miércoles, 26 de junio de 2024

DESAPARICIONES Y OCASOS

GRIETAS
Fotografía
de
Javier Cabañero Valencia



DESAPARICIONES Y OCASOS

 

  Desde hace varias semanas, no estoy. Ignoro si mi ausencia es un ocaso momentáneo, o una voluntariosa huida hacia los pedregales de ninguna parte. Así que ando aplicado, con los varios sentidos que tengo todavía, en la tarea de encontrarme. No sé vivir a solas, sin esa voluntad que me despierta en medio de la noche recordando a media voz el inventario de asuntos pendientes.
   Durante algunos años pensé que daba cuerpo a un sujeto centrípeto e indivisible, destinado a vivir en el monolito de mi identidad. Nunca imaginé esa atracción interna por la vida nómada. Me doy prisa en la búsqueda, antes de que empiece a olvidar el campo ralo de mi ausencia.  

(Del libro Fuera de guion)





lunes, 24 de junio de 2024

UBICACIÓN

Cruces
fotografía
de
Javier Cabañero Valencia

 

 
AQUÍ
 
                Nada y todo ocurre en todas partes
                                               PHILIP LARKIN
 
Es aquí donde estoy.
Tras las grietas de un yo parapetado
en las profundidades
de sí mismo.
 
Habito un cuarto exiguo
donde nada hay detrás
salvo el vacío
de las sombras sin lustre;
soy un plano que muestra,
maltrecho y solitario,
el retraso gastado de las rutas
que ya se desvanecen.
 
Mi reclusión carece de secretos.
En la puerta  del  frío,
necesito encontrar
un domicilio propio,
un cuerpo que sostenga
el temblor de la luz.
 

      (Del libro Nadar en seco)



 
 
 

domingo, 23 de junio de 2024

PAISAJES CON LUZ

Arribes del Duero
Fotografía
de
Adela Sánchez Santana

 

AFORISMOS  DE  JOSÉ LUIS MORANTE

Minucia interna; no encuentro en mi interior nadie en quien confiar.

Si miras con atención el lugar que ocupas, donde estás no hay nadie.

 En el apagado discurrir del tiempo, adanes primigenios que aguardan todavía una manzana.

 En la madeja de la gratitud se apelmazan los hilos sueltos.

 En la poesía bucólica, espontánea colaboración de una coral ecológica: piedras, juncos, pájaros y nubes…

Carne tranquila. Senectud.

En las conversaciones con desconocidos los intermediarios más eficaces son la elusión y el silencio. 


 


sábado, 22 de junio de 2024

FUERA DE GUION

Fuera de guion
(Casi cien microrrelatos)
José Luis Morante
Editorial Lastura
Madrid, 2024

FUERA DE HORARIO

 

   Suele dormir hasta muy tarde. Mientras duerme tiene una respiración pudorosa y hermética. Vela sin descanso la llegada de esos sueños que parecen salidos de las nubes. Cree que los sueños ajenos quedan fuera de los que madrugan para salir a pie de calle y se incorporan a esa confrontación solar de itinerarios y pasos perdidos. Sometida a una terca vibración inmóvil, sigue bajo el amparo de las sábanas. Sin ataduras visibles. Fuera de horario.

José Luis Morante



viernes, 21 de junio de 2024

DESFONDAMIENTOS

Maraton
Imagen
de
Valencia Plaza

 

DESFONDAMIENTOS


   Como un atleta desaforado, que malgasta sus provisiones musculares en los primeros tramos, llego al fin de trayecto literario, que anticipa el verano, con la energía menguada. Estoy en el umbral del desfondamiento.

   Conmigo la memoria perdida de amistades y libros, de lecturas pendientes y críticas hechas. La condición reverdecida del habitante fronterizo -una noción filosófica de Eugenio Trías- entre el ser y la nada.

   El robinson intelectual habita a solas en la cúspide de su autoestima. Se siente un sujeto dinámico y vital, autosuficiente en el despliegue y en la tesitura de olvidar cualquier aportación ajena, siempre irrelevante, nunca merecedora de un poco de gratitud.

   Qué frágil el techo de la convivencia; donde se sueña piedra sólida solo cañas y barro.

(Apuntes del diario)



jueves, 20 de junio de 2024

AFORISMOS DE ESPALDAS

Retorno
Imagen
de
RENÉ MAGRITTE (Bélgica, 1898-1967)

 

AFORISMOS DE ESPALDAS
 
 
El pesimismo predice esos trayectos que acaban sin pasos.
 
*
 
Empeñado en sostener la realidad diaria, sus palabras acogen la pretendida solidez del humo.
 
*
 
Se hizo sindicalista, el oficio natural de una inteligencia en huelga.
 
*
 
Ser lo que uno es, sin fecha de caducidad.
 
*
 
Como eriales de sombra, las noches permanecen intactas tras el despertar.
 
*
 
El desconcierto es un optimismo que guarda luto.
 
*
 
Existir supone confianza en la racionalidad cartesiana del  caos.
 
*
 
La mano fértil de los escritores que pintan casas a domicilio.
 
*
 
En la prudencia de la poda, los huesos y cartílagos del crecimiento.
 
*
 
La pandemia calcina relojes; el encierro contiene sus propios husos horarios.
 
*
 
Los errores abren paso a una épica de flechas ciegas.
 
*
 
A diario el estruendo de una identidad ficticia en un ámbito de ficción. La vida es un sueño crecido entre la bruma.
 
*
 
Soy un prófugo obsesivo; me gusta huir conmigo.
 
*
 
En el núcleo germinal del poema todo lo que está fuera de plano.
 
*
 
Dentro de aquella tertulia literaria se hablaba el mismo idioma, el de un bosque de cactus.
 
*
 
Prisa por vivir. Quería llegar a tiempo a la inexistencia.
 
*
 
Biografías completas obstinadas en hacer del yo un lugar único.
 
*
 
También la sed se queda huérfana.
 
*
 
Me gusta oír esos silencios rotos, desgarrados por más silencios.
 
*
 
Nunca enmascaro mi experiencia bélica; está llena de batallas perdidas.
 
 
José Luis Morante
 
Aforismos inéditos para la revista ELIPSE
 
Madrid, enero-febrero de 2021
 
 
 
 
 
 
 

miércoles, 19 de junio de 2024

YASMINA ÁLVAREZ MENÉNDEZ. CANCELACIÓN DEL RUIDO

Cancelación del ruido
Yasmina Álvarez Menéndez
prólogo de teresa Soto
BajAmar Editores
Gijón, Asturias, 2024

 

 A SOLAS

 
   Retorno a la escritura poética de Yasmina Álvarez Menéndez (Tineo, Asturias, 1978), profesora universitaria de Didáctica de la Lengua y la Literatura, ocasional locutora de publicidad y actriz de la Compañía de teatro Pausa, con el convencimiento de que el intimismo reflexivo que abriera en su amanecida, Los versos que nunca os dije (2018), constituye un continuo afán de enlazar puentes entre el yo biográfico y el hablante poético. Temporal y perecedera, la existencia sirve de manantial a la claridad deslumbradora del poema. El estar en lo cotidiano se convierte en sedimento de reflexión y conocimiento. La voz hace girar al pensamiento para capturar emociones y recuerdos con la eficacia confidencial de un lenguaje figurativo y realista, capaz de alumbrar las zonas de penumbra de lo afectivo. La escritura deja destellos de un ideario asentado en la línea clara y en el magisterio de poetas como Ángel González, Jaime Gil de Biedma, Nacho González o Aurelio González Ovies. Los versos palpan impacientes lo cercano, escuchan el fluir de la conciencia y definen una sensibilidad que explora con frecuencia las tramas laberínticas del yo pensante, pero que también hace sitio a la otredad de un mundo inacabado, que hace de la incertidumbre el discurso, el ruido epidérmico que se adhiere sin pausa a la cronología de la memoria.
   La nota introductoria de Teresa Soto recuerda la cita germinal de Chantal Maillard y los dos itinerarios indagatorios que abren cancelación del ruido. Las cicatrices y erosiones del deambular vital convierten la cronología del ahora en un punto de cruce de cenizas y vacío. El manso transitar de la escritura es la única manera de curar de quien siente alrededor un extenso espacio de melancolía. La realidad es desapacible y está llena de cosas oscuras y sin sentido. Solo la palabra poética confía en su capacidad de recuperación de lo perdido. Más allá del silencio sobrevuela una sensación de desvalimiento ante la falta de respuestas. Seguir caminando implica tantear nuevas rutas entre los pliegues por un entorno carencial, con frecuencia marcado por la ausencia y por el ruido de fondo de lo contingente.
   La poeta organiza Cancelación del ruido en dos tramos escriturales de longitud asimétrica. En el primero, “Morfología de la nieve” se remansa una voz crepuscular, que asocia el itinerario vital con la finitud: “Yo lo noto: cómo me voy volviendo / cada vez más triste, / más ajena, / más callada.”. El transitar convierte la presencia de la muerte en una presencia sedentaria y próxima que ennegrece la tarde y desnuda el otoño. El sujeto muestra en su soledad como se van quedando en la mirada trazos de fatiga y ausencia. Quien observa, reflexiona y recorre una íntima historia personal; sabe que los versos nacen al calor del silencio, son terapia y necesidad de vuelo, una manera de subsistir. Son también la huella firme de los que no están, de aquellos que abrieron los ojos y las manos para compartir la emoción del abrazo o sembraron la tierra fértil de los sentimientos, aunque un día se agostara hecha soledad y silencio, incapaz de afrontar la última mudanza.
   Empujado por su brevedad, el apartado de cierre “Diciembre o el aullido” incorpora una cita del poeta y pensador Miguel de Unamuno: “¿No  volveré a encontrarte, manso amigo?”, en la que se hace fuerte el tono elegíaco. El poema de apertura alza un escenario con la valiosa precisión de los sentidos: “Aún no ha amanecido. / La luz de la farola / amarillea los árboles. / Les adelanta el otoño. “.En él se remarca la soledad del yo poético que cubre su orfandad con el lomo cercano del animal doméstico, capaz de soportar cualquier tristeza. La memoria une evocación y ausencia, pero también por la estrecha angostura del tiempo se percibe el futuro, un itinerario que invita a sumar más preguntas que nadie puede responder ahora: “Quién heredará todo lo mío, / que es tan poco? / Qué estantes albergarán / cuando yo falte / mis libros más queridos, / aquellos que resistieron, / sin discusión posible, / a mercadillos y mudanzas…”
   Cancelación del ruido desanda la quietud de las horas para mostrar con voz confidencial un sujeto lírico cercano y sostenido por la gravidez de la palabra. Frente a lo que desvanece, la mirada serena del poema ha creado un lenguaje propio, una dicción que habla de lo invisible y de espacios de luz que alumbra la memoria. Más allá del vivir, desde la profunda incertidumbre de un tiempo escurrido, está el alba lejano de la esperanza, ese rumor que a tientas va llenando el insomnio con la claridad de un nuevo día.
 

JOSÉ LUIS MORANTE