jueves, 19 de febrero de 2015

SENDEROS CON NUBES

SENDEROS CON NUBES


   La escritura protagoniza un viaje personal en cuya distancia se perciben significativas transiciones. Ese recorrido avanza entre flora diversa; una vegetación aleatoria hecha de premisas expresivas, decantaciones temáticas y un ideario estético abierto al tiempo, que sedimenta y profundiza cada huella.
  Es día laborable y marca el reloj el cansancio del jueves. Miro las estanterías y percibo un trazado solitario y tortuoso que se pierde en el horizonte de ninguna parte.
  Mis libros son senderos con nubes. 

18 comentarios:

  1. Si tan bonitos son los senderos con nubes, imagino como serán los que tienen un sol radiante

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    1. La vida es siempre un camino de nubosidad variable, querida Tracy; así que supongo yo que los itinerarios deben tener una belleza parecida... Un fuerte abrazo y una vez más, muchas gracias por tus aportaciones. He visto el diálogo abrumador que suscita tu blog. Enhorabuena y seguimos cerca.

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  2. Me ha gustado mucho la imágen que pones y también el texto. Enhorabuena por tus libros, querido profe.

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    1. Gracias a ti, Antoaneta; es una alegría encontrarse en el instituto alumnas tan afectivas como tú. A ver si hay suerte y esta evaluación sacas buenos resultados, Un abrazo y gracias por tu comentario.

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  3. Exquisito!!. Gracias por invitarnos a viajar con vos a través de tus puentes!. Que bueno encontrarte!!!

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    1. Agradezco muchísimo tan generosas palabras. Y es una alegría percibir que la escritura deja en el camino un poco de luz. Bienvenida a estos puentes de papel. Seguimos cerca.

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  4. Caminos con nubes. Y a veces nevados, como los que tenemos ahora en Estambul y nos muestran otras perspectivas. Un abrazo.

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    1. Qué envidia de viaje, Antonio. Aquí llegó la primavera y el sol se asoma curioso a estas ventanas con libros. Seguro que llenarás tu cuaderno de nuevos poemas.
      Un abrazo y feliz regreso.

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  5. Decía el poeta abasí Ibn al-Mu’tazz:

    "¿Acaso el mundo no es sino la sombra de una nube que, no bien el hambriento de sombra la anhela, se disuelve?"

    Nuestras letras no escapan a las sombras de las nubes efímeras, como pasajera es nuestra existencia y los actos que los hombres acometen pretendiendo una eternidad imposible.

    Gracias por tus escritos, donde belleza formal y hermosura de pensamiento nos inducen a la reflexión.

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    1. Gracias a ti por hacer de la literatura un diálogo fértil, donde se dan la mano humanismo y actualidad. Me lo paso muy bien con tus entradas, así que es un placer percibir que las mías no te decepcionan. Abrazos cordiales.

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  6. Esa "flora diversa" es la que enriquece la vida con sus diferentes colores y aromas. Y caminar por senderos de libros, es viajar hasta las nubes donde es posible soñar.
    Me encanta este texto, José Luis.

    Un abrazo.

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    1. Es una breve reflexión sobre el largo caminar entre páginas escritas. Queda la duda, el esfuerzo y un horizonte abierto de nubes y claros. Un fuerte abrazo, poeta.

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  7. José Luis la escritura es un viaje personal, no puedo estar más de acuerdo. Yo que apenas gateo (y mal) en lo que a escritura se refiere, siento que igualmente esos gateos de pies y manos me hace ir lejos aunque me mueva a penas unos milímetros...y disfruto de mi pequeño viaje como nunca y creo que por ello estoy en el buen camino (interior) ,nunca mejor dicho.
    Y hablando de viajes me gustan mucho estos versos tuyos:

    "Un cartelón registra el paso de los trenes,
    pero nunca se cumplen los horarios.
    Nadie vuelve a ciudades que no existen."

    (No me importa que no existan José Luis, disfruto sólo del viaje)

    Mañana es viernes, pronto llega el merecido descanso.
    Un abrazo fuerte
    Sandra Sánchez

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  8. Gracias por ese diálogo entrañable que siempre proponen tus palabras, Sandra. Es verdad que el viaje cuando encuentra su mayor realización es en el tránsito. Las estaciones de llegada, a menudo, no tienen las dimensiones afectivas que imaginábamos. Besos y feliz viernes.

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  9. En este camino, tal como lo sugieres, es muy cansado avanzar, y uno tiene que detenerse para recobrar energías. Pero siempre queda la promesa de ese horizonte luminoso que nos regalas. Gracias,

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  10. Gracias Susana, es verdad que el cansancio muchas veces invita a la quietud, pero seguimos con el color en la retina de tus haikus, con el optimismo de la fruta en febrero y el olor a naranjas. Feliz viernes.

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  11. Hermoso texto. Me gusta ese trazado solitario y tortuoso, aunque he de decirte que igualmente, ese trazado, como en la vida también tiene su lado
    grato. Ahí quedan tus libros, los libros, con toda su promesa. Un abrazo

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    1. Claro que sí, Carmela, no era una queja sino una forma de mirar los años de dedicación y soledad. Y ese camino me ha hecho ser y crecer como persona y como escritor... Así que mi gratitud al sendero con nubes. Abrazos, poeta.

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