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jueves, 1 de diciembre de 2022

VENTANA AL CALLEJÓN

Venecia a mediodía
Archivo general de internet 

 

VENTANA AL CALLEJÓN


(A Monterroso, claro)
 
   Un día abrí los ojos y el dinosaurio ya no estaba. Mi voluntad regresó al suelo frío de los sueños. Soy de los que piensan que el olvido es un acantilado natural, dispuesto a imponer la consistencia de sus agravios. Mientras dormía, el dinosaurio añoró mi estar solo y atravesó las horas para buscarme.

(Cuentos diminutos)





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jueves, 5 de noviembre de 2020

ÚLTIMA PARADA

Próxima parada
(Londres, 2010)
Fotografía
de
Javier Cabañero Valencia

 

BÚSQUEDA

 (a Monterroso, desde el autobús)


   Un amanecida abrí los ojos en el autobús y el dinosaurio ya no estaba. Entrecruce mis brazos sobre el pecho y la voluntad regresó a un cobijo sin luz. Soy de los que piensan que el olvido es materia única, un hábitat natural dispuesto a imponer la consistencia de sus agravios.
   Mientras dormía, a paso lento la ciudad me mostraba sus calles y el dinosaurio atravesó el sueño para esperarme en la última parada.

(De Cuentos diminutos)


martes, 10 de marzo de 2020

BÚSQUEDA

Geometrías del sueño
(Londres, 2010)
Imagen del archivo personal



BÚSQUEDA

   A José Luis Cancho

(Y a Monterroso)


   Un día abrí los ojos y el dinosaurio ya no estaba. Mi voluntad regresó al sueño. No soy de los que piensan que el olvido es un hábitat natural, dispuesto a imponer la consistencia de sus agravios.
    Mientras dormía, el dinosaurio atravesó la nada para buscarme.

(De Cuentos diminutos)



lunes, 18 de abril de 2016

DOS MICRORRELATOS PARA UN CANON

El Matadero (Madrid)


DOS MICRORRELATOS PARA UN CANON

                                                                 A los bachilleres del IES Villa de Valdemoro

   He perdido la cuenta de las veces que leí estos microrrelatos. Sin embargo, mi respuesta emocional ante su austeridad sigue intacta. En ellos percibo la música secreta de un espacio imaginario pleno, elaborado con extrema concisión. Ninguno de los dos contiene ideas programáticas pero ambos recogen toda la teoría crítica del género: los grandes microrrelatos nunca dicen lo que piensan, solo lo sugieren. En su cauce de palabras y argumentos son textos perdurables que ya viven en la memoria del lector futuro. Como estos dos:


CUENTO DE HORROR

La mujer que amé se ha convertido en fantasma. Yo soy el lugar de sus apariciones.
                                                                                            JUAN JOSÉ ARREOLA


EL DINOSAURIO

Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí.
                                     AUGUSTO MONTERROSO



miércoles, 21 de octubre de 2015

HABITACIÓN CON VISTAS

Bodegas en Logroño
Fotografía de Javier Cabañero
HOMENAJE

    (A Monterroso)

El pasado perdura. Vive cerca.
Comparte mi litera al despertarme.
Imperturbable, como un dinosaurio

    (De Largo  recorrido, Rialp, 2001)


lunes, 8 de diciembre de 2014

UN NIÑO INADVERTIDO



UN NIÑO INADVERTIDO

                      A Monterroso, desde la Sierra de Gredos
 
   Hasta el día de su caída estrepitosa Q fue un niño inadvertido; pasaba las horas entre el chalaneo del mercado, o prodigando caricias a una gata de angora. Tras el golpe, su sistema nervioso adquirió un funcionamiento extraño. Soñaba incontenible con animales. No era raro que aquellas criaturas oníricas amanecieran deambulando entre los modestos muros de su cuarto. Con sentido práctico, los progenitores asumieron la patología y propusieron a las autoridades locales la creación de un zoo. Muy pronto, la originalidad de su fauna impulsó un flujo sin precedentes de curiosos foráneos y asentó en el pueblo una economía bonancible.
   Una amanecida de diciembre, del sueño de Q, escapó un dinosaurio.