Jorge Luis Borges. Se encerró en la buhardilla, ahuyentó compromisos y afectos y consultó todo: ensayos, cuentos, poemarios, reseñas y panegíricos circunstanciales que glosaban la exitosa carrera literaria del maestro argentino. Tras la enésima corrección de pruebas, se editó la obra. Nunca más retornó a las páginas de aquel libro.
   Desconocía que solo contenía una errata, una paradoja casual. Confundió fechas y anticipó la muerte en Ginebra ochenta y siete años antes del nacimiento en Buenos Aires. Un lapsus que no hubiese disgustado al mismo Borges.

(De Cuentos diminutos)




martes, 9 de noviembre de 2021

PABLO FIDALGO LAREO. EL PERRO EN LA PUERTA DE LA CASA

El perro en la puerta de la casa
Pablo Fidalgo Lareo
Ediciones Liliputienses
Cáceres, 2021

 

OJOS DE PERRO
 
 
  En la senda creadora de Pablo Fidalgo Lareo (Vigo, 1984) apunta un dedo índice plural, donde marcan direcciones obligatorias géneros esenciales como la poesía o el teatro. El escritor, que ha comisariado varios ciclos de artes escénicas, y ha representado propuestas teatrales, como La democracia, con Estefanía  García. Hace más de una década, en 2010, vio la luz La educación física, su primera página poética, a la que siguen La retirada, premio Injuve 2012, El tiempo de las tragedias absurdas, con Pilar Pérez Abilleira, quien aporta fotografías a los textos, Mis padres: Romeo y Julieta (2013), Esto temía, esto deseaba y Crónica de las aves de paso (2018), accésit del Premio Adonais. A tan amplia producción se yuxtaponen los libros que recogen sus textos dramáticos.
  Con El perro en la puerta de la casa Pablo Fidalgo Lareo invita a recordar la anecdótica figura de Argos, el perro de Ulises, personaje central de la Odisea, y recuperar la conmovedora escena del reconocimiento, cuando el héroe retorna a Ítaca, tras una dilatada espera de veinte años. Pocos momentos del poema épico deparan la emoción e intensidad narrativa de esta escena y descubren, con tan precisa estela, la asombrosa sensibilidad del animal. Desde esa convicción, Pablo Fidalgo Lareo interroga el ámbito cotidiano del perro, convertido en símbolo y voz enunciativa del poema.
  El sujeto verbal percibe el entorno desde la singularidad de quien busca un lugar propio para asumir el destino que marca su condición de ser. Aprende desde dentro cómo es la casa, qué espacio queda afuera o qué significa la fidelidad que enlaza las relaciones sociales, esa manifiesta fragilidad de cada yo con los otros. El transitar  nos advierten a diario de la condición de islas; la soledad traza fronteras interiores, constriñe, revela que en la esencia del sujeto dormita la larga estela de un viaje que se fue poblando de ausencias.
  Los recuerdos conforman la escueta presencia del equipaje. Permiten desandar itinerarios para regresar a las aguas abiertas de la infancia y asumir la extrañeza de la temporalidad. El discurrir es continuo y va diluyendo tramos. Poco a poco se enturbia la claridad de la mirada frente a un austero paisaje de indiferencia. El yo frente a sí mismo aprende que la naturaleza del ser es la de un viajero perdido que apenas, aturdido, entiende su condición mudable, mientras va dejando huellas, casi inadvertidas, en tantos escenarios. El camino es solo habitar un lugar entre lo que se deshace. Somos huéspedes en una “Habitación prestada”; así lo ratifica uno de los poemas centrales del libro en el que la reflexión existencial incide en la pérdida y su interiorización como esencia de la identidad. El latido diario nos convierte en nadie, en extraños portadores de un secreto que solo preserva su posesión inestable, su impulso indefinido para empezar de nuevo.
 Queda la sensación entre las manos de que cada secuencia vital aporta un nítido aprendizaje que amalgama recuerdos, esperanzas e incertidumbres; que hace de la memoria un lugar, una isla al sur, un paisaje provisional, una respuesta. La tarea de definir la conciencia del protagonista verbal propicia una doble transformación que se ajusta a la forma de vivir: ser el movimiento que entrelaza y tantea itinerarios, y ser el hombre que cambia su cuerpo y siente la posibilidad de ser perro, de replegarse en otra identidad extraña, inédita. Los poemas de El perro en la puerta de la casa trazan una poética marcadamente reflexiva, que se caracteriza por la necesidad de revelar el flujo continuo del pensamiento; proponen un tanteo incesante, en continuo retorno al yo interior, a ese punto tensional que nos acerca al otro lado de las cosas, más allá de las brechas que inauguran la pérdida y el vacío, más allá del calmado reducto en el que se reflejan los límites de la propia experiencia personal.

JOSÉ LUIS MORANTE


lunes, 8 de noviembre de 2021

UN RUMOR TIBIO

Viaje
Celebrate Urban Birds

 

Un rumor tibio;
en la rama dormida
vibran dos alas.

         (Inédito)