viernes, 5 de junio de 2015

OBJETOS A MANO

Fotografía de María Jesús Ayuso



OBJETOS

Están hechos de reiteración y cercanía,
de un esplendor sencillo, de una nimia ternura.
Nos son imprescindibles al paso de los años.
Permanecen morosos, perennes, vegetales.
Diseñan una decoración reparadora
que en cada sitio ofrenda serviciales regazos.
No discuten razones, fracasos, esperanzas.
Compartimos con ellos esas gotas de júbilo
que dan a lo vivido momentos memorables.
Dialogan con palabras de sonidos armónicos,
suenan a persuasivas, a dulces cantinelas.
Sus materiales unen pretérito y presente;
saltan hacia adelante, más allá de los riesgos,
como fuertes cornisas que soportan los brazos.
Si alguna vez nos faltan, sentimos la impostura
de ese desconocido que vive por nosotros.

     (La noche en blanco, Barcelona, 2005)

24 comentarios:

  1. Esos hermanos nuestros que siempre nos acompañan sin esperar nada a cambio. Muy hermoso poema. Feliz fin de semana José Luis.

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    1. Son nuestra guardia pretoriana, Jesús, esas cosas sencillas que se hicieron compañeras del hecho de vivir. Abrazos grandes.

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  2. Al fin y al cabo los objetos con los que nos rodeamos son los que nos hacen ser lo que somos.

    Muy buen poema.

    Un abrazo.

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    1. Comparto esa filosofía, querido amigo; la rutina es el mejor retrato de lo laborable y los sentidos se habitúan a dejar en sus huecos materiales y formas siempre llenos de complicidad y cercanía. Abrazos.

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  3. Buen poema, José Luis.
    La reiteración de los objetos cercanos disimula la impostura del desconocido que nos habita.

    Un abrazo.

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    1. Así es, querido Javier, sin lo que nos define solo somos sombras que cruzan las aceras hacia ninguna parte. Abrazos y muchas gracias por tu reflexión

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  4. Me gusta esa fuerza que le das a las cosas cotidianas, las tenemos tan a mano que no le damos la importancia que tienen, menos mal que tú sí lo haces para recordarnos lo que nos rodea. Un fuerte abrazo y sigo en mi vorágine atemporal, menos mal que de vez en cuanto me escapo y puedo refugiarme en tu blog, aunque sea solo unos segundos. Te sigo en esa trayectoria recta de idas y venidas con premios, poses y reuniones con amistades nuevas y antiguas. Buena feria te has pegado, se me antoja.

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    1. Ya sabes que los escaparates no son poesía, pero son necesarios para dejar en sus mostradores los trabajos al alcance de la mano. La feria además me ha deparado el encuentro con amigos y poetas que han estado conmigo todos estos años. Sabes cuánto valoro la amistad y ahí tengo cierta pereza para ampliar círculos. Un fuerte abrazo y suerte en ese estar atemporal que no debe desanimarte ni convertirte en otro. Abrazos.

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  5. Cuando levanto los ojos del teclado del ordenador veo mi espacio: la buhardilla, los libros, mis lápices, la vieja figura de Tintín y Milú, unas flores...No esperan nada de mi y sin embargo son yo mismo.

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    1. Qué bien has leído la entrada, querido José Manuel; tu buhardilla y la mía parecen reflejos especulares y de esa sintonía puedes comprender de inmediato cuánto me gusta regresar a Ítaca cada día. Un gran abrazo.

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  6. Esos objetos merecen atención, espacio, reconocimiento y palabras tan justas como las tuyas. Besos,

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    1. Sí, son apéndices carnales de cada yo y por ellos corre la misma arteria de sentimientos y sueños. Besos grandes, poeta.

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  7. En esos objetos reside muchas veces, silenciada, nuestra memoria, querido José Luis.

    Un abrazo desde el primerizo calor de Tierra de Campos.

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    1. Cuánto valoro tu presencia mesetaria en este puente. Aquí hoy ha sido un calor tropical de hamaca y palmera. Así que había que buscar refugio en lo cercano, libros, cuadernos, lápices y soledad... Y cuánta compañía. Un abrazo.

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  8. Es precioso! Yo creo que esos objetos son la parte inanimada de lo que somos.
    Feliz finde amigo José Luis! (Tus aforismos (uno de esos objetos en forma de libro) me acompañan a diario antes de dormir...)
    Sandra.

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    1. Pues yo, querida Sandra, feliz y con sonrisa con tu estar diario; creo que los aforismos propician una converación sobre cualquier asunto y tener una receptora inteligente y dispuesta a la poesía es un regalo. Besos.

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    2. Me encantan Jose Luis. Mira estoy con obras en casa y tengo todos los libros recogidos, puedo decirte que el único que he elegido para que me acompañe en estas horas muertas de "mirar como trabajan los demás" son tus "Mejores días",me hacen pensar mucho y yo no soy de sudokus...jeje
      Besos!

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    3. No hay mejor pasatiempo que el laberinto escrito de cada párrafo, Sandra. Así que todos somos Teseos y Minotauros. Besos.

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  9. Cierto, su ausencia denuncia esa impostura de quien nos habita. Y llega un momento en que su presencia cotidiana, también.
    Abrazos, siempre

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    1. Debo confesarte que soy un rutinario convicto y confeso y es siempre para mí una sensación de seguridad y compañía encontrarme a diario con lo conocido. Un fuerte abrazo.

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  10. Cierto, su ausencia denuncia esa impostura de quien nos habita. Y llega un momento en que su presencia cotidiana, también.
    Abrazos, siempre

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    1. Aprovecho esta duplicación de asuntos para invitarte esta tarde a la Librería Alberti, donde presentamos la colección de aforismos de La Isla de Siltolá. Siempre es grato estar en compañía de amigos como tú. Y enhorabuena por tu premio poético. Saludos desde Rivas.

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  11. Hermoso y correctísimo poema, como nos tienes acostumbrados. Los objetos que nos rodean son parte de nuestra rutina, al igual que nosotros lo somos para ellos, forman parte nuestra. ¿Qué seríamos sin ellos, sin una mano? Abrazos

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    1. No seríamos nada, Carmela, solo la impostura de ese extraño que toma nuestro sitio con ademán furtivo. Un lector sedentario siempre necesita el sillón, el flexo, la ventana y esos objetos domésticos que mitigan cualquier rumor... Un fuerte abrazo y muchas gracias por tu cercanía.

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