martes, 14 de julio de 2020

EXILIOS Y ENCUENTROS

Brisa
Fotografía
de
Javier Cabañero



EXILIOS Y ENCUENTROS

Y apenas ha quebrado el día de verano

ERIK A. KARLFELDT

   Los exilios de verano dispersan compromisos literarios pendientes. Así que opté por seguir conectado al ordenador, al menos en las primeras horas de la mañana. En ese horario me apresuro a establecer algunas prioridades: cada jornada, el ritmo vitalista del blog abre la sombrilla del quehacer creativo. Avanza también, con paso sostenido, una edición prevista para octubre y hago recuento de libros manuscritos que debo seleccionar para un concurso literario, un asunto complejo en el que pongo la máxima atención. Otros proyectos se desvanecen como neblina, por las peculiares circunstancias del gregarismo estival.

   La poesía perdura; es amalgama cohesiva de mis lecturas.

   En el intercambio de mensajes del correo electrónico percibo una aceptable cortesía social, pero también una oquedad distante, como si el afán de acotar su espacio personal necesitara definirse ante otros cercanos. No voy a convencer a nadie; ya consumí mi etapa proselitista. Me parece bien que alguien quiera ser enjambre de una única abeja. Tampoco me preocupan las esperanzas en fase de disolución. La amistad adquiere consistencia cuando teje una fértil telaraña de afinidades. No es el caso. 

(Diario de verano)



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