martes, 29 de marzo de 2016

EN LA ESPERA...

Tiempo de espera

LOS QUE ESPERAN

Llegan temprano al parque desde algún itinerario común y repetido. Caminan lentos, con un rumor de brisa en los zapatos y los ojos clavados en el suelo. De vez en cuando relatan vidas improbables, hechos que ahora parecen tangenciales y oscuros. Cuando están en el parque nada ocurre, pero son más ellos, con la vista fija en ese oficio que tan bien conocen: esperar. 

(De Cuentos diminutos)




14 comentarios:

  1. una inasible espera por el destino más seguro, el fin
    un abrazo

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    1. Todos somos espera, querido amigo; una derrota inadvertida y gris que solo requiere aceptación y paso sereno. Un fuerte abrazo.

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    1. Lo sentimental siempre forma parte de la poesía, Tracy, y sabes bien que la ternura es el elemento esencial de cualquier diálogo con el tiempo. Un fuerte abrazo.

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  3. Es un tiempo de espera donde también cabe una ilusión, por eso los hombres de la foto, miran al horizonte y no al suelo que pisan.

    Besos

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    1. Así es, poeta, la espera no es sino la posibilidad de ensanchar lo real. Y eso requiere mirar el horizonte. Un fuerte abrazo. Te aviso para la presentación de Rivas. Será maravilloso saludarte de nuevo. Un abrazo.

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  4. Una delicia de cuento que se hace corto, muy corto...
    Un abrazo José Luis.
    Sandra.

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    1. Mis cuentecillos son diminutos por naturaleza, Sandra; esperan confiados que sea el lector quien les conceda su dimensión exacta. Un gran abrazo, querida amiga.

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  5. Hola José Luis, de nuevo otro cuento tuyo con algo inquietante, en este caso esa espera que forma parte de toda una vida y nos acompañará hasta el final de ella. Un fuerte abrazo

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    1. Hola Carmela, qué felicidad tu regreso a estos puentes. Ya sabes que mis cuentos tienen sombra puesta como un transeunte que recorre una calle sin nadie. Un fuerte abrazo.

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  6. Hola José Luis. Es cierto. Esos seres anónimos que dentro de no mucho seremos nosotros, sentados o paseando en un parque -muchas veces solos- esperando a salir del tiempo de la Historia.

    Ayer nevó en Rioseco. Tejados, coches y campos se cubrieron. Me hizo ilusión.

    Un abrazo, poeta.

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    1. Querido Luis Ángel, cada vez me fijo más en su existencia cercana porque estaré pronto como ellos, solo que en mis manos -si la vista me lo permite- seguirán los libros. Aquí ya es abril y la nieve, como en los poemas de Borges, es solo un recuerdo del pasado... Feliz jornada y enhorabuena por ese libro nuevo que ya mismo estará en las estanterías.

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    2. Gracias. Ya te haré llegar uno dedicado.

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  7. Qué bien, poeta, es un regalo que estará cerquita del afecto y de mis relecturas. Creo que viajaré pronto a Valladolid: Te daré un toque...

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