viernes, 12 de septiembre de 2014

POLICÍAS LITERARIOS.

"Crítico de uniforme"
Fotografía de Esperanza Hernández
Madrid, septiembre, 2014


POLICIAS LITERARIOS 
 
   Llega al blog un comentario que muestra unas facultades imaginativas poderosas. Amaneció hace unos días y me sugiere esta entrada donde el crítico se mira a sí mismo para indagar cuál es su papel. El comentarista consideraba al crítico un policía literario que escribe reseñas con el revólver listo para disparar en acto de servicio. Por tanto, quien firma la reseña personifica un destino que apela a lo trágico. Un día habrá de morir en el olvido con las botas puestas, quiero decir con el teclado yermo por utilizar los adjetivos como sustancias psicoactivas.
   El fatum siempre vence, así que reparto mis afectos, doy las gracias y repito aquel celebrado epitafio de los que sienten la crítica como un quehacer sedentario, pacífico y perpetuo: “Perdonen si no me levanto”

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