domingo, 11 de junio de 2017

ESTAR EN EL REGRESO

Estar en el regreso  (Rivas)
Fotografía de Dolores Leís


UMBRAL

                                                          Llegué tarde; detrás de mí 

Abro. Me esperan
el oro de los nísperos,
la sed del césped.



9 comentarios:

  1. ¡Preciosa forma de regresar!

    Un saludo de bienvenida, pues
    de parte de ese jardín.
    Y ya que ni el níspero
    ni el césped pueden,
    te lo digo yo
    desde mi fuente

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola querida Myriam; todo regreso es una invitación a los hábitos que sostienen nuestro estar. En mi caso, el jardín supone un tiempo muy grato que me permite cerrar el libro y salir al sol... El níspero está cuajado de frutos, así que cuando caiga el sol recolectaré algunos con la alegría de sentir su sabor y su tacto. Un fuerte abrazo.

      Eliminar
  2. Lo cotidiano, la calma del jardín y los libros, el descanso de la retina que abandona los paisajes para sumergirse en el poema, el reflejo del cristal. Todo te da la bienvenida. Un abrazo José Luis.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Querida Loli, me pareció muy atinada esa foto del yo hablando en casa con los gestos de siempre. Es una de las imágenes del álbum personal que prefiero porque habla de tu amistad, y de una larga charla sobre vida y poesía. A ver si hay suerte y este verano se repite. Un gran abrazo.

      Eliminar
  3. Me ha gustado mucho la expresividad que has dado a tus palabras para describir tu llegada.
    Un besazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Un abrazo, Tracy, al abrir la puerta estaban ahí, sosegados en medio del silencio, las cosas de siempre, los proyectos, los sueños, el ruido cotidiano de la casa... Un fuerte abrazo.

      Eliminar
  4. Estar en el regreso y saberlo hacer tan bien, es típico de usted. Siempre nos haces sabes que andas ahí, aunque llegues "detras de ti".
    Un gran abrazo, lleno de afecto y admiración.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Estar en el regreso es admitir que la casa nos hace como somos, os deja esa identidad que las formas y los contornos cotidianos adquieren con el tiempo. Un fuerte abrazo, María, y una gran envidia por verte en esa terraza playera que mira el mar.

      Eliminar
  5. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

    ResponderEliminar