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jueves, 16 de mayo de 2024

LA VIDA EN EL BLOG: GOZOS Y SOMBRAS

Lejanía
Fotografía
de
Adela Sánchez Santana

 

GOZOS Y SOMBRAS  DE LA VIDA EN UN BLOG

TASIO LUNA

 José Luis Morante responde al teléfono de inmediato; madruga mucho y no tarda en volver a la tarea diaria en su blog Puentes de Papel, una bitácora que comenzó su andadura en 2010 y que sigue caminando con la solidez de quien despliega un mar ante los ojos. Con el poeta, aforista y crítico charlamos en el sosiego caluroso de mayo sobre los gozos y las sombras de su quehacer diario.

  ¿Satisfecho por el seguimiento de sus textos?

 Más que satisfecho, perplejo. No creía que la difusión de textos a través del blog alcanzara estas cifras. También abrumado por la generosidad de seguidores y amigos que me dedican su tiempo con paciencia encomiable. 

¿Qué aporta el blog como soporte literario?

 El blog borra distancias espaciales; llega a cualquier parte de nuestra geografía y solo demanda el interés de sus posibles lectores, la aceptación de un propósito didáctico. También la inmediatez del mensaje comunicativo y la respuesta que enriquece, a menudo, con los comentarios y opiniones de los amigos que reflexionan sobre los textos en las redes, a los que siempre procuro responder.

 ¿Qué papel juegan las imágenes en sus entradas?

 Complementan la escritura con referentes cercanos a los argumentos tratados. A veces son imágenes del archivo personal y otras proceden de internet; procuro que sean atractivas y den alguna pista sobre los contenidos de la entrada. Tengo la enorme fortuna de contar con presencias que convierten la fotografía en un mensaje visual.

 ¿Resulta gravoso renovar los textos casi a diario?

 Para mí es una costumbre, tras tantos años de práctica rutinaria. Tal vez más complejo que renovar las entradas es encontrar motivos habituales de interés. Compagino poemas, microrrelatos y reseñas… Estas últimas son las más áridas, pero juegan un papel esencial para llamar la atención sobre libros recientes.

 ¿Sus reseñas son para todos los públicos?

 No sé si entiendo bien la pregunta. Supongo que las reseñas están más dirigidas a un público más especializado, a un caminante habitual de la poesía que de este modo encuentra nombres o títulos que pueden ser de su agrado. Procuro además priorizar a autores jóvenes o menos conocidos. Y detesto los elogios gratuitos, lo mismo que los zarpazos que buscan hacer daño: si un libro no me gusta no lo comento.

 ¿Rivas-Vaciamadrid facilita su tarea como escritor?

 Es un entorno sosegado y hospitalario, pero escribiría igual en una ciudad de la meseta como Ávila, o en un pueblo de la costa mediterránea; la escritura es una necesidad vital, como la lectura. Por otra parte, me asomo muy poco a las calles literarias de mi pueblo. Hace unos años practicaba un activismo cultural diario, ahora prefiero el sedentarismo del ordenador y las estrategias digitales para comunicarme con mis amigos.

 ¿Todo son gozos en el blog o hay también sombras?

Lo cotidiano está hecho de contraluces. Hay gozos y asuntos gratificantes y de cuando en cuando hay sombras que van a parar al cubo de la basura del olvido, ese lugar que admite el reciclaje. Enumeraría como sombras del “mundillo literario bloguero” la envidia por el triunfo de los demás, la imbecilidad del rumor y la sospecha, la prepotencia, el cinismo, el falso interés, la amistad a cobro revertido… Esos asuntos aposados en las cloacas de la convivencia.

 Por último, ¿Qué opinión le merecen redes sociales como facebook?

Es el combustible del blog; cada vez que publico una entrada lo publicito en Facebook; esa es la utilidad esencial que veo en la red; soy de los que prefieren la charla y la presencia real; pero cada uno concede una utilidad a su muro. El mío casi siempre está lleno de indicios literarios. Para los contactos personales prefiero una cerveza compartida, una confidencia en directo y una caricia de verdad… Lo virtual desprende casi siempre tos de invierno. Un abrazo cordial y muchas gracias por esta charla digital.

TASIO LUNA

10 de mayo de 2024 

domingo, 12 de junio de 2022

ENTREVISTA A JOSÉ LUIS MORANTE: PLANOS CORTOS

José Luis Morante
(Palacio Real de Madrid, 2022)
Fotografía
de
María Hernández Costa 

 

AFORISMOS CON SESIÓN CONTINUA


Tasio Luna
 
 
Casi de forma simultánea han visto la luz en 2021 dos entregas aforísticas del poeta, profesor y crítico José Luis Morante. La primera, Migas de voz es una antología editada en México por la Universidad Autónoma nacional; la segunda obra, Planos cortos es un cálido homenaje al cine.
 
La tarea de practicar varios géneros, ¿de qué manera condiciona a sus aforismos?
 
Creo que cuando se entiende la escritura como una casa abierta, cada habitación cumple su doble condición de refugio y hospitalidad; en mis aforismos conviven muchos rincones afines con la poesía o la crítica; todos partes de la misma experiencia biográfica y cultural, de un modo similar de interpretar el entorno y el tiempo histórico.
 
Sus poemarios trasmiten un fuerte eco autobiográfico, ¿sus aforismos también?
 
Ningún género puede velar la pulsión expresiva que dicta sus renglones; la identidad respira también en los aforismos, comparte instantáneas, recuerdos, miedos, incertidumbres; en suma, la conciencia en continuo fluir del sujeto que escribe.
 
¿Era previsible esta aparición estelar del decir breve en las primeras décadas del siglo XXI?
 
Hay una verdad impostada en asociar el aforismo al despertar digital; la verdad es que en todos los periodos de la historia se han cultivado distintas formas del decir breve: sentencias, epigramas, refranes, aforismos; la celeridad de internet ha potenciado la fragmentación y la celeridad de los mensajes, pero el género tienen una intensa tradición en nuestra literatura.
 
Parece  que es ejemplar la capacidad de escucha del aforismo; cualquier tema sirve…
 
Así es, el aforismo, como el poema o la reseña es un hecho del lenguaje que admite cualquier hilo argumental, siempre y cuando se supere esa consideración que asocia el laconismo a la facilidad expresiva y la intuición; debajo de cada texto, por mínimo que sea, está la dura labor del taller literario, su exigencia máxima en cada fragmento.
 
Cómo se gestó esa edición mexicana de Migas de voz.
 
Nació en 2017, cuando recogí una amplia selección de aforismos de los dos libros publicados y del inédito A sorbos, era la mejor manera de construir un mapa personal que subrayara las características reiteradas de mis aforismos. Y el profesor, ensayista y aforista mexicano Hiram Barrios impulsó la edición en una nueva colección esquirlas; la espera de tres años mereció la pena, la edición final es muy hermosa.
 
¿Y Planos cortos?
 
Es un giro fuerte en el trabajo personal, frente a la apertura temática aleatoria de mis anteriores entregas, supone construir un libro en torno al cine como núcleo único. Soy un cinéfilo antiguo y agradecido; en absoluto un experto en ese arte, solo un espectador que siempre halló cobijo en la butaca a oscuras.
 
¿No teme que la salida  de ambos libros a la vez solape reseñas o interfiera la distribución correcta?
 
No lo sé; en principio son ámbitos lectores distintos; Migas de voz está destinado al público universitario mexicano y no se distribuirá en librerías españolas, aunque mandaré ejemplares a crítica y medios de comunicación; y hay que dar la batalla por Planos cortos que debe luchar contra la incertidumbre de la pandemia y la lánguida vida cultural del momento. Son retos que asumo con mucho gusto; siempre confío en la generosidad de los amigos y el incansable apoyo de los lectores.

¿Nos despedimos con una mínima selección de aforismos?
 
 
El sentimiento de desolación, esa llave que solo cierra.
 
Los aforismos tienen el trazo inconformista del grafiti.
 
Es bueno enmarcar la incertidumbre como un quinto punto cardinal.
 
Cada lunes inventa su oratoria
 
Somos la intacta erosión que fuimos, y seremos el polvo que ya somos.
 
Todo espíritu etéreo se vislumbra en su etapa ascendente.
 
Los que no saben ratifican con énfasis constante su ausencia de verdad.
 
Anima y da valor esa sospecha de que todos discuten contra mí.

Tasio Luna



 

viernes, 15 de mayo de 2020

EN ESTADO DE ALARMA (ENTREVISTA)

Hablar a solas
Fotografía
de
Sergio Guadalajara 

Archivo personal

EN ESTADO DE ALARMA

 (Entrevista a José Luis Morante)

Tasio Luna

¿El estado de alarma es una cárcel?

  En absoluto, es una medida social necesaria para evitar la propagación de la epidemia y para dar tiempo a que se remanse el número de contagiados. Por tanto es un deber cívico que redunda en beneficio de todos. Sería grave percibir esta situación sanitaria como una agresión a la libertad personal; quien piense así lo primero que debe hacer tras el confinamiento es visitar al psiquiatra porque sus facultades mentales acumulan espejismos…

¿Es posible hacer vida normal sin los otros?

   Los escritores están acostumbrados a la soledad. Necesitan muchas horas de encierro en la lectura y en la creación; el tiempo se disgrega, se ralentiza, se fragmenta y cuando busca a los demás están ahí a través de los medios digitales o en la presencia cercana de la comunicación telefónica. Apenas he percibido que estos dos meses en casa hayan sido diferentes de otros, salvo por el tsunami de noticias y por la triste realidad de las cifras que deja la pandemia a diario.

¿Qué proyectos en su mesa de trabajo?

 Tenía entre las manos varios libros cerrados porque en 2020 se cumplen treinta años de escritura; así que estaba programada una antología de trayecto para presentarla en Madrid en la Feria del Libro. El libro sigue en pie y estará disponible muy pronto gracias al incansable trabajo de La Garúa Editorial, la colección que dirige Joan de la Vega.

¿Sigue conectado a la actualidad literaria?

  Sí, no soy capaz de vivir la literatura a tiempo parcial; para mí la literatura es media vida, la otra media también. Por tanto, dedico algunas horas de la mañana a trabajar en proyectos acordados y con fecha de entrega, respondo el correo y de cuando en cuando escribo algunos aforismos y reseñas…

¿Qué géneros resaltaría en su trabajo lector?

  El trabajo crítico requiere una bibliografía especializada que aglutina ensayos y volúmenes de creación, pero siempre leo mucha poesía y practico la relectura de aquellos escritores que forman parte de mi identidad, entre los que se abren mis propios libros, como la generación del 50. 

¿Qué papel juega internet en este encierro?

  No tengo más remedio que dar las gracias al extraordinario funcionamiento de internet, esencial en la búsqueda de información específica, y en la sustitución de los eventos presenciales, se han grabado muchos vídeos para dar presencia a las novedades literarias y para recordar a los lectores que la literatura sigue también en estas condiciones. Y gracias a internet tengo noticias de mis amigos poetas desperdigados por todas las partes del planeta: qué hermoso percibir mensajes desde USA, Líbano, Italia, Francia, Venezuela o Béjar... Lo digital es magia.

¿Y Puentes de papel, su blog casi diario?

  Los latidos del blog dan fe de vida de mi voluntad literaria. En él camino por los senderos habituales: las reseñas de libros nuevos, los poemas, los destellos del decir breve y a veces las incisiones biográficas del diario… Es una manera de seguir en este caminar a solas. De poner incertidumbre en cada amanecida.

Confieso que me sorprende un poco su optimismo en este tiempo tan extraño

  Mi vida diaria niega a Marcel Proust, mis pasos no están en la búsqueda del tiempo perdido sino en la tarea diaria de la celebración y del asombro; no, el mundo no está bien hecho, pero mejorarlo es una tarea de todos; y la mía se hace desde la escritura y la lectura, desde un estar donde la esperanza es siempre norte, a pesar de cansancios, deslealtades y decepciones; así que en el regreso seguirán mis canas y mis ojos miopes, pero seguirá también el optimismo del abrazo, la fe firme en la buena gente, la que hace del mañana una estación habitable.

TASIO LUNA

Rivas Vaciamadrid, mayo de 2020    



jueves, 20 de julio de 2017

CAMBIO DE LUGAR ( Una conversación a pie de mar)

Playa Morro de Gos
(Oropesa del Mar, Castellón)

UNA CONVERSACIÓN A PIE DE MAR

Tasio Luna

Los días de verano se hacen sinónimos de libros y viajes. De maletas abiertas…
Así  es, resulta difícil no practicar ese turismo estival que viene y va por la línea de costa. Todos protagonizamos esa búsqueda continua de un rincón hospitalario en el que todavía hay sitio para el sosiego  y la tranquilidad de espíritu.

¿Qué lecturas te aguardan? ¿O prefieres desconectar, como los que se someten a una cura depurativa?
Los libros abiertos son una necesidad interior, de la que no se puede prescindir; cambiar de sitio no significa cambiar de identidad sino hacer de la rutina un paréntesis de tiempo que ahora completan otras actividades como el paseo, la natación o la mirada al entorno, siempre colorista como un mercadillo municipal. No necesito dietas depurativas sino seguir con las actitudes de siempre, lo de las dietas milagrosas es beatería publicitaria.

¿Y es posible seguir bajo la sombrilla polémicas como la generada por la Real Academia al incluir en las normas de uso nuevas palabras?
Claro, las redes  sociales son pancarteras y chillonas. Y hasta aquí llegan sus convulsiones. Como me sucedió con los acentos en su día, la admisión de vulgarismos como si fuesen logros populares, me parece un error y una pésima decisión colegial. Si los que usan el vocabulario como un estropajo  son los que aconsejan renovar la superficie azul del diccionario  estamos listos...

¿Qué géneros y qué títulos tiene elegidos como lecturas de verano?   
Practico  el monolitismo lector con la poesía. Llevo muchos años con el poema como compañero habitual y el hábito se ha fortalecido. Leo muy pocas novelas al año, en cambio, suelo leer a diario un libro de poesía. Conmigo han viajado las últimas entregas de Alfonso Brezmes, Luis Arturo Guichard, Pablo Fidalgo Lareo, Francisco Onieva, Javier Sánchez Menéndez… Un maletín de versos al sol.

¿Y encuentra en la playa el tiempo lector adecuado?
Bueno, no siempre, las mañanas playeras son ruidosas  y superpobladas como una galería con aire acondicionado. Así que me levanto temprano y hay un par de horas que invitan al sondeo ensimismado de la palabra. Después me dejo llevar por la inercia de los sentidos, lo que me invita a empezar el libro tras cada interrupción lectora… Acabo concluyendo que mis rutinas diarias son igual de plácidas que la estancia en la costa. El mejor viaje es el de regreso y ya me está esperando la buhardilla.

Tasio Luna, Oropesa del Mar, 2017)
 

viernes, 11 de julio de 2014

GOZOS Y SOBRAS. (VIVIR EN UN BLOG)


GOZOS Y SOBRAS  (VIVIR EN UN BLOG)
 
Entrevista de Tasio Luna con José Luis Morante
 
   Converso con José Luis Morante, bajo un título inspirado en la saga de Torrente Ballester. Su blog PUENTES DE PAPEL lleva un largo camino recorrido; llega a las doscientas mil visitas, una cifra muy alta para un blog literario. Con su autor charlamos en el sosiego caluroso de julio sobre gozos y sobras, apenas unas horas antes de que el poeta viaje de nuevo hacia la costa mediterránea.
 
 ¿Satisfecho por el seguimiento de sus textos?

Más que satisfecho perplejo. No creía que la difusión de textos a través del blog alcanzara estas cifras. También abrumado por la generosidad de seguidores y amigos que me dedican su tiempo con paciencia encomiable. 

¿Qué aporta el blog como soporte literario?

 El blog borra distancias espaciales; llega a cualquier parte del planeta y solo demanda el interés de sus posibles lectores. También la inmediatez del mensaje comunicativo y la respuesta inmediata que se enriquece, a menudo, con los comentarios y opiniones a los que siempre procuro responder.

 ¿Qué papel juegan las imágenes en sus entradas?

 Complementan la escritura con referentes cercanos a los argumentos. A veces son imágenes del archivo personal y otras proceden de internet; procuro que sean atractivas y den alguna pista sobre los contenidos de la entrada.

 ¿Resulta gravoso renovar los textos casi a diario?

 Para mí es una costumbre, tras estos tres años de práctica rutinaria. Tal vez más complejo que renovar las entradas es encontrar motivos habituales de interés. Compagino poemas, microrrelatos y reseñas… Estas últimas son las más áridas, pero juegan un papel esencial para llamar la atención sobre libros recientes.

 ¿Sus reseñas son para todos los públicos?

 No sé si entiendo bien la pregunta. Supongo que las reseñas están más dirigidas a un público más especializado, a un caminante habitual de la poesía que de este modo encuentra nombres o títulos que pueden ser de su agrado. Procuro además priorizar a autores jóvenes o menos conocidos. Y detesto los elogios gratuitos lo mismo que los zarpazos: si un libro no me gusta no lo comento.

 ¿Rivas-Vaciamadrid facilita su tarea como escritor?

 Es un entorno sosegado y hospitalario, pero escribiría igual en una ciudad de la meseta como Ávila, o en un pueblo de la costa mediterránea; la escritura es una necesidad vital, como la lectura. Por otra parte, me asomo muy poco a las calles literarias de mi pueblo. Hace unos años practicaba un activismo cultural notable, ahora prefiero el sedentarismo del ordenador y las estrategias digitales para comunicarme con mis amigos.

 ¿Todo son gozos en el blog o hay también sobras?

 Lo cotidiano está hecho de contraluces. Hay gozos y asuntos gratificantes y de cuando en cuando hay sobras que van a parar al cubo de la basura del olvido, ese lugar que admite el reciclaje. Enumeraría como sobras del “mundillo literario bloguero” la envidia por el triunfo de los demás, la imbecilidad del rumor y la sospecha, la prepotencia, el cinismo, el falso interés que solo focaliza los desajustes, la amistad a cobro revertido… Esos asuntos aposados en las cloacas de la convivencia.

Por último, ¿Qué opinión le merecen redes sociales como facebook?

Es el combustible del blog; cada vez que publico una entrada lo publicito en facebook; esa es la utilidad esencial que veo en la red; soy de los que prefieren la charla y la presencia real; pero cada uno concede una utilidad a su muro. El mío casi siempre está lleno de indicios literarios. Para los contactos personales preciso una cerveza compartida, una confidencia en directo y una caricia de verdad… Lo virtual desprende casi siempre gelidez.