lunes, 22 de enero de 2018

LUIS RAMOS DE LA TORRE. DEL POLEN AL HIELO

Del polen al hielo
Luis Ramos de la Torre
Ediciones Baile del Sol, Poesía
Tegeste, Tenerife, 2017

HILOS DE LA MEMORIA


   A lo largo de su itinerario creador, Luis Ramos de la Torre recobra continuos enlaces entre música y poesía. Doctor en Filosofía, profesor y cantautor, sus pasos congregan una abundante reflexión ensayística sobre Claudio Rodríguez, poeta de la generación del 50 sobre quien realizó la tesis doctoral y fundó el Seminario permanente Claudio Rodríguez. Entre sus grabaciones destacan los trabajos musicados sobre Agustín García Calvo y colaboraciones con cantautores como María Salgado y Eliseo Parra.
   Desde su poemario inicial, Por el aire del árbol, un libro de composiciones para niños, hasta Entre cunetas, acaso su libro más comprometido con la memoria histórica, la voz lírica de Luis Ramos de la Torre lleva consigo una sensibilidad que entrelaza evocación, mirada introspectiva y reflexión crítica sobre el estar temporal. Son temas germinales que se ratifican de nuevo en las composiciones de Del polen al hielo.
  El sugerente título resume el ciclo del tránsito vital, ese caminar esperanzado hasta la grisura crepuscular del frío. El conjunto verbal busca la amanecida con una composición metaliteraria, casi una razón de escritura: Las palabras se formulan para abrir sentidos, para habitar la intemperie de lo desconocido y quedarse allí, suspendidas y activas, como esas mansas pelusillas de polen que se mueven al trasluz, como tercas volutas ascendentes.
 La cita de Maurice Maeterlinck, extraída de La vida de las abejas, anticipa que la naturaleza constituye un propicio escenario temático, impulsor de metáforas y símiles. En él adquiere recorrido una senda cognitiva que requiere el despertar testimonial de la percepción. En ese espacio vitalista la conciencia abre una identidad nueva, su vigilia descubre aurora y plenitud.
  Un verso hermético, “Insecto es amar” sirve de amanecida a un tema básico de esta primera parte del libro. La expresión connota tanteos lógicos. Si la entomología nos recuerda el carácter invertebrado de los insectos, su multiplicidad de especies, la resistencia de adaptación a casi todos los hábitats y la corta trayectoria vital, tenemos cualidades semánticas que aportan una lectura simbólica sobre el amor, el deseo y sus efectos secundarios.  La expresión también alerta del irracionalismo como fuente esencial del impulso poético –una de las premisas heredadas del autor de Don de la ebriedad- y de la necesidad de moldear en la expresión lírica un lenguaje propio y no contaminado por la dicción previsible. De esta actitud estética deviene un ideario expresivo: “No nombrar. / No otorgar a las cosas / el pulso de lo subjetivo. / Tomarlas del aire ordenando / el fulgor de su oferta. / Participar de la magia que queda /  latente en las palabras, apurar / lo entrañable. / Poner / el tiempo entre paréntesis”  El poema entonces se hace indagación y sugerencia, un quehacer imaginario capaz de “mentar el polen y amasar el hielo”.
  En el segundo apartado, Luis Ramos de la Torre recupera una palabra rural ligada al páramo castellano: escanda; el sustantivo define una especie de trigo propio de climas fríos y suelos arenosos, con paja dura y corta. La sección “Las escandas del hielo” aglutina un conjunto de poemas más despojado y directo, más evocativo. En ellos cobra un enfoque central la figura materna. La madre es sensibilidad ajustada a un tiempo marcado por la intemperie. Su afán laboral permitía, en su humilde condición, ejercer la dureza de un oficio lastrado por el frío. Ahora los poemas adquieren un mayor peso anecdótico, tienen los trazos de fotogramas “donde aprendimos a observar/ la cartografía esencial del tiempo”. 
  La visión poética del libro Del polen al hielo deslumbra por su arquitectura imaginativa y por la relación directa que establece entre subjetivismo y naturaleza. Lleva consigo esa compleja relación que las palabras dibujan entre poeta y realidad, un diálogo fértil tocado por la transparencia y la fugacidad, que hace de cada verso una ventana.

   

4 comentarios:

  1. Con ganas de leer ese polen y ese hielo de Luis Ramos. Espero que pronto, pues nos vamos a intercambiar los poemarios.
    Excelente "trailer" clarificador, que nos adelanta lo que nos vamos a encontrar, el que nos presentas siempre con tus reseñas José Luis.
    Feliz comienzo de semana,
    Sandra.

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    1. Querida Sandra, me encanta percibir tu incansable afán lector, y es bueno para la propia poesía que encuentre apoyos continuos en la biblioteca. Ya he visto que tu poemario va acumulando nuevas miradas críticas. Mi más cordial enhorabuena.

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  2. Gracias a ambos por vuestras palabras y consideración. Es una alegría celebrar estas cercanías desde la inquietud de los versos. Abrazos y saludos!!

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    1. Gracias a ti, poeta, por hacer de la escritura una búsqueda de las posibilidades del lenguaje, un encuentro con los repliegues de la memoria. Abrazos, querido Luis.

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