domingo, 31 de mayo de 2026

UN EJERCICIO DE RESPIRACIÓN

Avenida de los Almendros, Rivas, 2026
Fotografía
de
Adela Sánchez Santana

 

TIEMPO CON PIE DE FOTO

 

  Imágenes y escuetos pies de foto argumentando un sitio fijo en la memoria. Nubes que aguantaron la ventisca del tiempo para quedarse fijas en el azul desvaído de la melancolía. Instantáneas que duran, paradojas que cuestionan nuestra condición transitoria con su trazo nítido. En ellas habita una identidad múltiple que quiere preservar en el ahora las palabras que mejor nos definen: afectos y emociones.
 Ya lo he dicho más veces; me gusta ser leal a mi pasado para que no se pierda entre los callejones sombríos del futuro.

 (Apuntes del  diario)







sábado, 30 de mayo de 2026

MODAS LITERARIAS

El otro
Rene Magritte


 MODAS LITERARIAS

 

   Piensan que escribir haikus y aforismos es un imperativo de moda literaria. Un asunto de época y museo que permite acumular saldos con un vocabulario económico. Ya se sabe que derramar estupideces verbales es un género atemporal. Así que hay que tomar distancias, percibir la obra desdoblando su verdad y belleza y afrontar la práctica del haiku o del aforismo con el saludable despego del buen hábito. Sin más compromisos que los que dicten la necesidad de la palabra justa y la voluntad propia. Sin más; uno ya no está para disimular bostezos ante hermeneutas dogmáticos y transcendentes.

 


viernes, 29 de mayo de 2026

JUAN ANTONIO MORA. PÁJAROS LOCOS

Pájaros locos
Juan Antonio Mora
Prólogo de José Luis Morante
Portada de José Ramón Navarro
Ilustraciones interiores de Juan Vicente Corcolés
Editorial Corona del Sur
Málaga, 2026

RESONANCIAS

 
   Definir la esencia de un quehacer literario en el tiempo es reducir los materiales poéticos a las especulaciones de la razón y el recuerdo. Una aspiración, casi siempre fallida, que sondea de modo fragmentario la subjetividad del protagonista, los contraluces del lenguaje y las resonancias de un espacio y un tiempo histórico que abrazan, vehementes, lo personal y lo colectivo. Sospecho que en el análisis de la poesía como simple arquitectura verbal suele quedar oculto el misterio, esa carga emocional intangible cuyo significado moja las manos y se evapora dejando, más allá de sus referentes fértiles, surcos de conocimiento y sentido.
   Juan Antonio Mora Ruano (Andújar, Jaén, 1950) con una larga experiencia de taller como director de la revista La hamaca de lona, prosigue el tramo de madurez de su obra lírica con la gestación de una nueva entrega Pájaros Locos, donde proyecta su voz enunciativa con un meditado componente simbólico. A lo largo del poemario, los pájaros locos protagonizan actitudes y secuencias vitales impregnadas de fuerza existencial. Otras veces se hacen reflejos de las vibraciones cotidianas. También comparten el extraño reflejo de la melancolía, ese estado mental de la soledad cuando toma conciencia de que duerme “al lado del absurdo”.
   La escritura de Juan Antonio Mora, sobre todo en su etapa de madurez reflexiva, tiene predilección por el pensamiento filosófico. Acoge en su pórtico una luminosa colección de citas que conforman un decálogo de magisterios y afinidades literarias y afectivas que ilumina las tradiciones en las que se reconoce. El poeta selecciona un acople de citas, donde suenan las voces de Jean Paul Sartre, Antonio Machado, Cioran, Marcuse, o de magisterios líricos como Cristina Peri-Rossi, Juan Carlos Mestre, B. Brech o Rafael Soler. Son respaldos que encaminan su propio decir y alientan la dicción realista del discurso testimonial. Juan Antonio Mora escribe con empeño ético, como si las composiciones fueran cruces pactados entre la biografía del yo y una introspección que haga posible asumir y comprender los devaneos de la realidad. El poeta es un observador que pone en vigilia los sentidos para percibir y crear una emoción que muestre al lector una sensibilidad confidencial, pero libre también para la divagación y el fantaseo, para la evocación y la mirada crítica, alentado por una sorprendente diversidad de estados de ánimo. La voluntad del sujeto concilia literatura y vida. Busca lucidez. Quiere argumentos para justificar la resistencia del amor, el muro fuerte de la soledad o la terapia a ese insomnio oscuro que nace de la conciencia desvelada que se implica en perseguir un mundo más humano, más solidario y justo. Ante las situaciones hoscas, que borran sueños, la escritura se convierte en senda meditativa y terapia para domesticar esos “pájaros locos / que vuelan insomnes / en las nubes / del desencanto”.
   En su búsqueda de la poesía pura y transparente, Juan Ramón Jiménez alentó un ideario de desnudez y total despojamiento metafórico. En la escritura de Juan Antonio Mora se percibe el mismo deseo de sencillez. Los poemas tienen como denominador común su minimalismo. La brevedad convierte cada poema en un apunte intuitivo, en una rozadura sentimental, que fecha su quehacer literario y se hace memoria inmediata de una sensación.
      Juan Antonio Mora prosigue itinerario poético con Pájaros locos, subtitulado con verbo explícito “Un extraño sosiego”. El poemario prolonga la observación crepuscular con humilde sencillez, sin colisiones con los últimos títulos del autor -El delirio de la palabra (2025) y Dioses efímeros (2025)-, crea un discurso verbal que explica una visión poética que hace de la literatura testimonial un paisaje con sombras, hecho de deseos, esperanzas, obsesiones y sueños. Poesía que sacude el corazón con su lógica subterránea, con su permanente ejercicio de dar sentido al río inagotable de lo cotidiano; de buscar a lo lejos, en los gastados contrafuertes de un destino azaroso, una grieta de luz.

JOSÉ LUIS MORANTE




    

jueves, 28 de mayo de 2026

CONJETURAS

Espera
(Parque Natural de Cabanes, Torre de la Sal, Castellán)
Fotografía
de
José Luis Morante


CONJETURAS

En la madurez, ser original importa menos que insistir en la emoción.

Me gustan los poemas que bajan la voz, como un mar tranquilo, y están llenos por dentro de corrientes subterráneas.

Escribir es poner en vela pensamiento y sentidos. Depositar la mirada en lo indefinido.

Como Jorge Luis Borges, sospecho que el primer libro de un poeta ya contiene, inadvertida y muda, la topografía precisa del porvenir.

(Apuntes del diario)



miércoles, 27 de mayo de 2026

COSQUILLAS EN EL PENSAMIENTO

Pasos perdidos
Archivo general de internet

 

COSQUILLAS

 
   Por alguna compleja ecuación cerebral, los pensamientos le hacían cosquillas. Ver tanto desconcierto, hecho de contorsiones, muecas extrañas y risas, mientras hablaba, era un espectáculo de asombro. El ruido de fondo de aquel proceder calamitoso convulsionaba también al nomadismo urbano. Era capaz de paralizar alguna arteria de la ciudad por la congregación de curiosos. Fue multado reiteradas veces por aquellas incomprensibles alteraciones de orden público.
   Incapaz de resolver la patología optó por convertir su pensamiento en un andén desierto. Su existencia enfermó entonces de nadería expresiva y fueron muchos los que lamentaron el soplo fraternal de aquel acantilado ante el vacío.
   Una tarde ocasional, satinada de lluvia, descubrieron mis ojos su mirar cansado. Él nada advirtió, como esas monedas que guardan un oscuro brillo entre la arena. Había anidado en su retina un alfiler frío, un punto ciego que llevaba su nombre.

CUENTOS DIMINUTOS
   




martes, 26 de mayo de 2026

CON RUIDO DE FONDO

Grietas en el yo



CON RUIDO DE FONDO
 
 
   Leo y estudio con cambiante atención un amplio muestrario de poéticas. Sorprende su diversidad y el empeño de muchos escritores en que se evidencie en sus textos la jerarquía intelectual, como si cada coma cobijara un incontinente manantial de referentes culturales. Me canso pronto de la abrumadora pedantería.
 
Reclama libertad, con desagrado. Es una sembradora de cizaña. En sus mejores días tiene mal carácter.
 
Han sido muchos años de escritura y, desde hace algún tiempo, estoy viviendo la sensación de que personifico un final de etapa. Así que ahora entiendo en su justa medida el memorable verso de Jaime Gil de Biedma: “Que la vida iba en serio, uno lo empieza a comprender más tarde…”.
 
Cada instante exige al sedentario un germen de subversión.
 
Mejor callar y olvidar razonamientos y grietas argumentales. La sensatez es un ejercicio de síntesis, una austera condensación expresiva.
  

(Apuntes del diario)





lunes, 25 de mayo de 2026

ACERCA DEL SUEÑO

Ventanas con luz
Archivo fotografico
DREAMSTIME

 

Principio del formulario

ACERCA DEL SUEÑO
                              
                       a mi hija Irene
 
 I
      
Qué es el sueño, preguntas,
con la abrumadora ingenuidad
de quien me presupone una respuesta.
Y yo salvo el escollo
modulando una frase convulsa
en la retórica de los desconciertos.
Te digo: el generoso don
que la fatiga obtiene de la noche,
una brizna de luz escalando la sombra,
el envés de una historia
cotidiana y absurda;
tú misma, hija mía,
cada palabra tuya, cada gesto.
No sé si el sueño
es potestad del hombre
o comparten los sueños animales y cosas.
Ignoro de igual modo qué hilo teje
su textura de seda,
qué alzada confabula
su hermética apariencia
o qué brújula guía
la estela de sus viajes.
Sé que hay sueños tristes y gozosos,
oscuros y diáfanos,
ocasionales y obsesivos;
sé también que hay sueños tan hermosos
que el tiempo los indulta y perseveran,
y no envejecen nunca.
 
 
II

         A mi hija Ana
 
Hay sueños que una noche
consumen su existencia
y otros que se prolongan con los días.
Simulan los primeros
una especie común de lepidópteros
y acaban siendo pasto
del trastero y del polvo,
como un experimento vanguardista.
Levísimos planetas alumbran los segundos,
como estrellas fugaces que convocan
múltiples y azarosas travesías.
Ante nuestra mirada sus figuras componen
un paisaje celeste,
intangible materia en sereno reposo,
donde habita la luna del deseo.
 
                                           JOSÉ LUIS MORANTE