sábado, 29 de junio de 2019

PROSAÍSMOS DE BAR

Temple Bar
(Barrio viejo de Dublín, 2019)


PROSAÍSMOS DE BAR

Que las palabras no se desgasten

JUDITH HERZBERG

Esa mutación desasosegante que transforma al buen poeta en un ganapremios.

El sentido de la orientación se tiene o no se tiene. El que lo cobija en sí tantea y lo despliega en cada nueva ruta, aunque no lleva el mapa de la ciudad desconocida en la cabeza. El que no lo tiene es una rémora que camina detrás mientras murmura: “creo que vamos en dirección contraria”. Cuando el destino aparece, el sentido de la orientación dormita o viaja solo hacia la barra de algún bar, como si fuese consciente de que nadie advierte mérito alguno.

En los acantilados irlandeses de Moher recordé a esos cuatro o cinco amigos abonados a la queja perpetua… Pasos en el filo que se debaten entre saltar o no saltar.

Nunca he concebido la crítica como un sistema valorativo que recomienda la recuperación en septiembre por mala nota. Una opinión personal es algo distinto, y puede incluir asentimientos, felicitaciones o reparos, recordando con prevención que la mediocridad nunca se reconoce a sí misma y que los reparos serán tomados como dolorosas ofensas personales, tamizadas con una epidermis de humildad.

Qué itinerarios tan tétricos los de esos conocidos que no esperan nada de nuestra amistad. Mi hartura tiene la esperanza de que su marea inundante se desvanezca pronto. Ya.

(Apuntes del diario, junio)




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