miércoles, 7 de agosto de 2019

BAJO LA SOMBRILLA (ENTREVISTA)

A pie de playa
(Oropesa del Mar, Castellón)
Fotografía
 de
Adela Sánchez Santana



BAJO LA SOMBRILLA

 (Entrevista a José Luis Morante)

Biblioteca LES AMPLARIES

Oropesa del Mar, Castellón, agosto de 2019


¿El mar es un bolero?

Cualquiera que se acerque al mar en las primeras horas de la amanecida y recorra el suelo húmedo y arenoso, escucha de inmediato un chorro de voz repleto de emociones y el pentagrama azul de los boleros…

¿Es posible la lectura bajo la sombrilla?

Los sentidos están sometidos a una intensa terapia visual; la lectura se disgrega, se ralentiza, se fragmenta y cuando retorna prefiere las formas breves: aforismos, microrrelatos y naturalmente los poemas. El verano exige otra forma de leer,

¿Qué títulos en su mochila de verano?

Traje un par de bolsos porque desconozco todavía cuando regresamos a la rutina, y entre ellos está Poesía completa (1993-2018) la obra completa de Karmelo C. Iribarren, editada en Visor,  que es una terapia escrita contra cualquier aburrimiento y contra el spleen del  verano; también Relámpagos de lucidez obra ensayística de Javier Recas, editada por Biblioteca Nueva sobre el arte del aforismo y algunas revistas literarias en papel como Ïnsula, que ha editado un monográfico sobre el aforismo de altísimo nivel bajo la coordinación de Josep M. Rodríguez… Además, mis hijas vienen a vernos el fin de semana y nos dejan en las manos los libros que dormían en el buzón de casa…    Aquí también hay que comprar nuevas estanterías.

¿Sigue conectado a la actualidad literaria?

Sí, no soy capaz de vivir la literatura a tiempo parcial; para mí la literatura es media vida, la otra media también. Por tanto, dedico algunas horas de la mañana a trabajar en proyectos acordados y con fecha de entrega, respondo el correo y de cuando en cuando escribo algunos aforismos y reseñas…

¿Qué nombres propios resaltaría?

El fallecimiento de Carmen Jodra, tan joven, me ha convulsionado profundamente. Es terrible. En los inicios del siglo, en plena marea celebratoria de Las moras agraces invitamos a Rivas a la poesía. Era tímida y estaba desbordada por la repercusión de su poemario que había trastocado su existencia; se alejó pronto del foco mediático y su segundo libro, reconocido con un premio menor, pasó casi sin voz. La muerte está ahí, insomne, dura, y cualquier felicidad es un estado transitorio. 

¿Y la censura a Luis Pastor?

Es repulsiva y vergonzosa, como si se recuperase el espíritu más rancio del franquismo censor. El papel del cantautor sigue molestando al poder por su voz crítica. Conozco muy bien a Luis, somos vecinos y amigos y alguna vez pensé en editar sus canciones y hacer un prólogo extenso y clarificador de su recorrido musical…El libro se fue haciendo pero nunca vio la luz porque otra edición hizo lo mismo y me quedé fuera… En fin, la realidad es siempre azarosa y extraña, pero me alegra mucho el sentimiento de solidaridad que se ha generado en torno al cantautor. 

¿Sigue su trabajo crítico a pie de mar?

No tengo más remedio; debo entregar dos ediciones en octubre y aunque su formato final estará listo en septiembre, no descuido los afanes correctores ni las notas. Así que entre los pliegues de las olas, mi voluntad literaria  camina por los senderos habituales… Camina a solas y despacio.       


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