viernes, 13 de febrero de 2015

GENTE COMÚN

Gente común


 HOMBRES COMUNES

 
Los que escriben autobiografías ajenas.
Los ambiguos y estoicos.
Los que inventan idiomas para callar a tiempo.
Los generosos en el error.
Los que incuban en el microondas
amanitas phalloides.
Los equilibristas.
Los que dicen palabras que pesan como piedras.
Los que guardan su yo
como santa reliquia.
Los que dibujan contornos a charcos de cristal
en cuyo fondo limpio salta un haiku.
Los que se oponen por principio
y caminan en dirección contraria.
Los que corren tras el propio sombrero.
Los ausentes
y  los que son tema de una conversación de sobremesa.
Los otros.
                Los demás.
Hombres comunes de una desbandada
que dispersa el tiempo.

Monedas de metal
que el aire acoge
en el cielo cansado del domingo.

                 (Revista El Alambique)                 

12 comentarios:

  1. Pues sí, querido amigo José Luis. Estamos en continua desbandada; desde la sentimental (sin que por ello haya distancias con el ser querido) hasta la social.
    Somos hojas cada vez más amarillentas que -siguiendo el modo del gran poeta Bob Dylan- flotamos en el viento hasta que nos estrellamos y rompemos contra los muros.
    Perdona, amigo, este pesimismo.


    Un abrazo, poeta.

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    1. No es pesimismo, es la certeza, Luis Ángel, de que muros cercanos se desmoronan. Nos quedamos a la intemperie.
      Pero hay que seguir, y ahí quiero animarte e invitarte a mirar con ojos nuevos lo diario. La coherencia está dentro y tiene un paisaje propio que hay que mimar. La decepción no debe afectar a la búsqueda de un itinerario hecho de ilusiones y sueños, de certezas y luz. Seguimos en pie, Luis Ángel. Seguimos.

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  2. Desde esa melancólica y sabia certeza un poema muy bello José Luis. Feliz fin de semana.

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    1. Hola poeta, hemos pasado el fin de semana fuera y ahora me asomo al blog; así que sobre todo agradecerte el estar cercano y entrañable. Y asentir en ese itinerario de la gente común. Abrazo.

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    1. Siempre es más fácil caminar entre pasos que dejen huellas limpias, querida Tracy. Un fuerte abrazo y mi gratitud por animar el blog con tus reflexiones.

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  4. Esa visión que dan los años... Esa certeza de que, a pesar de todo, hay que seguir intentándolo. Muy hermoso texto.

    Un abrazo.

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    1. Hola querido amigo. los años dejan una mirada útil para captar aquello que de verdad importa; para no exigir demasiado; para saber que todos cruzamos pasos de cebra en medio del páramo. Un abrazo grande.

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  5. Has hecho una buena descripción. Quizás alguna más también cabría puesto que al final todos somos corrientes y comunes, pero gracias a Dios, singulares, los unos, los otros, los demás... Un abrazo con ojos ya cansados de escribir por hoy.

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  6. Es una tipología que apuesta por lo diario frente a dioses y héroes. Todos somos gente de a pie, Carmela. Los poetas solemnes se pasan el día levitando y no me gusta demasiado esa imagen volátil. Prefiero tierra. Besos grandes, Carmela.

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  7. Sugerente la visión de esa otredad. Me queda, en todo caso, la duda de dónde deposita el aire esas monedas al amanecer del lunes.
    Abrazos, siempre

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    1. Sobre el asfalto sucio de lo cotidiano, supongo. Allí las huellas se confunden, querido poeta, y todos buscamos similares itinerarios. Un gran abrazo y mi gratitud por tu reflexión.

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