domingo, 12 de marzo de 2023

FUERA DE HORARIO

Casco viejo
(Palermo, Febrero de2023)
Fotografía
de
Adela Sánchez Santana
 

 

FUERA DE HORARIO
 
 
   Suele dormir hasta muy tarde. Mientras duerme sostiene en el aire una respiración pudorosa y hermética. Vela sin tregua la llegada de sueños que parecen salidos de lejanos cubiles. Cree que los sueños ajenos evitan a quienes madrugan para salir a pie de calle, a esa confrontación solar de itinerarios y pasos perdidos del callejero urbano.
   Sometido a una terca vibración inmóvil y anclado entre las sábanas, ha suprimido recuerdos y memoria. Sin ataduras visibles, escapó de sí mismo. Exiliado en los sueños, vive fuera de horario.

(De Cuentos diminutos)



sábado, 11 de marzo de 2023

LA FUERZA DE SEGUIR

Estación del Pozo
(Monumento a las víctimas del 11-M, Madrid)

 

TRANSICIONES
 
 
En la estación de cercanías de El Pozo caminamos sin prisa, sustituyendo al paseante por el pensador para percibir la superficie sosegada del recuerdo, la persistencia de una página de nuestra historia reciente escrita por la barbarie y el fanatismo terrorista. La memoria es una estatua con vida, el latido que suena con el dolor ronco del cello. Instantes. Transiciones del ánimo.
 
A diario mantengo el cívico disfraz de la esperanza. Han sido meses de mucho trabajo y este mes, donde el libro es elemento esencial, dejará sitio a dos nuevas entregas personales y a dos estudios con otros autores. Una cosecha que merece celebración amistosa con los amigos. Cada libro no es más que una actitud de asombro frente a lo contingente.
 
Permanecen los garabatos del encuentro.
 
Si ves claridad descarta el endiosamiento. Una vela no es una estrella.
 
Signos de alegría frente al ordenador. Tras días en casa, vencido y desarmado por la neurótica saturación de lo doméstico, otra vez la buhardilla adquiere su apariencia natural. Ya están los libros en su sitio, he colocado en otros estantes los que nunca releo y he reciclado la poesía que envejeció mal y que ahora me mira con ojos de extrañeza.
 
Ojos de vuelta; la vida es un reguero de ceniza pero hay que preservar el sentimiento de positivismo con el tiempo, esa amistad de conveniencia que  apenas dura.

Los que confunden la amistad con el asentimiento a sus desvaríos mentales sobran. Nunca entenderé la red como siembra de odios o como vertedero de críticas a los que pensamos de otro modo. Aquí no vale la ambigüedad emocional; puerta franca.  
 
(Apuntes del diario)
 
 
 

viernes, 10 de marzo de 2023

ARQUEOLOGÍA DEL YO

Foro de Roma
Febrero de 2023
Fotografía
de
Adela Sánchez Santana

 

FINAL

Callo mucho conmigo,
cuando no necesito el hilo medular de las palabras.
Me gusta compartir el despliegue del frío
o calcular la usura de mis rasgos tras el velo de sombras.
Nunca veo el círculo de luz
que migra ensimismado
dentro de la absorbente pupila de las cosas.
Tengo mirada líquida.
No despejo mis nubes;
quiero verter la lluvia
en el hondo misterio de las desolaciones
como si fuera un signo que despliega
la masa fibrilar de los significados.

Todo reconfigura un linaje vacío.
He buscado refugio en ese hueco
donde ya sin fisuras formo parte.
La nada es otro modo de empezar.

         Del libro "Nadar en seco" (2022)




jueves, 9 de marzo de 2023

NIEVE VIVA

Nieve viva
Fotografía
de
Javier Cabañero Valencia

 

 NIEVE VIVA

 
                                                                                                
Todo es siempre menos
 
JRJ
 
 
Extremó la prudencia verbal; no aventura palabras si no es en presencia de su diccionario.
 
***
 
Afrontar sin amargura, sin gestos de abandono,  que lo que pensamos oculta lo que somos.
 
***
 
Su cerebro contiene dos ideas; son tan opuestas que entre ellas cabe un sistema filosófico.
 
***
 
Al florecer el día  rompe la quietud del reloj un aforismo. Sorbos cortos.
 
***
 
Basta mirar la penumbra de alrededor para saber que no estoy.
 
***
El puño cerrado de quien corta rosas.
 
***
 
Una pobreza de hospitalidad irrefutable, capaz de ofrecer su vieja cama de faquir.
 
***
 
El silencio y su fuerza de convicción. Sabe quién responde cuando nadie llama.
 
*** 
 
El prudente convierte en coma cualquier punto final.

(Nieve viva)


miércoles, 8 de marzo de 2023

JESÚS MARÍA GÓMEZ Y FLORES. A MEDIDA DE MIS CONTRADICCIONES

A medida de mis contradicciones
Poesía esencial 1985-2020
Jesús María Gómez y Flores
Prólogo de Efi Cubero
Editorial Sial Pigmalión
Colección Extremadura
Madrid, 2022

 

MODULACIONES

 

   Resalta en los rasgos biográficos del poeta que es Doctor en Derecho y Magistrado en ejercicio, coordinador desde su fundación del Aula de la Palabra y director de la revista cultural Norbania. Jesús María Gómez y Flores (Cáceres, 1964) protagoniza un fecundo camino acogido en el volumen A medida de mis contradicciones. Poesía esencial 1985-2020 (Sial Pigmalión, 2022). La conjunción de entregas, en palabras de la excelente poeta, ensayista y crítica de arte Efi Cubero, “conforma un conjunto variado, mas nunca disperso, donde cada apartado despliega un gran poder de imantación signado por la inteligencia emocional y reflexión observadora, crítica y autocrítica…”. La indagación reflexiva de Efi Cubero analiza el deambular y da cuenta de su persistente “sentido de transmisión y fluidez, estéticamente abierto y en transformación constante”.
  El quehacer despierta con la entrega Escaparate con muñecas en 1985. Aquella amanecida postula un lenguaje diáfano en el que se conjuga la observación del entorno y los fragmentos del escaparate vivencial, ese polen que dispersa el viento. Con el libro La Dama de Shalott (1989) se recupera el personaje de la balada de Alfred Tennynson y el ambiente legendario y medieval de sensibilidad romántica. Los poemas incorporan estratos expresivos como la temporalidad, la incierta razón de las palabras, los signos encendidos del cuerpo, o la posesión estéril de la muerte que muda el existir en légamo de sombras; un equívoco lastre, como advirtiera la voz fuerte de José Manuel Caballero Bonald. Aguardando la lluvia de octubre (1991) abre la espita de la celebración del tacto al tanteo y aprendizaje de la educación sentimental: “Ansía mi alcoba el diluvio de tu cuerpo, / el tímido abanico de tu piel, dulce pulpa, / neurótico el verano me hiere con su llama roja, / por ti aguardo los ocres, la cenicienta agua de octubre”. Próximo en su textura al cancionero amoroso, como ratifica la dedicatoria del libro, Arquitectura y convivencia (1993) personaliza el amor con una dicción no exenta de hermetismo; el verbo se hace más simbólico enhebrando piel y aderezo conceptual.    
  Tras un intervalo de silencio, llega en 2004 El tacto de lo efímero, que coincide en el tiempo con la plaquette Lunas de Hospital. Este punto cero de regreso al poema se reedita en 2016 en Vitruvio, donde sumará otras entregas, como  Escenarios y Líneas de tiempo.  La salida deja explícito en el acertado epígrafe El tacto de lo efímero el papel esencial del estar transitorio. El discurrir se hace quemadura y testimonio, modulación y regreso; despliega lo mudable. Los poemas airean una sensibilidad proclive al recuerdo, cuya mirada muestra el poso vivencial. Enriquecida por la imaginación, la vuelta al pretérito proyecta la dimensión luminosa del asombro. También las razones del lenguaje constituyen un afán; es preciso resolver el teorema de los vocablos y dialogar con el universo de signos. Las palabras entrelazan hilos de la experiencia e intrahistoria del figurante verbal; desembarcan incertidumbres y miedos. Importa construir un patrimonio interior en el que se define lo esencial, lo que es compañía y perdura en los resortes mudables de la cotidianidad.
  Entre ausencias en los espejos nace El último viaje (2007), libro con emotiva dedicatoria intimista. Es el oscuro transitar de la elegía, frente al natural vencimiento de las cosas. Allí marca pasos la dura realidad de lo que somos: un callado aguardar la intemperie habitando las sombras. Pero la escritura no se ensimisma; abre ventanas a otros espacios de inspiración recogidos en Arcanos mayores (2012). El poemario integra la filosofía interpretativa del tarot; esas veintidós cartas donde se leen las señales que ponen los cimientos de la existencia
  Como si el poeta buscase la pluralidad del entorno cercano, en Escenarios (2014) los versos se llenan con lugares habitables. El protagonista textual es observador en el anfiteatro de lo real. En los tablados de la memoria está París, siempre arquetipo de entidad cultural. Sus enclaves ramifican tramas de sombras chinescas que preservan una representación colectiva. Otro marco argumental es Berlín; allí reaparece el rostro en blanco y negro de la historia completando un paisaje de miedos, cicatrices y gestos nunca sosegados por el olvido. Entre ecos y sombras, Londres presta su callejero para alzar un tercer escenario. Los reclamos cívicos entroncan con un presente multiétnico, un tumultuoso enjambre. Los caminos explorados trazan una cartografía vivencial. Queda el sujeto poético a pie de superficie, buscando mapas de vestigios visibles y estrategias de puntos de fuga.
 La más reciente entrega La complicidad de los amantes (2019),editada por Takara Editorial, evidencia apoyos y cimientos firmes de la tradición literaria. Añade como cierre del libro la nota didáctica “Obligados peajes”, donde se clarifica el aporte bibliográfico. Los apuntes recuerdan protagonistas, argumentos y correspondencias que trascienden lo anecdótico para ensamblar analogías y revitalizar mitos. En esta entrega se abraza una estética neoculturalista sobre la que se asienta el avance orgánico del poemario.
   Completa este despliegue creativo el conjunto Otros poemas, abanico misceláneo que busca entre los anaqueles de la memoria y recupera textos de una lírica sensorial, enunciativa, que presta atención a los gestos del entorno, con dicción selectiva.  A veces el discurso poético se ralentiza, como si la expresión adquiriese un sentido aforístico, una invitación al verso conclusivo que muestra la musculatura del lenguaje.
   El balance A medida de mis contradicciones reivindica la heterodoxia del gesto creativo. Los poemas están bajo sospecha porque quien escribe protagoniza un rito en el que se cobijan especulaciones y signos, calladas vibraciones del pretérito y un desandar de pasos que sitúan en el comienzo de la duda. El devenir de la escritura nunca se aleja de una visión que hilvana evocación y elegía, una emotiva crónica escrita con los trazos atemporales del latido existencial. Vivir duele; es espera y naufragio que enmudece los sueños.
   

      

JOSÉ LUIS MORANTE




martes, 7 de marzo de 2023

CON LA VOZ DEL REGRESO

Laguna del Campillo
(Rivas Vaciamadrid, 2023)

 

AFORISMOS


 También cuando acierto, mantengo la distancia.

 No confío mucho en mis certezas. Todas adolecen de desfase horario.

En la biblioteca personal, hay poesía que huele a tanatorio.

En el césped del tiempo hay desnudos que se secan en mis ojos.

Duermo tranquilo. Al despertar, no espera nadie.

El apogeo de la vanidad precisa en la piel el doble ombligo.

La opción de olvidar por imperativo estético.

Saltó desde los Cortados de la Laguna cuando supo que había para él un lugar en el aire.

La humildad tiene la desolación de un piso sin muebles.  

Las palabras que viajan tienen la piel enrojecida y arena en los pies.

El intimismo soporta mal el estorbo de la verdad.

En la senectud  las utopías bajan la voz.

JOSÉ LUIS MORANTE

miércoles, 1 de marzo de 2023

HAIKU DEL ACANTILADO

Costa de Punta Nati
Menorca, febrero de 2023
Fotografía
de
Adela Sánchez Sántana



 ACANTILADO

Muros de sombra
guardan al sol poniente
en el azul.

        (Inédito)