jueves, 10 de diciembre de 2015

RAQUEL SÁNCHEZ-MULITERNO. PRESENTACIÓN

Martina Benarrock
Raquel Sánchez-Muliterno
Ediciones Libertarias
Madrid, 2015

Presentación de la novela MARTINA BENARROCK

   Casi siempre que presento un libro lo hago por la estela que ha dejado en mi hábito lector una obra anterior, esa cicatriz de gozo que abren entre los surcos del trabajo crítico los buenos libros. En esta ocasión no he podido seguir ese principio porque Martina Benarrock  es la aurora literaria de Raquel Sánchez-Muliterno, el primer paso en el largo viaje de la página escrita. Mi papel de presentador, por tanto, tiene sobre todo una razón afectiva, mejor dicho, cinco razones: los cinco hijos de Raquel, alumnos matriculados en el CEIP Victoria Kent, un colegio público de Rivas con el que tengo una intensa relación  personal; en sus aulas trabajé como profesor de Ciencias Sociales y allí ejercen todavía Adela, mi esposa, tras veintidós años como directora del centro, y Ana, mi hija que cumple ese ciclo mágico que tanto satisface a la función docente: la alumna que al cabo de los años se convierte en profesora y ejerce en las mismas aulas donde estudió, un círculo completo que tiene mucho de magia y plenitud.
   Ellas me llevaron a casa la novela de Raquel e hicieron posible que yo haya pasado unos días entre sus páginas para compartir con ustedes ahora mis impresiones sobre el libro, ya que los datos biográficos de la autora y el nacimiento de su vocación literaria serán expuestos a continuación y en primera persona por la propia Raquel, a quien doy las gracias por su confianza en mi trabajo crítico y por su amistad que ya intuyo cercana y perdurable.
  Todos saben que la novela es un elemento de análisis de la sociedad que describe y una medidora precisa de la sensibilidad y valores de sus protagonistas. Esta condición de espejo que tiene la escritura es particularmente precisa cuando el marco narrativo se sitúa en el momento que nos toca vivir porque afloran las creencias comunes y los rasgos identitarios de nuestra forma de vida.
  La protagonista de esta novela es Martina, una joven que acaba de cumplir diecisiete años y que cursa sus estudios en un impecable colegio privado. Sus progenitores son dos conocidos actores con una solvente situación económica y una activa presencia en los medios de comunicación. Ello condiciona la forma de vida de Martina que desde su infancia debe acostumbrarse a la inexistencia de un estar anónimo y al seguimiento tenaz de cada uno de sus pasos en las revistas del corazón.
   Pese a esta ausencia de privacidad, Martina Benarrock se muestra como una identidad serena y dispuesta a integrarse con honestidad y coherencia en la actividad del centro. Pero el tiempo juvenil es siempre una etapa de descubrimientos y el corazón de la joven sufre las convulsiones del amor y sus ilimitados efectos secundarios. Hugo, un joven profesor será el personaje sentimental que haga temblar el epitelio de Martina. Y esta relación trastoca el destino personal de la joven, casi destinada desde su primer tramo vital, a ser una figura pública y a prestar su belleza y su presencia en publicaciones, series televisivas y publicidad.
   No voy a desvelar- sería un disparate que privaría a todos de uno de los placeres de la lectura- el hilo argumental del libro ni sus puntos de llegada, pero si quiero resaltar como crítico los más evidentes aciertos de esta primera obra de Raquel: los personajes son  tangibles y cercanos y sus rasgos se dibujan con minuciosa nitidez, muchas veces funcionan como arquetipos que podrían tener nombres propios en la mente de todos. La ambientación también está muy lograda y en esta ambientación que pasa por un profundo conocimiento de la clase social en la que se ubican los protagonistas y del modo de vida urbano en el que su tiempo se consume. Como en las buenas obras de teatro, el escenario es un personaje más que cobra vida y funciona como un espacio habitable. Asimismo están muy presentes en el trabajo narrativo las nuevas tecnologías y el multitudinario hacer global del móvil o las redes sociales. Otro acierto clave de la novela es la prolongada intriga en la que se van sumando los capítulos dejando en sus páginas un retrato muy ajustado de Martina. La situación económica y el desvelo de sus progenitores por dirigir con brújula su futuro laboral se refuerza por las condiciones físicas e intelectuales de la joven, aunque se sienta insegura y vulnerable cuando debe decidir o crece la incertidumbre mientras abre cerraduras o recorre zonas umbrías. Y resaltan algunos valores ejemplares en un mundo desigual donde la riqueza  tiene un reverso atroz en la miseria de muchos países que Martina conoce de primera mano gracias a un campo de trabajo de verano.
   El logro principal de una novela está en su capacidad para seducir al lector. Este objetivo requiere una resolución pautada que permita a la trama discurrir sin meandros, caminando al paso, sembrando en los capítulos emoción e interés e identificación con los caracteres de los protagonistas. En la propuesta narrativa de Raquel Sánchez-Muliterno la estación de llegada deja al lector con la tranquilidad segura del fin de trayecto. Así que solo resta darle la más cordial enhorabuena y cederle la palabra. Un gran abrazo, Raquel, y bienvenida a la literatura.  


3 comentarios:

  1. La velada en el Zoco ha sido entrañable por varias razones: el numeroso público congregado, muchos padres de alumnos del Victoria Kent, por el detalle de la política municipal ripense que ha dejado cerca a representantes de casi todos los grupos políticos, y sobre todo por la calidez de Raquel Sánchez-Muliterno que ha estado sincera, comedida y con ganas de agradar. También ha sido excelente la información de ZARABANDA ACTUALIDAD. A todos muchas gracias por la compañía. Seguimos cerquita.

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  2. Como bien sabes, José Luis, en mi caso las ganas de agradar están íntimamente ligadas a la gratitud que siento hacia las personas a las que atribuyo buenas intenciones. Creo que el motor que nos hace crecer es el animo de aprender con cada experiencia para volver a hacerlo mejor, y el motor que nos une es siempre la buena voluntad. En la presentación fuimos testigos de ambas cosas; estuvimos rodeados por un numeroso grupo que nos acompañó con ilusión y que ayudó del modo mas eficiente para que todo resultase bien.
    Tanto es así que la tarde acabó pareciéndome más una reunión de amigos dispuestos a pasar un buen rato que una presentación formal del libro.
    La certeza de que hay algunos aspectos a mejorar en mi novela (como personajes Marie Sue o arranque descriptivo) no empaña el cálido recuerdo de aquel momento, mas bien al contrario: el cariño que sentí me anima a confiar en mi misma para enfrentarme a un nuevo proyecto con ilusión.
    Una primera experiencia de presentación que espero pueda verse repetida muchas veces más. Espero que en las que estén por llegar pueda también compartirlo contigo.
    Un abrazo

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    1. Fue un gratísimo placer, Raquel; no es nada fácil abordar un itinerario narrativo tan amplio y presentarlo al público con el tono justo. La cita en el Zoco estuvo genial: muchos amigos y una respuesta muy positiva hacia tu literatura. Así que enhorabuena y seguimos cerquita en la amistad y en la escritura. Que tengas mucha suerte en tu próxima presentación en Albacete, donde hay excelentes poetas. Un abrazo y feliz domingo.

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