domingo, 3 de julio de 2022

RAMÓN EDER. LA AUTOENTREVISTA COMO GÉNERO LITERARIO

Ramón Eder (Lumbier, 1952)

Si algo caracteriza la escritura de Ramón Eder es su constante dedicación al aforismo como estrategia expresiva, aunque su trayecto integra otros géneros como la poesía, el relato y el fragmento metaliterario. Ahora añade la autoentrevista, una senda de exploración empeñada en levantar andamios entre escritura, lenguaje y existencia.  
                          

LA AUTOENTREVISTA COMO GÉNERO LITERARIO 

      

¿ A qué  se debe que  publique  solo aforismos los últimos años?

   Desde que publiqué La mitad es más que el todo (Bilbao, 1998), un libro que mezclaba relatos, poemas y aforismos, un libro por cierto que me costó mucho publicarlo porque a finales del siglo XX la mayoría de los editores españoles o creían que los aforismos solo los podían escribir los genios o pensaban que los aforismos eran “chistecillos” de poco interés, pensé que yo quería dedicarme especialmente a este género  porque creo que uno como escritor debe dedicarse por honestidad al género que mejor escribe (o que escribe menos mal) y creo que ese era y es mi caso.

    ¿Qué cualidades tiene que tener un buen aforismo?

  Aquí vendría bien citar a Baltasar Gracián que escribió uno de los aforismos más citados de todos los tiempos, aunque solo se suele citar la primera parte, que dice : “Lo bueno, si breve, dos veces bueno”. El aforismo, en mi opinión,  tiene que ser muy breve, si no ya entramos en otros terrenos como el fragmento que puede ser prosa aforística pero que en esencia es algo diferente al aforismo. Dicho de otra manera “un texto  que no es breve no es un aforismo”. Y, naturalmente, además de breve debe decir algo inteligente y decirlo con gracia.

 ¿Hay en su opinión mucho plagio entre los escritores  de aforismos?

 Sí, porque es muy fácil plagiar aforismos. Y no digamos si uno mira aforistas extranjeros en Internet y  traduce sus aforismos cínicamente, por ejemplo. Ese tipo de plagio es fácil e innoble. Pero existe otra forma de plagio muy común  que consiste en lo que se podría llamar “darle la vuelta al  calcetín”,  es decir coger un excelente aforismo, copiarlo y al final cambiar alguna palabra para decir algo sorprendente o  lo contrario a lo que decía su autor. Estos aforismos son respetables solo si mejoran el aforismo original. Y es que el plagio bien entendido no es deshonesto, puede ser un estímulo para escribir. Todos los grandes escritores plagiaron. A mí me han plagiado mucho y lo considero un honor, pero solo cuando el plagio  supera mi aforismo original. 

¿Suele leer textos teóricos sobre el aforismo?

  Sí, pero no muchos. Hace años sí que leí abundantes ensayos sobre el género aforístico pero me considero sobre todo un escritor de aforismos, un aforista, y creo que puede ser peligroso el ser demasiado consciente como creador de la parte teórica, intelectual  o histórica del aforismo , y así como un pintor no tiene que ser un erudito de la pintura sino una persona sensible y talentosa que experimenta y trabaja mucho en su taller, un aforista es alguien que piensa mucho las cosas, lee y relee mucho pero de muchos géneros y  escribe poco porque no es un novelista sino que  lo suyo es la brevedad y la capacidad de síntesis.

 ¿ Considera que el aforismo es un género tan importante como cualquier otro?

    Por supuesto. El aforismo no es inferior a ningún otro género. La lista de grandes escritores que eligieron el aforismo para expresar sus ideas es respetabilísima aunque los desmemoriados la olvidan. Pero La Rochefoucauld, Lichtenberg, Schopenhauer, Nietzsche, Oscar Wilde, Bernard Shaw, Jules Renard, Witgenstein, Lec, Juan Ramón Jimenez, Bergamín, Kraus, Gómez Dávila y otros muchos grandes escritores practicaron el aforismo porque creían que un género excelente para expresar las ideas, los matices de la verdad, las trampas del lenguaje, los peligros de la ética mal entendida, los secretos de la estética bien entendida, los límites de la filosofía, en fin, las verdades paradójicas de la vida.

 ¿ Es fácil dar gato por liebre en este género?

   Es relativamente fácil engañar a un lector despistado porque hay frases que parece que dicen mucho al parecer profundas pero lo que ocurre es que el escritor estafador ha enturbiado el agua para que parezca más profunda. Pero así como un experto en diamantes identificará que un diamante es falso si lo es, aunque la falsificación sea buena, un buen lector detecta enseguida el falso diamante de un falso aforismo.

¿Piensa que España actualmente tiene un buen nivel en cuanto al aforismo se refiere comparado con otros países?

  Es difícil tener una opinión contrastada sobre el asunto porque ¿qué sabe uno del aforismo actual en Noruega o en Australia? Serán los  eruditos de las universidades que sean poliglotas y lean revistas extranjeras  los que puedan tener una mirada panorámica y tengan un criterio más o menos objetivo sobre el aforismo en la actualidad  en el mundo. Pero como opinión personal por una serie de escritos que he leído sobre el tema y por la lectura de diversos libros de aforismos recientemente publicados en España creo que estamos en un buen momento aforístico en cantidad y calidad. Pero tampoco hay que caer en absurdos triunfalismos, si hay unos pocos aforistas muy buenos  y unos cuantos respetables podríamos darnos por satisfechos.  Los genios nunca abundan...

 ¿Está de acuerdo con los que piensan que los aforismos son una especie de refranes?

   Sin duda se parecen en la brevedad  pero tienen  actitudes casi contrarias.  Yo en algún sitio escribí que un refrán es un aforismo con mucho ajo. EL refrán es puro sentido común mezclado con mucho egoísmo primario y es el aforismo de los que no leen. Y al revés, el aforismo podría ser el refrán del que ha leído mucho y acepta la paradojas mas que las verdades como puños .

¿Cree que se editan bien los libros de aforismos?

  Sí, aunque yo sería partidario de dejar más espacio entre aforismo y aforismo para que respiren porque cada aforismo es un texto independiente. También sería partidario de emplear letra algo más grande que la que se suele utilizar. Me gustan los libros alargados, libros literalmente de bolsillo, que quepan realmente en un bolsillo. Las ilustraciones en este género, si me gustan, las veo con agrado y sirven para respirar porque el aforismo es un género muy intenso. Y, agradezco el buen papel, algo grueso para que no trasparente las palabras de la página anterior y la edición muy cuidada hace más atractivo al libro.  Valoro también el olor. Los libros huelen pero no siempre bien… Hay tintas que huelen mal. Habría que tener cuidado con el olor de los libros, algunos huelen a roble y me gustan, otros huelen a química y me desagradan.

 ¿El aforismo es una especie de chiste?

  Más bien es todo lo contrario. Existe un aforismo irónico y paradójico que es muy interesante porque mediante una broma dice una gran verdad, pero no es una broma sino que utiliza esa fórmula para llegar más lejos en el pensamiento. De hecho a los aforismos a los que les falta el humor suelen ser solemnes y tramposos. Los grandes aforistas casi siempre han sido grandes humoristas, pero nunca chistosos.

¿En qué se diferencia el aforismo de otros géneros breves?

  Esta pregunta la respondería mejor un filólogo porque es una cuestión de matices. De hecho es fácil confundir algunas brevedades llamándolas de una manera inadecuada. Y es que están las máximas, los apotegmas, los emblemas, los proverbios, las sentencias, los adagios, los refranes, los dichos etc. etc. Y hay más…Quizás del aforismo  se podría decir que es una frase breve pero con una carga filosófica muy importante y con un nivel formal muy alto propio de la poesía. 

¿ A qué tipo de lector le gusta el aforismo?

  Es imprevisible saber a qué lector le puede gustar el aforismo. Pero sí se puede saber a quién no le gustará. No les gustará a quien no le gusta pensar, ni al que no le gusta dudar sino tener las cosas claras, tampoco le gustará al lector pasivo que quiere que se lo den todo hecho y quizás tampoco les guste a muchos filósofos que creen que es un género frívolo porque ellos dedican mucho tiempo y muchas páginas para desarrollar una idea y el aforista lo hace en una frase y en un minuto, claro que también se podría decir que construir esa frase le ha costado al aforista toda su vida. Lo cierto es que hay grandes filósofos que valoran mucho el aforismo y que ellos mismos han sido grandes aforistas.

Ramón Eder


1 comentario:

  1. Muy agradecido al escritor navarro Ramón Eder por esta colaboración excepcional en el blog "Puentes de papel". Refrenda su sabiduría lacónica y su razón verbal; así que abre nuevas posibilidades a esta aventura literaria que llena mis días de complicidad y compañía. Gracias, Ramón; amanecida siempre, tu amistad.

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