lunes, 27 de julio de 2020

A PUERTA CERRADA


La casa a solas

A PUERTA CERRADA


Censores correctores y taxidermistas verbales nunca desisten; siguen al pie de la letra los férreos manuales del no.


La poesía fue escrita para la lectura, no para llenar los tiempos inocuos del taxidermista.


Ese regodeo estruendoso de quien descubre una errata escondida en el último recodo, como si fuese un fenómeno insólito que muda el universo.


Para bandearse por el discurrir existencial, qué necesaria la disposición sin tregua del censor. Como el inodoro de una casa.


Agobiante sensación de soledad … Y la necesidad de estar cerca de mí.


La pupila intolerante mira desde lejos.


El censor necesita el magisterio de otro censor mayor, alguien que trace en sus opiniones epitelios de tolerancia ecuánime.

                                                                                (Aforismos a solas)


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