miércoles, 3 de diciembre de 2014

LOS QUE ESPERAN



LOS QUE ESPERAN

   Llegan temprano al parque desde algún itinerario común y repetido. Caminan lentos, con un rumor de brisa en los zapatos y la espalda encorvada por el peso tenaz de los recuerdos. Relatan a diario vidas improbables, hechos que ahora parecen tangenciales y oscuros. Cuando están en el parque nada ocurre, pero son más ellos.
   Su voluntad persiste en ese oficio que tan bien conoce: esperar.

14 comentarios:

  1. Emocionante y aleccionador texto, consecuencia de quien sabe mirar y ver, y lo hace con especial sensibilidad y cercanía. Gracias por compartirlo.

    Un abrazo.

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    1. Querido Antonio, es mi homenaje leve a esos madrugadores habitantes del parque que cada día acompañan mis pasos al instituto. Están ahí, con el mudo lenguaje de los años. Serenos, sosegados, a la espera. Un abrazo

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  2. Es mi anhelo llegar a ciertos años, y con espíritu de plácida espera, sentarme en el banco de un parque con un buen libro y contemplar la vida en paz.
    Un abrazo

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    1. Copio tu idea, Jesús, con un añadido: que el mar esté cerquita. Un fuerte abrazo.

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  3. Triste, sentido y sensible texto, querido José Luis.

    Unos esperan ver llegar, tranquilos, la nada total; otros resisten la exclusión social no tan tranquilos.
    Prefiero esperar entre los primeros.

    Un abrazo, poeta. Feliz semana y puente.


    Otros esperan

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    1. Yo creo que la espera no es un ámbito pesimista, sino otra forma de mirar. Como decía Pessoa "una manera de estar solo". Un abrazo fuerte.

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  4. que no, que no, ellos no esperan la nada, ellos esperan la siguiente zanja, socabón, cimentación... a ser posible con gran despliegue de medios y máquinas...
    :)

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    1. Y un sitio privilegiado para mirar el tiempo y su cansancio de tareas pendientes. Abrazos, Chisme.

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    2. El barro hay que quitarlo, que ensucia las alfombras del optimismo y aleja a los nietos. Abrazos limpios, sin barro.

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  5. Y no desesperan y si desesperan no se les nota.

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    1. Qué alegría encontrar tus palabras de nuevo en estos puentes de papel. Yo creo que la edad convierte a la paciencia en una forma de estar. El reloj es un elemento laboral. En esa edad el reloj es un artilugio sin funciones concretas. Saludos.

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  6. Esperar todos esperamos, pero creo que ellos son los que menos esperan, conscientes de que ya están apadrinados por la vida del jubilado, por la posibilidad de no estar atados a un reloj. Un abrazo

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    1. La espera es solo una forma de pensar que la rutina no sigue un itinerario previsible; la certeza difusa de que, cerca, se escuchan los pasos del azar. Un abrazo, Carmela, y enhorabuena por tu microrrelato seleccionado.

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