lunes, 8 de febrero de 2021

ELOGIO DE LA SOMBRA

La buena compañía
Imagen
de
Depositphotos

 

ELOGIO DE LA SOMBRA

 

   La cómplice intimidad con mi sombra creció tanto que siempre caminaba detrás de mí. Poco a poco, el convivir diario borró las difusas fronteras que nos separaban. Ahora desplazamos pasos comunes. Yo soy ese hueco visible que va delante. 

(De Cuentos diminutos)   

 

 


domingo, 7 de febrero de 2021

NUBES EN VUELO

Encuentros
Fotografía
de
Ladera Sur

 

NUBE
 
Conoce la indigencia
el pacto con mi sed adormecida.
Al abrir la mañana,
nada pido, por tanto;
tal vez el mapa blanco de una nube
que dibuje al descuido su textura,
la letra detenida de una niñez ingrávida.
 
Y que la nube un día
sea vuelo que no duerme el cansancio,
secreto fugitivo
en un cielo estepario,
lluvia fértil saliendo de la noche
para poner de nuevo
entre los párpados
un temblor auroral,
la claridad pujante del comienzo.

                      (Inédito)


 


sábado, 6 de febrero de 2021

FERNANDO SAVATER. DE LOS DIOSES Y DEL MUNDO / LA PIEDAD APASIONADA

De los dioses y del mundo / La piedad apasionada
Fernando Savater
Editorial Polibea
Colección Fuera de Lugar
Madrid, 2020

 

TAREAS DEL PENSAR


   El derrumbe final de la dictadura franquista en 1975 clausuraba laberintos de sombra y dejaba paso a un largo paréntesis de interrogaciones e incertidumbres. Sería en ese marco histórico cuando se abren paso los dos libros aurorales del filósofo, ensayista Fernando Savater (San Sebastián, 1947), De los dioses y del mundo, amanecido aquel mismo año, y La piedad apasionada, que cumple su apertura editorial dos años más tarde. Ambas entregas se reeditan ahora en un único volumen, e inauguran la colección “Fuera de Lugar”, al cuidado de José Tono Martínez, en Editorial  Polibea.
   La reedición incorpora una nota preliminar de José Tono Martínez, quien subraya algunas claves situacionales, entre ellas la visión sociológica del filósofo y la vinculación fuerte de su pensamiento con un devenir colectivo que rechaza el marasmo de la abstracción y se acoge a un estar implicado en lo diario. El compromiso cívico con el pensar contemporáneo se hace núcleo conciliador de la escritura.
   La mirada del libro De los dioses y del mundo cuyo título recupera el del catecismo pagano de Salustio, general y mano derecha del emperador Juliano, se plantea como un itinerario temático que va consumiendo tenaces cuestiones argumentales: el politeísmo de la religión imperial frente al monoteísmo cristiano basado en la Ley divina, el debate entre piedad y fe, el ritual como automatismo instrumental de lo sagrado, el desafío de la muerte, o ese concepto de deidad como una creación imaginaria, cercana y habitable que refrenda la existencia desde el papel desacralizador de la razón. Así nace una ética de la lucidez, que plantea su escepticismo frente a los dogmas y frente al ámbito transcendental de lo sagrado. Desde esa visión cultural e histórica de un paganismo dirigido por una cordura subversiva, se anula la concepción del moralismo conformista y reaccionario. En ese marco ético se asienta la función crítica de F. Savater: “las audacias del pensamiento van contra la fe dominante, contra su esclerosis y dogmatismo”.
    Dos apéndices clausuran la reedición de este trabajo epifánico, una mirada crítica sobre Mitos, viajes y héroes (1981) de Carlos García Gual, y el ensayo breve “La utopía, entre la ilusión y el cinismo” nucleado en torno al sustrato revolucionario del mayo francés y el consecuente aplastamiento general de cualquier rebrote utópico.
   Aunque escrito dos años antes. La piedad apasionada aparece en las librerías en 1977; su detonante argumental es meridiano desde la dedicatoria “A todos los condenados a muerte por la Muerte” hasta la justificación de los textos; se escribió en la semana trágica en la que se produjeron las últimas ejecuciones del franquismo el 27 de septiembre de 1975. Pero es evidente la continuidad con los aspectos reflexivos de su primer libro en torno a la religión y su proceso de disolución parcial, como “una ilusión sin porvenir”.
    Savater sondea el origen y la concepción de lo sagrado en el continuo del mundo. Separado de la necesidad de la que forma parte substancial la materia, lo sagrado manifiesta la pérdida de sus raíces telúricas, para reducirse a ser un núcleo básico y abstracto de la conciencia del sujeto. En el cuaderno de campo de Savater se yuxtaponen en la entrega percepciones críticas sobre Baruch de Spinoza -al hilo del trescientos aniversario de su muerte-, la trayectoria especulativa de Heidegger y su incardinación en el nacionalsocialismo, y la desgarrada lucidez de E. M. Cioran, tan bien definida en el aforismo ”Sufrir es producir conocimiento”, un lema que convierte la existencia en un catálogo de agravios. Casi sirve de coda, con otros ensayos breves cuajados de diversidad, una indagación emotiva sobre el pensamiento de F. Hölderlin, quien suma a su mapa lírico el aporte reflexivo contenido en los ensayos, notas y en la prosa de Hiperión.
  De los dioses y del mundo y La piedad apasionada dibujaron en su día el curso alto del cauce intelectual de Fernando Savater. El rescate de su lenguaje comunicacional, emprendido por José Tono Martínez, connota la vigencia del sistema especulativo del pensador. El trasiego de sus argumentos prosigue fuerte porque se integra en el epitelio reflexivo del sujeto, en esa intimidad consciente donde se contraponen, disociados, espíritu y materia, junto a la inasible pluralidad de lo real.
 
 


viernes, 5 de febrero de 2021

AFORISMOS CON RESPALDO

En el silencio
Fotografía
de
Javier Cabañero Valencia

 

Aforismos con respaldo
 
. Bajo la gota fría, el trazado del sendero se diluyó. Rumbo incierto.
 
. Me gustan las noches de doble fondo, en las que caben vigilia y sueño.
 
. Esa manía de la memoria de revisar apuntes atrasados.
 
. Siempre que concluyo un libro, firmo con la escritura discreta del aprendizaje.
 
. La verdad no es un área reservada para soledades ariscas.
 
. Cuando avanzo hacia ti te desvaneces.
 
. Consumo la relación incierta del autista y su temporada en el invierno.
 
. Aliteración: “los espejos espían con pericia”
 
. Hipérbole: “Un grano de poesía sazona un siglo” (José Martí)
 
. Metáfora: “Sístole y diástole, sismología del corazón”.
 
. Errata: una propagandista de la impericia





miércoles, 3 de febrero de 2021

VARIOS AUTORES. TRANSFEMINISMO O BARBARIE

Transfeminismo o barbarie
VV. AA.
Nota de las editoras
Kaótica Libros
Madrid, 2020

 

IDENTIDADES

 

   El peso teórico del transfeminismo para una inmensa mayoría cívica, en la que integro mi escueta cobertura temática, encuentra en Kaótica Libros un proyecto de amanecida para ver mucho más claro. El catálogo de estreno, impulsado por Ana Orantes, Sofía Sánchez y Lidia López Miguel, se convierte en demarcación reflexiva, dispuesta a dar voz a planteamientos analíticos, científicos y progresistas, exentos de rigidez dogmática y ajustados al debate. No se trata de ampliar el feminismo clásico desde los márgenes sino de integrar, sin alternativas conformistas ni subversiones secundarias, el pensamiento transfeminista entroncado en la igualdad de género, la emancipación femenina y la libertad de identidad sexual que cuestiona el binarismo de género.
   En la nota prologal, asumida como declaración de intenciones y manifiesto operativo, se advierte de “la necesidad de dar una respuesta conjunta ante los frecuentes ataques tránsfobos que, desde hace algunos años y al amparo del anonimato de las redes sociales, se están dando en la actualidad”; del mismo modo, se denuncia la incomprensión de sectores excluyentes del feminismo tradicional, beligerantes con el movimiento transexual. Son las oportunas razones generadoras de Transfeminismo o barbarie, un trabajo colectivo que integra en su título el recuerdo a Rosa Luxemburgo y la cordialidad de quince aportaciones que aglutina una fundamentación múltiple, de indiscutible solidez conceptual.
   El copioso paréntesis de interrogaciones e incertidumbres del transfeminismo busca ventanas de luz en sondeos meditativos, donde se yuxtaponen enfoques argumentales marcados por la diversidad. La apertura de la profesora y socióloga Carmen Romero Bachiller, bajo el hermoso título virginiano “¿Quién teme al transfeminismo?” denuncia ese afán conspiratorio que selecciona y concede carnet de pureza feminista, y recuerda las palabras clave del debate, todavía de compleja asimilación para el público heterosexual y la familia nuclear normativa: trans, interseccionalidad, teoría queer, abolicionistas del género. Así mismo denuncia la tendencia excluyente de partidos de izquierda, cuestiona la biología sexual e invita a “habitar la casa de la diferencia”. Por su parte, Lucas Platero enfoca “Conocer nuestras genealogías” en el análisis diacrónico de la participación del movimiento trans en el feminismo histórico y plantea otra cuestión de gran importancia al abordar la naturaleza del sujeto político femenino. La breve aportación de Mafe Moscoso resalta por su prosa poética y por la introducción del término “Enchaquirado”, una identidad no binaria que se apropia del legado huancavilca en el Ecuador precolombino, con un rito sexual vertebrado entre lo sagrado y lo profano.
   El texto de Carolina Meloni González se conforma como una aportación central por su rigor orgánico y su claridad enunciativa. Denuncia con fuerza el discurso excluyente de esa pureza biológica donde no encajan los outsiders y el segregacionismo feminista en el que no tienen sitio “las otras”. Propone una genealogía crítica del sujeto femenino como algo derivado y no substancial que engloba lo social, lo biológico, lo material y lo discursivo.
   Artista radical y activista de primera línea, la boliviana María Galindo profundiza en la genealogía trans precolonial y en su pervivencia en los ciclos históricos, abre una discusión entre derechos y privilegios y analiza con fuerza los temblores de la falocracia y su pervivencia en las estructuras sociales latinoamericanas. El aporte de la periodista, investigadora y doctora en Antropología Nuria Alabao focaliza la teoría queer, como un espacio filosófico y militante, cuajado de diversidad, desde su nacimiento en USA durante la era conservadora de R. Reagan y las complejas sendas reivindicativas, casi nunca ajenas a una deleznable violencia estructural y a un doloroso trasfondo de aversión al asociar queer  a lo marginal, raro o abyecto.
   Sin duda, el gran acierto de Transfeminismo o barbarie es la creación de una línea de faros en la costa, es decir la fuerza complementaria de puntos de vista dispares en torno al mismo núcleo argumental. Así, Javier Sáez asume un enfoque militante al denunciar aversiones y frentes antiqueer, incluso en las cabezas intelectuales del feminismo; la cantautora Alicia Ramos despliega su biografía personal para constatar el erosivo camino de dificultades existenciales y Leo Mulió denuncia la oleada de transfobia y la persistente violencia estructural ; en un registro similar, Olga Ayuso completa un mapa de la memoria para reclamar un encaje social efectivo, y sobre la inclusión de derechos trans y las contradicciones argumentales del feminismo clásico también vislumbran clarificadoras respuestas Patricia Reguero, Silvia L. Gil y Aitzole Araneta, entre otros enfoques repletos de contenido conceptual.
   La lucha por la plena igualdad sexual y la consolidación en el sistema del movimiento trans, exige una revolución social exenta de categorías sexuales cerradas, sin planos jerárquicos ni exclusiones. Transfeminismo o barbarie es un mapa reflexivo que impulsa itinerarios donde caben la diferencia, el antagonismo, la alteridad. En él se reconocen subjetividades complejas que luchan por superar la indiferencia, la marginación y la segregación social. Que quieren construir una babel de géneros en la torre común de la igualdad, esa utopía emancipadora que reclama el esfuerzo de todos.
 
José Luis Morante 
 
 


martes, 2 de febrero de 2021

ÚLTIMA LUZ

Vaivén
Imagen de
El Periódico Mediterraneo

 

El mar ensaya
con la última luz
pasos de baile

                   (Inédito)


lunes, 1 de febrero de 2021

ANTONIA ÁLVAREZ ÁLVAREZ. CAUCES

Cauces
Antonia Álvarez Álvarez
Premio José Antonio Ochaíta, 2019
Eolas Poesía
León, 2020

 

GOTAS DE VIDA


   El discurso lírico de la leonesa Antonia Álvarez Álvarez ha ido prodigando en el tiempo, con sosegada cadencia, una cosecha poética de alcance, reconocida con numerosos premios. Su escritura, evocadora y comprometida con la realidad, percibe el entorno cercano como un territorio intimista expuesto ante la claridad del día, consumiendo un estar transitorio en su desvelo. En ese registro nace Cauces, ganador en 2019 del Premio José Antonio Ochaíta, que sale al camino de la mano de Eolas, una renovada propuesta editorial, que apuesta por el buen gusto estético en sus publicaciones.
   Dos citas refuerzan la semántica del título; los versos de José Ángel Valente y Claudio Rodríguez formulan su propio discurso reflexivo en torno a la condición temporalista de la línea existencial. Sin melancolía, el sujeto asume que el decurso vital es continuo tránsito. Ese impulso es razón que dicta amanecida al sentir de la conciencia. La escritura recrea un estar meditativo que enlaza percepción y pensamiento en una búsqueda cognitiva y convierte al hablante del poema en solitario cruce de caminos entre ser y estar. De esta mirada ante la realidad vivida se nutre el apartado “Cauces de luz”, una poética que aborda el acto de escribir como constatación que salvaguarda los pliegues de la memoria: “Ninguna nube: azul, el horizonte /cerrado por la sierra, el río al fondo, / y mis manos antiguas recogiendo /la noche en el zurrón de la memoria”.
   El trayecto poético se empapa de esas gotas de vida de la contemplación; la percepción renueva formas y sensaciones que quedan incrustadas en el inventario sentimental. La naturaleza se define como territorio germinal. El yo lírico acoge en su conciencia las impresiones sembradas por el acontecer; son los latidos de un tiempo cíclico y renovado que traza recorrido y deja en el poema los diversos indicios del trayecto.
  Toda esta primera parte establece como estrategia versal el poema breve, cadencioso y celebratorio; con un lenguaje despojado, las palabras encierran en su semántica la pulsión temporal del entorno, un estar hecho con gotas de luz. Muy atinado en su limpieza formal es poema 17 que recurre a la estrofa estacional del haiku clásico encadenado y a su despojamiento expresivo. En cada trío versal fluye la levedad de la contemplación que se hace indagación e instante. De ese propósito de laconismo esencial, también participa el poema 24, que sirve de coda a esta primera parte: “Porque me sé raíz / con el tiempo trepando hacia la luz, / presiento el blanco frío de la nieve”.
  El conjunto poético de cierre “Cauces de amor y dolor” supone un viaje de retorno al intimismo. Si la naturaleza y sus aderezos matéricos clarificaban el hilo enunciador de la primera parte, ahora focaliza el discurso conversacional el núcleo sentimental del yo, hecho reflexión y aporte emotivo. El amor puro, más allá del tiempo y del vacío; el declinante discurrir de la vida que escapa como fresca corriente entre los dedos, los recuerdos fechados en el mapa del tiempo o la conciencia de temporalidad que teje su epitelio entre las cosas son sustratos temáticos que llegan con la dicción precisa y musical de lo necesario, con ese afán intacto de buscar un rincón a la verdad de ser.
   En su nota de contraportada, el poeta Francisco Álvarez Velasco subraya ese rumbo abierto al lector en el que fluyen de modo natural secuencias evocadoras cercanas al discurrir biográfico. En cauces sobresalen la sugestión cómplice, por eso la poesía de Antonia Álvarez Álvarez suena austera y sensible, con la complicidad de lo vivido entre habitaciones de sombra y luz, en la casa abierta de lo cotidiano.